
"Il Trovattore" en el Teatro Argentino de La Plata
9/04/06
Sin duda que Giuseppe Verdi ( 1813-1901) encontró durante el período comprendido entre 1850 y 1853 un vuelo creativo insuperable.
Fueron años de inspiración suficiente como para plasmar una bisagra en su vida artística. Con su inconfundible y maravilloso sello en la trilogía: Rigoletto, Il Trovattore, la Traviata inició una nueva etapa en la escritura musical y en el tratamiento dramático que sus óperas adquirieron. En definitiva, sus partituras abrieron las estructuras rígidas de la ópera dramática italiana e imprimieron a los personajes perfiles tan humanos como nobles. Fiel reflejo de ello fue el rumbo " in crescendo" que desplego magistralmente en la producción como el caso nada menos de Otello y que cerró con total genialidad en Falstaff.
Una vez estrenada con éxito Rigoletto el 11 de Marzo de 1851, el compositor nacido en Le Roncole se dedicó a trabajar junto al libretista Salvatore Cammarano ( había colaborado en otras Operas del autor) en la adaptación del drama romántico El Trobador ( en español antiguo) del español, Antonio García Gutierrez ( 1813-1884)
La historia, focalizada en la guerra civil española del siglo XV, tenía para Verdi, "belleza, imaginación y fuertes situaciones", aunque- puesta en la piel de la gitana Azucena- fue la venganza el móvil que lo atrapó para transformarlo en el eje central de Il Trovattore.
Con mayúscula exactitud Verdi orientaba sus pedidos a Cammarano sobre cada verso, ya que sabía a ciencia cierta hacia donde se desencadenaría el dramatismo de su música.
La inesperada muerte del libretista en 1852 sumergió a la ópera en un retraso no muy prolongado del que salió ante la aparición del joven poeta napolitano Emmanuele Bardare , quien revisó y concluyó lo que Cammarano había iniciado.
Il Trovattore fue aclamada en su estreno en el Teatro Apollo de Roma el 19 de Enero de 1853, por lo que a partir de allí comenzó su recorrida triunfal por las salas mas importantes del mundo hasta nuestros días.