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-Yo lo tenía todo y sin embargo estaba vacío_ Así comenzó su relato ante la mirada expectante de aquel joven, tan lleno de preguntas hacia un padre que a veces sentía tan cercano y otras tan alejado de su vida.
-Tú apenas habías nacido y todas mis esperanzas de recobrar mi ilusión estaban puestas en ti. Eras un niño hermoso, tan lleno de vida y yo solo podía amarte con un amor que nunca antes había conocido. Pero mi alma no se reconfortaba por completo, porque el amor tiene muy diferentes formas y si no las experimentamos todas siempre vamos a tener la sensación de que algo le faltó a nuestras vidas, que algo nos perdimos en el camino.-
Bebió su copa con desesperante calma. Buscaba en cada gota de vino las fuerzas para seguir hablando.
-Yo quise ser padre, como quien quiere ser feliz, o alcanzar el más grande de sus sueños y cuando te tuve entre mis brazos creí que todo eso al fin había sucedido, pero no fue así. –
El joven hizo una mueca de preocupación y su padre entendió de inmediato que se había expresado incorrectamente.
- No me entiendas mal- trato de explicarle- Tú fuiste un sueño dorado para mí, me hiciste parte de algo que yo había perdido hacia mucho tiempo: una familia y eso te lo debo solo a ti. Pero un hombre es más que un padre, un hombre solo se completa con el amor de una mujer.-
- Mi madre te amo mucho_ ahora el joven se volvía un niño temeroso de las verdades de su padre. El hombre se acercó hasta él para tranquilizarlo.
-Y yo a ella, pero no supimos salir adelante- apoyo una mano en el hombro del muchacho como quien busca dar un consejo.- Se necesita mucho más que amor para conformar una pareja. Claro que eso lo supe mucho después…_
Se hizo un silencio necesario. Ambos debían procesar aquellas palabras y lo que ellas significaban en sus vidas. El hombre buceaba en sus recuerdos, el joven en su entendimiento.
Aquella noche pudo haber sido la más larga de sus vidas como padre e hijo. Fue una noche de revelaciones, de dolor pero también de encuentro y comprensión.
- Háblame del ángel- suplicó el muchacho y entonces la sonrisa y el brillo fulgurante regresaron al rostro del hombre que sentado a su lado balanceaba su copa de vino entre los dedos fuertes y callosos de tanto trabajar la tierra.
- Estaba en la casa de la playa cuando apareció. ¿La recuerdas? Solía llevarte allí cuando eras muy pequeño-
- Recuerdo la piscina y unos flamencos enormes que me asustaban- El hombre río con fuerza.
– ¡Te aterrorizaban! Por eso tuve que deshacerme de ellos-
-Lo lamento- dijo el muchacho bajando su cabeza.
-Yo me alegro, ya me tenían aburrido- se miraron de reojo y otra vez echaron a reír.
La conoció una tarde. Él reposaba en la alberca. Un trago y un poco de música eran su única compañía. La brisa marina lo envolvía y él se dejaba llevar, como quien busca escapar, al menos por un breve instante, de todo aquello que lo atormenta.
De pronto la brisa se volvió viento soplando con mayor intensidad. Sorprendido despertó de su letargo para mirar hacia la playa y allí, caminando sobre la arena la divisó. Era un ángel, no pudo describirla de otro modo. Caminaba segura pero ligera, sus pies desnudos y el cabello al viento. Un sencillo vestido la cubría y delataba en su transparencia la increíble armonía de su cuerpo.
Se levantó como un resorte de su asiento y bajó por el sendero que conducía directo al mar. Como poseído por alguna extraña fuerza interior llego como un loco hasta ella, desesperado por no perder de vista aquella maravillosa imagen que el mar, o el cielo le regalaba.
Porque aquella criatura no venía de este mundo, al menos no del mundo que él conocía.
Ella debió venir del mar, del cielo o de otro mundo. Un mundo anhelado, soñado, perfecto.
Cuando la tuvo enfrente no pudo más que sonreír y lo más increíble, fue verla responderle con una sonrisa aniñada y con los ojos tan llenos de algo que a él le pareció magia, por la forma en que lo embelesaba.
Se presentaron, rieron, hablaron del clima, de las olas, rieron otra vez. Ella quiso despedirse pero él no se lo permitió. Entonces se sentaron en la arena y siguieron hablando. Y el tiempo se hizo cómplice y les regaló un atardecer, el mas perfecto que él hubiese conocido y con el rojo del sol sobre el horizonte reflejándose en ella, él supo que había encontrado un ángel y se sintió bendecido.
No descansó hasta lograr que aceptara su invitación. Una cena en el jardín de su casa con el mar como único testigo de lo que entre ellos comenzaba. Y ella, que solo buscaba atesorar momentos, claudicó ante la mirada ansiosa de ese hombre que la llenaba de vida, eso que le hacía tanta falta…
Continuará...
Emboscado en mi escritura, cantas en mi poema Rehén de tu dulce voz, petrificada en mi memoria. A. Pizarnik
miércoles, enero 31, 2007
martes, enero 30, 2007
Apagón Mundial

Proponen un apagón mundial de 5 minutos para la tarde del jueves
La campaña, llamada "Cinco minutos de respiro para el Planeta", partió de una agrupación francesa para generar conciencia sobre el cambio climático y se extendió a todo el mundo vía e-mail y mensajes de texto. Organizaciones ambientalistas con sede en la Argentina invitan a adherir a la iniciativa.
Lee más en Clarín
lunes, enero 29, 2007
Ángel rojo
Novela en tres actos para amantes del amor, el vino y la nostalgia.
Acto 1
"El vino es un ángel rojo, caído para siempre en nuestra copa"
Con la mirada fija en el horizonte andino, el hombre inhalaba con fuerza el frío aire de montaña, como si en esa bocanada se inundara su cuerpo de todos los recuerdos que atesoraba el paisaje que era hoy su hospedaje, su morada.
Sentado sobre la piedra, apenas el cuerpo cubierto por una camisa entreabierta, las manos se frotaban furiosas implorando un calor que a él parecía no hacerle falta.
Desde hacía mucho tiempo ya, su humanidad toda se había vuelto de hielo.
No existía en su cuerpo ningún recuerdo de algún calor humano que pudiera reconfortarlo en su enorme soledad.
Vivía alejado de toda intervención humana, en los viñedos que ahora conformaban su mundo y que escribían con el jugo de sus uvas, los últimos actos de su existencia.
Abocado por completo al cuidado de sus vides, las horas significaban para él tan solo el paso entre una labor y otra. El cuidado extremo de los racimos, la atención de la tierra, el cambio del clima, eran sus únicas preocupaciones
diarias , las que hacían que sus días no fueran solo extrañar, o esperar la muerte.
Los pasos juveniles lo despertaron de su ensoñación. Improvisó una sonrisa para no delatar su nostalgia.
El joven se sentó a su lado, agitado y eufórico.
_ ¡Es maravilloso!- exclamó con ganas- el viñedo, el lago, las montañas, todo. Creo que voy a dejar la universidad para venirme a vivir aquí contigo-
_ ¡Cómo te se ocurre! esto no es vida para un muchacho.- dijo el hombre casi en un regaño.
_ Podría ayudarte con los vinos- insistió- ocuparme de algo, lo que tu digas- El hombre se puso de pie como buscando imponerse ante la insistencia.
_ No, no acepto competencia. Soy el rey aquí, ¿lo olvidas?-
_ Podrías serlo donde quisieras, de hecho siempre lo fuiste-
_ Ya no... ahora solo reino en estas áridas montañas-
_ ¿Porqué te refugiaste aquí? Nunca me contaste esa historia- La vista del hombre regreso a los picos nevados que lo vigilaban.
