"¿Qué esconde la Luna?" Novela Original de Jezabell Suad para ¡Viva el Rey! Fanclub Oficial de Luis Miguel

 




Parte 1

Capitulo 1



_¿ Cómo me imaginas?_ Le preguntó curiosa.

_Cómo la Luna: diáfana, brillante, misteriosa y presumida._

_ ¡Vaya descripción!, muy poética, me gusta...._

_¿Quieres ser mi Luna?_ preguntó divertido y se animó a más._Yo seré tu Sol._

_¡Que linda propuesta!, Acepto._

_Serás mi Luna entonces, a partir de ahora._ Ella suspiró justo antes de responderle.

_ Serás mi Sol entonces, desde hoy y para siempre...._



"Apuesto y gentil, con la sonrisa siempre a flor de labios y un marcado acento español, Alejandro Asensi: El Manager, amigo y mano derecha de Luis Miguel se destaca entre las personas que acompañan y secundan al Artista.

Dueño de una gran verborragia que tiñe de constantes gestos amables se deja conocer franca y sinceramente, sin misterios, ni rodeos como los que caracterizan a su querido amigo y... ¿ Jefe?


“Es difícil para mi verlo como Jefe, hay entre nosotros una amistad de muchos años que nos devuelve siempre al plano personal, más allá de los negocios que debamos tratar, más allá del trabajo, la amistad esta siempre por delante porque nuestra relación se basa principalmente en la confianza mutua y eso solo se logra en una relación de verdaderos amigos.”


No le alcanzan las palabras a la hora de definir a Luis Miguel como persona, como ser humano. Los elogios abundan en todo su relato y se preocupa por presentarlo como una persona común ,que tiene por trabajo una carrera difícil de llevar adelante.


“Es mucho más sencillo de lo que la gente imagina. En 20 años de carrera ininterrumpida se ha creado una suerte de mito, de Ídolo intocable e inalcanzable que no es tal. Micky es un tipo simple, cariñoso y algo tímido que vive la vida que le toco en suerte, lo mejor que puede.”


"La vida que le toco en suerte" no es nada más, ni nada menos que la que todo mundo conoce y que Asensi tuvo la suerte de presenciar y compartir desde muy pequeño, cuando jugaban de niños y se diferenciaban no solo por su forma de ser, sino también por el entorno familiar que rodeaba a cada uno de ellos. Hijo del renombrado Periodista Jose Asensi heredó de su padre el gusto y cariño por el medio artístico, compartiendo con su progenitor una relación afectiva que mucho distanciaba de la que Luis Miguel sostenía por aquellos tiempos con su padre, el cantante Luis Rey. Esos días catalogaron al Ídolo como el niño que debió crecer alejado de su familia, formándose a sí mismo y buscando un amor que parece no llegar nunca.


Lo he visto realmente enamorado más de una vez pero lamentablemente no funcionó. Creo que tiene que ver con el tipo de vida que ha elegido y que no es el medio más propicio para concretar una familia, un hogar. Se viaja mucho, no se está en ninguna parte por demasiado tiempo , no existen los horarios y es difícil asumir compromisos en ese contexto. Creo que se necesita mucho temple para aceptar y comprender el mundo que nos rodea a quienes estamos en este medio.”


¿Y que hay de su vida personal?. No interesamos por saber acerca de su familia, sus amigos y..... amores ¿ porque no?. Le preguntamos al respecto.


“Mi vida se parece mucho a la de Micky, paso la mayor parte del tiempo abocado a mi trabajo y lo que me queda trato de dedicárselo al descanso que es escaso a veces. Mi familia reside en España y estoy en contacto permanente con ellos y mis amores.... bueno, la verdad es que a diferencia de Luis Miguel, yo aún no estoy muy interesado en formalizar, así que, digamos que sigo disfrutando de mi soltería y trato de pasarla lo mejor posible.”


¡Y se le nota!, su encanto con las mujeres no pasa desapercibido, al punto de que muchas veces parece ser él, el preferido de las fan's, quienes no dudan en acercarse a saludarlo

apenas lo ven atravesando sonriente, con su look informal, el lobby de cualquiera de los Hoteles que lo tienen como huésped.

Analítico, seguro, auténtico y locuaz, este caballero nos ha cautivado con su charla y nos hace desear volver a verlo una vez más. Ojalá Luis Miguel regrese pronto por estos lares.

Alejandro Asensi: El Hombre detrás de la estrella. Un verdadero placer.


Dejó de teclear y se recostó sobre la incómoda silla. Miró con desgano la pantalla de su computador y se regañó a si misma. _ Corto, inconsistente, un tanto cursi y hasta empalagoso, ¡puaj!, nadie va a leer esto_

Intento incorporarse para comenzar a corregir su reporte cuando oyó la campanilla del teléfono repicando puntualmente.

_16.00 horas, ¡que precisión!_ observó el aparato contonearse levemente con cada campanada. Espero 2, 3, 4, al quinto llamado levantó el tubo y no se sorprendió.

Allí estaba, otra vez el maldito silencio, como cada tarde a las cuatro en punto desde hacía casi dos semanas.

No tenía idea de quien se molestara en marcar puntualmente su número cada día, ni con que intenciones, pero la curiosidad la mantenía allí, esperando algún sonido del otro lado de la línea, algo que delatara al culpable de tan fastidiosa tarea.

¡¡Mándalo al infierno!!, no te das cuenta que podría ser algún depravado, un loco que se excita a través del teléfono. Por favor amiga no vuelvas a atenderlo y cambia de número lo antes posible”

Los consejos de Oriana, su compañera de trabajo y amiga, le surcaban la mente con cada segundo que en absoluto silencio la tenían aguardando a que algo sucediera.

Al cabo de unos minutos cortó y paso el resto del día pensando en el dichoso llamado, el que nunca se concretaba, el que más que asustarla la intrigaba y la hacían desear el paso de las horas para que otra vez dieran las cuatro y escuchara sonar el teléfono puntualmente, una vez más.



_Hola!_ Oriana contestó a las apuradas mientras corregía sus últimos informes, los que debía entregar de inmediato. Apenas escuchó la voz del otro lado supo de que se trataba. Eran las 16.10 de la tarde.
_Paso otra vez ¿qué hago?_ La voz de Angie apenas se dejaba oír.

_ Tu sabes lo que tienes que hacer, ¿porqué sigues dudando?_

_ Es que no sé.... algo me dice que no es como tu crees_

_¿Y qué es entonces?, ¿porqué no habla?, ¿porqué se queda allí en silencio?_

_ Quizás no se anima, a lo mejor es tímido_

_ ¡Angie por Dios! ya no quedan hombres tímidos en este mundo, mejor dicho, ¡Ya no quedan hombres!. Mira amiga estoy tapada de trabajo, por favor llama a la compañía de teléfonos y pide el cambio de número. Yo te llamo más tarde,¿ si?_

_ Esta bien, un beso_

_ Otro para ti, bye_


Se tomó un segundo para respirar profundo y le basto para decidir todo lo contrario. Quien quiera que fuese tenía una razón para llamarla y algo le decía que no se trataba de nada malo, sino al revés.

Esperaría un día más y esta vez no se quedaría inmóvil aguardando oír algo. Tomaría el toro por las astas y definiría esta situación. Algo debía suceder y ya era tiempo...


Al día siguiente no llegó a la cita. Una serie de trámites la retuvieron y cuando entro a su casa, casi corriendo, ya daban las 17.00 horas, _ demasiado tarde_ exclamó en voz alta, como disculpándose con quien seguramente había llamado esperando encontrarla.

Ahora debía esperar al Lunes, porque llegaba el fin de semana y él nunca llamaba los sábados, ni los domingos. _Seguro llama desde su trabajo y por eso no lo hace el fin de semana_ pensaba Angie, molesta aún por la oportunidad perdida y por las largas horas que deberían pasar hasta que otra vez el teléfono la pusiera en alerta, tensando todo su cuerpo y sus emociones, haciéndola sentir extraña, tanto que le resultaba difícil comprender lo que le estaba sucediendo.


Pasó los días de descanso en casa de Oriana y a pesar de que trató de distraerse y no pensar fue imposible obviar el tema, el que salió a la luz en más de una ocasión.

Oriana seguía aconsejándola y ella seguía asintiendo aunque en el fondo no tenía ninguna intención de hacerle caso y se la pasaba contando las horas, esperando que anocheciera y amaneciera otra vez.

Cuando por fin llegó el día programó todas sus tareas y obligaciones de modo que la tarde le quedará libre para poder esperar el llamado y poner en práctica todas las estrategias que venía pensando desde la última vez . A las 15.45 ya estaba sentada frente a su computadora, en la incómoda silla y aguardando. A un lado, el aparato esperaba también y hasta parecía reírse de sus ansiedades cada vez que Angie le dedicaba una mirada suplicante, como rogándole que sonara de una buena vez. 15.59: Comenzó a repicar. 1 vez, dos veces, esperaría 4 o 5 veces, como siempre lo hacía. Tercer campanada. No aguantó más y levantó el tubo casi abalanzándose sobre el mismo. Con la voz fuerte, casi en un grito contestó.

_¡HOLA!_ Como siempre, no hubo respuesta. Intentó una vez más, ahora suavemente.

_Hola, hola_ Nada.... Una vez más.

_Hola_ espero un segundo y luego...._ Ok, cuando estés listo para hablar me avisas_ Furiosa estaba a punto de colgar cuando oyó una voz respondiéndole.

_Estoy listo........_ Angie abrió su boca y sus ojos al mismo tiempo en expresión de sorpresa, casi no podía creer que por fin se hubiese animado a hablarle. Tomó el tubo con fuerza y se dio ánimos para no parecer sorprendida.

_Ah, por fin. Muy bien, comencemos por el principio entonces,¿quien te dio mi número de teléfono?_

El silencio volvió a adueñarse del momento pero esta vez duró solo un instante.

_Un amigo que tenemos en común_ Lo dijo rápido como intentando excusarse. Angie intentó saber.

_Y... supongo que no me dirás su nombre_

_Prefiero no hacerlo_ Otra vez su voz sonaba a disculpa.

_Ya veo, bueno, ¿y a que debo el honor de tu llamado?_ la pregunta, en tono divertido, apuntaba más a distender a su interlocutor que a saber las razones que lo tenían hablándole. Angie esperaba vencer su timidez, la que ahora comprobaba y obtener de él algo más que simples respuestas a sus preguntas.

_Solo quería conocerte_ dijo y retorno el silencio. Angie fue paciente y obtuvo resultados ya que ante la falta de sonidos él se animo a agregar._...Él dijo que eras especial_

Ella soltó una carcajada y él sintió una brisa de aire fresco golpeándole la cara. ¿Cuanto tiempo sin sentirse así?. Se dejó llevar y rió también.

Hallaba en su voz la fuerza de la vida. Ella lo sacaba del letargo, alertando sus sentidos y lo obligaba a crecer, elevarse, agudizar su inteligencia y su sentido del humor.

Le parecía oír música con cada carcajada y el trinar de algunos pájaros con cada suave murmullo de sus labios. Angie aún reía y se divertía indagando.

_¡Vaya! es uno de mis mejores amigos entonces.., y ¿qué más te dijo sobre mi?_

_Dijo que....sabias escuchar_ Aquella pausa la puso tensa pero no quiso quedar en evidencia y entonces rió con fuerza una vez más.

_Jajajjajajajja, eso dijo ¿eh?_ él ya no reía.

_¿Es cierto?_ preguntó seriamente.

_No lo sé, supongo que si, varias personas me han dicho lo mismo_ Angie dejó de reír. Otra vez el silencio, ahora él preguntaba.

_¿ Cómo te llamas?_susurro tímidamente.

_No esperarás que le diga mi nombre a un desconocido,¿verdad?_ Su voz sonó dura, como en alerta.

_Tienes razón......._ Dijo él y nuevamente parecía estar disculpándose. Angie se acomodó en su silla y busco nuevos aires para aquella plática.

_Mejor dime tu, ¿qué es lo que debo escuchar?_

_No es nada fácil y..... no sé por donde empezar_ Otra vez la timidez que tanto la seducía._Empieza por el final, siempre resulta ser lo más interesante._ Se quedó esperando una respuesta pero nada sonaba del otro lado_....hola, ¿sigues ahí?......._

_¿Te importa si te llamo otro día?_ Notó que hablaba bajo, como escondiéndose de alguien.

_Oye, un momento, ¿qué crees que haces?_ No pensaría dejarla así, ¿o sí?.

_Lo siento, debo irme_ otra vez el murmullo y cada vez se oía más bajo.

_Espera, ¿qué hay de lo que ibas a contarme...?_ Angie insistía pero ya se daba cuenta que era inútil. Lo oyó despedirse y sintió miedo.

_Te llamo otro día, perdóname_

_Hey, espera, no me dejes con la intriga...... ¡Hola!_ el tono de ocupado comenzó a sonar, Angie no se resignaba, quizás no volvería a saber de él nunca más_.....¡Hola!...._ No hubo respuesta y el mundo de pronto se le hizo pequeño.

_¡¡ Maldición!!_ Exclamó furiosa y una lágrima de rabia comenzaba a descender por su rostro.

Observo el teléfono una y otra vez pero jamás volvió a sonar. No durante ese día, ni los que le siguieron, ni siquiera en las siguientes semanas. No hay peor nostalgia que extrañar lo que nunca sucedió, pensó, y se sintió una idiota esperando por alguien que nunca llegaba, que ni siquiera existía para ella. Porque no tenía más que una voz, lejana, insegura, y sin embargo tan llena de emociones que no podía dejar de pensarla una y otra vez.

¿Quien se esconde detrás de una voz y consigue tan solo con eso, causar tantas y tan diferentes sensaciones?. ¿ Existe alguien así?. ¿ O eran sus ansias que convertían a aquel desconocido en el ser especial que anhelaba encontrar?. No tenía respuestas y no las hallaría jamás en sus atribulados pensamientos, ni en el ausente repiquetear de su teléfono, que se dormía aburrido en el letargo de una espera inútil...




Capitulo 2



_Luna......_

_Dime mi Sol.... _

_Si algún día llegáramos a encontrarnos.....¿ Dejarás que te bese?_

_¿ Es que piensas pedirme permiso?_

_No quisiera ofenderte...._

_Ofenderías a mis ilusiones, si acaso lo hicieras..._




Llegó a la oficina de mal humor. Le dolía la cabeza y todo el cuerpo producto de su mal dormir desde hacía varios días, dos semanas para ser exactos; el tiempo en el que él no había llamado, el tiempo en el que no había podido quitarlo de su mente ni por un segundo.


_Leí tu reporte_ Anibal, uno de los redactores, se acercaba hasta ella con una taza de café y todas las intenciones de levantarle el ánimo.

_¿ Y que te pareció?_ Angie observó su cara y no espero respuesta_ Horrible, ¿ verdad?_

_Bueno, depende, si yo fuera Asensi y lo leyera no dudaría en llamarte_ Angie sonrió apenas y un escalofrío le surco la espalda. Pensó un momento y trató de asociar al Manager de Luis Miguel con los misteriosos llamados telefónicos que había estado recibiendo.

_No, es imposible_ Dijo en voz alta. Anibal la miro curioso.

_¿ Qué cosa?_

_¿ Eh?. Ah! no nada. Perdóname, hablaba sola_

_ Sí que estas rara hoy, ¿porqué no almorzamos juntos y me cuentas que te pasa?_

_ No gracias, tengo mucho trabajo. Pero tranquilo, no me pasa nada, es solo cansancio_

_Ok, cuídate, ¿si?_ Anibal se alejó y Angie concentró sus pensamientos en lo que hacía un momento había cruzado por su mente.

¿Qué tal si el misterioso tipo que la llamaba por teléfono era Alejandro Asensi?. Sería una posibilidad, aunque si nos basábamos en lo que Anibal acababa de señalar era imposible porque ese reporte aún no salía, estaba programado para el próximo número de la revista para la que Angie trabajaba desde hacía ya 5 años.

_No, Asensi no tiene nada de tímido_ seguía pensando, ahora casi en un murmullo para que nadie en la redacción pudiera escucharla.

Desplegó las carpetas que debía preparar para ese día y trató de concentrarse en su trabajo pero la idea regresaba a su mente una y otra vez.

Comenzó a divagar y recordó el día que conoció al manager de Luis Miguel....


Ese día llegó a la redacción como siempre, temprano para aprovechar bien la mañana y por la tarde poder asistir a sus clases . Estudiaba periodismo y trabajaba en una pequeña revista de actualidad que dirigía una amiga de su padre.

Sus tareas variaban según las necesidades de los Reporteros, Editores y Directores de la Revista. A veces se ocupaba de los archivos, otras redactaba algún que otro informe. Hacía algunos trámites y hasta en alguna oportunidad le había tocado realizar una pequeña entrevista que Angie tomaba como práctica, para cuando fuera una verdadera periodista.

Nadie dudaba de que algún día se convertiría en una excelente reportera, ya que tenía un estilo sagaz y dinámico y era bastante intuitiva, lo que le permitía conocer aspectos de los personajes entrevistados que otra persona seguramente no notaría.

Aquella mañana apenas comenzaba a ponerse al día con su trabajo cuando supo de la ausencia de Oriana, la reportera de espectáculos, que había sufrido un pequeño accidente casero y debería guardar reposo por al menos tres o cuatro días.

El asunto no hubiese revestido mayor importancia sino fuera porque justo para ese día Oriana tenía programado asistir a la Rueda de Prensa que Luis Miguel daría en un importantísimo Hotel de la Cuidad, a fin de presentar su nuevo Disco y dar inicio a su Gira por Sudamérica.

Por esos días los avatares económicos y políticos del país mantenían a todos los reporteros disponibles ocupados en dichos ámbitos por lo que Martina, la directora de la Revista, decidió enviar a Angie para cubrir la Rueda de prensa de Luis Miguel.

A regañadientes y fastidiada por tener que suspender sus clases llegó hasta el lujoso Hotel y ostentando un infrecuente mal carácter, acabó discutiendo con los organizadores del evento, que no permitieron su ingreso por no coincidir la credencial que llevaba con los datos de su documento de identidad.

De nada sirvió que intentara explicarles acerca del cambio de planes que a último momento la puso a ella en lugar de Oriana. Quienes estaban a cargo de la seguridad se negaron rotundamente y Angie tuvo que conformarse con esperar en el lobby que algún periodista amigo, le colaborara con algunos detalles de la entrevista para presentarle a su jefa.

En eso estaba, aburrida contemplando los fastuosos mosaicos del impecable piso, cuando escucho risas detrás suyo de dos muchachas que conversaban nerviosas y señalaban sin reparos a un apuesto joven, que de elegante traje, cruzaba el amplio lugar.

_Te digo que es Asensi_

_¡Estás segura!, en las fotos se ve diferente_

_Te digo que si, es Alejandro Asensi, el manager de Luis Miguel_

Apenas oyó esto Angie clavo su mirada sobre el muchacho que sonriente se alejaba y pensó que si no había podido obtener nada de Luis Miguel, quizás valdría la pena hacer el intento con su Manager.

_Algo es algo_ dijo en voz alta y se apresuró a acercarse a quien ya a punto de atravesar la puerta de salida se detuvo ante su llamado.

_¿ Alejandro?_ El hombre giró sobre sus pies sin perder la sonrisa. Por un momento las miradas se cruzaron y él cambió su expresión de asombro por otra de total aprobación.

_¡Sí, dime!_ le dijo exultante.

_Hola, soy Angélica Antúnez de la revista " Nuevos Tiempos", ¿podría hacerte unas preguntas?_ El hombre entendió que Angie se refería al evento que congregaba ese día a todos los medios del país y trató de informarla.

_ Ah, si mira, la rueda de prensa es en el primer piso, allí podrás hacer tu nota_

_No, no creo que pueda_ Él la miro haciéndole una mueca interrogativa y así se quedó esperando algo mas. Angie pensó en explicar lo que acababa de sucederle pero imaginó que de nada serviría, por lo que decidió hacer algo diferente.

_ La verdad es que no me interesa entrevistar a Luis Miguel_ le dijo con voz segura y una amplia sonrisa que dejaba a la luz toda su gracia y simpatía. Asensi comenzó a transformar su cara y su expresión se volvió más que incrédula.

_Es que nuestra revista apunta a la originalidad, a marcar diferencias y ya que todo el mundo tendrá una nota de Luis Miguel por estos días, bueno, nosotros pensamos en intentar algo distinto y porque no entonces una nota con su Manager. ¿Qué te parece?_ Angie respiro terminado su discurso y rogó que todo lo dicho surtiera algún efecto. El hombre esbozó una sonrisa y se dejo seducir.

