CirueloArtista Plástico Argentino
Bien ves, si me estás mirando,Que desde que te perdími vida se va pasandopiadosamente pensandoen tiQue incólume, sin desgaste.¡ Oh ideal!, has de viviren el alma en que anidaste,y que lo que edificasteni Dios lo querrá destruirAmado Nervo
Deseo saber, Mi Rey, si tu nombre se escondeen el sueño que persigo.Pórque si es así, ten por seguro,que jamás te abandonaré.No podrás deshacerte de mis palabras de aliento,pórque ellas se constituiran en ti, como la sombra que proyectas a tu paso.No tendrás forma de escaparle a mis ansias de cuidarte,y procurar nada perturbe, la paz que con tanto esfuerzoconsigues día a día.Desearás no escuchar ya mis sabios consejos,marcándote los límites entre la adulación y la alabanza.Y rogarás a Dios ya no saber de mis regaños,cuando traspases la línea que te separa de tu realidad.Si confirmas esta sospecha, Mi Rey, debes saber que estarás adosándole a tu vida,las Alas de un Ángel que solo vuela, cuando oye tu voz y tu nombre...
Aquí muy dentro de mi corazón estas viviendoen cada verbo que pronuncias en tu tiempo te estoy sintiendo.aquí muy dentro de mi corazón ten por seguro tienes una habitación el día que quieras solo tienes que ocuparla sin ninguna explicación.aquí muy dentro de mi corazón existe un arbol floreciendo un ruiseñor que esta cantando y en su trino va diciendo que sin ti me estoy muriendo.
aquí muy dentro de mi corazón hay una hermosa melodíaque con nostalgia esta sonando que hace tiempo esta esperando por tenerte todavía.aquí muy dentro de mi corazón hay un suspirocada vez que pienso en ti, aqui muy dentro, dentro muy adentro de este tonto corazón
aquí muy dentro de mi corazón existe un arbol...Armando Manzanero

Ballet en cuatro actos. Música de Piotr Ilich Tchaikovsky. Coreografía de Mario Gallizi basado en los originales de Marius Petipa y Lev Ivanov y Jack Carter
Acto l: Primer cuadro
El joven príncipe Sigfrido celebra su cumpleaños. Una fiesta tiene lugar en los jardines del Palacio. Nobles acuden para ofrecerle regalos y rendirle homenaje. La Reina Madre entrega al príncipe una magnífica ballesta ( arco de caza), y le recuerda su obligación de contraer matrimonio. Ha invitado a cinco princesas al baile que se ha dispuesto en su honor. Entre ellas Sigfrido deberá elegir a su esposa. Sin embargo aún prefiere ser libre y vivir despreocupadamente.
Al retirarse la Reina, Wolfgang, su preceptor, invita a los Nobles para distraer con sus danzas al exigido príncipe. Este, ya animado, se une al espontáneo baile de su corte. Entonado por la bebida, Wolfgang evoca su juventud aunque ya no pueda bailar. Cae la noche y los invitados se retiran: Una bandada de cisnes sobrevuela los jardines. Sigfrido fascinado, toma su arco y junto a sus amigos, se interna en el bosque tras el rastro de los cisnes.
Segundo Cuadro
El grupo llega a orillas de un lago. A su vera, el Castillo del mago Von Rothbart. Sigfrido ve surgir de las aguas un blanco cisne que ha de transformarse en bellísima joven. Es Odette, princesa encantada, quien ante el ser humano experimenta extraña inquietud. Antes de que pueda advertir al príncipe los peligros que le acechan, irrumpe el mago que presiente un entendimiento entre ambos jóvenes y el fin del maleficio que echó sobre Odette. Sigfrido intenta atacarlo, pero aquella se interpone, y le implora desista, ya que la muerte de Von Rothbart implicaría su propia desaparición y la de los cisnes del lago.
Fascinado por la belleza de Odette, el príncipe acepta y jura amarla eternamente. La princesa comprende que ha llegado el hombre que podrá liberarla del hechizo. Los cisnes desaparecen volando hacia la luz del amanecer.
Tercer Cuadro
El salón del Castillo esta dispuesto para el baile. Anunciadas por los Heraldos aparecen cinco princesas con sus preceptores. Sigfrido danza con ellas, pero sus pensamientos están lejos... La Reina, preocupada por su indiferencia, invita a las princesas a bailar para él, cuando se anuncia inesperada visita: Es Von Rothbart, como noble caballero, quien presenta a su hija Odile, que simula ser Odette.
Vienen acompañados de séquito que danza para la corte.
Ante el engaño, el príncipe cree estar frente a Odette. Feliz, presenta a Odile como su futura esposa.
Von Rothbart exige a Sigfrido juramento de fidelidad y este lo expresa. Es el momento en que el mago hace aparecer la visión de Odette y el príncipe comprende el engaño. Desesperado, no da crédito a sus ojos. El mago se da a conocer, y en demostración de su poder, hace desaparecer el Castillo, mientras aparecen los atribulados cisnes.
Cuarto Cuadro
Los cisnes presienten inminente peligro para Odette. Esta llega desolada, en tanto sus compañeras le infunden animo. La desdichada sabe que todo se ha perdido y que no recuperará ni su amor ni la forma humana. Solo la llegada de Sigfrido le impide el Suicidio. Reaparece Von Rothbart y al ver a los jóvenes unidos, pleno de furia, desata una gran tempestad sobre el lago.
Pero aún, asistido por su mágico poder, obliga al príncipe a hundirse en las aguas. Cree haber triunfado, pero Odette, ante la desaparición de su enamorado, en acto de fidelidad, se arroja también al lago. Su gesto sublime quiebra el hechizo y con ello el maléfico poder del mago. Sobre el lago en movimiento aparecen Odette y Sigfrido, reunidos finalmente en la muerte. Juntos van hacia la eterna felicidad.
Muere lentamentequien se transforma en esclavo del hábito,repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca.No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.Muere lentamentequien hace de la televisión su gurú.Muere lentamente quien evita una pasión,quien prefiere el negro sobre blancoy los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos,sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.Muere lentamentequien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,quien no se permite por lo menos una vez en la vida,huir de los consejos sensatos.Muere lentamentequien no viaja, quien no lee,quien no oye música,quien no encuentra gracia en si mismo.Muere lentamentequien destruye su amor propio,quien no se deja ayudar.Muere lentamente,quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.Muere lentamente,quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayorque el simple hecho de respirar.Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemosuna espléndida felicidad.Pablo Neruda
Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuncia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por las ventanas, y pierden lo que llevan en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprendan mucho su arrebato y en general se encuentran algo escandalizados. En medio del coro el cronopio levanta sus brazitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para las famas y las esperanzas que estan boquiabietos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira el entorno y se pone también a aplaudir, pobrecito.
"Historias de Cronopios y de Famas" ( J Cortázar)