_ Fue culpa de un ángel- susurró_...un ángel rojo_
Aquella noche, ya en la cabaña, el joven se empecino en escuchar de boca de su padre la historia de ese ángel que lo trajo hasta ese sitio tan alejado del mundo. Un mundo que alguna vez supo de ese hombre y lo veneró
cual afamado Rey. No era una historia que pudiera contarse en unas cuantas líneas, ni siquiera resumiéndola, porque estaba tan llena de mágicos momentos que quitarle aunque fuera una sola de las impresiones que la conformaban sería como mutilar la fantasía o despedazar el amor.
Sirvió una copa del brillante líquido que llevaba su nombre en la copa cristalina y sonrío apenas, como despertando a los recuerdos que el vino siempre le traía. Lo alzó con delicadeza y expresó_ El vino es un ángel rojo caído para siempre en nuestra copa"_ acto seguido se sumió en los momentos que relató con detalle y sin dejar de sonreír mientras su hijo se deslumbraba descubriendo por primera vez en los ojos de su padre, el brillo inconmensurable del amor.
Acto 1
"El vino es un ángel rojo, caído para siempre en nuestra copa"
Con la mirada fija en el horizonte andino, el hombre inhalaba con fuerza el frío aire de montaña, como si en esa bocanada se inundara su cuerpo de todos los recuerdos que atesoraba el paisaje que era hoy su hospedaje, su morada.
Sentado sobre la piedra, apenas el cuerpo cubierto por una camisa entreabierta, las manos se frotaban furiosas implorando un calor que a él parecía no hacerle falta.
Desde hacía mucho tiempo ya, su humanidad toda se había vuelto de hielo.
No existía en su cuerpo ningún recuerdo de algún calor humano que pudiera reconfortarlo en su enorme soledad.
Vivía alejado de toda intervención humana, en los viñedos que ahora conformaban su mundo y que escribían con el jugo de sus uvas, los últimos actos de su existencia.
Abocado por completo al cuidado de sus vides, las horas significaban para él tan solo el paso entre una labor y otra. El cuidado extremo de los racimos, la atención de la tierra, el cambio del clima, eran sus únicas preocupaciones
diarias , las que hacían que sus días no fueran solo extrañar, o esperar la muerte.
Los pasos juveniles lo despertaron de su ensoñación. Improvisó una sonrisa para no delatar su nostalgia.
El joven se sentó a su lado, agitado y eufórico.
_ ¡Es maravilloso!- exclamó con ganas- el viñedo, el lago, las montañas, todo. Creo que voy a dejar la universidad para venirme a vivir aquí contigo-
_ ¡Cómo te se ocurre! esto no es vida para un muchacho.- dijo el hombre casi en un regaño.
_ Podría ayudarte con los vinos- insistió- ocuparme de algo, lo que tu digas- El hombre se puso de pie como buscando imponerse ante la insistencia.
_ No, no acepto competencia. Soy el rey aquí, ¿lo olvidas?-
_ Podrías serlo donde quisieras, de hecho siempre lo fuiste-
_ Ya no... ahora solo reino en estas áridas montañas-
_ ¿Porqué te refugiaste aquí? Nunca me contaste esa historia- La vista del hombre regreso a los picos nevados que lo vigilaban.
_ Fue culpa de un ángel- susurró_...un ángel rojo_
Aquella noche, ya en la cabaña, el joven se empecino en escuchar de boca de su padre la historia de ese ángel que lo trajo hasta ese sitio tan alejado del mundo. Un mundo que alguna vez supo de ese hombre y lo veneró
cual afamado Rey. No era una historia que pudiera contarse en unas cuantas líneas, ni siquiera resumiéndola, porque estaba tan llena de mágicos momentos que quitarle aunque fuera una sola de las impresiones que la conformaban sería como mutilar la fantasía o despedazar el amor.
Sirvió una copa del brillante líquido que llevaba su nombre en la copa cristalina y sonrío apenas, como despertando a los recuerdos que el vino siempre le traía. Lo alzó con delicadeza y expresó_ El vino es un ángel rojo caído para siempre en nuestra copa"_ acto seguido se sumió en los momentos que relató con detalle y sin dejar de sonreír mientras su hijo se deslumbraba descubriendo por primera vez en los ojos de su padre, el brillo inconmensurable del amor.
domingo, enero 28, 2007
sábado, enero 27, 2007
Saber de tí
Nadie me habla de tí, sin embargo te extraño,
no me resigno a olvidarte aunque pasen los años,
qué será de tí, por dónde andarás
a que distancia te encuentras de mi soledad.
Cómo quisiera saber si es que aún me recuerdas,
si has preguntado por mí, si te duele mi ausencia.
Qué ha cambiado en tí y en tu corazón
cómo ha seguido tu vida después de mi amor.
Desde que no estás aquí ya no puedo encontrar,
de nuevo el sentido de la libertad,
sin tí no imagino volver a empezar,
quiero saber que fue de tí.
Desde que no estás aquí
Sólo me habita el dolor,
se me va la vida sin, saber de tí...amor.
En otros brazos un día dejé mi destino,
sin encontrar la manera de echarte al olvido.
Fue como intententar, detener el mar,
con un puñado de arena tapar un volcan.
Tan grande fue esta pasión que ocupo mis sentidos
que solo escucho tu voz y te siento conmigo.
Que mis ojos son, sólo para tí,
tu sabor y tu perfume quedaron en mí.
Letra y Música: Jorge Rojas
no me resigno a olvidarte aunque pasen los años,
qué será de tí, por dónde andarás
a que distancia te encuentras de mi soledad.
Cómo quisiera saber si es que aún me recuerdas,
si has preguntado por mí, si te duele mi ausencia.
Qué ha cambiado en tí y en tu corazón
cómo ha seguido tu vida después de mi amor.
Desde que no estás aquí ya no puedo encontrar,
de nuevo el sentido de la libertad,
sin tí no imagino volver a empezar,
quiero saber que fue de tí.
Desde que no estás aquí
Sólo me habita el dolor,
se me va la vida sin, saber de tí...amor.
En otros brazos un día dejé mi destino,
sin encontrar la manera de echarte al olvido.
Fue como intententar, detener el mar,
con un puñado de arena tapar un volcan.
Tan grande fue esta pasión que ocupo mis sentidos
que solo escucho tu voz y te siento conmigo.
Que mis ojos son, sólo para tí,
tu sabor y tu perfume quedaron en mí.
Letra y Música: Jorge Rojas
Yo por ti soy escritura
y en este mismo instante tu voz me deletrea.
Yo sin ti soy hoja en blanco,
tinta que no corre, pluma que se quiebra.
Yo por ti fui luna llena,
y los amantes furtivos trazaron mi condena.
Yo sin ti soy noche oscura,
sin amor, sin estrellas, sin amantes, sin locura.
Yo de ti me he nutrido,
y en el tronco de mi árbol tu savia se ha consumido.
Yo de ti soy flor marchita,
cuando partes al olvido me vuelvo pobre y chiquita.
De ti soy, aunque no estés,
aunque de mi te hayas ido.
Tu recuerdo el alimento
de mis frágiles sentidos.
¡De mi serás ante todo!
Y muy a pesar del destino.
El alma es huella imborrable,
de un amor que está prohibido.
y en este mismo instante tu voz me deletrea.
Yo sin ti soy hoja en blanco,
tinta que no corre, pluma que se quiebra.
Yo por ti fui luna llena,
y los amantes furtivos trazaron mi condena.
Yo sin ti soy noche oscura,
sin amor, sin estrellas, sin amantes, sin locura.
Yo de ti me he nutrido,
y en el tronco de mi árbol tu savia se ha consumido.
Yo de ti soy flor marchita,
cuando partes al olvido me vuelvo pobre y chiquita.
De ti soy, aunque no estés,
aunque de mi te hayas ido.
Tu recuerdo el alimento
de mis frágiles sentidos.