_Bueno, no sé que decir, es la primera vez que me prefieren antes que a Micky_ Por poco se ruborizaba ante el hecho. Angie no dudó en aprovechar la situación.

_¿Entonces qué dices?, Serán solo tres preguntas, por favor_ le dedicó una mirada suplicante que Alejandro no pudo, ni quiso resistir.

_Esta bien, te daré esa nota pero con una condición._

_Claro, la que quieras_ No era momento de poner reparos.

_Muy bien, invítame un café_ Su tono directo y la seriedad de su rostro la confundieron

_¿Perdón?_ dijo abriendo grandes los ojos. Asensi se mantuvo firme en su pedido.

_Que me invites un café, en el bar contestaré tus preguntas_

_Ah, si claro, ¿ vamos?_ Sin comprender Angélica asintió, pensando en el modo de pagar la cuenta de lo que consumieran en un sitio tan lujoso como ese.

Caminaron en silencio hasta una pequeña escalinata que los llevaba directo a las mesas, tan bien dispuestas, del coqueto bar. Angie se maldecía una y mil veces por haberse metido en semejante lío. Ahora pasaría el papelón de su vida cuando tuviera que reconocer que no podía hacerse cargo de la cuenta. Por otro lado pensó y se enfureció,

¡Vaya con el caballero!, hacerle pagar a una mujer y encima como condición para darle una nota. Oriana tiene razón, ya no quedan hombres... Con esto se entretenía cuando fue sorprendida por la voz de su acompañante.

_¿ Porqué me miras así?_ le dijo el manager al notar sus ojos mezcla de furia y asombro. Angie no pudo evitar decir algo, su espíritu inquieto así se lo exigía.

_Ah disculpa,...es que me habían dicho que los mexicanos eran muy caballeros, pero veo

que hay excepciones_ Soltó sus frases casi sin mirarlo, pero sin perder la sonrisa.

_Jajajjaja, yo no soy mexicano, soy español y no te preocupes que yo pagaré la cuenta, solo estaba bromeando_ El hombre reía con ganas y Angie se alegró de escucharlo.

_Ahhhh, bueno, que alivio. la verdad es que no traigo mucho dinero y este lugar....._ ambos se echaron a reír.

_¿Te asustaste?_ le dijo él suavecito. Ella respiró y confesó.

_Un poco, sí_ y se pedieron en una sonrisa....



Hicieron la nota en medio de risas y halagos y parecían congeniar muy bien a pesar de que acababan de conocerse.

Se despidieron de beso, dos como es costumbre entre los españoles, y él no ocultó sus deseos de volver a verla. Quizás en alguna otra gira, alguna otra Rueda de prensa.

Ya estaba a punto de irse a presentarle a su jefa lo obtenido cuando oyó la carcajada inconfundible de alguien que conocía muy bien, y que en este momento podría serle de gran ayuda.

_¡Tu siempre tan seriecito eh!_ El hombre rubio, altísimo, con expresión divertida se alegró sobremanera al verla, ya que ambos sostenían una amistad de muchísimos años, de esas que a pesar del tiempo y la distancia siempre esta vigente, inalterable. Marley, así todos lo conocen, es uno de los personajes más respetados por Luis Miguel en cuanto a Prensa se refiere y siempre tiene un lugar en los tiempos que maneja el Artista, quien además lo considera un amigo, alguien en quien confiar.

_ ¡Angie!, ¿cómo estás?,_ la abrazó con fuerza y casi tuvo que alzarla para poder darle un beso ya que Angie no se caracterizaba por ser una muchacha con altura y por el contrario Marley, se llevaba todos los premios en ese sentido.

_ Bien, bueno en realidad estoy furiosa, ¿ te cuento?_

_¿ Qué pasó?_
_ Me quede sin Rueda de prensa_

_¿ Y eso?, ¿no iba a cubrirla Oriana? eso fue lo que me dijo ayer cuando hablamos_

_ Es que Oriana no pudo y me enviaron a mi y claro, como nada me sale bien, no me dejaron pasar. ¿Será que tienes algo por ahí que puedas regalarme?_

_ Para ti, seguro. Acompáñame te daré algunas cositas que te van a servir_


Subieron hasta el primer piso, allí se estaban desarrollando las entrevistas exclusivas y Marley estaba esperando su turno. Un salón pequeño, como una recepción servía de antesala. Allí se encontraban conversando cuando observaron movimientos del otro lado de una puerta de grandes vidrios que los separaba del cuarto principal, donde todo estaba dispuesto para realizar la nota.

Ambos dirigieron sus miradas hacia el sitio del que provenía el tumulto y fue cuando vieron cruzar al mismísimo Luis Miguel, escoltado por dos guardaespaldas, que se dirigía raudo a ocupar su lugar en medio del salón.

En un sillón de estilo se acomodó y mientras le colocaban el micrófono y ultimaban detalles comenzó a recorrer con su vista el amplio recinto, hasta que sus ojos atravesaron los grandes vidrios para encontrarse con los de Angie, que no podía quitarle la vista de encima.


_¿Impactante verdad?_ la voz de Marley la distrajo y la volvió de regreso a la realidad. Angie no supo que contestar._ A todas les pasa, el tipo es un seductor, ninguna se resiste_

¡ Y no te equivocas! pensó Angie. El magnetismo que emanaba de sus ojos la tenía aturdida por completo y mucho más porque él parecía estar sintiéndose del mismo modo, ya que su mirada no dejaba de observarla y hasta parecía intentar penetrar en sus pensamientos, para conocerlos sin medida.

Las voces, el movimiento, las personas acabaron con aquel instante que pudo haber sido eterno, al menos en el universo de sus miradas.

Angie recogió los papeles y grabaciones que Marley le entregaba y sin más se marchó de allí. Esperando escapar del impacto que le habían causado aquellos ojos verdes y todo lo que intentaron decirle, durante aquellos segundos en los que los sintió tan cerca.




_¿Hola, cómo estás?, ¿ bien?_ Había llegado su turno, Marley saludaba a Luis Miguel afectuosamente. El cantante lo miró de soslayo.

_¡No tan bien como tu!, te vi muy entretenido allí afuera_ Por un momento no comprendió. Marley es un tipo que no se caracteriza precisamente por su rapidez mental aunque es muy admirada y reconocida su inteligencia y astucia en el medio. Cuando cayó en la cuenta, reaccionó.

_Ahhhh, no, no es lo que crees. Es solo una vieja amiga, hablábamos de trabajo_

_¿Una colega?_

_No, ella trabaja para un medio gráfico. ¿Quieres que te dé su nombre?_ Lo miró con picardía, intuía las intenciones del cantante. Luis Miguel abrió sus ojos gigantes y soltó una gran carcajada.

_¡¡ Mejor dame su teléfono!!_ Le dijo y ya no pudieron dejar de reír.


Las entrevistas de Marley tienen una particularidad: Son además de divertidísimas, demasiado benévolas y digo esto porque cualquier periodista que se precie, no dudaría al tener en frente a un Artista como Luis Miguel, en hacer preguntas que busquen ahondar no solo en la vida profesional sino, y muchas veces especialmente, en la vida personal del mismo. Mucho más si esta tan llena de matices y puntos aun sin descubrir como es el caso de Luis Miguel.

Sin embargo Marley, ha encontrado la manera de que Luis Miguel siempre acabe diciéndole cosas que nadie espera y sin el menor esfuerzo. Su receta se basa en hacerlo reír con sus ocurrencias y buscar el lado amable y divertido del Artista, de modo que este se sienta cómodo y pueda así soltarle frases y pensamientos que normalmente no diría, frente a una cámara de televisión.

Mucha risa, frases a medio terminar, guiños y chistes internos condimentan un plato por demás atractivo que siempre obtiene del público la respuesta esperada.

Con el trabajo terminado los amigos siguen su plática, la que siempre se extiende gracias a la buena disposición que Marley obtiene de parte de Luis Miguel por sus comentarios graciosos. Por fin deciden despedirse.

_Bueno, ahora si me voy, de verdad muchas gracias_ Marley le extiende la mano y recibe a cambio un abrazo afectuoso.

_Gracias a ti, siempre es un placer verte_

_Igualmente,.....Ahhhh me olvidaba_, el Conductor agachó su larga anatomía para recoger unas carpetas y garabatear algo en una hoja._ Toma_ le dijo al tiempo que le extendía un trozo de papel doblado.

_¿Qué es esto ?_ preguntó Micky mientras lo abría.

_Lo que me pediste_ leyó los números y sonrió.

_ No hombre, solo bromeaba_ intentó regresarle el trozo de papel pero Marley lo detuvo.

_Llámala, te gustará_

_No lo dudo_ le dijo sin sacarle la vista al papel que aún sostenía entre sus manos.

_Es alguien muy especial, de verdad_ agregó Marley como si hiciera falta.

_¿Ahh si? ¿ y que tiene de especial?_ preguntó intentando ocultar su interés. Marley dejó de sonreír.

_Sabe escuchar....._





Capitulo 3



....._Puedo imaginarla en tu boca, deslizándose hasta alcanzar su interior. Abrigada por la dulzura de tus labios ,mezclándose en un rojo apasionado hasta confundirse y fundirse. Creando un solo sabor, único, maravilloso....Asi me saben tus besos cuando los imagino_

_¿Con gusto a cereza ?_ le dijo y se sintió ruborizada.

_A cereza, sí.....A cereza y tu aliento....._


Entró a la habitación y despojándose del saco y la corbata camino hasta el dormitorio. Vio la inmensa cama y sintió unos deseos enormes de arrojarse sobre ella, como si la cama fuera el mar y pudiera saciar allí todas sus ansias de libertad.

Sentía la asfixia de aquel cuarto más intensa que de costumbre. Las ventanas bloqueadas para evitar el paso de la luz y de los curiosos, los pesados cortinados, los fríos colores del empapelado, los muebles de estilo, tan antiguos y cargados, las lámparas, las alfombras, todo en ese lugar le sabía a encierro, angustia, soledad.

Cerró los ojos y busco como airearse, como salir de aquella horrible sensación y lo primero que vino a su mente fueron esos ojos tan vivos, tan intensos que por escasos segundos le habían brindado aquella libertad que tanto añoraba.

Recordó su expresión, la forma en que su mirada se enlazaba con la suya, fue como si ella intentara descubrir en él algo que había perdido, algún recuerdo, alguna ilusión.

Miradas así no abundaban en su vida y atesorarlas podría llegar a significarle todo un desafío, y un gran riesgo también.

Esa noche sus amigos le tenían preparada una sorpresa, aunque no era tal porque Micky conocía muy bien a sus amigos y todo aquello que ellos denominaran,

" sorpresa", incluía además de tragos y buena comida, un catálogo exclusivo de mujeres que en bandeja de plata no dudarían en hacerle pasar un buen momento.

Disfrutó de la elección como cualquier hombre a quien le presentan lo mejor que hay en plaza, y se decidió por una rubia que llegaba mejor de lo que se marchaba y a la que no le hacían falta preámbulos, ni cortejo, para concretar aquello por lo que estaba allí esa noche.

Cuando se pierden por completo las sutilezas y todo se reduce al instinto, que surge con el único propósito de satisfacer un deseo, una necesidad, lo más probable es que nazca en el alma el hastío y la pesadumbre; y lo que nos quede de saldo, de un momento así, será solo el vacío de aquello que no tiene peso, ni razón de ser.

Atravesó los instantes que debio atravesar con más resignación que ganas y se despidió amable pero contundente, dejando en claro sus deseos de continuar solo lo que quedaba de aquella noche.

Ese fue su último día en Argentina y se marchó llevándose un sabor amargo, por el poco tiempo que pudo dedicarle a ese pueblo que tanto adoraba, por los momentos inútiles que luego le depararían más de un dolor de cabeza y por aquellos ojos que no podía quitar de su memoria y que debía olvidar aún sin siquiera haberlos conocido.


_Disculpe_

_Si Octavio, pasa, ¿algún problema?_

_No, solo una duda_

_Dime_

_ Preparaba su ropa y encontré este papel en un bolsillo, ¿será que es importante?_ El hombre extendió su mano y le entregó el pequeño trozo de papel donde garabateado estaba el número telefónico de Angie. Luis Miguel lo observó por algunos instantes sin poder evitar los recuerdos y los deseos de saber de ella.

_Esta bien Octavio, yo me ocupo, gracias_ El hombre salió diligente para continuar con sus tareas mientras los ojos de Luis Miguel se depositaban insistentes sobre el teléfono que tenía a su derecha, justo sobre el amplio escritorio en el estudio de su casa en Acapulco.

_12. 57 , ¿cuantas horas de diferencia?_ se preguntó a sí mismo. Pensó un poco, hizo cálculos e imaginó que quizás a esa hora podría encontrarla.

Marcó despacio y con cautela todos y cada uno de los números, luego cerró los ojos y esperó.

El aparato sonó una vez y fue tan fuerte y vibrante su sonido que de pronto sintió miedo y no pudo más que colgar, desesperado ante la lógica posibilidad de que pudiera atenderlo.

¡Que tontería!, pensó y volvió a marcar.

12.59 comenzó a sonar....

_Hola_ Sintió su voz del otro lado y se estremeció, era tal cual la había imaginado, tan fresca, tan dulce y vital. Se quedó en silencio, es que si hubiese decido hablarle no tendría palabras que decir, nada venía a su mente y solo podía deleitarse con aquel murmullo que lo llenaba de luz, una inmensa luz.

_Hola, hola_ la sintió impacientarse y sonrió, si hasta podía imaginar su cara, aquellos rasgos suaves, aquella piel infinita....

_Hola....._ Una vez más y luego el tono de ocupado. ¡Que pena! pensó, y se recostó en el inmenso sillón para regalarle a sus ojos la oscuridad de la nada, que ahora le parecía algo, algo en que pensar, algo que sentir, algo bonito para soñar....


_¿Con quien hablabas?_ la voz de Alejandro lo sorprendió.

_Con nadie_

_Disculpa, me pareció que hablabas por teléfono_ Alejandro se acercó al escritorio y deposito sobre el algunos papeles y carpetas. _Espero que estés de ánimo, hay mucho por hacer_ Luis Miguel bufó con fuerza y se incorporó para comenzar el trabajo. Mientras hojeaba algunos contratos no podía dejar de pensar en ella. ¡Que idiota! se regañaba, ¿porqué no fui capaz de hablarle? pensaba sin comprender.

A su lado Alejandro lo observaba y se daba cuenta que no estaba concentrándose en lo que leía.

_¿Algo anda mal?_ Luis levantó la cabeza y bajando un poco los lentes que llevaba puestos le echó una mirada interrogativa.

_No, ¿porqué?_

_No sé, tengo la impresión de que estás algo distraído, ¿quieres que conversemos?, podemos revisar esto más tarde_ la comprensión de su amigo no tenía límites, como no lo tenía su intuición, la que siempre lo alertaba sobre los estados de ánimo de Luis Miguel.

_ Es solo una imagen que no puedo quitar de mi mente_ Micky dejó los lentes y se dirigió al bar en busca de un trago que amenizara la charla. _¿Recuerdas la Rueda de prensa en Buenos Aires?_ comenzó a decir.

_ Sí, claro_

_ Aquel día, justo antes de la nota con Marley vi algo que me llamo mucho la atención_ Alejandro se quedo esperando en silencio. Micky bebía su trago lentamente como dándose tiempo para encontrar la palabras, o quizás para saborear los recuerdos que vivían grabados a fuego en su memoria.

_¿Y bien....?_ Su amigo se inquietaba con tanta demora. Luis observó su impaciencia y comenzó a pensar que tal vez no fuera buena idea hablarle de lo ocurrido. El asunto no era trascendente pero conocía muy bien a Alejandro y sabía que le daría más importancia de la que en verdad tenía. Empezaría con sus sermones y discursos y no estaba de ánimos para soportarlo. Alex tenía la virtud de ser muy analítico y racional lo cual resultaba muy beneficioso a la hora de trabajar, pero bastante irritante cuando de emociones se trataba, porque las ilusiones se volvían tema de análisis y discusión para él y no había sueño o fantasía que escapara a su certero razonamiento, echando por tierra todo intento de vivir una ilusión del único modo posible, irracionalmente....

Con voz segura trató de desviar el tema.

_ No, nada olvídalo es solo una tontería, algo que se me ocurrió, mejor volvamos al trabajo_

_ No, no, un momento, ¿qué te pasa?, empiezas a hablar y ahora te arrepientes. Mira, ya me quitaste las ganas de trabajar, mejor te cuento yo, algo que me está quitando el sueño_

_¿Qué pasó?, ¿qué hiciste ahora?_

_No hice nada, porque no tuve tiempo, pero créeme que si nos quedábamos unos días más en Argentina hubiese regresado casado y creo que hasta con hijos_

_Hey, ¿qué es esto?, ¿tu enamorado?, No bromees_

_ No, no es para tanto, pero mira, si tu la hubieras visto..... Fue como encontrar un ángel, de hecho creo que así fue porque su nombre es Angélica y es el ser más luminoso que conocí en mi vida_

_¡Por Dios Alex no te reconozco!, que es todo ese romanticismo_

_Ja, ja, ja , tienes razón, me estoy volviendo cursi_

_ Así que Angélica ¿eh?, y ....¿ quien es?, ¿ qué hace?_

_ Es periodista, la conocí el día de la rueda de prensa y adivina que...._

_¿ Qué?_

_No tenía ningún interés en entrevistarte a ti, ¡ja, ja, ja!, por primera vez en mi vida alguien prefiere hacerme una nota a mi antes que a Luis Miguel_

_ ¿Y eso fue lo que te volvió loco?, sí que eres envidioso_

_No, no fue eso, fue su mirada, su sonrisa, su inteligencia, su sentido del humor..._

_Bueno, bueno, ¡pero es que estás hasta el cuello!, nunca te había visto así_

_Yo tampoco y ¿sabes que es lo peor?_

_¿ Hay algo peor que verte tan embobado?_

_ Sí, y es que no tengo su teléfono, ni forma de comunicarme con ella_

_Ja, ja, ja, sí que te pasaste de bobo, ¿y qué piensas hacer?_

_No sé, pero ya se me ocurrirá algo para encontrarla_

_Espero que sí, porque te has puesto insoportable con este asunto_

_ Creo que tienes razón, mejor volvamos a lo nuestro_


Sin más Alejandro tomó nuevamente las carpetas que revisara minutos antes y se abocó a la tarea. Micky se lo quedó mirando y supuso que toda esa historia en realidad no significaba demasiado para su querido amigo, o quizás Alex tuviera la virtud de poder separar sus pensamientos, no como él, que por más que se lo propusiera no podía concentrarse en otra cosa que no fuera Angie y su falta de valor para hablarle.

Mañana lo intentaría de nuevo, pensó, pero su timidez más de una vez le jugaba en contra y necesitó de varias semanas hasta animarse por fin a concretar aquel llamado.

Mientras tanto, su ilusión se acrecentaba cada segundo y la sola idea de poder hallar en una voz toda esa energía que tenía años atrás, cuando la vida corría vertiginosa por sus venas, lo llenaba de fuerzas y de ganas. Porque vivir se le había vuelto todo un reto y despertar cada día, toda una hazaña....




Capitulo 4


_¿Has contemplado el mar alguna vez, querida Luna?. Es tan inspirador, tan cautivante. Es hermoso admirar su grandeza._ El murmullo de las olas se oía tras su voz y Angie pudo adivinarlo observando el océano mientras le hablaba.
_Háblame del Mar_ pidió ella suplicante._ De lo que significa en tu vida...._


Al cabo de dos semanas regresó. No hubo reproches ni reclamos por parte de Angie, ni tampoco excusas que justificaran su ausencia por parte de Luis Miguel.

Ambos se alegraron de volver a hablar y dedicaron el tiempo a descubrirse detrás de cada palabra, cada susurro y cada silencio también.

Él parecía olvidar todo dolor con cada caricia de su voz. Ella parecía renacer del olvido con cada sutil sonido de sus labios. No había sentido, ni sensación que quedara exenta en sus conversaciones y cada minuto compartido era como transitar sin límites, un mundo de nuevas fragancias y sabores que ninguno de los dos parecía conocer, o al menos nunca antes habían tenido el placer de disfrutar...


_¿ Cómo me imaginas?_, le preguntó curiosa.