¡De mi serás ante todo!
Y muy a pesar del destino.
El alma es huella imborrable,
de un amor que está prohibido.
miércoles, enero 24, 2007
Dios se lo pague!
Estoy participando en Gente loca una red social en internet
para gente que quiere expresarse.
Si gustan visitar la página y de paso apoyar mis temas
dejando algún comentario,
pueden hacerlo con tan solo hacer click
acá . Busquenme en la biblioteca.
Gracias a todos y ....que Dios se los pague,jeje
para gente que quiere expresarse.
Si gustan visitar la página y de paso apoyar mis temas
dejando algún comentario,
pueden hacerlo con tan solo hacer click
acá . Busquenme en la biblioteca.
Gracias a todos y ....que Dios se los pague,jeje
martes, enero 23, 2007
2007 Año de Homero Manzi

Dice el diario Clarín...
"Se viene el año Homero Manzi. El 2007 tendrá la poética sensible y
exacta de su tangos más recordados. Al celebrarse el centenario del
nacimiento del autor, la Secretaría de Cultura de la Nación realizará
un extenso programa de actividades para homenajear su historia y
rescatar su figura."
Estre las muchas actividades que se planean para celebrarlo, se piensa rodar el documental ¿Dónde está Manzi?. También está la propuesta "Manzi, ayer, hoy y siempre" que convocará a músicos, arregladores e intérpretes para que versionen algunas de las grandes creaciones del letrista. De allí surgirá la grabación de un CD y una serie de conciertos en vivo que recorrerán la Argentina.
Pero la que me pareció más interesante es que se abrirá un sitio en Internet que hará accesible para un enorme universo de usuarios la obra del poeta.
Esperemos contar con ese espacio muy pronto.
Fuente:Clarín
lunes, enero 22, 2007
domingo, enero 21, 2007
...Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.
Si insistes en permanecer en ella,
más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto...
Así comienza un texto que leí varias veces ya, desde que llegó a mis manos.
Es interesante y en algunos párrafos siento que estoy frente a una gran verdad,
más precisamente frente a la "gran verdad de este momento de mi vida".
Aunque no todo lo que leo me agrada, ni me resulta tan verdadero.
.
...No podemos estar en el presente añorando el pasado.-dice el texto-
Ni siquiera preguntándonos por qué.
Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.
Hay algo muy cierto en todo esto, y creo habértelo dicho ya. Yo no
puedo detenerme en una historia que no fue, creo que nadie debe hacerlo.
La vida sigue, cada quien atraviesa sus etapas, sino míranos: Tu tan feliz y radiante ahora
en esta nueva etapa de tu vida y yo aquí, peléandola como siempre, pero
con tanto entusiasmo y con tanta nueva sabiduría.
Pero por otro lado, cuando se trata de "desprenderse" como dice el texto,
me da una nostalgia terrible cada recuerdo de nuestra historia que
no hay forma de que algo me convenza de dejarte ir. Me refiero
a todo aquello que compartimos,claro.
Desprenderse...tomar distancia...
Siento que en la distancia aprendí más acerca de ti que cuando tuve la
oportunidad de tenerte cerca, por decirlo de algún modo.
Y debe haber algo de cierto en eso de que al alejarnos vemos con más objetividad
y comprendemos mejor, todo lo que no alcanzamos a entender cuando somos
parte de algo o de alguien.
En esta distancia supe de las muchas aristas que conforman tu mundo, de como
unas no pueden separarse de las otras. Entendí los muchos detalles que hacen
a un todo. De como una mentira puede parecer verdad y de como una verdad, indiscutible,
termina siendo una gran mentira. Ví como diariamente te enfrentas a la envidia, el morbo, la mediocridad
y siempre sales ganando o haces lo imposible para que así lo parezca.
Comprendí, que en este mundo raro, no se trata solo de ser sino también y a veces
mucho más, de parecerlo.
En este texto que sigo leyendo dice: ...Cierre capítulos. Dígase a usted mismo
que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque
usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón....
¡Ay Corazón! (sí...aún te sigo llamando asi) no sabes lo difícil y doloroso que es
para mi pensar que ya no encajo allí, en ese lugar, tu corazón.
Tu corazón... ese castillo púrpura por el que me inventé miles de alas, porque
solo se podía acceder a él, volando.
Tu corazón que fué mi desvelo, mi pasion, mi desafío. Tu corazón, el que sentí
tan mío en tus palabras.
¡Cómo imaginar que fueron el tiempo y la distancia tan hábiles como para
borrar de un plumazo todo lo que fuimos y que ya no quede ni una mínima huella
de mis versos en tu morada...ese corazón, que siempre fue mi paraíso!
Si tus ojos, aquella noche angelada, se quedaron para siempre en mi mirada
y tus manos en el aire que aspiré, cual bocanada urgente porque me ahogaba
el delirio de tenerte frente a mi, aún perdura en la tibieza de mis recuerdos.
Si fue tu sonrisa mi más recurrente sueño desde que se presentó, audaz,
generosa, solo para mi, para mi canto ensordecido bajo la muchedumbre,
pero que jamás dejó de cantar cada estrofa que imaginamos juntos.
Como resignarme ahora al olvido de tu mente y conformarme tan solo con un sueño
que se escapa, cada vez con más frecuencia, cada vez con más dolor...
Dime... tan solo dime que ya no hay ni un solo latido para mi, y dejaré vacío y de inmediato
el refugio de tu nombre, que construí con las cenizas de este amor que profesamos
bajo el manto de mis versos y tu canto.
Júrame que ya no encajo en tus poemas, que no hay lugar en tu memoria para mis
suspiros y te prometo deshabitar todos los recuerdos y limpiar el alma de cualquier despojo
para que alguien más te habite y se regocije con tu pasión y con tu entrega.
Avísame, del modo que sea, y no sabrás ya de mi. Ni de estas letras que se escapan ahora y
siempre de mis dedos, porque no hay texto que las intimide ni las obligue a desprenderse de ti,
a menos que seas tu mismo, quien así se los exija.
Si insistes en permanecer en ella,
más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto...
Así comienza un texto que leí varias veces ya, desde que llegó a mis manos.
Es interesante y en algunos párrafos siento que estoy frente a una gran verdad,
más precisamente frente a la "gran verdad de este momento de mi vida".
Aunque no todo lo que leo me agrada, ni me resulta tan verdadero.
.
...No podemos estar en el presente añorando el pasado.-dice el texto-
Ni siquiera preguntándonos por qué.
Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.
Hay algo muy cierto en todo esto, y creo habértelo dicho ya. Yo no
puedo detenerme en una historia que no fue, creo que nadie debe hacerlo.
La vida sigue, cada quien atraviesa sus etapas, sino míranos: Tu tan feliz y radiante ahora
en esta nueva etapa de tu vida y yo aquí, peléandola como siempre, pero
con tanto entusiasmo y con tanta nueva sabiduría.
Pero por otro lado, cuando se trata de "desprenderse" como dice el texto,
me da una nostalgia terrible cada recuerdo de nuestra historia que
no hay forma de que algo me convenza de dejarte ir. Me refiero
a todo aquello que compartimos,claro.
Desprenderse...tomar distancia...
Siento que en la distancia aprendí más acerca de ti que cuando tuve la
oportunidad de tenerte cerca, por decirlo de algún modo.
Y debe haber algo de cierto en eso de que al alejarnos vemos con más objetividad
y comprendemos mejor, todo lo que no alcanzamos a entender cuando somos
parte de algo o de alguien.
En esta distancia supe de las muchas aristas que conforman tu mundo, de como
unas no pueden separarse de las otras. Entendí los muchos detalles que hacen
a un todo. De como una mentira puede parecer verdad y de como una verdad, indiscutible,
termina siendo una gran mentira. Ví como diariamente te enfrentas a la envidia, el morbo, la mediocridad
y siempre sales ganando o haces lo imposible para que así lo parezca.
Comprendí, que en este mundo raro, no se trata solo de ser sino también y a veces
mucho más, de parecerlo.
En este texto que sigo leyendo dice: ...Cierre capítulos. Dígase a usted mismo
que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque
usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón....
¡Ay Corazón! (sí...aún te sigo llamando asi) no sabes lo difícil y doloroso que es
para mi pensar que ya no encajo allí, en ese lugar, tu corazón.
Tu corazón... ese castillo púrpura por el que me inventé miles de alas, porque
solo se podía acceder a él, volando.
Tu corazón que fué mi desvelo, mi pasion, mi desafío. Tu corazón, el que sentí
tan mío en tus palabras.
¡Cómo imaginar que fueron el tiempo y la distancia tan hábiles como para
borrar de un plumazo todo lo que fuimos y que ya no quede ni una mínima huella
de mis versos en tu morada...ese corazón, que siempre fue mi paraíso!
Si tus ojos, aquella noche angelada, se quedaron para siempre en mi mirada
y tus manos en el aire que aspiré, cual bocanada urgente porque me ahogaba
el delirio de tenerte frente a mi, aún perdura en la tibieza de mis recuerdos.
Si fue tu sonrisa mi más recurrente sueño desde que se presentó, audaz,
generosa, solo para mi, para mi canto ensordecido bajo la muchedumbre,
pero que jamás dejó de cantar cada estrofa que imaginamos juntos.
Como resignarme ahora al olvido de tu mente y conformarme tan solo con un sueño
que se escapa, cada vez con más frecuencia, cada vez con más dolor...
Dime... tan solo dime que ya no hay ni un solo latido para mi, y dejaré vacío y de inmediato
el refugio de tu nombre, que construí con las cenizas de este amor que profesamos
bajo el manto de mis versos y tu canto.
Júrame que ya no encajo en tus poemas, que no hay lugar en tu memoria para mis
suspiros y te prometo deshabitar todos los recuerdos y limpiar el alma de cualquier despojo
para que alguien más te habite y se regocije con tu pasión y con tu entrega.
Avísame, del modo que sea, y no sabrás ya de mi. Ni de estas letras que se escapan ahora y
siempre de mis dedos, porque no hay texto que las intimide ni las obligue a desprenderse de ti,
a menos que seas tu mismo, quien así se los exija.
Seal


Para quienes estén por Punta del Este , Uruguay en estos días, les cuento que se estará presentando en el Hotel Conrad el fabuloso cantante británico Seal. Una gran oportunidad para escuchar una voz maravillosa y un, seguramente, fantástico show. Estuve revisando su sitio web y se los recomiendo.
Seal, Web Site
sábado, enero 20, 2007
Pacino-Dali

Al Pacino encarnará al pintor español Salvador Dalí en una película que Hollywood prepara sobre el genio del surrealismo.
La cinta será una adaptación del libro “Dalí and I” del periodista y escritor belga Stan Lauryssens, quien fuera vecino del artista en su casa de Cadaqués (noreste de España). Se centrará especialmente en los dos últimos años de la vida de Dalí, fallecido en 1989 a los 84 años.
Al Pacino, de 66 años, fue nominado ocho veces a los premios Oscar y obtuvo la estatuilla al mejor actor en 1993.
Fuente:Laura Ubfal
jueves, enero 18, 2007
¡Qué Película!



Los de mi generación no podrán olvidarla. Fue un suceso! y marcó una época.
Amo a John Travolta en todas sus películas pero en esta fue un flash!.
Debo confesar que me escapaba de mis clases de Educación física en la secundaria para ir al cine a verla. Qué bailes! Qué historia! y qué final!
Aqui algunas fotos para recordarla
John sos lo más!
Amo este Tango
Era más blanda que el agua
que el agua blanda
Era más fresca que el río,
naranjo en flor
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó.
Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento.
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon en el viento.
Después, qué importa del después
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.
Que le habrán hecho mis manos?
Que le habrán hecho,
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda,
canción de esquina,
con un pedazo de vida,
naranjo en flor.
Letra: Homero Expósito
Música: Virgilio Expósito
que el agua blanda
Era más fresca que el río,
naranjo en flor
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó.
Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento.
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon en el viento.
Después, qué importa del después
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.
Que le habrán hecho mis manos?
Que le habrán hecho,
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda,
canción de esquina,
con un pedazo de vida,
naranjo en flor.
Letra: Homero Expósito
Música: Virgilio Expósito
¡Fue tan fuerte volver a verla!, escuchar sus palabras tan enérgicas y arrogantes como siempre las había recordado, descubrir la imponente magnitud de sus curvas, tan puntuales y definidas como aún perduraban en su memoria.
¡Y el infierno de aquel beso!, ¿Cómo quitarlo de sus labios?, si toda la pasión que una vez sintió despertó de golpe con el fuego de aquella “trampa para la cordura”, que resultó ser el conjuro de su boca.
No podía seguir así, anhelándola, deshaciéndose en deseos de sentirla nuevamente bajo su piel, estallando como un volcán impaciente y feroz, abrumado por las ansias de volver a amarla. Cuando regresó de sus perturbaciones se encontró frente a la puerta de la suite “Reina Victoria” del Hotel más lujoso de Acapulco y decidió, ahí mismo, que debía ponerle un final a tanto martirio.
Debía verla, aunque fuese por última vez y para terminar con todo aquello que malograba sus planes para con su vida y con su futuro. Le pondría punto final a todas las intenciones que Miranda pudiera albergar y dejaría bien claro que ya nada era posible entre los dos. Respiró profundo y se lanzó a la lucha...
_¡“Que sea lo que Dios quiera”! _ Exclamó en voz alta y se dispuso a terminar por fin con todas sus vacilaciones.
Miranda abrió la puerta y la llama se encendió. Pocas fueron las palabras que enmarcaron aquel fastuoso despliegue de besos y abrazos y no encontraba un lugar, en tan agitada sinfonía de gemidos, la anteriormente ensayada determinación que debió acompañar aquel encuentro. Atrás, muy atrás, quedaron los débiles pensamientos que rezaban que ya nada podía suceder entre ellos; y cerca, muy cerca podía percibirse la fragancia que el fragor de sus cuerpos ardientes emanaba sin desvelo. Se amaron como antes, más que antes, con la misma voracidad de esos días de grandes apetitos sexuales, cubierto de superficiales pasiones y frágiles sentimientos.
Por su mente pasaba la vida, la que vivió junto a ella con todo el peso de los años trascurridos y la memoria de un abandono que aún latía en sus recuerdos. Por su piel pasaba el deseo, el que jamás desapareció y que renacía ahora, en la inmensidad de aquel encuentro y con la pasión enmarcando aquella locura. Por su corazón pasaban la angustia y la desesperación. Porque su vida no era la misma, porque había conocido la dulzura de otros labios y el suave destellar de otros ojos y comprendía, que a pesar de la fuerza irresistible que Miranda ejercía sobre sus instintos, una reciente naturaleza lo elevaba por sobre sus raíces, llevándolo a descubrir la grandeza del celeste puro y magistral que se reflejaba en un nuevo firmamento.
Desde allí y subido a la imponencia de su Ángel alado podía sentir que el mundo lo resarcía de su falta de Fe, otorgándole la invalorable segunda oportunidad que todos anhelamos.
¡Pero que extraña la vida! ¡Que injusto el destino!, que debió caer en la trampa de su primitiva condición humana para descubrir el valor que se escondía, en la sencillez de una palabra dulce, o de un par de rosas blancas.