_Cómo la Luna, diáfana, brillante, misteriosa y presumida_

_Ja, ja, ja, ¡Vaya descripción!, muy poética, me gusta...._

_¿Quieres ser mi Luna?_, preguntó divertido y se animó a más_ Yo seré tu Sol_

_¡Que linda propuesta!, Acepto._

_Serás mi Luna entonces, a partir de ahora_ Ella suspiró justo antes de responderle

_Serás mi Sol entonces, desde hoy y para siempre...._


Esos fueron sus nombres, el modo en que se llamaban, la forma en que jugaban a ser uno parte del otro. Porque él era como el sol, todo fuego inconstante y voraz, ardiendo en la llama de un amor que se espera con las ansias de quien sabe lo que significa y ella como la Luna era toda tierra, diáfana y fértil, brillando en la negrura de los sueños olvidados, que esperan ser rescatados, por el sublime calor de una caricia. En alguna ocasión ella intentó saber. Preguntó ingenua sobre su familia, sus orígenes y recibió como respuesta silencios eternos, pequeñas frases que pretendían más que mostrar, esconder todo aquello que para él era un gran dolor. Angie se confundía, sentía que él no confiaba en ella, que estaba haciendo las cosas mal; pero el paso de los días y con cada encuentro pudo descubrir que no se trataba de confianza, sino de algo importante y oculto que él no se atrevía a enseñar.


_¿A que le tienes miedo?_ Angie preguntó con dudas, no quería incomodarlo. Él fue franco, como siempre intentaba serlo.

_ A tantas cosas.... al dolor, a la muerte, al pasado...._ y no pudo evitar esas imágenes que siempre retornaban a su mente con la sola mención de esa palabra.

_ ¿ El pasado?_, interrogo ingenua._¿ Acaso temes recordarlo, o no poder olvidarlo?_ Luis no tuvo reparos en decir...

_Temo que regrese y me quite los pocos momentos de felicidad que logro a veces_

_¿ Cómo podría el pasado regresar, impedirte ser feliz?. Eso es imposible_ le dijo ella incrédula. Él endureció el tono de su voz abrumado por los recuerdos.

_ No, no lo es...a mi me sucede, todo el tiempo...._

Los meses pasaban y se generaba entre ambos un velo de misterio que Angie procuró conservar. Le daba a la relación ese toque de fantasía que era tan difícil de encontrar por estos tiempos, por eso ella se escapaba también cuando las preguntas acerca de sus vidas surgían casuales, en medio de cualquier tema

_......Escucho todo tipo de música, me ayuda en mi trabajo_ dijo él sin pensar en medio de una de sus conversaciones.

_ Y ¿ en que trabajas?, nunca me los has dicho_ se hizo un silencio extraño, Luis buscaba la forma de escaparle a esa pregunta.

_ Si no te lo he dicho es porque nunca lo has preguntado. Además tu tampoco me has dicho a que te dedicas_ le dijo apresurado y como si hiciera falta, cuando en verdad no era necesario para él, ya que aunque no tenía precisiones al respecto al menos tenía idea de lo que ella hacía. Lo que no era igual para Angie, que ni siquiera sospechaba cual era la profesión de su misterioso amigo. Ella se puso firme, molesta por sus evasivas.

_ Y no te lo diré si tu no lo haces primero_ él respiró aliviado.
_ Ja, ja, ja, ¡ eres brava ¿eh?!, sabes que ,¿a quien le importa saber eso?_ le dijo indiferente.

_Es cierto, no tiene ninguna importancia_, dijo ella fingiendo indiferencia también._ Mejor lo olvidamos_ Luis asintió encantado.

_Si, será lo mejor_

Muchas veces se preguntaba que pensaría ella si le revelara su identidad. Imaginaba mil y un reacciones de Angie ante tamaña confesión y cada vez se convencía más de no hacerlo.

Temía que lo rechazara por ser una persona pública. Temía que sus conversaciones se tornaran en constantes interrogatorios. Temía no tener la oportunidad de mostrarse tal y como era y que lo que se decía de él le quitara esa posibilidad. En definitiva, temía perderla, y con ella la última chance que la vida le regalaba, de vivir una verdadera ilusión.

Sobre el amor solían hablar frecuentemente y a veces se convertía en el tema principal de muchas de sus charlas. Él se mostraba esperanzado, a la búsqueda de su gran ilusión. Ella en cambio parecía resignada, convencida de que el amor jamás llegaría a su vida, al menos no del modo en que ella lo deseaba.

_ De pronto me doy cuenta que no tengo nada y que si no fuera por los sueños e ilusiones que aún rondan mi mente, quizás a mi corta edad ya me sentiría seca y vacía sin nada que esperar, sin nada a que aferrarme_ suspiró al concluir sus frases. Él quiso alentarla.

_ No hables así, tienes tu juventud, toda una vida por delante, muchas cosas por hacer. No puedes resignarte sin darle pelea al destino_

_ Es que no siento que me queden fuerzas para luchar_ insistió Angie, Luis no lo aceptaba.

_Tienes vida, aún sueñas. Créeme que tienes todo lo que necesitas_

_ ¿Tu te has sentido así alguna vez?_ ella preguntó ansiosa. Él fue directo y no temió confesar.

_No una, muchas veces..._ Comenzó a repasar en su mente, cada fracaso, cada nuevo intento y se notaban en su voz los recuerdos.
_ ¿Y qué has hecho?_ Angie esperaba oír más, quizás alguna historia que le abriera las puertas de su vida.
_ Levantarme, una y otra vez_ dijo él, enérgico.

_¿ Porqué?_ Angie aún esperaba

_Porque Dios le da mayores pruebas a quienes tienen mayor valor, y yo siempre tomé eso como un cumplido, un premio de Dios a mi valentía_ ¡ Vaya respuesta! pensó sorprendida y entendió que lo que él pretendía era regalarle una enseñanza.

_Gracias_ le dijo ella feliz

_ ¿Qué es lo que me agradeces?_ Él quiso saber. Ella dejo escapar una sonrisa tierna que se colaba traviesa en sus palabras.
_ Que me enseñes a vivir_


"Él todo fuego, ella toda tierra"


Se hallaron un día, un día cualquiera

él todo fuego, ella toda tierra.

Calmaron sus miedos y todas sus ansias

él fue su refugio, ella fue su hoguera.


Soñaron un mundo solo para ellos

y se consumieron en cada ilusión.

Ella fue la llama que encendió su alma,

él echó raíces en su corazón.



Él soñó a la sombra de sus alegrías,

ella halló en su fuerza, la liberación.

Se dieron motivos para seguir vivos

aunaron sus almas, venciendo al dolor


Se hallaron un día, un día cualquiera

él todo fuego, ella toda tierra.

Borran el temor, con cada palabra.

Aman en silencio, con cada ilusión.




Capitulo 5



“¿De dónde has venido, querida Luna? Si te imaginaras cuánto me has cambiado, comprendido y aceptado... ¿Será que eres lo que siempre soñé? A mi vida le ha tocado recorrer sendas de dolor, de desilusión y de temores. Por favor, toma mi mano y llévame contigo.... No me dejes caer en la oscuridad, vigila mis sueños....Hazme feliz “

Los meses transcurrieron diferentes para ambos. Es que el tiempo volaba para Luis Miguel que deseaba retener cada segundo de esos instantes en los que a través de una voz recuperaba poco a poco, y como si fuera un milagro, los momentos de dicha que tanta falta le hacían a su vida. Angie en cambio se lamentaba por el paso lento de las horas, ya que cada minuto que el tiempo se demoraba en transcurrir hasta un nuevo llamado, le significaban un minuto más alejada de él, de sus palabras dulces, de sus frases que para ella se volvían una necesidad.


_ No estoy muy convencido, si no lo hemos hecho últimamente, ¿porque arriesgarnos ahora?_ Asensi opinaba sobre el posible acercamiento a un importante productor discográfico para la realización del nuevo Disco. Luis Miguel por el contrario parecía muy seguro de su decisión. Esta era una etapa de cambios y nuevos aires le harían muy bien, tanto a su imagen, como a su trabajo.

_Si no trabajamos antes con él, fue por su acercamiento con otro sello disquero. Ahora que trabaja de forma independiente tendremos más posibilidades, porque es un productor de respeto y muy bien relacionado, lo que nos permite unir fuerzas con otros colegas._ Alejandro meneo su cabeza en un gesto afirmativo y se dirigió hasta el teléfono para realizar el llamado que lo pondría en contacto con el futuro colaborador, pero se vio interrumpido por Micky.

_Espera, necesito hacer un llamado ahora_ eran las 12.58. Su manager se extrañó.

_¿ Porqué no usas el móvil?_

_ No, es mejor desde aquí, ¿puedes dejarme solo?. Será un momento, enseguida continuamos con esto_ Alejandro asintió saliendo del cuarto. Luis tomó el tubo y comenzó a marcar. Siempre prefería llamar desde el teléfono de su casa .A veces temía que interfirieran sus llamadas y lograran descubrir el destinatario de las mismas. No es extraño para alguien que vive tan expuesto a los ojos del mundo el tener un pensamiento como ese. Angie contestó apenas oyó sonar el aparato. Estaba esperando ansiosa como cada día. Primero se saludaban, luego se elogiaban, reían con las bromas que ambos solían hacer, a veces se ponían serios y otras tantas se emocionaban y no podían evitar que alguna lágrima corriera por sus rostros.

Se estaban enamorando y aún no lo sabían. Lo intuían sí, él más que ella, pero no podían confirmarlo, porque para eso necesitarían estar frente a frente, mirarse a los ojos, descubrirse en un beso, una caricia, un roce y eso aún no sucedía.

_¿Alguna vez te paso, estando en la cama con alguien, sentir que.... hacías el amor con otra persona?_ Angie no temía preguntar, era parte de su forma de ser, siempre lograba sorprenderlo con sus interrogantes.

_Algunas veces....sí._ dijo él en medio de sonrisas provocadas por su atrevimiento.

_¿Y que hiciste?_ siguió ella, sin reparos.

_¿Qué podía hacer?, No es sencillo controlar la mente con un corazón herido..._ Cierta vez le había mencionado que venía de fracasar en el amor_.¿ A ti te sucedió?_ él también quiso saber. Ella fue directa.

_Si claro, pero no con nadie real_

_¿Como es eso, explícame?_

_Pues, alguna vez he tenido fantasías con alguien inalcanzable, ya sabes, un amor platónico_ La imagen de Luis Miguel y sus ojos clavados en ella regresaron a su mente, y se sintió turbada. No entendía porqué, pero ya se habían convertido en su sueño recurrente cada vez que pensaba en el amor. Lo mismo le sucedía a él, ella era la viva imagen de sus sueños mejores, pero ninguno de los dos tenía idea de lo que el otro sentía.

_Bueno, a mi también me ha ocurrido_ Micky comenzaba a divertirse con aquella plática.

_¿En serio? ¿con quien?, ¿alguna actriz famosa quizás?_ pensó que era lo más lógico, todos los hombres tenían fantasías con actrices pulposas y glamorosas. Él no debería ser la excepción. Pero Luis tenía otra fantasía y no temió confesarla.

_No..... contigo_ dijo casi en un susurro. Ella se sobresaltó.

_¿ Perdón?_ exclamó casi gritando.

_¿ Porqué te extrañas?, tu eres inalcanzable para mi_ Luis continuaba divirtiéndose, aunque Angie ya comenzaba a irritarse.

_¿ Acaso has imaginado que tu y yo....?_ y no pudo continuar la frase. Él fue contundente.

_Si_ dijo sin pensarlo.

_¿ Y...?_ Angie no salía de su asombro.

_¿ Y qué? ¿ quieres que te cuente?_ Ahora él reía con fuerza. Ella pensó un momento

_Ah.... no estoy segura, pero... me mata la curiosidad_

_Ja, ja, ja, entonces te contaré.... Fue increíble sabes, uno de los momentos más conmovedores de mi vida y eso que solo estaba imaginando_

_Ay por favor, ya no juegues_ No estaba molesta pero no le gustaba que se burlara de ella. Él se puso serio, casi formal, quería mostrarle un poco de lo que comenzaba a sentir.

_Hablo en serio. Imaginarte en mis brazos fue comprender el amor en todo sentido, en toda su inmensidad. Porque no solo nuestra piel estaba en juego, también nuestras almas, ya que no podíamos dejar de mirarnos a los ojos mientras lo hacíamos y ya sabes lo que dicen.... Por los ojos es que se entra en el alma de una persona.

_ Angélica se deleitaba con cada palabra, suspiró encantada

_¡Que bonito!, cuéntame más..._ El prosiguió muy seguro de sus dichos.

_El tiempo no existía en nuestro lecho y un mundo de caricias, tibios roces y cálidos besos era la morada de un amor que crecía con cada segundo compartido. Te besé en mis sueños una y mil veces y nunca fue suficiente para mi....._ Los invadio el silencio y las ilusiones.

_Luna......_ él susurraba.

_Dime mi Sol...._ ella enloquecía imaginando.

_Si algún día llegáramos a encontrarnos.....¿dejarás que te bese?_ se estremeció al escucharlo y no quiso negarse.

_¿ Es que piensas pedirme permiso?_ se atrevió a indagar

_No quisiera ofenderte...._ le dijo tímidamente. Ella fue más directa.

_Ofenderías a mis ilusiones, si acaso lo hicieras..._


45 minutos y Micky continuaba encerrado en el cuarto. Alejandro comenzaba a impacientarse, ¿con quien estaría hablando?.

Había notado que cada día, prácticamente a la misma hora, Luis Miguel interrumpía sus reuniones para hacer un llamado. Era extraño pensó, porque parecía tratarse de algo personal ya que si tuviera que ver con el trabajo no habría tenido reparos en hablar delante de su Manager.

Por otro lado, no tenía secretos para él, su mejor amigo, cuando hablaba por teléfono con sus hermanos o con alguna de sus amistades.

Imaginó que podría tratarse de alguna conquista, que prefería mantener en secreto, y por eso la necesidad de encerrarse y la precisión en los horarios de las llamadas.

_Cuando salga del cuarto le preguntaré_ dijo en voz alta y continuo con sus tareas, las que no podían demorarse ya que el nuevo Disco tenía fecha de salida y aún había muchos asuntos que acordar.

Revisó la lista de posibles lugares para la Conferencia de Prensa que daría presentación al último trabajo del Artista y entre ellos figuraba Argentina. Con una sonrisa en los labios recordó a la bella periodista que lo cautivara la última vez que estuvo allí y se preguntó,

¿qué será de ella?, ya que sus intentos por localizarla no habían dado buenos resultados y cansado ya de no obtener respuestas, había decidido dar por terminado aquel asunto. No sin lamentarlo, ya que por primera vez en su vida se había sentido realmente conmocionado por una mujer.

Abrió su notebook y comenzó a navegar en busca de datos, informaciones. Aquel ejercicio se había vuelto costumbre para Alex, que ya dependía por completo del moderno aparato.

En una página, la del diario más importante de Argentina, encontró un listado de Revistas y pequeños Magazines que formaban parte de un grupo empresario. Se detuvo ante un nombre que le resultó familiar: " NUEVOS TIEMPOS". Los flashes en su cabeza comenzaron a sucederse y de pronto recordó aquello que durante tanto tiempo había desaparecido de su memoria :" Soy Angélica Antúnez de la Revista Nuevos Tiempos". Sin perder un segundo localizó el teléfono del medio gráfico y se dispuso a llamar. Sentía que su corazón latía con fuerza ante la sola posibilidad de haberla encontrado.

_ Nuevos tiempos, buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarle?_

_ Buenas tardes, ¿ podría informarme si trabaja allí la señorita Angélica Antúnez?_

_ Si, así es. Ella no se encuentra ahora, ¿desea dejarle algún mensaje?_

_ No, esta bien, no hace falta. Muchas gracias por su información_

_ Por nada. Buenas tardes_

_ Adiós_

Cortó y no pudo evitar un grito de alegría. Comenzó a dar saltos por la sala cuando la puerta del Estudio se abrió y fue descubierto por Luis Miguel que no entendía nada de lo que le estaba sucediendo a su amigo. Se lo quedó mirando con los brazos en jarra a la espera de una explicación. Alejandro saltó por encima de los pulcros sillones y corrió a abrazarlo soltando gritos eufóricos

_¡ La encontré!, ¡ La encontré!_
Luis Miguel intentaba soltarse para poder preguntarle a que se refería con aquellas extrañas exclamaciones pero Alejandro se negaba a terminar con su festejo.

_ Hey, hey¿ que te pasa?. Ya párale, ¿ te volviste loco?. ¿ Qué es todo esto?, ¿qué fue lo que encontraste?_

_ No es qué, sino a quién_

_ A ver cálmate y explícame por favor que no entiendo nada_

_ Esta bien , lo intentaré....¿ Recuerdas que hace un tiempo te hablé de una muchacha, la periodista que había conocido en Buenos Aires?_

_ No sé Alex, conocemos a tanta gente...._

_Pero Micky, haz memoria.¿ Recuerdas que te dije que me entrevistó en el bar del Hotel?_

_ Ah sí, La que no quiso nada conmigo_

_ ¡ Vaya! ese detalle sí lo recuerdas. ¿ Te dolió eso eh?_

_ Ah, ¿cómo crees?. Bueno y ¿qué pasó con ella?_

_ Que no había podido dar con su paradero hasta que ahora y por casualidad, pude localizarla_

_¿Y ya hablaste con ella?, ¿tienes una cita o qué?_
_ No aún no, pero no faltará mucho para eso_

_ Pues me alegro mucho por ti. Ahora, ¿será que toda esta emoción te permitirá concentrarte en los negocios o tendré que darte el día libre?_

_ Ay, ya no te burles, que fuiste tú el que interrumpió el trabajo por un asunto personal. Por cierto, ¿con quién hablabas?_

_¿ Porqué eres tan metiche?. Ya, terminemos con esto y volvamos a lo nuestro que hay mucho por hacer_

_ Está bien, está bien... siempre el mismo aguafiestas_


Continuaron sus tareas entre bromas y risas. Micky se burlaba del entusiasmo de su amigo pero a la vez lo envidaba, ya deseaba él sentirse tan ilusionado.

Después de su última experiencia había decidido no pensar en el amor, pero aquello se veía tambalear por estos días en los que Angie surcaba su mente con más frecuencia de la que hubiese deseado.

Se imaginó un encuentro. El día en que se vieran las caras por fin y la imagen de unos ojos decepcionados llegaron hasta él como un latigazo, lastimando sus ansias, volviéndolo a la realidad.

Cuando sepa de quien se trata se sentirá decepcionada, se lamentaba sin remedio. No querrá saber nada con un tipo tan expuesto e inconstante, seguía lamentándose.

La forma en que su vida se había desarrollado le imponían años y años de desilusiones y fracasos que conformaban un curriculum poco común y nada envidiable.

La gente solía imaginar que su vida, tan fastuosa, tan glamorosa, debía ser fascinante y él se reía de esos comentarios ignorantes, que se basaban solo en lo que estaba a la vista y no se preocupaban de buscar bajos las capas de su "fascinante" mundo.

Por otro lado, aquel intenso vivir, le había significado más experiencia en el amor que la cualquier otro mortal pudiera tener, lástima que hasta ahora no había sabido emplearla en su beneficio. Porque los errores se sucedían y de nada le valía tanta sabiduría si siempre acababa entregando el corazón, solo por un poco de cariño.

La soledad era su refugio y su condena y aquel viejo dolor la cruz que llevaba en sus espaldas, como premio a tanto talento, tanta maravilla. "Nada es gratis en esta vida" pensó con sorna y no le importaba pagar ese precio. Porque a pesar de todo, él sentía que aún podía salir ganando, que su saldo acababa siendo positivo al recordar el cariño de su gente, los logros obtenidos, los amigos que cosechaba en su camino.

Volvió la vista a Alejandro que se ofuscaba por teléfono discutiendo los términos de alguna negociación. _Ojalá él lo logre_ dijo en un susurro, y lo encomendó a Dios para que al menos aquellos a quienes amaba, pudieran conocer algún día las bondades de un verdadero y sano sentimiento.





Capitulo 6


_Mi mundo... es luces y sombras. El tuyo... es simpleza, amor puro, buenas intenciones.
El mío... es sólo dolor, que cada vez se extiende más. Si pudieras, aunque sea sólo un instante, llevarme a tu mundo... Sería feliz._


_ ¿Angélica Antúnez?_

_ Si_ Levantó la vista para ver a la persona que pronunciaba su nombre y se encontró con un enorme ramo de rosas rojas frente a ella. El hombre lo deposito sobre su escritorio y le extendió un recibo y una lapicera. Angie firmó absorta, extrañada por el obsequio que estaba recibiendo y que no imaginaba de quien podría provenir. Agradeció con una sonrisa y comenzó a buscar entre las flores alguna tarjeta que le permitiera identificar al remitente.

Oriana la descubrió en plena tarea.

_ ¡Wow!¿Y esto? No me digas que tu misterioso amigo se decidió a dar la cara, por fin_ Angie le dedicó una mirada angustiosa. No se le había ocurrido pensar en él como la persona que le enviara las flores, pero.... ¿Sería una posibilidad? Ella no le había revelado ningún dato sobre su trabajo, aunque no era difícil que pudiera averiguarlo. Quizás valiéndose de la misma persona que le proporcionara su número de teléfono particular. A propósito, nunca había vuelto a preguntarle quien fue el " amigo común" que los había puesto en contacto.

Rebuscó entre las rosas pero no encontró nada. Ni una tarjeta, ni una carta, ni siquiera un papelito con algún nombre, algún dato de su admirador.

Se sentó bruscamente y con semblante adusto, fastidiada ya de tanto misterio.

_ ¿Y bien?, ¿quién es el galán?_ Oriana esperaba ansiosa el nombre del misterioso sujeto que tenía a Angélica pegada al teléfono, cada tarde, desde hacía casi un año.

_ No lo sé_ dijo Angie resoplando con fuerza. Oriana detestaba los misterios y comenzaba a irritarse.

_ ¿Cómo que no sabes?, Angie ya, dime, ¿quién es el dichoso fantasma? ¿Cómo se llama?, ¿cuándo van a verse?_

_ ¡Que no sé cómo se llama!, ni siquiera sé si estas flores son suyas. Por favor ya déjame tranquila que todo esto me tiene muy nerviosa_

Casi arrojó las flores a un costado de su escritorio y concentró su atención en los muchos papeles que tenía en frente y que requerían de su trabajo.

Oriana hizo mutis por el foro y dejo a su amiga presa de la incertidumbre e intentando disimular su angustia entre folders y carpetas.

Como a la media hora recibía un llamado que le revelaría todas sus dudas.

_Angélica tienes una comunicación desde Los Angeles_ la recepcionista le anunciaba.

_ ¿Los Angeles?, ¡qué raro! ¿Quién es?, ¿te dijo su nombre?_ No conocía a nadie en Los Angeles, ni en todo Estados Unidos. Quizás alguna información pensó, pero no le encontraba relación alguna con su trabajo. La recepcionista hizo una pausa para preguntar el nombre de la persona que esperaba en línea.

_ Alejandro Asensi de Lion Enterprises, ¿te lo paso?_ La sorpresa fue enorme.

_Sí claro, comunícame_

Las preguntas comenzaron a inundar su mente. ¿Qué querría?, ¿porqué la llamaba?, ¿sería algún asunto de trabajo?, ¿habría leído aquel reporte? Rogó en silencio porque no fuera así.

_ Hola_ su voz sonaba tímida, algo extraño en Angie que no conocía el significado de esa palabra.

_ Hola Angélica, soy Alejandro Asensi, ¿te acuerdas de mí?_ su acento español le trajo gratos recuerdos, además de una antigua imagen que siempre regresaba a ella....

_Sí, claro. ¿Cómo estás?, ¿cómo está Luis Miguel?_ dijo sin pensar. ¿Porqué le preguntaba por él? Asensi no notó el inconsciente interés de Angie en su querido amigo, estaba demasiado concentrado en sus propios intereses.

_ Micky está muy bien, y yo muy ansioso por saber_ se percibía cierta picardía en su voz lo que puso a Angélica muy tensa.

_ ¿ Saber qué? Disculpa, no comprendo_ Levanto la vista preocupada por no entender lo que intentaban decirle cuando sus ojos registraron la presencia de Oriana, con cara de interrogante, parada junto a ella. Le hizo un ademán de espera y se concentró en la respuesta de Alejandro.

_Si te gustaron la rosas. Me informaron que ya las recibiste_ Angie no supo cómo reaccionar. Luego pensó que agradecer sería lo más apropiado.

_ Ah! ¿fuiste tú?.... Vaya, pues sí, están muy lindas.... Gracias_ trató de hacerle entender a Oriana lo que estaba sucediendo mientras procuraba no perder el hilo de la conversación. Su amiga se devanaba los sesos tratando de adivinar pero no lograba demasiado. Asensi por su lado continuaba ajeno y muy entusiasmado.

_ Perdona el arrebato. Quizás debí llamarte primero, pero es que quise tener un gesto contigo para agradecerte aquella nota que me hiciste_ Fue lo primero que se le ocurrió y no imaginó que Angie le haría ver su torpeza.

_ Ah bueno, te demoraste un poco en dar las gracias, pero... de nada. Fue un placer_ Los dos comenzaron a reír y Alejandro trató de disculparse.

_Ja, ja, ja, tienes razón. Soy un poco torpe, lo siento_

_No, por favor no te preocupes....Fue un gesto muy bonito.... Gracias_ Fue amable, ¿qué más podía hacer? El manager aprovecho ese momento para ganar terreno.

_Pronto estaré por allí, ojalá podamos volver a vernos_ le dijo intentando sonar casual. Angie se puso en alerta, ya intuía el propósito de aquella llamada.

_ Bueno, no sé, yo estoy algo ocupada_ adujo, pero Alex no se amedrentó.

_No te robaré mucho tiempo. ¿Puedo volver a llamarte?_ suplicó.

_ Sí, claro, cuando quieras_ Angie se maldecía por dentro.

_ Está bien, te llamaré entonces en cuanto llegue a Buenos Aires_

_ Está bien, adiós y gracias otra vez_ Le dijo cortésmente. Alejandro se despidió galante.

_ Hasta pronto Angélica, Fue un placer_


_ ¿Qué quería?_ La voz de Oriana le sonó como un grito, su amiga ya no podía con su curiosidad. Angie se recostó en su asiento invadida por una extraña sensación.

_Darme las gracias por aquella nota que le hice, ¿recuerdas?, cuando tuve que reemplazarte_

_¡Ay qué suerte la mía! Yo hago el trabajo duro y tú te llevas el premio. ¡Me dijeron que es un bombón! ¿En qué quedaron?_

_ Volverá a llamar_ dijo Angie, ya sin fuerzas

_ ¿Cuándo?_ insistía Oriana

_ En cuanto llegue al país_
_ ¿Y cuándo será eso?_
_ Ay Oriana, no lo sé y ya deja de hacerme preguntas que me pones histérica_

_ Bueno mujer, no todos los días tienes la suerte de que te llame un tipazo, apuesto, galante y lleno de plata, ¿no? A menos que tu ya sepas que el misterioso caballero que te tiene tan ilusionada, sea guapo y además millonario_ detestaba cuando Oriana hablaba como si lo único importante en la vida fuera lo material.

_ Ay por favor, ya deja de hablar así. Poco me importa si tiene dinero o no_

_ Pues debería importarte, porque estás invirtiendo demasiado tiempo y energías en él. Al menos deberías estar segura de que sacarás una buena tajada de todo este asunto_ Aquella actitud molestaba sobre manera a Angélica por lo que decidió ponerle punto final a la plática que estaban sosteniendo.

_ En lo que yo invierta mí tiempo es un tema mío, y ya déjame en paz. Me asustas cuando hablas así. ¿Es que no tienes ilusiones ?_

_ Ay amiguita que ingenua eres. ¿Crees que a los hombres les importan tus ilusiones? Ellos solo pretenden una cosa y no tiene mucho que ver con el amor. ¡Despierta Angie! y no dejes pasar esta oportunidad. Quien te dice y el tal Asensi resulte ser el hombre que estabas esperando. Al menos es real, de carne y hueso, no como el otro del que solo tienes una voz y un montón de palabras bonitas que no te garantizan nada_


Oriana partió tras ese comentario dejando a Angie sumida en raros pensamientos. Su vida, tan simple, rutinaria, aburrida, había cambiado por completo desde que él, su misterioso amigo, apareciera y la ilusión de encontrarlo alguna vez, era lo que mantenía a su espíritu renaciendo cada día. Pero... ¿qué podía esperar de aquel encuentro?, ¿qué podía esperar de alguien de quien no tenía más que palabras?

Ni siquiera una imagen, ni un nombre, ningún dato que convirtiera aquella ilusión en una posible realidad. Tomó las flores y las dejo descansar en su regazo. Alguien, por primera vez en mucho tiempo, pensaba en ella y se lo hacía saber. Quizás ya era tiempo de dejarse conquistar. Su corazón vacío necesitaba de un amor, un cariño tangente que le diera a su vida motivos y razones para querer vivirla, pero.... ¿y los sueños?, ¿ y aquella ilusión que tanto la conmovía?

_ La vida es tan injusta a veces_ se dijo a sí misma y se obligó a no pensar, mientras el perfume de las rosas despertaban sus ansias de volverse a enamorar....




Capitulo 7



_Cada uno busca su alma y las de los demás a su manera: sádica, platónica, con sus armas. No sé adonde llegará mi alma, espero que no quiera autodestruirse. Sé que tiene mucho para dar, antes de que se vaya de este mundo._



_ ¿ Nos veremos algún día?_ preguntó ella, ansiosa por oir esa respuesta. Él no quiso negarse.
_ Es posible....si tu así lo quieres_

_No lo sé. A veces es en lo único que pienso y otras veces..... Me da miedo_

_ ¿Te da miedo verme?, ¿crees que soy un monstruo?_
_ ¡No!, yo no dije eso. Es solo.... es que temo perder esta ilusión_

_Probablemente perdamos esta magia que nos da el misterio, pero también es posible que ganemos otra: La magia que surja de nuestras miradas, cuando se encuentren por fin_

_ ¿Y si no te gusta mi mirada?_ había temor en su voz. Él fue imprudentemente sincero.

_ ¡Eso es imposible! Tienes los ojos más intensos que vi en mi vida_ Angélica se sobresaltó.

_ ¿Has visto mis ojos?_ le dijo casi gritando. Luis elaboró rápidamente una respuesta.

_ ¡Claro! Los veo siempre....en mis sueños..._

_ Ay tonto, me asustaste...Por un momento pensé...._

_¿Qué pensaste?, ¿Qué ya nos conocíamos? A lo mejor es así, quizás ya nos hayamos visto alguna vez_

_ Entonces es cierto. ¿Quién eres?_ Ella comenzó a dudar. Él también.

_ ¿Te importaría? Dime la verdad, si yo fuera alguien que tu ya conoces, ¿igual me aceptarías?_

_ ¿Aceptar qué?_ preguntó Angie y él hubiese deseado decirle ¡Mi amor, mi presencia en tu vida! pero no se animó.

_Mi amistad, claro_

_ Me molestaría saber que te burlas de mi_

_Jamás haría una cosa así, te lo aseguro_

_ ¿Porqué?, ¿acaso te importo?_ dijo ella y cerró los ojos a la espera de sus palabras.

_No te imaginas cuanto..... ¿Y yo? ¿soy importante para ti?_ ella no tuvo que pensarlo.

_ Mucho más de lo que deberías serlo_



_No puedo creer que sigas pensando en ella_ Luis Miguel no se convencía del repentino enamoramiento que Alejandro le manifestaba. Era extraño escucharlo hablar todo el día de aquella mujer que parecía haberlo trastornado.

_Yo tampoco lo creo, pero la verdad es que no puedo quitármela de la cabeza_

_Alex por favor, analiza los hechos _ De pronto los roles parecían invertirse.

Micky se incorporó para sentarse en el camastro que ocupaba en la terraza de su Residencia. Ambos aprovechaban una pausa en sus reuniones para asolearse_ La viste una sola vez en tu vida, apenas si conversaste con ella una media hora y de esto ya pasó casi un año. Es ilógico que sigas pensando en esa mujer._

_Tu no entiendes, ella es especial....._ Luis escuchaba esas palabras y no podía evitar pensar en Angie_ Mira, dirás que soy cursi pero fue algo mágico, te lo juro. No puedo olvidar su mirada y su sonrisa desde aquel día, la llevo clavada en mi mente..... ¿Qué puedo hacer?_ Por más que lo intentaba no podía hacerse a la idea. ¡Alejandro Asensi hablando de Amor y de momentos mágicos! Se alegró de ver a su amigo tan ilusionado y pensó que debía incentivarlo.

_No lo sé, pero creo que no me dejarás tranquilo hasta que vuelvas a verla. ¡¡Ya ve y búscala de una vez!!_ Alex se alegró de recibir esa orden.

_Estaba pensando en viajar unos días antes. Puedo asegurarme de que todo esté listo para cuando llegues y aprovechar ese tiempo para buscarla_

_Y ¿sabes dónde encontrarla?_

_Si, ya conseguí la dirección del Medio para el que trabaja. Será sencillo_ No le mencionó lo de las flores que enviara desde Los Angeles, no quería ser el blanco de las bromas que Micky seguramente le haría si lo supiera.

_Ok, entonces vete lo antes posible y ¡ojalá te enamores!, así ya me dejas en paz con tus cursilerías_ Luis estiró su mano para palmear el hombro de su amigo, su hermano.

_Gracias Micky_ le dijo un Alejandro conmovido y lleno de ilusiones.

_No me lo agradezcas y espero que me la presentes, ya tengo mucha curiosidad_

_ ¡Claro!, serás el primero en conocerla _


Entro a su cuarto, dejó la bata sobre la cama y al pasar junto al espejo se descubrió sonriendo. El entusiasmo de Alejando por aquella periodista lo ponía de buen humor y pensó en compartir con alguien su alegría, que pena que estuviera solo en aquel cuarto. Miró a su alrededor recorriendo el ambiente hasta que sus ojos se detuvieron en el teléfono que estaba sobre la mesa de luz. Le dio un vistazo a su reloj y decidió arriesgarse _ Se sorprenderá _ pensó en voz alta. Eran las 18.20 hora de México.

_Hola_

_ Hola Mi Luna_

_ Hey ¿qué paso? ¿te dio amnesia?. Ya hablamos esta tarde, ¿recuerdas?_

_ Si, lo recuerdo, pero..... te extrañaba_

_ ¡Vaya!, que linda sorpresa. Yo también te extrañaba_

_ ¿Qué hacías?_ preguntó Luis mientras se recostaba en la cama.

_ Estaba a punto de cenar ¿y tú?_

_ No, aún es temprano aquí_ lo dijo y se quiso morir. Jamás le había revelado desde donde la llamaba y ahora acababa de darle una pista que Angie no dejaría pasar. Se hizo un silencio incómodo mientras Luis buscaba como salir de esa situación y Angie analizaba con agudeza sus dichos.

_ ¿Aquí?, ¿dónde es aquí exactamente?_ Ella sabía que él no era Argentino, su acento delataba algún origen latino, pero no tenía la certeza de a qué país pertenecía. Luis comenzó a evadirse.

_ Aquí, en algún lugar del mundo_ Angie comenzó a reír y decidió rendirse antes de empezar. Intuía que no iba a sacarle nada, así que prefirió olvidar el asunto. Al menos ya sabía que la diferencia horaria era de algunas horas menos, tres o cuatro quizás, eso le ayudaría a deducir algo.

_ Está bien, Mi Sol, no importa si no quieres decírmelo_ Micky respiró aliviado.

_ Gracias Mi Luna, me tienes mucha paciencia_

_ Eso es cierto, ¡muy cierto!_

En ese momento entraba al cuarto de Luis Miguel una de sus empleadas cargando una charola llena de cerezas. Antes de que lograra apoyarla sobre la mesa Luis ya había tomado una y se la devoraba con inmenso placer.

_ ¿Qué estás comiendo?_ preguntó Angie que lo sentía masticar.

_Una cereza, disculpa es que acaban de traerlas y me tenté..., ¿te gustan?_

_ Sí, mucho_

_ A mí también, son mis preferidas_

_Son tan dulces, delicadas, me encanta saborearlas_ La voz de Angie se tornó sensual lo que provocó en Luis pensamientos más que atrevidos.

_mmmmmmm_ dejó escapar un sonido insinuante que Angie no comprendió.

_ ¿Y eso?_ preguntó extrañada.

_Estoy imaginando_ dijo él entre sonrisas. Angie comenzaba a entender.

_ ¿Qué podrías imaginar?_ le dijo buscando que sus palabras sonaran indiferentes. Él se valió de aquel instante para dejar escapar todos sus pensamientos.

_Puedo imaginar una cereza en tu boca, deslizándose hasta alcanzar su interior. Abrigada por la dulzura de tus labios, mezclándose en un rojo apasionado hasta confundirse y fundirse. Creando un solo sabor, único, maravilloso....Así me saben tus besos cuando los sueño._

_ ¿Con gusto a cereza ?_ Le dijo y se sintió ruborizada.

_A cereza, sí..... A cereza y tu aliento....._


Se durmió preguntándose desde dónde la llamaría su misterioso amigo. Angie no era buena para distinguir acentos, además, todos le sonaban parecidos. Peruano, Colombiano, Venezolano, ¿cómo distinguirlos?

Buscó un papel y comenzó a hacer una lista. Mañana le pediría ayuda a Oriana, quizás entre las dos lograran deducir algo.


_ Bueno, al menos podemos descartar Brasil. Ya es algo, ¿no crees?_ Oriana se mostraba escéptica a las deducciones de Angie.

_ Por favor no te burles y ayúdame con esto_

_ ¿Cómo pretendes deducirlo? No tienes ninguna certeza. Dijo " Aún es temprano aquí", eso podría significar dos, tres, cuatro hasta cinco horas de diferencia y no nos conduce a nada. También podría ser algún latino viviendo en Brasil o en EE.UU. ¡Por Dios Amiga es un trabajo inútil! ¿Por qué mejor no le exiges que te diga quién es, qué hace, de dónde llama?, nos evitaríamos toda esta pérdida de tiempo_ La reportera de espectáculos comenzaba a enfurecer. Angie se mostró ofendida aunque en verdad solo quería llamar la atención de su amiga.

_ Está bien, veo que no quieres ayudarme. Gracias de todos modos, me arreglaré sola_

_ Ay Angie perdóname. Sí quiero ayudarte pero no veo cómo. Además me molesta verte tan ilusionada con algo absolutamente irreal_ Angélica se levanto de su asiento de un solo movimiento y exclamó entre lágrimas.

_ No es irreal, ¡Existe!. Hablo con él cada día_ Oriana notó su angustia y procuró tranquilizarla.

_ A ver amiga, siéntate y sincérate conmigo.... ¿Qué esperas de todo esto?,

¿a dónde quieres llegar?_ Angie respiro profundo.

_ Es que no quiero llegar a ningún lado ¿No lo entiendes?, lo único que me importa es saber que él está allí, cada día..... Él es diferente, sabes, nunca había conocido a alguien así_

_ ¿Así como?_ dijo Oriana mientras secaba sus lágrimas.

_ Así tan..... romántico, sensible, auténtico. Él no teme mostrar sus sentimientos ni enseñarme su alma y su corazón. Es tan simple y sincero que no puedo evitar adorarlo y esperarlo cada día_

_ Angie, querida, te estás enamorando de un fantasma_ le dijo intentando hacerla sonreír.

_ Lo sé. Pero no me pidas que lo deje o que lo olvide porque él es todo lo que siempre busqué en un hombre y poco me importa si no tiene cuerpo, ni rostro...._

_ Te hará sufrir, lo sé_ Angie buscó sus ojos para responderle.

_ Sin dolor, no te haces feliz..... y sin ilusión..... ¿a quién le importa estar vivo?_




Capitulo 8



"...Así es el momento en que nace el amor: la mujer no puede resistirse a la voz que llama a su alma asustada; el hombre no puede resistirse a la mujer cuya alma es sensible a su voz."

La insoportable levedad del Ser”. Milan Kundera



_¿Has contemplado el mar alguna vez, querida Luna? Es tan inspirador, tan cautivante. Es hermoso admirar su grandeza._ El murmullo de las olas se oía tras su voz y Angie pudo adivinarlo observando el océano mientras le hablaba.
_Háblame del mar_ pidió ella suplicante._ De lo que significa en tu vida._

_Aquí el mar es un verdadero paraíso, y te enamoras al instante de él. El mar... es mi única salida. Es mi refugio cuando estoy mal. ¿Sabes qué es además?, es como una gran pantalla en donde puedo ver toda mi vida. Me abre mucho la mente ir al mar. A veces, tengo muchas ganas de subirme a un barco e irme lejos, lejos y no regresar más. Muchas veces también he tenido ganas de internarme en él y no subir a la superficie... pero aquí estoy, viviendo a mi modo. ¿Y qué hay de ti?, ¿también amas el mar?_

_Muchas veces pude apreciar su color, su aroma, su imponencia, pero jamás pude acercarme a él, ni disfrutar de su frescor o su tibieza. No pierdo la esperanza de vencer mi temor y poder algún día internarme en sus aguas y descubrir todo lo que tú me cuentas._

_No temas amor, al mar. Él me hará llegar a ti, a tus brazos. Cuando estés triste, escucha su canto que te hablará de mí. Cuando necesites de un abrazo, sumérgete en su inmensidad. Él me hará regresar... para más nunca irme de tu amor._


Nuevo Disco, nueva Gira. La llegada de Luis Miguel se esperaba con ansias en el país que lo considerara un Dios desde los inicios mismos de su carrera.