Debió beber de la sangre de sus viejas heridas para comprender que no es posible terminar con lo que jamás ha comenzado. Porque no se pierde lo que nunca se tuvo, y esa mujer que yacía vehemente bajo su cuerpo jamás le había pertenecido. No de la forma o el modo que él se merecía: con amor, el mismo inmenso amor que alguna vez él sintió por ella y que ahora veía evaporarse como el sudor que brotaba de su piel en aquel inescrupuloso acto.
Miranda solo fue cáscara, la que cubrió de oro y plata sus jóvenes delirios. La que lo vistió de poder y desenfreno. La misma que lo dejó, al quebrarse sin remedio, vació y solo y sin nada dentro suyo a lo que pudiera aferrarse.
Tendido sobre la cama, con la mirada perdida en el blanco sublime que le devolvía el impecable cielorraso de la habitación, se dejaba llevar por sus remordimientos recién nacidos; producto de la culpa y el dolor que aquel acto, consumado unos segundos atrás, le ocasionaba.
Miranda, que extasiada con la satisfacción de su victoria tan esperada se desdibujaba sonriente en un ángulo de ese cuarto, apenas se limitaba a atender los reclamos que su sudoroso cuerpo le exigía, sin prestar la más mínima atención a ese ser exhausto y tembloroso que ocupaba la mitad izquierda de su cama.
Luis se sentía enfermo de vergüenza, aterrado por las consecuencias que debería afrontar debido a su falta de decisión en los momentos que precedieron a aquella locura que acababa de cometer. Pero Miranda no lo notaba, y en el supuesto caso de que sí lo hiciera, no le habría importado, porque lo único valedero en ese momento para ella era el deleite que le provocaba sentirse ganadora, en el desafío que Misha le había impuesto. Ahora tenía la certeza de que su vieja enemiga le había mentido. No existía para Luis ninguna mujer que pudiera reemplazarla y así había quedado demostrado en la fogosa realidad que acababan de vivir.
Ni por casualidad Miranda podía prever la desdicha que cubría de penumbras el alma de su amante.
Y convencida de los logros alcanzados se perdía en el placer de un cigarrillo, disfrutando en cada bocanada del goce de su venganza recientemente iniciada.
Así permanecieron durante un largo tiempo. Él inmerso en la helada crueldad de su arrepentimiento. Ella, bañada por la cálida caricia que su seguridad le brindaba. Ambos entregados al letargo de sus pensamientos.
El sueño llegó tardío demorado por la pesadumbre y el desconsuelo y solo pudo detenerse en ella, porque el horror de unos ojos de hielo no le permitieron anclarse en él. Cuando la supo plenamente dormida se dispuso a marcharse dejando sobre las sábanas todo el peso de su culpabilidad y llevándose como una carga, la certeza de haber cometido, el mayor error de toda su existencia.
"Sobre Tus Alas" Fragmento
¡Y el infierno de aquel beso!, ¿Cómo quitarlo de sus labios?, si toda la pasión que una vez sintió despertó de golpe con el fuego de aquella “trampa para la cordura”, que resultó ser el conjuro de su boca.
No podía seguir así, anhelándola, deshaciéndose en deseos de sentirla nuevamente bajo su piel, estallando como un volcán impaciente y feroz, abrumado por las ansias de volver a amarla. Cuando regresó de sus perturbaciones se encontró frente a la puerta de la suite “Reina Victoria” del Hotel más lujoso de Acapulco y decidió, ahí mismo, que debía ponerle un final a tanto martirio.
Debía verla, aunque fuese por última vez y para terminar con todo aquello que malograba sus planes para con su vida y con su futuro. Le pondría punto final a todas las intenciones que Miranda pudiera albergar y dejaría bien claro que ya nada era posible entre los dos. Respiró profundo y se lanzó a la lucha...
_¡“Que sea lo que Dios quiera”! _ Exclamó en voz alta y se dispuso a terminar por fin con todas sus vacilaciones.
Miranda abrió la puerta y la llama se encendió. Pocas fueron las palabras que enmarcaron aquel fastuoso despliegue de besos y abrazos y no encontraba un lugar, en tan agitada sinfonía de gemidos, la anteriormente ensayada determinación que debió acompañar aquel encuentro. Atrás, muy atrás, quedaron los débiles pensamientos que rezaban que ya nada podía suceder entre ellos; y cerca, muy cerca podía percibirse la fragancia que el fragor de sus cuerpos ardientes emanaba sin desvelo. Se amaron como antes, más que antes, con la misma voracidad de esos días de grandes apetitos sexuales, cubierto de superficiales pasiones y frágiles sentimientos.
Por su mente pasaba la vida, la que vivió junto a ella con todo el peso de los años trascurridos y la memoria de un abandono que aún latía en sus recuerdos. Por su piel pasaba el deseo, el que jamás desapareció y que renacía ahora, en la inmensidad de aquel encuentro y con la pasión enmarcando aquella locura. Por su corazón pasaban la angustia y la desesperación. Porque su vida no era la misma, porque había conocido la dulzura de otros labios y el suave destellar de otros ojos y comprendía, que a pesar de la fuerza irresistible que Miranda ejercía sobre sus instintos, una reciente naturaleza lo elevaba por sobre sus raíces, llevándolo a descubrir la grandeza del celeste puro y magistral que se reflejaba en un nuevo firmamento.
Desde allí y subido a la imponencia de su Ángel alado podía sentir que el mundo lo resarcía de su falta de Fe, otorgándole la invalorable segunda oportunidad que todos anhelamos.
¡Pero que extraña la vida! ¡Que injusto el destino!, que debió caer en la trampa de su primitiva condición humana para descubrir el valor que se escondía, en la sencillez de una palabra dulce, o de un par de rosas blancas.
Debió beber de la sangre de sus viejas heridas para comprender que no es posible terminar con lo que jamás ha comenzado. Porque no se pierde lo que nunca se tuvo, y esa mujer que yacía vehemente bajo su cuerpo jamás le había pertenecido. No de la forma o el modo que él se merecía: con amor, el mismo inmenso amor que alguna vez él sintió por ella y que ahora veía evaporarse como el sudor que brotaba de su piel en aquel inescrupuloso acto.
Miranda solo fue cáscara, la que cubrió de oro y plata sus jóvenes delirios. La que lo vistió de poder y desenfreno. La misma que lo dejó, al quebrarse sin remedio, vació y solo y sin nada dentro suyo a lo que pudiera aferrarse.
Tendido sobre la cama, con la mirada perdida en el blanco sublime que le devolvía el impecable cielorraso de la habitación, se dejaba llevar por sus remordimientos recién nacidos; producto de la culpa y el dolor que aquel acto, consumado unos segundos atrás, le ocasionaba.
Miranda, que extasiada con la satisfacción de su victoria tan esperada se desdibujaba sonriente en un ángulo de ese cuarto, apenas se limitaba a atender los reclamos que su sudoroso cuerpo le exigía, sin prestar la más mínima atención a ese ser exhausto y tembloroso que ocupaba la mitad izquierda de su cama.
Luis se sentía enfermo de vergüenza, aterrado por las consecuencias que debería afrontar debido a su falta de decisión en los momentos que precedieron a aquella locura que acababa de cometer. Pero Miranda no lo notaba, y en el supuesto caso de que sí lo hiciera, no le habría importado, porque lo único valedero en ese momento para ella era el deleite que le provocaba sentirse ganadora, en el desafío que Misha le había impuesto. Ahora tenía la certeza de que su vieja enemiga le había mentido. No existía para Luis ninguna mujer que pudiera reemplazarla y así había quedado demostrado en la fogosa realidad que acababan de vivir.
Ni por casualidad Miranda podía prever la desdicha que cubría de penumbras el alma de su amante.
Y convencida de los logros alcanzados se perdía en el placer de un cigarrillo, disfrutando en cada bocanada del goce de su venganza recientemente iniciada.