Oriana ya contaba en su ordenador con todos los datos de la Gira en cuestión. Desde horarios, recorridos, hasta los nombres de los posibles sitios a los que el cantante gustaba concurrir para divertirse en sus días por Argentina.

Angie oía el entusiasmo de su amiga y no podía más que dejarse llevar por la añoranza. Recordaba aquellos ojos y sentía una necesidad enorme de volver a sentirlos sobre su mirada. ¡Pero qué locura!, se decía, todo aquello había sido una gran locura y una estupidez.

__ De seguro no atenderá a la prensa, así que espero al menos conseguir algún pase para el concierto, porque yo no me quedo sin verlo, eso seguro.....

A propósito, ¿porqué no usas tus contactos?, tal vez tengamos suerte y consigamos asientos en primera fila_ Angie levantó la vista y le dedicó una mirada incomprensible. Había estado distraída pensando en aquellos ojos y casi no había escuchado nada de lo que Oriana le decía.

_ ¿Contactos?, ¿de qué hablas?_

_De tu enamorado. El caballero galante que te envía rosas y que resulta ser nada más, ni nada menos que el Manager de Luis Miguel. ¿Conoces mejor contacto que ese?_

_ Debes estar bromeando. ¿Cómo crees que yo vaya a pedirle entradas para el concierto? Además no quiero saber nada con él y le ruego a Dios que no se aparezca otra vez en mi vida_

_ Demasiado tarde querida_ Oriana le hizo un gesto con su cabeza señalando a la persona que caminaba en dirección a ellas.

Enfundado en un impecable traje color gris claro, camisa blanca y corbata oscura Alejandro Asensi, el hombre que menos deseaba ver, se acercaba sonriente y más que perfumado.

_En recepción me señalaron tu escritorio, quería sorprenderte. ¿Cómo has estado?_ Angélica se puso de pie con expresión sería sin atinar a decir una sola palabra. El joven la tomó por los hombros y le estampó los dos correspondientes besos, según sus costumbres. Angie dijo por fin.
_ Muy bien gracias ¿y tú?_

_ Yo, feliz de volver a verte_ Giró su cabeza para observar a Oriana que continuaba inmóvil a un lado del escritorio y le dedicó una sonrisa, lo que le indicó a Angélica que estaba olvidando presentarle a su amiga.

_ Ah disculpa, te presento a mi amiga Oriana_ Alex estiró su mano pero Oriana no se conformó y se acercó de un solo movimiento para besarlo.

_ Asensi, que placer enorme conocerte_

_Alejandro, por favor_ le dijo mientras correspondía a su beso. Siempre hacía esa aclaración, detestaba que lo llamaran por el apellido. Oriana intentó congraciarse con él.

_Estoy a cargo de la sección espectáculos así que, cualquier cosita que necesites.... ya sabes...._ Alex le dedicó una mirada evasiva.

_Te lo agradezco_ y se concentró en la persona que había venido a buscar._ ¿Estás ocupada?, me gustaría que almorzáramos juntos_
_ Ay qué pena, es que tengo que entregar unos informes y aún no termino_ La excusa hubiese sido perfecta si no fuese porque Oriana la interrumpió en medio de la misma.

_ Angélica, querida, no te preocupes. Yo me encargo de eso._ Angie la miró mezcla de odio e incredulidad pero Oriana se mantuvo firme. _ Sé buena anfitriona y enséñale a Alex las bondades de nuestra gastronomía_ Sin nada más que hacer, Angélica tomó con desgano su cartera y salió en silencio secundada por el apuesto joven y las miradas aprobatorias de todo el personal de la Revista.


Ya en el auto pensó que no tenía sentido lamentarse y que lo más apropiado era ponerle un poco de ganas y buen humor a aquella salida. Después de todo, Alex había sido muy amable y considerado con ella y no se merecía un desaire.

_ ¿A dónde quieres ir?_ preguntó ella. Él estaba eufórico y se le notaba.

_ Bueno, tú eres mi anfitriona, ¿qué me sugieres?_ Angie sonrió y pensó un momento.

_Conozco un pequeño Restaurante, no es de lujo pero se come muy bien. Espero no te importe_

_ Lo único que me importa es estar contigo_ dijo él mientras no le quitaba la vista de encima. Angie se puso incómoda, aquello ya le sonaba a conquista.

_Alejandro, me gustaría aclararte...._ Él la interrumpió poniendo una mano sobre la de ella.
_ Discúlpame, tal vez estoy yendo demasiado rápido_ Angie bajo su mirada.

Él prosiguió. _ Te confieso que tu recuerdo me acompañó siempre, pero entiendo que apenas si nos conocemos y que tú necesitas tiempo así que.... tranquila, que sea solo una salida de amigos, ¿sí?_ Angie asintió con su cabeza sin emitir sonido.

El auto arrancó y una extraña sensación quedó flotando en al aire, en medio de los dos.

Todo estaba claro para Alex y así se lo hacía saber, pero Angie no podía evitar las dudas.

Una frase llegó a su mente para confundirla aún más. "Al menos es real, de carne y hueso, no como el otro, del que solo tienes una voz y un montón de palabras bonitas, que no te garantizan nada"

Dos mundos se enfrentaban y Angie convivía con ellos sin saber hacia dónde inclinar la balanza de sus sentimientos

La realidad y la fantasía suelen ser incompatibles y alternar entre ambas puede volverse desquiciante. Angélica no se sentía en condiciones de ponerle límites y solo podía dejarse llevar, hacía donde el destino la guiará y rogándole a Dios, no estar tomando el camino equivocado.


Era muy morena, tan exquisita como poco común, debía tener algo de oriental. No tenía una belleza convencional, pero su rostro era extraordinario, algo angosto, salvo en los pómulos bien delineados bajo la piel olivácea. El puente de la nariz levemente aquilina podría haber resultado demasiado llamativo, pero la atención se centraba en sus ojos, de un caoba oscuro, tan intensos. Remataban aquel maravilloso retrato unos labios gruesos bien definidos, tan cincelados como el resto de sus rasgos. Alejandro retenía con máxima precisión cada porción de aquel rostro que lo tenía hipnotizado. Decidió decir algo para romper el hechizo.

_ No habrá Rueda de prensa esta vez. La verdad es que cada día nos resulta más difícil convencer a Micky de enfrentarse al periodismo y como ya se hizo la presentación reglamentaria pues, ahorita no quiere saber nada de ponerse frente a las cámaras_

_ ¿Porqué le tiene tanto fastidio a los Medios?_

_ No ha tenido una vida sencilla y la prensa no lo ha tratado muy bien_

_ Entiendo y ¿qué hay de ti?, tampoco te gusta el periodismo ¿verdad?_

_ Bueno, no he tenido que lidiar con ellos gracias a Dios, de todos modos no son de mi agrado. Claro que hay excepciones_ le dijo clavando sus ojos en los de ella. Angie se puso tensa, era obvio que su acompañante no perdería oportunidad para hacerle saber de su interés. Angélica procuró cambiar de tema.



_ ¿No te gustó la carne?, casi no has probado bocado_ le dijo señalando el plato

_Es que no tengo mucho apetito. Comí algo en el Hotel y además, tanto café....._

_Todos los hombres de negocios sufren del mismo mal, muchas reuniones, demasiada cafeína_

_ Si, es cierto y en estos días no he parado de tener entrevistas. Las épocas de Gira son terribles_

_ ¿Te gusta tu trabajo?_

_ Mucho, siempre quise estar en este medio y además, trabajar con Micky es todo un desafío. Él es muy inteligente y capaz_

_Lo quieres mucho, se nota_

_ Es un hermano para mí. Lo conozco desde que éramos niños y es imposible no encariñarse con él, es tan buena gente...._ Alex removía la comida con su tenedor mientras hablaba. Con la mirada fija en el plato parecía emocionarse al describir a su querido amigo.

Angélica sintió unos deseos enormes de pedirle que continuara describiendo a aquel hombre que tan solo con su mirada, tanto la había conmovido. Quería saber de su vida, sus pasiones, sus sentimientos pero imagino que con su actitud dejaría entrever el interés que la desbordaba y prefirió continuar en silencio, escuchando aquello que Alejandro quisiera decir.

_ ¿Sabes qué es lo que más le admiro?..... Su entereza, su fuerza, su coraje. Te aseguro que si a mí me hubiesen sucedido la mitad de las cosas que le han sucedido a él, ya estaría encerrado en algún manicomio o pensando en acabar con mi vida. Sin embargo él sigue de pie, enfrentándolo todo con la misma certeza con que lleva adelante su carrera. Tiene tanta confianza en sí mismo y tanto amor por lo que hace, que dudo algún día puedan doblegarlo._

_ Me gustaría conocerlo_ Dijo Angie en un arrebato y se arrepintió al instante. Alejandro se alegró de su comentario.

_ Lo conocerás. Te lo presentaré en cuanto llegue_ Le tomo la mano y la acercó hasta su boca para besarla. Aquella actitud de Angie le había parecido un halago, imaginando que el interés que ella demostraba se debía a querer saber más de las personas que lo rodeaban, es decir que pretendía acercarse a su mundo, como un modo de acercarse a él.

Nada más alejado de la realidad, ya que Angélica solo pensaba en el instante aquel en que todo su ser se estremeciera ante el escrutinio de una mirada intensa, sensual, que pertenecía al hombre menos indicado, aquel en el que no podía, ni debía pensar.






Capitulo 9



”Hoy... todos esos recuerdos son ya cenizas, que me destrozan, que me matan y me hacen sentir con mucha culpa. Por haber empezado con algo que no puedo parar, que ya no tiene marcha atrás.”



Mientras subía en el ascensor recordaba con vergüenza la forma en que se había despedido de Alex, tan bruscamente, cuando descubrió en su reloj que no llegaría a tiempo para recibir su llamado.

Entro al pequeño departamento casi corriendo. Arrojó su cartera y volvió a mirar su reloj.

16.12 . ¡ Por favor llama otra vez! rogó en silencio.

Se sentó en la incómoda silla a esperar y se maldijo mil veces por haber aceptado aquella invitación.

¿Qué le estaba sucediendo?. Su cuerpo y su mente eran una mezcla de extraños sentimientos que no podía manejar. Aquella mágica sensación de libertad que la tenía pendiente del teléfono. El encanto sutil y calmo de Alejandro y ese maldito deseo incontenible de volver a ver aquellos ojos que no podía quitar de su memoria.

¡Maldición!, ¡maldición!. Su voz se ahogaba en llanto y no encontraba otra manera de descargarse, más que derramando las lágrimas que expresaban tanta rabia contenida.

Por alguna extraña razón, su mente tendía a asociar la voz tímida y misteriosa que le llegaba desde algún lugar del mundo, con la mirada fuerte y atrevida que descubriera aquella tarde, hacía casi un año y por absoluta casualidad.

No entendía por qué, cada vez que los oídos registraban las palabras dulces y poéticas de su Sol, el corazón le devolvía como respuesta la imagen de unos ojos verdes, sensuales, internándose en su alma. Aquella rara alquimia, entre sus dos pasiones, que se manifestaba solo en su interior, la tenían al borde de la angustia, e imaginó que una presencia calma y sincera le devolvería a sus días la paz que tanto necesitaba.

Regreso sus pensamientos a Alejandro y ya casi le agradecía a Dios el haberlo puesto en su camino, justo ahora que su vida se derrumbaba ante tanta incertidumbre.

Respiró profundo y se convenció a si misma que debía escapar lo antes posible de tanta irrealidad y creyó que junto a Alex, lograría hallar la manera de encausar su mundo y regresarlo a la normalidad. Pensaba en darle una segunda oportunidad cuando divisó la luz de la contestadora automática titilando. _

¡Es él!_ dijo en voz alta al descubrir que un mensaje la esperaba.

_Hola bonita, que pena que no estés en casa. Solo quería avisarte que saldré de viaje y tal vez no me resulte sencillo comunicarme contigo, así que, no te inquietes si no te llamo...

¿Me extrañarás?.... Yo sí, mucho......Te dejo un beso enorme, mi Luna.... cuídate...._


Se levantó de un salto y corriendo ingresó al dormitorio para arrojarse sobre la cama y comenzar un llanto que le duraría toda la tarde y parte de la noche también.

Ya era casi de madrugada cuando Oriana llamó.

_ Hola_ su voz sonaba entrecortada.

_ Hola Angie, ¿estás bien?, ¿porqué no me llamaste? Me tienes aquí muerta de la intriga, ¿estás llorando?_

_ No, estoy bien, solo algo resfriada_

_ ¿No me vas a contar nada?, ¿qué pasó con el galanazo?, ¡por Dios que está guapísimo!. Aquí en la oficina te envidiaron hasta las moscas_

_No paso nada. Almorzamos, es todo_

_Ok, ok, ya detente. No me digas todo junto que me vas a marear. ¡Angie por favor! ¿por qué me tratas así?. ¿No soy buena amiga?, me pase tres horas terminando tus informes, ¿así me lo agradeces?_

_ No te atrevas a reclamarme que tu sola te metiste en esas_

_Pero valió la pena, ¿o no?_

_ No....si... bueno, no sé_

_ Ay mujer, ¿qué tienes?, estás tan rara..._

_ Llegué tarde_ Angie comenzó a llorar.

_ ¿De qué hablas?_

_ Del llamado. Llegué pasadas las cuatro y no pudimos hablar. Me dejó un mensaje _ Oriana enfureció.

_ ¡Angélica Antúnez!, ¡no puedo creerlo! Acabas de salir con un tipazo y tu preocupada por un idiota que se esconde tras un teléfono_

_ No lo llames así... es solo que..... estoy muy triste_

_ A ver amiga, ¿qué decía el mensaje?_

_ Que no me podrá llamar porque sale de viaje y tú sabes lo que pasará porque ya sucedió antes. Comenzaré a extrañarlo y no podré concentrarme en nada_

_ Si, y entonces tendré que empezar a inventar excusas para justificarte frente a la Jefa. Angie por favor, no otra vez_

_ Es que no puedo evitarlo. Hablamos todos los días, me acostumbro a su presencia y luego cuando se va, me hace falta y no puedo dejar de extrañarlo, terriblemente_

_ ¿Y qué tal si para distraerte, mientras el fantasma regresa, te concentras en el buen mozo de Asensi?, Anda, querida, dale una oportunidad_

_No va a resultar Oriana. Él me gusta, sí, pero no me llena, ¿entiendes? No me pasa nada cuando estoy con él y no me gustaría ilusionarlo. Es un buen muchacho, no se lo merece_

_Tu lo has dicho, es un buen muchacho, eso es lo que tú necesitas amiga. Alguien noble, sincero, que te haga sentir querida, acompañada....estás muy sola Angie_

_ Si, lo sé_ su voz sonaba grave, apagada.

_ Entonces no se hable más. De seguro te llamará mañana y tendrás oportunidad de comprobar que tengo razón_

_ Tú no te rindes ¿eh?_

_ No cuando se trata de las personas que quiero_

_ Yo también te quiero.... y gracias, eres muy buena amiga_

_ ¿Cómo buena?, ¡ La mejor!, ja, ja, ja_


Las risas no eran buen remedio para su tristeza pero al menos la alejaban un poco de su angustia y de su soledad.

Paso la noche soñando con un hombre apuesto, vestido de traje que se acercaba hasta ella con un ramo de rosas en su mano y que al hablarle le obsequiaba una poesía, de esas que acostumbraba a oír a través del teléfono y en esa voz que era su tormento. Ese hombre no tenía rostro, solo un par de ojos verdes que se internaban en los suyos rescatándola del vacío que habitaba en su vida, para llevarla a un mundo diferente. La sensación más parecida al amor y la felicidad que Angie hubiera experimentado, jamás.


_Hola Micky, ¿cómo estás hermano?_

_ ¡Alex!, ¿qué tal, como te ha ido?_

_ Pues bien....eso creo_

_ ¿Qué pasa?, ¿Acaso no diste con ella?_

_ Sí, si la vi y hasta almorzamos juntos_

_¡Qué bien!, entonces ya está hecho, ¿cuándo te casas?. Recuerda que quiero ser el padrino, ja, ja_

_ No, tranquilo, creo que me llevará un buen tiempo.... Tal vez me hice demasiadas ilusiones, no lo sé, no está resultando como imaginé_

_Bueno amigo, dale tiempo. Ya conoces a las mujeres, les encantan los preámbulos_

_ Sí, creo que sí. ¿Cuándo viajas?_

_ Mañana estoy en Chile, ¿está todo listo?_

_ Todo en orden Jefe_

_ Muy bien, nos reunimos allí entonces..... Oye, ¿no te rendiste, verdad?_

_ ¿Cómo crees?, eso jamás_

_ Así me gusta y no te preocupes que cuando estemos en Argentina te echaré una mano. Ya verás como la conquistamos_

_ Gracias pero prefiero arreglarme solo, no sea cosa que termine escapándose contigo_

_ Ja, ja, ja, ¡Pero qué desconfiado eres! La mujer de un amigo es sagrada y mucho más cuando ese amigo es como un hermano_

_Pues que alivio ¿eh?, gracias de verdad_

_ Ah ya, vete a dormir y no olvides ir por mí_

_ No lo olvidaré, Adiós_

_ Adiós, cuídate_

Alejandro colgó el teléfono y se dirigió a su cuarto. Observó la cama y pensó que no tenía deseos de dormir. Escogió un libro de los que estaban sobre la pequeña biblioteca y se dispuso a distraerse con una buena lectura.


""El amor es el deseo de encontrar a la mitad perdida de

nosotros mismos. Admitimos que eso es así; que cada uno de

nosotros tiene en algún lugar del mundo a su mitad, con la

que alguna vez formo un solo cuerpo."


Cerró el libro y lo invadieron las reflexiones. Así es como sentía a Angélica, su otra mitad, aquel ser que había estado buscando, el que es absoluta y únicamente compatible con su vida, aquella persona capaz de hacerlo sentir, tan humanamente divino.

Pensó en Micky y se sintió afortunado. Hay quienes se pasan la vida buscando su otra mitad y jamás la encuentran, Micky era uno de ellos y se lamentó de que así fuera.

No era justo para alguien con tanta bondad, con tanto amor para dar y sin embargo él no se quejaba, seguía dándole pelea al destino, convencido de que algún día llegaría ese amor que encajara perfecto con la mitad de su ser.

Él tenía ahora su oportunidad y sabía de antemano que no la desaprovecharía, pero no podía evitar un sabor amargo en su boca. Porque no sentía que Angélica le correspondiera, no del modo que él hubiese deseado.

_ Será cuestión de tiempo_ se dijo a sí mismo y buscó acomodarse en el sillón que lo tenía como huésped, ávido de lectura y nuevas emociones.

Así, perdido en frases y palabras se quedó dormido, soñando con una mujer que caminaba etérea, como entre nubes, pero que en vez de acercarse a él, se alejaba cada vez más, sin que pudiera hacer nada para retenerla....



 Capitulo 10


...Pero, ¿cómo decirte que has llenado de luz mi vida?, ¿cómo explicarte que significas un viento nuevo, fresco, que invade mi cuerpo de bellas sensaciones?”


Por la mañana, muy temprano recibió un llamado de Alejandro.

_ Buenos días princesa_

_ Buenos Días Alex, que suerte que llamas, quería hablar contigo_

_ Te escucho, ¿de qué se trata?_

_ La verdad es que quería disculparme, por el modo en que me fui ayer, casi sin despedirme. Fui muy grosera, lo siento_

_ Ya Angélica, no te preocupes, solo dime una cosa_

_ ¿sí?_

_ ¿Acaso te esperaba alguien?, ¿tenías una cita?, porque si es así podrías habérmelo dicho, yo hubiese comprendido_

_ No, no hay nada de eso.... era algo relacionado con mis clases, algo que no podía dejar pasar_

_ Está bien, ya vamos a olvidarlo. ¿Me acompañas a desayunar? En unas horas salgo para Chile y quería despedirme de ti_

_ Ay Alejandro cuanto lo siento, es que de verdad estoy atrasadísima con el trabajo, ¿pero tú regresas verdad?_

_ Si, en unas semanas estaremos aquí todos, ya listos para los conciertos_

_ Entonces no me quedo tan mal, podré resarcirte cuando estés de vuelta_

_ ¿Es una promesa?_

_ Si, lo prometo, nos veremos a tu regreso_

_ Perfecto, te llamaré entonces_

_ Está bien_

_ ¿Angie?.... ¿ será que tengo alguna chance?_ Angélica se tomó un momento para pensar su respuesta.

_Tenme paciencia por favor, no es sencillo para mi_

_ Ok, tranquila, seré paciente_

_ Gracias y hasta pronto_

_ Hasta pronto querida_


Más de una semana sin saber de él, diez días para ser exactos y ni la más mínima pista, nada que pudiera alejar a Angélica de la incertidumbre en la que había caído. Mientras tanto Luis Miguel triunfaba en Chile y ya se dirigía a Perú, la próxima escala en su Gira, donde le aguardaba un único concierto y su inmediata partida hacia Uruguay primero y Argentina después.

Oriana no descansaba preparando notas alusivas a la llegada del Artista y Angie se entretenía ayudándola, cualquier cosa que mitigara la espera era buena.

Alejandro solía llamarla día por medio para saludarla y como forma de recordarle que pronto estaría a su lado y que le debía una respuesta, una oportunidad a su último pedido.


_ Ya no veo la hora de llegar_ Respirando profundo para calmar sus nervios Alex se recostaba en al asiento del lujoso avión que los llevaba a Buenos Aires. El concierto había terminado hacía apenas algunas horas y Luis Miguel, preso de la excitación que siempre le quedaba como secuela de su paso por el escenario, se movía inquieto en su sitio. Observó a su amigo e intentó distenderlo.

_ Ya despreocúpate, verás que te recibe con los brazos abiertos_

_ Ojalá, la noté más entusiasmada estos días, como si de verdad deseara volver a verme_

_ ¡Claro que sí!, ¡qué mujer se perdería un candidato como tú!_

Alejandro no se equivocaba. Era el mayor deseo de Angélica volver a verlo, no porque de pronto se hubiera interesado en él, si no porque sentía que Alex era la única persona que podría ayudarla a olvidar y quitar de su mente aquella voz que aún ausente, la atormentaba.

Se sentía enferma de desesperación y le rogaba al cielo que pronto llegaran por ella, a rescatarla de aquel infierno en el que se había convertido su vida, cuando cada tarde regresaba a la casa para no oír más que el silencio y sentir el peso inexorable de su soledad.


_ Lo siento Alejandro, Angie no está_ Oriana tomó el llamado esperando sacar provecho de la situación.

_ ¿Y cuando regresa?_

_ Ya no regresa. Tuvo que viajar a la provincia a cubrir algunas notas, no creo que vuelva por la oficina_

_ Vaya, que pena....Oriana, ¿tú podrías darme el teléfono de su casa?_ Estaba esperando esa pregunta. Oriana uso el tono más meloso que pudo exhibir.

_ Ay, no sé, es que no debería.... aunque...._ Alex entraba en su juego sin percibirlo.

_ ¿Aunque?_

_ Bueno yo podría hacerte ese favor, si tú a cambio me haces un favorcito a mi..._

_ ¿Podrías ser más clara?_

_ Bueno, tu sabes, siendo la reportera de Espectáculos, yo...._ De pronto Alejandro cayó en la cuenta de sus intenciones.

_ Ah, discúlpame pero, no puedo ofrecerte notas. Micky no tiene pensado atender a la prensa_

_ Tranquilo, eso ya lo sé, pero quizás podrías conseguirme un pase para, por ejemplo, presenciar los ensayos...podría escribir una gran nota sobre eso._

_ No lo creo Oriana, Micky no lo aprobaría_ Oriana volvió a su tono meloso, ahora algo más sensual.

_Hagamos algo, tú lo piensas, ves que puedes hacer y me llamas. Yo aquí tengo el teléfono de Angie listo para entregártelo, ¿acaso no te gustaría hablar con ella hoy mismo?_

_Que tramposa eres_

_ Solo defiendo mi fuente de trabajo_

_ Está bien, déjame ver qué puedo hacer. Te llamo más tarde_

_ Aquí te espero guapo, bay bay_


Una hora más tarde....


_ ¿Oriana?_

_ ¡Alex!, ¡qué alegría escucharte!, sabía que llamarías_

_ ¿Puedes pasar por el Hotel?, dejaré un pase para ti en Recepción_

_ ¡Claro que sí!, pasaré hoy mismo, gracias_
_ Ahora es tu turno... me debes algo_

_ Está bien, toma nota_


Despertó sobresaltado. Decidió dormir una siesta pero casi no había podido pegar un ojo en todo el tiempo que estuvo acostado. Se sentó en la cama y miró su reloj. 15:48

Sintió unos deseos enormes de llamarla. En todos estos días no se había animado a hacerlo por temor a cometer cualquier imprudencia que pudiera delatarlo.

Generalmente, durante las Giras, estaba rodeado de gente que entraba y salía de las habitaciones y Alex no se le despegaba en ningún momento. Cualquier ruido, cualquier sonido colándose en su conversación podría ser la pista que ella necesitaba para descubrirlo.

Se incorporó lentamente, le dolía todo el cuerpo debido al cansancio que arrastraba desde que saliera de México para concretar el Tour. Cada concierto se le hacía más difícil de superar y no podía evitar pensar que su cuerpo ya no estaba para esos trotes.

El fantasma del paso inevitable del tiempo era tema de serios análisis para Luis Miguel y el no poder rendir en escena como siempre lo había hecho, se volvía un asunto más que preocupante.

Sabía que las épocas alocadas de juventud debían quedar en el pasado y que para continuar entero ahora tenía que preocuparse y ocuparse de su salud y de la de su cuerpo, que ya le reclamaba cuidados especiales, mas acorde con los años que lo alejaban de la adolescencia.

Se quedó un momento en silencio. No escuchaba nada, todo parecía estar tranquilo y decidió arriesgarse. Tomó el teléfono y marcó. Eran las 16.02 hora de Argentina.


_ Hola_

_ ¿Quién habla?_

_ ¿Ya no reconoces mi voz?, que pronto te has olvidado de mi_

_ ¿Alex?, ¡Hola, que sorpresa!, pero.... ¿cómo conseguiste mi número?_

_ Bueno, hice un trato con Oriana. Por cierto..... tú amiga no da puntada sin hilo_

_ Ay no, que pena contigo. Hablaré con ella mañana mismo_

_ Ya no te preocupes que no fue nada, mejor dime, ¿cómo has estado?_

_ Muy bien ¿y tú?, ¿cuando llegas?, ya tengo ganas de verte_

_ Entonces no perdamos tiempo, paso por ti ahora mismo_

_ ¡¿Ya estás en Argentina?, Ay que tonta, no tenía idea_

_ ¿Por dónde paso a buscarte?_

_ Mejor yo paso por el Hotel ¿te parece bien en una hora?_

_ Me parece perfecto, te espero en el lobby _

_ Ok, nos vemos entonces_

_ No te demores ¿eh?_

_ No, ya salgo para allá, adiós_

_ Adiós preciosa_


Marcó por segunda vez y nuevamente el tono de ocupado. Ofuscado se rindió ante lo evidente. Ella ya no lo esperaba.

Salió a la sala y se encontró con Alex que sonriente apagaba su teléfono móvil.

_ Angélica vendrá a buscarme, ¿quieres conocerla?_

_ Me encantaría amigo pero la verdad es que no estoy de humor, acabo de levantarme de una siesta que no existió y encima no he podido comuni......._

_ ¿No has podido?, no entendí_

_ Nada, olvídalo.... ¿por qué mejor no la invitas a cenar?, así podrás presentármela_

_ Está bien, lo haré... No te importa que salga un momento, ¿verdad?_

_ ¿Eres mi niñera acaso?, Ya vete que yo me arreglo muy bien solo...como siempre_

_ Ok, nos vemos luego_

_ Si, ya...¡ Diviértete!, tú que puedes..._


Se sentó en al apoyabrazos de la elegante silla de estilo que adornaba aquella imponente sala. Rascándose la cabeza al tiempo que bostezaba se lamentaba de su suerte. Miró a su alrededor y comprobó lo que sabía de sobra, estaba solo, completamente solo.

Caminó hasta el espejo que colgaba de la pared cual obra de arte y se miró en él. El pelo revuelto, los ojos cansados y un par de recientes ojeras le devolvían un aspecto que prefirió obviar. Giró sobre sus pies y observándolo todo, mirando sin ver, descubrió el teléfono sobre la mesa de junto y se preguntó molesto, ¿cómo había sido capaz de arruinarlo todo?

Ella le había hecho tanto bien. Ya no recordaba cuanto hacía que no reconocía la sinceridad y la simpleza en una persona. Su corazón tomaba nuevos aires, ella había llenado de luz su inmensa oscuridad y ahora todo se diluía. Aquella mágica ilusión se deshacía de pronto acabando con lo poco que la vida le brindaba, muy de vez en cuando, como buscando retenerlo, como tentándolo para que continuara allí, viviendo un poco más....



 Capitulo 11



"El amor cuando se hace público aumenta de peso, se convierte en una carga. Cuanto más pesada sea la carga más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será."

La insoportable levedad del Ser”. Milan Kundera


Entrar al Hotel le sabía a triunfo y a derrota. Allí había conocido a Alejandro hacia ya un año. Allí mismo había concretado aquella nota, de la manera más atrevida y eso era algo que ella valoraba dentro de su profesión. Pero allí también se había topado con los ojos que hasta hoy no la abandonaban y por los cuales hubiese dado la vida, solo por volver a verlos una vez más. Atravesó el lobby con paso apurado, vestirse y arreglarse le había llevado más tiempo del que imaginó. Alex se acercó sonriente. Lucía un pantalón oscuro y una camisa color verde agua que jugaba con sus ojos y su tez blanca. Llevaba una incipiente barba y el cabello algo húmedo.

Los primeros botones de su camisa estaban sin abotonar lo que dejaba ver parte de su pecho. Angie pensó que se veía muy sexy.

_Ay por favor perdóname. Sé que prometí no demorarme pero es que...._ Alex la interrumpió con un elogio.

_¡Estás preciosa!_ le dijo mientras tomaba su mano para besarla. Ella sonrió con ganas.

_ Gracias, tu también te ves muy guapo_ no le importó echarle una mirada aprobatoria.

_ Bueno, que amable._ continuó hablando mientras le sostenía las manos._

No tienes que darme explicaciones. Mejor dime, ¿cómo has estado?_

_ Muy bien, con ganas de divertirme_

_ Eso me gusta, ¿tienes hambre?_

_ Un poco, sí_

_Perfecto, subamos_ la tomó de un brazo y comenzaron a caminar,_ Micky nos espera para cenar con él. Ya tiene muchas ganas de conocerte, es que le he hablado tanto de ti...._Angie detuvo su marcha para enfrentarlo.

_ ¿Vamos a cenar con Luis Miguel?_ le dijo casi en un grito, su voz sonaba asustada.

_ Sí... Ay perdóname, quizás debí avisarte antes. Tal vez tu preferías ir a algún sitio, puedo cancelarlo si quieres_ Estaba a punto de aprobar ese comentario cuando nuevamente la asaltaron la ganas de hallar esa mirada. Sin pensarlo cambió de opinión.

_ No, no, por favor, no te preocupes por mí. Estaré encantada de conocer a tu amigo_

_ Muy bien, subamos entonces_

La tomó de la cintura y la guió hasta el ascensor. Llegaron al último piso y fueron recibidos por un séquito de guardaespaldas, demasiados, según el pensamiento de Angie.

Ingresaron a la habitación que olía levemente a vainilla y se dirigieron directamente a la sala. Alex le ofreció asiento y la invito con un trago. No había rastros de Luis Miguel.

Los nervios comenzaban a afectarla y pensó que le sería difícil disimular su entusiasmo cuando lo tuviera en frente, mientras tanto Alex procuraba mantener la charla ajeno por completo a las elucubraciones de su invitada.

Una mujer de unos 45 años o un poco más, ingresó diligente a la habitación llevando en sus manos unas camisas recién planchadas. Al ver la escena se disculpó por su intromisión y se alejó rápidamente por una de las puertas hacia la habitación del cantante, imaginó Angie.

Los minutos pasaban y el panorama se volvía desalentador. Alex se esforzaba por sostener la plática pero no lograba demasiado ya que Angie solo podía estar pendiente del instante en que él ingresara por alguna parte.

La campana del teléfono sonando sobresaltó a Angélica, que ya se había desacostumbrado a ese sonido. Alex atendió y luego de algunas breves frases colgó. Se volvió para disculparse.

_ ¿Podrías dispensarme un momento? una persona me reclama en recepción. Estaré contigo en unos instantes_

_ Ve tranquilo, yo aquí te espero_

Lo vio salir y sintió pánico. ¿Y si él aparecía, justo ahora que ella estaba sola en esa inmensa sala? ¿Qué iba a decirle?, ¿cómo iba actuar? Se levantó de su asiento y caminó dando vueltas alrededor de los impecables sillones.

En una vitrina, algunas piezas de cerámica lograron atraer su mirada. Sobre una pequeña mesa las velas que perfumaban el ambiente se consumían lentas. A un lado, un bar demasiado provisto de todo tipo de bebidas alcohólicas cerraba la decoración de aquel rincón que a Angélica le pareció de muy buen gusto.

Giró a su derecha y descansando sobre una mesa de vidrio una bandeja llena de cerezas le llamó poderosamente la atención. A su mente llegaron las palabras sensuales de su Sol.

"A cereza, si....A cereza y tu aliento". Sintió un breve estremecimiento ante la casualidad y decidió quitar esos pensamientos de su mente.

Un pequeño escalón la elevaba hacia la entrada de la Suite. Lo sorteó despacio y se perdió tras una columna admirando uno de los cuadros que resaltaban gracias a una perfecta iluminación. Allí, casi escondida escuchó un ruido que provenía de la sala y por temor o por vergüenza se quedó inmóvil, rogando porque fuera la misma empleada que minutos antes cruzara la habitación.

Escuchó pasos y luego una voz que le resultó más que familiar....

_ ¿ Dónde está Alex?, ya debería haber subido_ se hizo un silencio, alguien daba explicaciones del otro lado de la línea. La voz se tornó imperativa. Angie nunca la había escuchado así.

_Yo no veo a nadie aquí..... búscalo de inmediato y me avisas_

Angélica comenzó a temblar, no tuvo el valor de asomarse para comprobar sus sospechas. Por otro lado, aquel tono severo e imponente en esa voz tan igual a ....

¡No, no podía ser!.

Escuchó que los pasos se alejaban, entonces aprovechó para abrir la puerta muy despacio, procurando hacer el menor ruido. Al salir un hombre gigante, de piel morena la enfrentó.

_Where are you going? _ Angélica lo miró confundida, las lágrimas comenzaban a caer por su rostro. Le hizo un ademán con su mano y pidió por favor que la llevaran a planta baja.

Otro de los hombres se acercó a ella.

_ ¿Se encuentra usted bien?_ Angie trató de mostrarse calmada.

_ Si, si muy bien, ¿podría decirme como salgo de aquí?, recibí un llamado y debo irme de inmediato. Es urgente_

_ Sígame por favor_

El hombre abrió el ascensor y la ayudo a ingresar. En pocos minutos Angie alcanzaba la calle y un mar de lágrimas angustiosas acompañaban sus pasos, gigantes, apurados, hacia algún punto en la inmensidad de su dolor.


Alejandro ingresó a grandes pasos al abrirse la puerta de la Suite Presidencial.

_ Disculpa la demora, querida_ Dijo sin mirar siquiera y esperando encontrar a Angie en el mismo sitio en el que la había dejado. Para su sorpresa Luis Miguel lo recibía a carcajadas.

_No te preocupes, querido_ le dijo simulando una voz afeminada y moviendo sus muñecas en actitud burlona. _ ¿Me das un besito, mi amor?_ las carcajadas se hacían cada vez más sonoras pero a Alex no le hicieron mucha gracia esos comentarios. Recorrió la habitación con la vista buscando a Angélica.

_ ¿Dónde está Angie?_

_ Eso mismo me pregunto yo, ¿no ibas a traerla para cenar?_
_ Eso hice, la deje aquí hace un momento.... bueno, más de media hora_ expresó consultando su reloj. Luis Miguel se encogió de hombros.

_ Pues, aquí no está...yo salí hace un momento y no había nadie_

_ Debe haberse molestado porque la deje aquí sola. ¡Maldición! lo arruiné todo._

_ Espera, espera, quizás decidió bajar a buscarte, ¿ya preguntaste en recepción?_

_ Yo vengo de allí y no la he visto_

_ Quizás se cruzaron y no te diste cuenta_ Luis trataba de conformarlo pero Alejandro se volvía cada vez más escéptico de su suerte.

_Quizás se ofendió y no vuelva a verla nunca más...._ dijo casi en un susurro y mientras se tomaba el rostro con sus manos. Micky se acercó para alentarlo.

_No seas trágico ¿quieres?, mejor llámala a su móvil y le pides que regrese_

_ No tengo el número de su móvil_

_ De verdad que no haces nada bien.... ¿Es que tengo que estar en todo?_

Luis Miguel se acercó hasta la puerta y llamó a sus guardaespaldas. Conversó con ellos un momento y regresó con buenas noticias para Alex.

_ Tu dulce damisela se fue porque recibió un llamado urgente, al menos eso le dijo a los muchachos_

_ ¿Urgente?, ¿qué habrá sucedido?_

_ No lo sé y no lo sabremos hasta mañana, así que mejor vamos a comer que tanta tragedia me abrió el apetito_

_ No creo que pueda pasar bocado_

_ Entonces yo comeré por los dos, ¡¡ja, ja, ja!!_

Paso un brazo por sobre el hombro de Alejandro y lo condujo hacia la puerta al tiempo que intentaba levantarle el ánimo.

_ Vamos amigo anímate, todo estará bien, ya verás...._

_ Tal vez sea una lucha inútil....no puedo dejar de sentirlo así_

_ Ninguna lucha es inútil, si la libras desde el corazón.... Debes confiar más en ti mismo, tú tienes mucho que ofrecer._

Salieron de la Suite para perderse en el ascensor. Detrás de ellos un grupo de cuatro guardaespaldas los seguían. Salieron del Hotel por una puerta lateral directo al estacionamiento donde un par de autos los esperaban.

Un grupo de ruidosas fan's se habían congregado en el lugar esperando divisar a su ídolo. Ante su aparición comenzaron los gritos y la histeria. Luis Miguel caminaba sonriente, altivo, levantando su mano a modo de saludo. Detrás de él un hombre pequeño, cabizbajo, con aspecto lúgubre, lo seguía y nadie se percataba de su presencia...





Capitulo 12



"Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer solo su mera presencia."

La insoportable levedad del Ser”. Milan Kundera


Varios tipos de lechuga cortadas finamente, remolachas y zanahorias ralladas, tomate en cubos y un poco de arroz integral cocido. Todo bien condimentado con sal, pimienta, una pequeñísima cucharada de aceite y una cucharadita de mayonesa diet. Leche de soja para beber y algunas frutas de agua como postre.

El menú no era el ideal después de un día de arduo trabajo, pero con el verano tan cerca Oriana no podía permitirse otra cosa.

Revolvió los ingredientes con desgano y subida a un taburete en el desayunador de su cocina se disponía a ingerir su primer bocado, cuando el sonido del timbre en la puerta la libro de tan desabrido menester.

Apuro los pasos. Se inclinó sobre la mirilla para observar y distinguió el cabello abultado de Angie, pero no podía ver su rostro.

Abrió y se encontró con la peor de las imágenes: Su mejor amiga envuelta en lágrimas y a punto de desfallecer de tanto dolor.

_ ¡Angie, por dios!, ¿qué te pasa?_ Angélica no respondió. Solo pudo abrazarse a Oriana para descargar sobre ella toda la angustia que traía consigo desde que saliera del Hotel.

Así abrazadas ingresaron a la casa. Oriana la ayudo a recostarse en el mullido sofá de su living y le colocó algunos almohadones tras su cabeza para que pudiera relajarse un poco y así entender que le estaba sucediendo

Los sollozos de Angie no tenían consuelo, ni final. Oriana espero paciente que su amiga se tranquilizara, para lo cual le acercó una generosa taza de café que Angie bebió lentamente y en silencio.

Casi 20 minutos después lograron comunicarse. Angie comenzó diciendo.

_ Estuve en el Hotel_ no podía evitar algún que otro sollozo entre sus palabras. _ Fui en busca de Alex.... íbamos a cenar juntos_

_ Tranquila, tranquila, tenemos toda la noche_ Oriana procuraba calmarla pero Angie sentía un nudo en su garganta y cada vez se le hacía más difícil continuar con su relato.

_ Al llegar Alex me dijo que cenaríamos con Luis Miguel, porque él quería conocerme_

_ ¡Por Dios!, ¡Estuviste con Luis Miguel!_ Oriana no pudo contener su excitación.

El hecho se le hacía increíble pero la mirada angustiante de Angie la hizo deponer su exclamación. _Ay lo siento querida, soy una desubicada, perdóname....mejor sigue contándome_

Angie continuó con su voz entrecortada por el llanto.