Así permanecieron durante un largo tiempo. Él inmerso en la helada crueldad de su arrepentimiento. Ella, bañada por la cálida caricia que su seguridad le brindaba. Ambos entregados al letargo de sus pensamientos.
El sueño llegó tardío demorado por la pesadumbre y el desconsuelo y solo pudo detenerse en ella, porque el horror de unos ojos de hielo no le permitieron anclarse en él. Cuando la supo plenamente dormida se dispuso a marcharse dejando sobre las sábanas todo el peso de su culpabilidad y llevándose como una carga, la certeza de haber cometido, el mayor error de toda su existencia.
"Sobre Tus Alas" Fragmento
Regreso
Vienes, por el largo camino de mi recuerdo, vienes de nuevo,
despertando los sueños que tú hilvanaste,
ahuyentando resquicios de saber, de placer...
De nuevo te acercas despacio, en la sombra de mis versos,
anotando un beso en mi mano, cálida voz de amable gesto,
enturbiando mi soledad,
cayendo en mi abismo.
Vienes, como viniste a mi mirada hace ya tantos siglos.
Se veían caer de tus manos las huellas de otras voces,
caían, caían como estrellas fulgurantes
a las que nadie reclama
pues su brillo se acobarda ante el alba suave
de una mañana.
Al brindar contigo los ecos de nuestro misterioso sino,
comencé a caer, primero en tus manos,
y luego en mi propio destino, sin los lazos de tus lazos,
sin saber si
algún día,
una paloma se acercaría de nuevo a mí
con tus misivas.
Cae la noche, lluvia que acaricia mis lágrimas,
y tú sabes que te estoy leyendo,
que te estoy sintiendo,
mientras mi corazón se mece
en el vacío
¿Porqué será que me gusto tanto este poema? Lo tomé de Momentos un maravilloso Blog que visito cada vez que puedo.
despertando los sueños que tú hilvanaste,
ahuyentando resquicios de saber, de placer...
De nuevo te acercas despacio, en la sombra de mis versos,
anotando un beso en mi mano, cálida voz de amable gesto,
enturbiando mi soledad,
cayendo en mi abismo.
Vienes, como viniste a mi mirada hace ya tantos siglos.
Se veían caer de tus manos las huellas de otras voces,
caían, caían como estrellas fulgurantes
a las que nadie reclama
pues su brillo se acobarda ante el alba suave
de una mañana.
Al brindar contigo los ecos de nuestro misterioso sino,
comencé a caer, primero en tus manos,
y luego en mi propio destino, sin los lazos de tus lazos,
sin saber si
algún día,
una paloma se acercaría de nuevo a mí
con tus misivas.
Cae la noche, lluvia que acaricia mis lágrimas,
y tú sabes que te estoy leyendo,
que te estoy sintiendo,
mientras mi corazón se mece
en el vacío
¿Porqué será que me gusto tanto este poema? Lo tomé de Momentos un maravilloso Blog que visito cada vez que puedo.
¡Por Fin!
"Se estrenará en Argentina el 9 de febrero la película “El perfume” con Dustin Hoffman, basada en el libro que fuera un exitazo editorial hace años de Patrick Suskind."
¡Ahí estaremos!
¡Ahí estaremos!
De mi última lectura
...El doctor introdujo un pequeño pedazo de fósforo bajo un tubo cerrado por
uno de sus extremos y lleno de mercurio. Hizo fundir el fósforo acercando
el tubo a la llama de una vela. Despúes, por medio de una pequeña
campana de ensayos llena de gas oxígeno hizo pasar el gas a la campana
muy poco a poco. En cuanto el gas oxígeno llego a la parte superior de
la campana, donde se encontraba el fósforo fundido, se produjo una
combustión viva e instantánea, que los deslumbró como si fuese un
relámpago.
-Como ve, todos tenemos en nuestro interior los elementos necesarios
para producir fósforo. Es más, déjeme decirle algo que a nadie le he
confiado. Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien
todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los
podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno
y la ayuda de una vela. Solo que en este caso el oxígeno tiene que
provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede
ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que
haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un
momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción.
Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo
poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión
a reavivarlo.
Cada persona tiene que descubrir cuales son sus detonadores para
poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos
es lo que nutre de energía al alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento.
Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores
la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo
fósforo.
Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante por las tinieblas
más profundas tratando vanamente de encontrar alimento por sí misma,
ignorante de que solo el cuerpo que ha dejado inerte, lleno de frío,
es el único que podría dárselo...
...-Claro que también hay poner mucho cuidado en ir encendiendo los cerillos
uno por uno. Porque si por una emoción muy fuerte se llegasen a
encender todos de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que
ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante
nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino
que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro
perdido origen divino. El alma desea reintegrarse al lugar de donde
proviene, dejando al cuerpo inerte.
"Como agua para chocolate" Laura Esquivel
uno de sus extremos y lleno de mercurio. Hizo fundir el fósforo acercando
el tubo a la llama de una vela. Despúes, por medio de una pequeña
campana de ensayos llena de gas oxígeno hizo pasar el gas a la campana
muy poco a poco. En cuanto el gas oxígeno llego a la parte superior de
la campana, donde se encontraba el fósforo fundido, se produjo una
combustión viva e instantánea, que los deslumbró como si fuese un
relámpago.
-Como ve, todos tenemos en nuestro interior los elementos necesarios
para producir fósforo. Es más, déjeme decirle algo que a nadie le he
confiado. Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien
todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los
podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno
y la ayuda de una vela. Solo que en este caso el oxígeno tiene que
provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede
ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que
haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un
momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción.
Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo
poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión
a reavivarlo.
Cada persona tiene que descubrir cuales son sus detonadores para
poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos
es lo que nutre de energía al alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento.
Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores
la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo
fósforo.
Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante por las tinieblas
más profundas tratando vanamente de encontrar alimento por sí misma,
ignorante de que solo el cuerpo que ha dejado inerte, lleno de frío,
es el único que podría dárselo...
...-Claro que también hay poner mucho cuidado en ir encendiendo los cerillos
uno por uno. Porque si por una emoción muy fuerte se llegasen a
encender todos de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que
ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante
nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino
que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro
perdido origen divino. El alma desea reintegrarse al lugar de donde
proviene, dejando al cuerpo inerte.
"Como agua para chocolate" Laura Esquivel
domingo, enero 14, 2007
Incongruencia
Llevo en mi alma
una urgencia de fuga.
Un deseo insolente
de huír de lo que es mío ,
de lo que conozco,
de lo que amo.
Urgencia también
de dejarme atrás,
de al fin abandonarme.
Pero ¿ a dónde ir?
Como si cambiar de sitio
me eximiera
de venír conmigo;
o esta asfixia
fuera cuestión del aire
y no de mis pulmones.
Todo me sabe
a soledad,
a hambre.
A urgencia
de no esperar.
Visita el Blog de su Autora
una urgencia de fuga.
Un deseo insolente
de huír de lo que es mío ,
de lo que conozco,
de lo que amo.
Urgencia también
de dejarme atrás,
de al fin abandonarme.
Pero ¿ a dónde ir?
Como si cambiar de sitio
me eximiera
de venír conmigo;
o esta asfixia
fuera cuestión del aire
y no de mis pulmones.
Todo me sabe
a soledad,
a hambre.
A urgencia
de no esperar.
Visita el Blog de su Autora
viernes, enero 12, 2007
Claroscuro del Alma
Llévame,
hacia los ángulos oscuros de tus sueños;
llévame a tus risas escondidas, a los confines de tus secretos.
Muéstrame
los colores sin definir, las lágrimas caídas sin querer
en lagos secos.
Acariciame
con tu silencio.
Al atardecer
el último suspiro triste
agonizará.
Y comenzará la nueva historia de la crisálida de tu vida.
Por distintos senderos etéreos,
con ojos diferentes.
Te veo ya acercándote.
Ven, alma.
Este es el Blog de su Autor
hacia los ángulos oscuros de tus sueños;
llévame a tus risas escondidas, a los confines de tus secretos.
Muéstrame
los colores sin definir, las lágrimas caídas sin querer
en lagos secos.
Acariciame
con tu silencio.
Al atardecer
el último suspiro triste
agonizará.
Y comenzará la nueva historia de la crisálida de tu vida.
Por distintos senderos etéreos,
con ojos diferentes.
Te veo ya acercándote.
Ven, alma.
Este es el Blog de su Autor
miércoles, enero 10, 2007
martes, enero 09, 2007
2007 año de García Marquez

En marzo próximo, Gabo García Márquez, a quien los colombianos llaman afectuosamente Gabito , será centro de varios homenajes en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, por realizarse en Cartagena de Indias.
Se cumplen 40 años de su obra cumbre "100 años de soledad" y los festejos sin duda se sucederán alrededor del mundo.
Podemos leer más en el siguiente artículo del diario La Nación
Hoy me permití recordarte. Sabes que desde aquella vez, ( mira nada más como llamo al día en que la distancia se interpuso entre nosotros) desde esa vez me propuse destinar solo algunos momentos de mi vida para pensar en ti, en lo que vivimos y recordar nuestras charlas, nuestras ocurrencias y todo aquello que hizo de nuestra historia algo "especial" como tu solías llamarla.
Te decía que hoy me permití recordarte y dedicarte unos momentos de mi día para pensarte. Y de esos recuerdos surgio esta pregunta: ¿cuál fue el error? bueno, si es que acaso hubo un error, porque ya ha pasado tanto tiempo que ni eso me queda claro.
Pero suponiendo que sí existió uno, habría que preguntarse también quien lo cometió. Si fui yo o fuiste tu, si acaso fuimos los dos, o no fue ninguno sino la vida, Dios, el destino.
Si el error lo cometimos tu o yo, o tu y yo, creo que sentirnos culpables no tiene ningún sentido. Después de todo, ¿que más podríamos haber hecho?. Si lo vivimos todo con la emoción de dos niños que juegan a las escondidas, si nos entregamos libres en cada palabra, si no hubo reparos para conocernos, ni obstáculos para confiar el uno en el otro. Yo no me arrepiento, ¿ tu si?.
No hay nada en el mundo que me haga sentir que me equivoqué o que aquello no debió ser, porque sé que cada ser humano viene a este mundo para encontrarse con su otra parte, esa que formo un solo ser con nosotros en algún punto del universo y que el destino separó, solo para que algún día vuelvan a reconocerse, en una mirada, una palabra, una emoción.
A veces pienso que el destino, ese cruel y despiadado pero tan sabio artífice de nuestras vidas, ya tenía todo planeado y que no hubo detalle librado al azar entre tu y yo. Cada cosa que dijimos tuvo un propósito bien definido y estoy segura que tanto tu vida como la mia llevan marcadas a fuego las enseñanzas que compartimos, los consejos que nos dimos, lo que aprendimos el uno del otro y el cariño que nos demostramos porque todo fue puro, leal, sincero y absolutamente auténtico.
No puedo enojarme con la vida por esta distancia que nos impusieron y que yo sé, terminará algún día,
¿tu también lo sientes así?.
Estoy convencida que habrá una nueva oportunidad para nosotros y no creas que la incluyo en mis oraciones porque no hace falta. No le pido a Dios que me ponga de nuevo frente a ti, que me cruce en tu vida como alguna vez, porque sé que eso sucederá irremediablemente cuando la vida se convenza que tu y yo nunca desistimos de este lazo que nos une, y que somos demasiado tercos para irnos de este mundo sin habernos despedido con aquel abrazo que nos prometimos.
No habrá tiempo para nada más, lo sé. No podremos volver a nuestras charlas, ni reirnos con las bromas o conmovernos hasta las lágrimas con las poesías. Tampoco podremos mirarnos demasiado porque se nos notará en los ojos el resplandor de nuestras almas y podríamos provocar algún peligroso desastre en este mundo deshauciado, con tanto amor contenido en el interior de nuestros cuerpos. Amor que se siente en el alma y se guarda en el corazón. Amor que no necesita buscarse para encontrarse siempre.
Ese día nos conformaremos con una mirada furtiva en los ojos húmedecidos y el simple y pequeño roce de nuestras manos, que escaparán al contacto por temor a querer permanecer juntas, para siempre.
Habrá lágrimas, sonrisas, una palabra que no diremos, ya sabes... y ojala ese abrazo con el que sueño aún, en aquellos días en los que no me doy permiso para recordarte.
Te decía que hoy me permití recordarte y dedicarte unos momentos de mi día para pensarte. Y de esos recuerdos surgio esta pregunta: ¿cuál fue el error? bueno, si es que acaso hubo un error, porque ya ha pasado tanto tiempo que ni eso me queda claro.
Pero suponiendo que sí existió uno, habría que preguntarse también quien lo cometió. Si fui yo o fuiste tu, si acaso fuimos los dos, o no fue ninguno sino la vida, Dios, el destino.
Si el error lo cometimos tu o yo, o tu y yo, creo que sentirnos culpables no tiene ningún sentido. Después de todo, ¿que más podríamos haber hecho?. Si lo vivimos todo con la emoción de dos niños que juegan a las escondidas, si nos entregamos libres en cada palabra, si no hubo reparos para conocernos, ni obstáculos para confiar el uno en el otro. Yo no me arrepiento, ¿ tu si?.
No hay nada en el mundo que me haga sentir que me equivoqué o que aquello no debió ser, porque sé que cada ser humano viene a este mundo para encontrarse con su otra parte, esa que formo un solo ser con nosotros en algún punto del universo y que el destino separó, solo para que algún día vuelvan a reconocerse, en una mirada, una palabra, una emoción.
A veces pienso que el destino, ese cruel y despiadado pero tan sabio artífice de nuestras vidas, ya tenía todo planeado y que no hubo detalle librado al azar entre tu y yo. Cada cosa que dijimos tuvo un propósito bien definido y estoy segura que tanto tu vida como la mia llevan marcadas a fuego las enseñanzas que compartimos, los consejos que nos dimos, lo que aprendimos el uno del otro y el cariño que nos demostramos porque todo fue puro, leal, sincero y absolutamente auténtico.
No puedo enojarme con la vida por esta distancia que nos impusieron y que yo sé, terminará algún día,
¿tu también lo sientes así?.
Estoy convencida que habrá una nueva oportunidad para nosotros y no creas que la incluyo en mis oraciones porque no hace falta. No le pido a Dios que me ponga de nuevo frente a ti, que me cruce en tu vida como alguna vez, porque sé que eso sucederá irremediablemente cuando la vida se convenza que tu y yo nunca desistimos de este lazo que nos une, y que somos demasiado tercos para irnos de este mundo sin habernos despedido con aquel abrazo que nos prometimos.
No habrá tiempo para nada más, lo sé. No podremos volver a nuestras charlas, ni reirnos con las bromas o conmovernos hasta las lágrimas con las poesías. Tampoco podremos mirarnos demasiado porque se nos notará en los ojos el resplandor de nuestras almas y podríamos provocar algún peligroso desastre en este mundo deshauciado, con tanto amor contenido en el interior de nuestros cuerpos. Amor que se siente en el alma y se guarda en el corazón. Amor que no necesita buscarse para encontrarse siempre.
Ese día nos conformaremos con una mirada furtiva en los ojos húmedecidos y el simple y pequeño roce de nuestras manos, que escaparán al contacto por temor a querer permanecer juntas, para siempre.