_ No alcancé a conocerlo, en realidad....solo pude escuchar su voz.... Bueno, creo que era su voz..... Aunque desearía que no lo fuera...._ El llanto comenzó a crecer y Oriana corrió a la cocina por otra taza de café y algunos pañuelos de papel. Volvió y continuaron conversando.

_ ¿Estás mejor?, sigue por favor que no entiendo nada. ¿Cómo es eso de que escuchaste su voz?_

_ Yo estaba en la sala. Alex salió un momento. De pronto escuche pasos y alguien que hablaba por teléfono, él no podía verme y allí sucedió....lo escuché,.... Casi podría jurarte que era la misma voz, aunque sonaba tan enérgica, tan imperativa que no podría asegurarlo_

_ ¿De qué voz hablas?, Angélica sé más clara. ¿A qué te refieres?_

_ La voz de Mi Sol, el fantasma o como quieras llamarlo. El tipo que me llama por teléfono desde hace un año_

_ ¡¡¿¿Qué??!!...Un momento....tratas de decir que Luis Miguel y tu fantasma ¿son la misma persona?_

_ Creo que si_

-¿Cómo CREO?, Angie por favor esto es muy serio, debes estar muy segura de lo que dices_

_Es que no puedo estar segura de nada.... se parecía mucho, pero no sé...sonaba algo diferente, cómo más grave, más autoritaria y yo nunca lo había escuchado así... Mi Sol es tan dulce, tan tierno cuando me habla.... _

_Bueno, ¿y qué hiciste?. ¿Lo enfrentaste?, ¿le preguntaste?_

_ Salí corriendo_

_ ¡Ay no puedo creerlo! ¿Por qué hiciste una cosa así?, ¿cómo no te aseguraste?,

¿Cómo no lo confirmaste?_

_ Es que me ganaron los nervios y solo atine a salir de allí lo antes posible. Ahora pienso en Alejandro, me fui sin despedirme, sin darle ninguna explicación. Quien sabe que esté pensando_

_No te preocupes por él, mañana le hablas y le das cualquier excusa.

Lo importante ahora es, ¿cómo vas a hacer para confirmar tus sospechas?_

_ No tengo idea. Solo se me ocurre esperar a que mi Sol me llame y preguntarle_

_ Eso podría suceder mañana o nunca....Yo creo que debes ir al Hotel y enfrentarlo_

_¿ Estás loca?, ¿cómo se te ocurre? Y si no es él....pasaría el papelón de mi vida y quedaría como una demente delante de Alejandro... No puedo hacer algo así_

_ Tienes razón. ¿Entonces qué?, ¿cómo podemos quitarnos esta duda?_ Oriana comenzó a caminar por la sala, presa de los nervios y la excitación ante el relato de su amiga. Pasaba las manos por su cabello mientras pensaba en alguna forma de descubrir la verdad.

Luego de unos instantes se detuvo para observar a Angie y la descubrió dormida en el sofá, con el rostro aún húmedo por sus últimas lágrimas.

Pobrecita, pensó, al menos se había desahogado. Ahora le vendrá muy bien un sueño reparador.

La cubrió con una manta y apagó la luz. Caminó hasta su cuarto y se llevó consigo la insulsa ensalada.

Tanto misterio le había abierto el apetito y pensó en cenar sobre la cama, quizás viendo la televisión o leyendo algún libro o pensando en lo que había sucedido.

La última opción fue la que se impuso y no pudo pegar un ojo buscando la manera de descubrir al culpable de esas lágrimas.

Se durmió después de prometerse a sí misma, que no descansaría hasta encontrarlo....


_Buenos días, ¿cómo amaneciste?_ Luis Miguel saludaba a un Alejandro apesadumbrado que con cara de sueño recorría su habitación sin saber qué hacer, ni a donde ir._

_ ¿Qué haces aquí? y tan temprano.... ¿te caíste de la cama?_ Micky se paró en medio del cuarto. Vestía traje de baño negro y sandalias de cuero del mismo color. Tenía el torso desnudo y llevaba una toalla blanca rodeando su cuello.

_Como no te aparecías por la suite decidí venir a buscarte.... ¿Me acompañas a la terraza? Hay un sol precioso esta mañana y quisiera aprovecharlo._

_ No, discúlpame pero no estoy de humor para broncearme, además tengo cosas que hacer_

_ Como llamar a Angélica... Creí que ya lo habrías hecho_

_ Es algo temprano, aún no llega a su oficina_

_ ¿Porqué no la llamas a su casa?_ Notó la angustia en los ojos de Alex _ Alejandro, ¿qué pasa?, ¿acaso temes enfrentarla?_

_ Me asusta lo que vaya a decirme... Me asusta descubrirla dándome excusas o peor, diciéndome que no quiere volver a verme_

_ Mira amigo, lo que sea que tenga para decirte es mejor saberlo ya, de lo contrario las dudas acabaran contigo_ Alejandro pensó un momento y por fin respondió.

_ Tienes razón, la llamaré ahora mismo_ Alex tomó el teléfono y comenzó a marcar. Estaba parado justo al lado de Luis Miguel por lo que este no pudo evitar ver los números mientras marcaba. De pronto le pareció que.... No, es imposible pensó, los números debían ser similares, seguramente.

_ No contesta_

_Intenta en su trabajo, quizás ya salió para allí_ Alex volvió a marcar

_ Buenos días, podría comunicarme con Angélica Antúnez, por favor..... ¿Todavía no?..... No, está bien, yo llamo más tarde....Adiós_

_Parece que tu amiga es todo un enigma_ Micky se observaba en el espejo del cuarto acomodando su cabello, aún húmedo después del baño matutino. Alex sentado en la cama respondía ya sin fuerzas.

_ Espero que no le haya sucedido nada grave_

_ Claro que no, no pienses en eso....Mejor vamos arriba, un poco de sol te ayudará a relajarte_




Angie despertó con un terrible dolor de cabeza, la boca pastosa y una sensación de opresión en el pecho. Recorrió el sitio y pudo recordar la noche anterior. Estaba en casa de Oriana pero no veía a su amiga por ninguna parte.

Se incorporó y en la mesita pequeña, frente al sofá, encontró una nota que rezaba.

"Dejé el café preparado y te compré tus masitas preferidas. Descansa y no pienses en nada, yo le invento algo a la jefa. Te quiero, Ori"

Angie suspiro pensando en la bondad de quien tantas veces le había prestado su hombro y su compañía y que siempre estaba allí para apoyarla.

Personas así no se cruzan todos los días en el camino y pensando en esto es que se acordó de Alex, alguien que reunía todas las cualidades para ser considerado un ser especial.

Comenzó a recordar la forma en que escapó del Hotel y se sintió tan mal, tan avergonzada.

¿Qué iba a decirle ahora?, ¿cómo iba a explicarle? Tomó el teléfono y decidió pasar este trago amargo lo antes posible y ojalá Alex pudiera perdonarla, porque en medio de tanta mentira, tanto dolor, Alejandro era lo único verdadero con lo que contaba y no quería por nada del mundo prescindir de su compañía.


_ Hola Alex, soy Angélica_

_ Angie querida, ¿cómo estás?, ¿qué sucedió?_

_ Lo siento Alex, yo..... La verdad es que...._

_ Tranquila, tranquila, no te esfuerces. Mejor voy para allá y me lo cuentas todo personalmente_

_ No, es que.... estoy en casa de Oriana.... Mejor nos vemos esta tarde en la oficina, tendré que ir a reponer las horas de esta mañana_

_ Está bien, ¿te parece a las cuatro?_ Angie pensó en él, ¿y si justo la llamaba hoy?

_ Mejor a las cinco_

_ Está bien, a las cinco en punto estaré allí..... Oye, ¿estás bien?_

_ Si.... gracias, estoy bien_

_ Bueno, luego me cuentas. Un besito, adiós_

_ Otro para ti, adiós_



_ ¡Por fin te apareces!_ Luis Miguel abrazaba con fuerza a Polo Martínez, su amigo Argentino que llegaba a la Suite para visitarlo durante su estadía en el país.

_ ¿Cómo estás Micky?, lindo bronceado ¿eh? Eso acá no se consigue_

_ ¿Cómo que no? si acabo de broncearme en la terraza y tú, ¿porqué tan pálido?_

_ Bueno, ya sabes, mucho trabajo....Estoy necesitando un descanso, ¿tenes lugar en tu casa?, quizás vaya algunos días a visitarte_

_ Siempre hay lugar en mi casa para los buenos amigos. Vente cuando quieras, allí la pasaremos de lujo_


Alejandro interrumpió la charla al ingresar con una inmensa sonrisa. Luis Miguel supo al instante a que se debía su cambio de humor.

_ ¿Llamó?_ Ante la pregunta de Micky, Alex sonrió con todos sus dientes.

_ ¡Llamó, por fin!_ Luis Miguel se acercó para palmearle la espalda.

_ Ya ves que no valía la pena ponerse tan mal_ Polo se levantó de su asiento y se sumo a la charla.

_ ¿Qué pasa che?, ¿qué festejamos?_

_ Que Alex se nos casa... y yo seré el padrino_ Luis Miguel exultante se divertía con la situación y disfrutaba de la alegría de su amigo. Polo abrazó a Alejandro y estaba a punto de felicitarlo cuando este lo interrumpió.

_ No le hagas caso, no hay boda. No por ahora_

_ Ah, eso quiere decir que existe la posibilidad, eso merece un brindis. ¿Hay algo para tomar en esta pocilga?_ Las bromas de Polo y su manera de hablar fascinaban a todos, en especial a Luis Miguel que lo consideraba como un padre.

_ A ti cualquier excusa te viene bien para darle al trago. Pediré que nos suban algo_

_ ¡Que sea champagne!_ le gritó Polo a Luis que se dirigía al teléfono a hacer su pedido. Luego continuó conversando con Alex.

_ ¿Entonces qué?, ¿quién es la afortunada?, ¿o debo decir la víctima?_

_ Es una chica preciosa. Estudia periodismo y trabaja para una revista. Es muy simpática_

_ Está bien, está bien, pero no me has dicho lo importante_ Alex lo miró desconcertado _¿Tiene una amiga?, para que salgamos los cuatro, digo_

_ Casualmente tiene una amiga y muy bonita por cierto. Algo atrevida, pero no creo que a ti te importe_

_ ¿Atrevida, dijiste?, ya tenés mi aprobación para ese matrimonio y... ¿Cuando me la presentás?_

_ Eso Alex, muchos planes de boda pero ni siquiera conocemos a la novia. Recuerda que nos quedan pocos días libres y no pienso regresar a México sin haberla visto antes_ Micky se les unía intrigado por saber cómo sería la futura esposa de su amigo.

_ Tienes razón, la invitaré a cenar luego de los conciertos... Espero que no se me escape esta vez_

_ Y no olvides invitar a su amiga_ Insistía Polo. De pronto se hizo un silencio.

_ Un momento, algo anda mal_

_ ¿Qué cosa Micky?_

_ ¡Somos cinco!, ¿qué voy a hacer yo?, ¿cantarles mientras ustedes bailan?_ los tres se echaron a reír

_ No es mala idea ¿eh? _dijo Polo entre carcajadas.

_ Quizá Angie tenga otra amiga, le preguntaré_

_ No, no, mejor deja que yo me ocupe de eso_ dijo Micky levantando su mano. Polo quiso ser solidario con él.

_ ¿Necesitas ayuda?... tengo una larga lista de contactos que podría serte muy útil_

_ No lo dudo, pero mejor no. Quiero pasar mi última noche tranquilo, sin demasiados sobresaltos_ Alex y Polo se miraron sin poder evitar el mismo comentario.

_ ¡Siempre el mismo aburrido!_


Los amigos continuaron su plática. Luego llegó el Champagne y el brindis no se hizo esperar. "Por los novios" gritaba Luis Miguel, " Por la amiga de la novia" decía Polo. Las copas se chocaban y le llegó el turno a Alex para brindar, "Por mis amigos, los mejores que alguien pueda tener.... y por Angie, la mujer que quiero en mi vida"



 Capitulo 13


"Hasta que llegaste tú,

Trayendo nuevas pasiones a mi vida

Con la mirada que alivia mis heridas

Con ese beso de amor que no se olvida.

Hasta que llegaste tú,

Con la inocencia que aún desconocía

Para enseñarme que existe todavía

Una razón para ver la luz del día."


"En el jardín" (Kike Santander)


Angélica enfrentaba a su jefa como podía. El dolor de cabeza aún no se le quitaba, como tampoco los pensamientos y las dudas que la tenían a mal traer.

_ ...De verdad me preocupé, Oriana dijo que tenías vómitos y náuseas, ¿segura que no estás embarazada?. No quisiera estar en tus zapatos cuando tengas que decírselo a tu padre._ Angie no sabía si enfurecerse o echar a reír, cuando Oriana inventaba excusas lo hacía a lo grande.

_ Se lo juro Señora, no hay nada de eso. Seguramente es algo que comí, con tanto trabajo me la paso a comida chatarra todo el día_

_ Está bien, está bien, a ver si te cuidas un poco y por favor la próxima vez me llamas, ¿sí?_

_ Sí señora, no se preocupe y gracias_

_ Por nada. Ahora ve a trabajar que hay mucho que hacer_


Apenas comenzaba a acomodarse en su escritorio cuando el teléfono sonó.

_ Angie, tu novio va en camino. No quiso esperar a que lo anunciara_

_ ¡Que no es mi novio! y la próxima vez lo retienes hasta que yo te diga si quiero recibirlo o no_ estaba al borde de la histeria y su voz llamó la atención de todos en el lugar

_ ¡Bueno muchacha, que carácter!_ dijo la recepcionista extrañada.

_ Está bien, disculpa, hoy no es mi mejor día_

Lo vio llegar con el semblante serio y a pasos agigantados. Ella se puso de pie para recibirlo.

_ Por fin querida, estaba tan preocupado_ Alex la abrazó tiernamente.

_ Gracias por venir, yo...lamento lo que sucedió ayer_

_ Me dijeron que recibiste un llamado, que era urgente. Dime que sucedió_

_ ¿Un llamado?_ Angélica se sorprendió y se le notó en la cara. Luego recordó lo que le había dicho a los guardaespaldas. _Ah sí, claro, .....eh..._ pensó rápido en una excusa creíble. _Mi madre llamó. Es que tuvo un problema...ella vive en la provincia y tuve que ir a verla... Me necesitaba_

_ Pero, ¿se encuentra bien?, ¿necesitas algo?_

_ No, no necesito nada, gracias...Ella está muy bien. Fue solo un susto, ya pasó_

_ Me alegro, bueno si ya estás de mejor ánimo me gustaría que retomáramos dónde nos quedamos. Micky no quiere irse sin conocerte y ya no tendremos muchas oportunidades de reunirnos con él_ ¿Enfrentarse a Luis Miguel?..., No, no estaba preparada para eso. Trató de sortear la situación.

_ La verdad es que no sé si..._ En ese momento llegó Oriana

_ Hola Alex, ¿viniste por mi?, ya salía para el ensayo_ Él le dedicó una gran sonrisa.

_Nos vamos juntos entonces. Yo ya tendría que estar allí, pero antes, ayúdame a convencer a Angie. Intento invitarla a una cena con Micky y está un poco indecisa...._ Alex hizo una pausa para agregar luego_ Tu también estás invitada_ dijo mirando a Oriana.

_ ¿De veras?, pues yo acepto encantada_ Angélica le clavó la mirada e intentó disuadirla.

_ Oriana no podemos. ¿Recuerdas que....?. Todos esos informes_ Oriana ni se inmutó. Mantenía la vista en Alex y la sonrisa estampada en su boca.

_ Ay Amiga eso puede esperar, ni loca me pierdo una cena con Alex y Luis Miguel_ le dijo arqueando sus cejas.

_ Luis Miguel y Polo también, ¿conocen a Polo?_ Oriana casi da un salto de la emoción.

_ ¡Yo sí!, claro, quien no conoce a Polo Martínez_

_ Pues bien, no se hable más. Será en el Hotel luego del segundo concierto, espero que no les importe cenar tan tarde_ Oriana confirmó sin esperar el consentimiento de Angie.

_ ¡Para nada!, allí estaremos_ Alex observó a Angélica que no emitía palabra.

_¿Estás de acuerdo verdad?, te noto algo pensativa_

_ No....si...digo, estoy bien y no te preocupes que iremos a esa cena_

_ Perfecto, vamos al ensayo entonces, ¿Tú no quieres venir?_ Alex miró a Angie con cara de súplica, deseaba con todas sus fuerzas pasar un momento más junto a ella.

_ No, lo siento no creo que pueda. No me darán permiso._ Oriana se adelantó

_ Yo me ocupo de eso_ dijo y salió corriendo para la oficina de Martina, la jefa de redacción. En vano Angie intentó detenerla. A los pocos minutos regresaba sonriente.

_ Está hecho, te vienes con nosotros_ Angélica se espantó de solo pensar en lo que pudiera haberle dicho a su Jefa.

_ ¿Qué le dijiste?_ preguntó con cara de preocupación

_ Que tenía posibilidades de lograr una nota con Luis Miguel y te necesitaba para cubrir el resto de las entrevistas_

_¡Oriana estás loca!, no existe tal nota con Luis Miguel. ¿Qué vas a presentarle cuando regreses?_

_ No sé, ya se me ocurrirá algo. ¿Nos vamos?_

Salieron entre el asombro de Alex, las quejas de Angie y las risas alocadas de Oriana.


Se ubicaron en la camioneta blanca con vidrios polarizados que esperaba en la puerta del edificio. Alex se sentó adelante con el Chofer. Detrás iban dos corpulentos hombres y las muchachas quedaron ubicadas al final del vehículo.

En tono muy bajo pudieron conversar.

_ Es la segunda vez que me metes en problemas el día de hoy_ Angélica furiosa regañaba a Oriana, pero ella no parecía preocuparse.

_ ¿Solo dos veces?, ¡Vaya! está bajando mi promedio_

_ Mira, mejor deja de hacerte la graciosa y dime ¿por qué demonios aceptaste esa invitación para cenar? Lo último que quiero es estar frente a Luis Miguel_

_ Acepté, porque es la única manera que tienes de saber la verdad_

_ Oriana, no voy a conseguir nada de ese modo. ¡Imagínate nada más.!.. Hola Luis Miguel, disculpa la pregunta, ¿tú has estado llamándome por teléfono desde hace un año? Ya estoy viendo su cara_

_ No tendrás que preguntarle nada. Ya veremos la manera de hacer que nos lo diga, tú déjamelo a mí._

_ Definitivamente estás loca _

_ ¡Claro! Alguien debe estarlo, si no, ¿cómo nos divertiríamos?_


Llegaron al Estadio e ingresaron por la parte trasera. Afuera un mundo de gente esperaba para entrar. Dentro del recinto cientos de personas se movían de un lugar a otro: técnicos, seguridad, músicos, el escenario era un ir y venir de gente que daba los últimos ajustes al mismo.

Se ubicaron en las sillas del sector vip, como a unos diez, doce metros del foro.

Alejandro las dejó para ir en busca de Luis Miguel que ya estaba en el lugar, bastante fastidiado esperando que llegara su manager.

Oriana instruía a Angie sobre los nombres de los músicos conforme iban apareciendo para ubicarse cada quien en su sitio. De pronto vieron salir al cantante dando pasos apurados seguido de Alex que no paraba de hablarle.

Luis Miguel parecía no prestarle atención. Se detuvo en una esquina del escenario y se dirigió al técnico de sonido, a quien le hablaba en un tono bastante alto y por demás severo.

El hombre trataba de darle algún tipo de explicación pero él no le daba lugar a sus palabras.

Hizo señas a sus músicos y comenzaron a tocar. Nadie en el lugar notaba las fallas, pero él no hacía más que quejarse. En inglés reprendía a algunos de sus músicos a los que les hacía repetir la introducción de algún tema una y otra vez.

Un grupo de muchachas se había ubicado justo enfrente de Angélica y Oriana. Pertenecían a un club de fan's y estaban allí junto a Polo Martínez el amigo Argentino de Luis Miguel.

El hombre reía con ellas y se divertía haciendo comentarios.

_ Lo siento chicas, esta noche no habrá show. Micky se enojó y no piensa salir al escenario_

_ ¡¡¡Ayyyy nooooo!!!_ gritaron todas al unísono. Polo seguía haciendo bromas

_Es que no le quedó parejo el bronceado, por eso esta así. Algunas partes se le oscurecieron más_

_ ¿Qué partes Polo?_ dijo una de las muchachas.

_ Bueno, no sé si deba mencionarlo_ todas gritaron y comenzaron a reír.

El hombre se despidió de ellas y partió rumbo al escenario. Las muchachas continuaron comentando.