Habrá lágrimas, sonrisas, una palabra que no diremos, ya sabes... y ojala ese abrazo con el que sueño aún, en aquellos días en los que no me doy permiso para recordarte.
lunes, enero 08, 2007
El escritor J. Russel Lynes, ex editor de la revista Harpers, prescribe un buen antídoto contra el insulto: “La única forma elegante de aceptar un insulto es ignorándolo; si no puede ignorarlo, respóndalo; si no lo puede responder, ríase de él y, si no puede reírse de él, es probable que se lo merezca”.
Serrat en La Plata

El 20 y 21 de Febrero los Platenses tendremos oportunidad de disfrutar de un grande de la canción. Se trata nada menos que de Joan Manuel Serrat que se presenta con su espectáculo MO en el Teatro Argentino de La Plata
Es un acontecimiento imperdible y se agradece el paso por nuestra ciudad y la inclusión que hacen muchos grandes artistas, en sus itinerarios.
Para completar esta entrada les dejo el link de un artículo de Página 12 donde el humorista Roberto Fontanarrosa habla de cómo conocio a Serrat y sus encuentros con él en Rosario, su ciudad natal.
domingo, enero 07, 2007
Lo último

"Soneto de la que fue"
Yo quisiera mirarte conocerte
como te conocí cuando vivías
y me mirabas con miradas mías
y yo gozaba de mi buena suerte
pero el pasado en nada te convierte
y te quita inflexible de mis días
sólo mi ensueño enciende sus bujías
para que resucites de tu muerte
ya no me entiendo con mis soledades
ni con la soledad de los que quiero
una a una desfilan las edades
y quedan mis preguntas sin respuestas
a esta altura es muy poco lo que espero
pero prosigo con tu muerte a cuestas.
Mario Benedetti (de sus poemas más recientes)
Fuente: Clarín
sábado, enero 06, 2007
Edith Piaf

Jezebel
(Charles Aznavour / W.Shanklin, 1951)
Jezebel... Jezebel...
Ce démon qui brûlait mon cœur
Cet ange qui séchait mes pleurs
C'était toi, Jezebel, c'était toi.
Ces larmes transpercées de joie,
Jezebel, c'était toi... Jezebel, c'était toi...
Mais l'amour s'est anéanti.
Tout s'est écroulé sur ma vie,
Écrasant, piétinant, emportant mon cœur,
Jezebel... Mais pour toi,
Je ferais le tour de la terre,
J'irais jusqu'au fond des enfers.
Où es-tu ? Jezebel, où es-tu ?
Les souvenirs que l'on croit fanés
Sont des êtres vivants
Avec des yeux de morts vibrants encore de passé
Mais mon cœur est crevé d'obsession.
Il bat en répétant
Tout au fond de moi-même
Ce mot que j'aime,
Ton nom...
Jezebel... Jezebel...
Mais l'amour s'est anéanti.
Tout s'est écroulé sur ma vie,
Écrasant, piétinant, emportant mon cœur
Jezebel... Mais pour toi,
Je ferais le tour de la terre,
J'irais jusqu'au fond des enfers
En criant sans répit,
Jour et nuit,
Jezebel... Jezebel...
JEZEBEL...
Traducción
Jezebel... Jezebel...
Este demonio que quemaba mi corazón
Este ángel que secaba mis lágrimas
eras tu, Jezebel, eras tu.
Traspasaste estas lágrimas por alegría,
Jezebel, tu eras... Jezebel, tu eras...
Pero el amor se desvaneció.
Todo se derrumbó en mi vida,
Atropellado, pisoteado,
Te llevaste mi corazón, Jezebel...
Pero por ti, daría la vuelta a la tierra,
iría hasta el fondo de los infiernos.
¿ Dónde estás? ¿ Jezebel, dónde estás?
Las memorias que se consideran marchitas
Son seres vivos. Con ojos vibrantes
de muertos, todavía de pasado.
Pero mi corazón se muere por obsesión.
Late repitiendo, todo en el fondo de mí mismo
Esta palabra que me gusta, Tu nombre...
Jezebel... Jezebel...
Pero el amor se desvaneció.
Todo se derrumbó en mi vida,
Atropellado, pisoteado,
Te llevaste mi corazón Jezebel...
Pero por ti, daría la vuelta a la tierra,
iría hasta el fondo de los infiernos gritando sin tregua,
Día y noche, a Jezebel... Jezebel...
JEZEBEL...
Empezó la Fiesta!!
Del 6 de Enero al 3 de Marzo en la Ciudad de Gualeguaychú, Entre Rios, Argentina
se realiza el Carnaval del País.
El Carnaval de Gualeguaychú es el espectáculo con más convocatoria en todo el país durante la temporada de verano. Más de 250 mil espectadores asisten todos los años y por eso se convirtió en “El Carnaval del País”. Es el primero de Argentina y el tercero del mundo (luego de Río de Janeiro y Venecia) en cuanto a horas de producción, cantidad de material utilizado, personas relacionadas al evento y la cantidad de público que asiste.Si buscan más datos pueden entrar en Carnaval
Fuente:Laura Ubfal Blog
se realiza el Carnaval del País.
El Carnaval de Gualeguaychú es el espectáculo con más convocatoria en todo el país durante la temporada de verano. Más de 250 mil espectadores asisten todos los años y por eso se convirtió en “El Carnaval del País”. Es el primero de Argentina y el tercero del mundo (luego de Río de Janeiro y Venecia) en cuanto a horas de producción, cantidad de material utilizado, personas relacionadas al evento y la cantidad de público que asiste.Si buscan más datos pueden entrar en Carnaval
Fuente:Laura Ubfal Blog
martes, enero 02, 2007
Una araña paciente y silenciosa,
vi en el pequeño promontorio en que
sola se hallaba,
vi cómo para explorar el vasto
espacio vacío circundante,
lanzaba, uno tras otro, filamentos,
filamentos, filamentos de sí misma.
Y tú, alma mía, allí donde te encuentras,
circundada, apartada,
en inmensurables océanos de espacio,
meditando, aventurándote, arrojándote,
buscando sin cesar las esferas
para conectarlas,
hasta que se tienda el puente que precisas,
hasta que el ancla dúctil quede asida,
hasta que la telaraña que tú emites
prenda en algún sitio, oh alma mía.
Walt Whitman
vi en el pequeño promontorio en que
sola se hallaba,
vi cómo para explorar el vasto
espacio vacío circundante,
lanzaba, uno tras otro, filamentos,
filamentos, filamentos de sí misma.
Y tú, alma mía, allí donde te encuentras,
circundada, apartada,
en inmensurables océanos de espacio,
meditando, aventurándote, arrojándote,
buscando sin cesar las esferas
para conectarlas,
hasta que se tienda el puente que precisas,
hasta que el ancla dúctil quede asida,
hasta que la telaraña que tú emites
prenda en algún sitio, oh alma mía.
Walt Whitman
lunes, enero 01, 2007
Espantando el 2006


Como un ritual que se repite desde hace ya muchos años, la ciudad de La Plata despidió el 2006,una vez más con la tradicional quema de muñecos.
El primer día de Enero cada barrio despide el año con un gigantesco muñeco que todos los vecinos preparan durante semanas y que hacen explotar llenándolo de pirotecnia a modo de exhorcismo contra los malos espiritus, penas y desgracias del año saliente y para recibir con estruendosa algarabía al año nuevo que llega.
Cada barrio tiene el suyo y por eso la ciudad se llena de gigantescos visitantes de papel y colores y es un deleite, en especial para los niños, recorrer los diferentes puntos de La Plata y toparse con ellos a cada paso.
Los motivos son diversos y cada uno representa los gustos de los vecinos.
Claro que mi familia y yo participamos de la quema de un gracioso diablo ( que construyeron muy bien mi hijo y sus amigos, jeje) en la esquina de nuestro barrio y con el cual nos divertimos muchísimo.
Espantando al 2006 estuvimos todos los Platenses.