_ Es un sol, que pena que este tan enojado_

_ Si, con lo tierno que es, ¡qué raro verlo así!_

_ Es un amor_ dijo una de ellas

_ Es un ángel_ dijo otra.

_ ¡Es un pesado!_ Dijo Oriana, claro que en voz muy baja porque si las muchachas la escuchaban de seguro no saldrían ilesas de ese lugar.

Angélica lo observaba y se negaba a creer que ese hombre sobre el escenario, tan duro, tan severo y hasta arrogante fuera Su Sol, el mismo que le regalaba poemas tan bellos, palabras tan tiernas.

Había un abismo entre la imagen y la voz, cómo si no encajaran, cómo si no pertenecieran la una a la otra.

Salieron de allí para regresar al vehículo que las devolvería a su lugar de trabajo. Alex las alcanzó para despedirse, no podría acompañarlas ya que una serie de asuntos que requerían de su atención lo retenían en ese lugar.

_ Las espero esta noche, tengo asientos reservados en primera fila_ Oriana dio un salto de alegría.

_ ¡Cuenta con eso!_ dijo casi en un grito. Angie buscó como disculparse. Ya había tenido bastante de Luis Miguel, no quería saber más nada con el cantante.

_ Yo no podré venir, tendré que quedarme a terminar mi trabajo de lo contrario no lograré estar libre los próximos días_ Alex le dedicó una mirada cálida de total comprensión. Antes de despedirse quiso disculparse.

_ Lamento que lo hayan visto así. Los problemas de sonido a último momento lo exasperan_ Alex tenía una media sonrisa en sus labios y hasta un dejo de tristeza en su rostro. Oriana trató de distenderlo.

_ No te preocupes Alejandro, no voy a mencionarlo en mi nota_ Él seguía justificándolo.

_ Es que es muy profesional y se preocupa demasiado por todos los detalles_ Angélica le tomo la mano intentando animarlo.

_ Es lógico, lo entendemos perfectamente_

_Espero que esto no malogre nuestra cena, ¿aún piensan venir?_

_ Claro que si, tranquilo, estaremos allí mañana_ Angie se acercó para darle un beso en la mejilla.

_ Gracias, las espero entonces_ Oriana hizo lo mismo y no pudo evitar su broma de despedida.

_ Nos vemos guapo y saludos al Ogro_ Alejandro paso de la sonrisa a la seriedad.

_ ¡Ay no pongas esa cara que estoy bromeando!_


El vehículo arrancó y las muchachas pasaron todo el viaje hablando de lo desagradable que les había resultado Luis Miguel y lo maravilloso que Alex demostraba ser cada día.



 Capitulo 14



"¿Me ama?, ¿ha amado a alguien más que a mi?, ¿me ama

más de lo que yo le amo a él?. Es posible que todas estas

preguntas que inquieren acerca del amor, que lo miden, lo

analizan, lo investigan, lo interrogan, también lo destruyan

antes de que pueda germinar."

La insoportable levedad del Ser” Milan Kundera


Los Conciertos se desarrollaron en un marco de locura total. El estadio estaba colmado de fan's que apenas dejaban oír al cantante con sus gritos. El sonido perfecto por fin. Las luces, los efectos, todo había resultado de maravilla.

Luis Miguel se mostraba muy conforme con los resultados, hecho que había logrado un notable cambio en su humor. Finalizado el segundo show se preparaba para la cena que tenían pendiente con la dichosa muchacha que traía a Alex tan embobado.

Daba los últimos toques a su vestuario cuando Polo irrumpió en la habitación.

_ ¡Bueno, pero que elegancia!_ dijo observándolo de arriba a abajo. Luis Miguel llevaba un traje azul marino de corte estrecho y moderno con una camisa blanca, corbata a rayas de seda y zapatos lustrosísimos. Era todo un alarde de elegancia y distinción.

_ Quiero impresionar a mi cuñadita. No sé si tengamos otra oportunidad de casarlo, debo asegurarme de que se sienta a gusto con la familia_ Polo se recostó en la cama y encendió la televisión.

_ Dime una cosa, ¿es tan serio como parece? Porque Alex nunca ha tomado las cosas tan formalmente_

_ Es verdad, yo nunca lo había visto así. Pero parece que la niña le pegó fuerte._ Se acercó a Polo y con un rápido movimiento quitó los pies que su amigo tenía apoyados sobre la cama, con todo y zapatos. Continuó hablando_ Espero que todo salga bien. No me gustaría verlo fracasar, para eso ya estoy yo, que soy todo un experto_ Las ironías lo ayudaban a detener los recuerdos y la nostalgia.

_ Yo espero que la amiga valga la pena, porque si no es así, ¡le boicoteo el matrimonio!_

Rieron con ganas. En el otro cuarto Alex se impacientaba esperando a sus invitadas. Decidió bajar para aguardar en el Lobby


El taxi se detuvo justo frente a la entrada del Hotel. Angélica buscaba en su cartera el dinero para abonar el viaje mientras Oriana no hacía más que mirarse al espejo una y otra vez.

_ ¿Cómo me veo? y ni se te ocurra decirme la verdad_

_ Te ves bonita, como siempre. Ahora....¿ Porqué tanto entusiasmo? No estarás pensando en...._



_¡Obvio que lo estoy pensando! Mira querida, a diferencia de ti, yo no tengo tanto rollo a la hora de concretar una relación y mucho menos cuando se trata de ¡¡Luis Miguel!!_ dijo el nombre del cantante casi en un grito_ Así que.... Si se presenta la oportunidad, ¡No pienso desaprovecharla! Y de paso veo que puedo hacer por ti,

¿O no quieres que averigüe si es o no tu fantasma?_

_No lo entiendo. Dijiste que te parecía detestable, un pesado y ahora estás pensando en..._ Oriana se apresuró a decir.

_ ¡Es un pesado!, pero es Luis Miguel y sería muy tonta si me perdiera una oportunidad como esta_

_Jamás voy a comprender tus razonamientos. En fin, lo único que te pido es que no me metas en problemas_

_ ¡Tranquila! Tú encárgate de Alex que yo me ocupo del Fantasma_

_ ¡No lo llames así!. Ni siquiera sabemos si es él y a esta altura de los acontecimientos ya estoy rogándole a Dios porque no lo sea_

_Esta noche lo sabremos. ¡Despreocúpate! todo saldrá bien_


Angie comenzaba a arrepentirse de haber aceptado el juego de Oriana. Ahora no podía dar marcha atrás y no tenía idea de lo que encontraría dentro del Hotel.

Cargaba una inmensa decepción desde el día del ensayo y ya no soportaba la angustia y la incertidumbre de no saber la verdad.

En vano había esperado el dichoso llamado cada tarde. En vano esperaba ahora que las cosas se resolvieran esta misma noche. En vano esperaría por una respuesta el resto de su vida. Así se sentía, sin posibilidades, totalmente desahuciada, con la certeza de que jamás volvería a saber de él y por lo tanto nunca lograría descubrirlo.

Alejandro las vio llegar y caminó a su encuentro.

Vestía un elegante traje gris oscuro con camisa blanca y corbata en tonos de verde, que parecía ser su color favorito. Impecablemente rasurado, olía maravillosamente alguna fragancia amaderada, pensó Angie, que ya se estaba acostumbrando a reparar en el aspecto de su amigo y regocijarse al hacerlo.

_¡Hola!, ¡Cuanta belleza!. Bienvenidas.... gracias por haber venido_ Oriana se adelantó en el saludo.

_ Gracias a ti por invitarnos. ¡Tú te ves increíble!, ¿verdad Angie?_
_ Pues sí, está muy guapo. ¿Cómo estás Alejandro?_

_ Muy bien, feliz de tenerlas aquí_

_ ¿Y dónde está el buenmozote?_ Oriana preguntó abriendo grandes sus ojos_ Digo.... tu amigo, Luis Miguel_

_ Ja, ja, ja, Está en la Suite, esperándonos_

_Espero que no nos gruña_ Recibió un codazo de Angélica por su comentario, por suerte Alex se lo tomo con calma.

_ No tranquila, hoy está de muy buen humor_

Estaban a punto de abordar el ascensor cuando se les acercó una mujer, rubia, muy bonita, de unos 33, 35 años. Elegantemente vestida y perfectamente maquillada y peinada.

Saludo afectuosamente a Alejandro y este se alegro de verla e hizo las presentaciones correspondientes.

_ Les presento a Daiana, una vieja amiga_

_ ¿Lo de vieja es por el tiempo que nos conocemos, verdad?_ dijo ella exhibiendo una perfecta sonrisa. Alex se disculpó con la mirada.

_ Por supuesto, ellas son Angélica y Oriana_

_ Hola, ¿cómo están?, es un placer conocerlas_ dijo con voz suave pero muy segura. Oriana se apuro a extender su mano para saludarla. Estaba ansiosa por subir y no quería perder más el tiempo.

_ Igualmente, ¿también subes?_

_ Creo que sí, que todos vamos hacia el mismo lugar, ¿no?_ Alejandro asintió e hizo ademanes para que las damas ingresaran al ascensor. Una vez dentro Angélica y Oriana se miraron cómplices. Comenzaron a observarla sin perderse detalle y en sus gestos coincidieron en que la mujer en cuestión era toda una Dama. Su traje, de pantalón y chaqueta exquisitamente cortado, resaltaba su esbelta figura y un pequeño escote, apenas insinuante, le daba un toque sexy al vestuario, que sin dudas era de la mejor calidad.

Llevaba unos zapatos de cuero, negros, finísimos y una cartera pequeña haciendo juego.

No tenía joyas, ni nada que brillara o resaltara, lo que hacía dirigir toda la atención a su rostro, tan bien delineado y a sus expresiones que parecían las de una persona acostumbrada a los buenos modales y la cortesía.

Llegaron a la Suite y Daiana ingresó primero para encontrarse de frente con un hombre de unos cincuenta años, aspecto casual, vestido de negro, que hacía bromas y reía sin parar. Se saludaron efusivamente por lo que Angie y Ori dedujeron, tendrían alguna relación más que amistosa.

Detrás llegaba Alejandro que volvía a hacer las veces de presentador.

Sorteadas las formalidades y entre risas y elogios de parte de Polo, se ubicaron en la sala para beber algunos tragos que una persona de servicio preparaba según la preferencia de cada uno.

Angélica optó por un jugo, con apenas un toque de alcohol, ya que no estaba acostumbrada a beber. Oriana prefirió un Martini, su bebida de cabecera y la elegante señorita se decidió por el Champagne que Polo le ofrecía en maravillosas copas de cristal.

Alejandro no bebía y se impacientaba por la tardanza de Luis Miguel.

Oriana disfrutaba con ganas de lo que estaba viviendo. El sitio le parecía lujosísimo y se sintió feliz de estar allí entre tanta maravilla y distinción. Solo le preocupaba la atención que Polo le prestaba, considerando que (imaginó), debería ofrecérsela a la otra muchacha y no a ella. Pronto descubrió que la tal Daiana estaba allí como compañía de Luis Miguel, lo que echaba por tierra todos sus planes de conquista.

En el otro extremo del cuarto, Alejandro se inquietaba. Se acercó a Angie y tomándola de un brazo la invitó a recorrer la Suite solo para entretenerse mientras esperaban que el Divo hiciera su entrada triunfal, como si de uno de sus conciertos se tratara.

Caminaron en silencio y Angélica no pudo evitar recordar los momentos que viviera el día que escapo de allí, presa de la angustia y la desesperación.

_ ¿Estás bien?, te noto algo dispersa_

_ No, estoy muy bien ¿y tú?, pareces inquieto_

_ Me molesta que Micky se demore tanto, ya debería estar aquí_

_ Bueno, no te preocupes, es mejor así_ lo dijo sin pensar, directamente desde sus sentimientos.

_ ¿Cómo dices?_ Alex le echó una mirada interrogativa por lo que Angie se puso tensa.

_ Digo....que.... que debe ser mejor así para él. Quizás esté ocupado o...._ por suerte él la interrumpió.

_ No, es pura vanidad. Le encanta hacerse esperar_


Más “cualidades” engrosaban la lista que Angie elaboraba en su mente y que le daba serias razones para convencerse de que ese señor no era la persona que ella conocía.

Se acercaron a una de las ventanas y en silencio contemplaron el paisaje nocturno. Las luces de la ciudad, los altos edificios y en medio de un cielo azul noche una Luna llena, gigante y luminosa les daba en el cara resaltando sus facciones.

Angie se la quedó mirando cuando oyó movimientos detrás suyo, a lo lejos, una puerta que se abría y la voz de Polo recibiendo a Luis Miguel.

Ella estaba de espaldas y no se animaba a girar para mirarlo de frente. Con la vista fija en la Luna podía sentir cómo su corazón latía fuertemente y por un momento pensó que no sería capaz de resistir su agitación.

Esperaba oír su voz antes de voltear a verlo, pero las risas de Polo y Daiana inundaban el ambiente y Angie no podía distinguir nada más.

Oriana se acercó a ella y dándole un pellizco en su brazo derecho la obligó a reaccionar.

_ ¡Voltéate!_ le dijo al oído y Angélica no tuvo más remedio, ya que Alex también le hacía señas de que girara para presentarle a su mejor amigo.

Estaban como a unos cinco metros de distancia. Angie se puso de frente y pudo distinguir primero las espaldas de Polo y de Daiana que conversaban animadamente con Luis Miguel, a quien solo podía divisarle el cabello.

De pronto él levantó su cabeza por encima del hombro de Polo y sus miradas se encontraron, tal y como aquella vez hacia ya un año.

La expresión de Micky cambió por completo. Su rostro empalideció debajo del intenso bronceado. Sus ojos se tornaron demasiado serios, casi agresivos. Había una mezcla de sorpresa y pánico en su cara y la boca se le movía en una mueca nerviosa como si tratara de decir algo incomprensible.

Angélica se quedo tiesa. Poco se parecía esta, a aquella mirada que ella recordara con tanto placer.

Antes de que Alejandro pudiera acercarse, Luis Miguel se escurría apurado por la misma puerta que lo viera salir, directo a su habitación y cerrándola bruscamente tras de sí. Todos se quedaron inmóviles, perplejos. Polo y Daiana giraron para observar a Alex que poco entendía lo que estaba sucediendo.

Oriana bebió un trago de su Martini y no pudo evitar uno de sus comentarios.

_ ¿Eso fue todo?, ¡ Que fiasco!_

Alejandro notablemente nervioso se disculpo para ingresar casi corriendo tras los pasos de Luis Miguel.


_¡¡¿Qué te pasa?!!, ¿ Por qué te fuiste así de la sala?_

_ Discúlpame Alex, es......es...es que tengo un terrible dolor de cabeza. Por favor dispénsame con tus invitados y déjame solo_

_ ¡Pero si hasta hace un momento estabas perfecto!._

_ No lo sé, me vino de golpe_ Luis Miguel se tomaba la cabeza con ambas manos y hacía muecas de dolor_ tomaré una aspirina y me acostaré. Por favor vuelve con ellos y trata de que olviden este incidente_ Alex comenzó a preocuparse por la salud de su amigo

_ ¿Quieres que llame al médico?_

_ No, no hace falta, solo envía a Edith con un par de aspirinas_

_ Está bien, recuéstate. Quizás en un rato ceda el dolor y puedas regresar a la sala. Mientras tanto ordenaré que sirvan la cena, ¿te parece bien?_ Micky asintió con un gesto, ya no sabía que decirle a su amigo. Alejandro giró sobre sus pies para salir del cuarto, cuando Micky lo detuvo.

_ Alex, hermano, perdóname. De verdad lo siento, sé que esto es importante para ti, pero.._

_ No te preocupes y descansa. Aún no está todo perdido, regresaré en un rato _



 Capitulo 15


"Hacia dónde irá este amor

Que llora y espera

Hasta cuándo será realidad

Este sueño que atormenta

Que mis días obsesiona

Que me da vida y me la niega"


"Entre tus brazos" Alejandro Fernández


La cena fue algo difícil de digerir tanto para Angie como para Alejandro, que sumidos cada uno en sus pensamientos no podían prestar atención, ni disfrutar de la velada.

Para el resto de los concurrentes, la noche se presentaba amena y distendida.

Polo hacía gala de su buen humor, seguido de cerca por Oriana y Daiana, quien participaba a gusto de todas sus bromas.

En la mente de Alejandro solo había lugar para la incomprensión. No podía imaginar que pudiera haberle sucedido a Luis Miguel y le preocupaba sobre manera que pudiera estar enfermo o algo por el estilo. Angélica en cambio solo podía rememorar en su mente aquella mirada tan llena de pánico que desterrara por completo, la belleza de aquellos otros ojos tan verdes que ella conservaba en su memoria.

No tuvo oportunidad de escuchar su voz. No pudo saber si era en verdad o no la persona que estaba buscando, pero la actitud que él demostraba le hacía sospechar que sí, que era su misterioso fantasma y que había escapado cobardemente al verla. Entonces llegó a su mente aquel día cuando se vieron en ese mismo Hotel, pero, ¿Cómo habría obtenido su teléfono?, ¡del mismo modo que lo obtuvo Alejandro, tonta! se decía a sí misma....Entonces, eso quería decir que Alejandro estaba al tanto de todo esto....No, eso no podía concebirlo de ningún modo.

Finalizada la cena bebieron el café en la sala acompañados de buena música. Alejandro se disculpó para ir en busca de su amigo, el que según él, se presentaría de un momento a otro.

Dentro del cuarto Luis Miguel no podía salir de su asombro y se horrorizaba ante lo sucedido. ¿Cómo podía ser posible que Angélica y su Luna fueran la misma persona?.

Comenzó a recordar y se dio cuenta que las evidencias habían estado frente a él todo el tiempo y no había sabido verlas.

"_ ¿Una colega?_

_No, ella trabaja para un medio gráfico_". La voz de Marley se le confundía con la de Alejandro que le decía..."Es periodista, la conocí el día de la rueda de prensa". Las palabras se paseaban por su mente enloqueciéndolo aún más.

Recordó los números que Alex marcaba en el teléfono, tan iguales a los que él solía marcar para comunicarse con su Luna. ¡Dios! ¿cómo no sospechó en ese momento?. ¡ Que imbécil había sido!.

Ahora sentía que el mundo se le venía encima. Aquella mujer que tanto lo conmovía era la misma de la cual estaba enamorado su mejor amigo, su hermano, y él sentía que no tenía ningún derecho a malograr esa felicidad.

Además, ella ni siquiera lo conocía. No sabía nada de él y tampoco él le había prometido nada, absolutamente nada, como para que se sintiera obligada a algo, como para que quisiera elegirlo en lugar de Alex.

Sintió que la puerta se abría y prefirió hacerse el dormido para no tener que inventar nuevas excusas.

Alejandro entró y se acercó despacio a la cama. Al verlo dormir pensó que no tenía sentido despertarlo. Lo más acertado era dar todo por terminado y buscar la mejor manera de disculparlo frente a los invitados.

Regresó a la sala y se limitó a decir que Luis Miguel les pedía que lo excusaran, ya que su dolor de cabeza aún persistía y no estaba en condiciones de acompañarlos.

Angélica respiró profundo. Ya no quería volver a enfrentarse a esos ojos que no tenían nada que ver con sus recuerdos. Oriana algo fastidiada sugirió marcharse, a lo que Angie asintió de inmediato.

Se despidieron de Polo y Daiana quienes decidieron prolongar la noche en algún otro lugar y bajaron al Lobby acompañadas de Alejandro.

Al descender se encontraron de frente con Marley, que se hallaba en el Hotel a la espera de registrar todo lo referente a la última noche de Luis Miguel en el país.

Al verlas se acercó con una gran sonrisa.


_Angie, ¿cómo estás?, parece que este es nuestro punto de encuentro_

_Hola Marley, ¿conoces a Alejandro Asensi?_

_ Si claro, ¿cómo estás Alex?_

_ Muy bien gracias, ¿me disculpan un momento?, olvidé mi móvil. Enseguida regreso_ Alejandro se metió al ascensor y se perdió tras sus puertas. Oriana saludo a Marley y comenzaron una pequeña charla de trabajo hasta que éste la interrumpió para interrogar a Angélica.

_ ¿Y esa novedad?,¿ desde cuándo sales con Asensi?_

_ No salgo con él. Lo conocí hace un año aquí mismo y desde entonces somos amigos_

_ Bueno, bueno, parece que mi intervención tuvo sus frutos_

_ ¿De qué hablas?_ Angie no comprendió.

_ Espero que me lo agradezcas, ¿no?_ Marley insistía pero no lograba el entendimiento de ella.

_ Marley no entiendo nada, ¿qué tengo que agradecerte?_

_ Ay no te hagas la distraída, que si no fuera porque le di tu teléfono a su jefe, hoy no estarías saliendo con él_ Angélica le clavó la mirada. De pronto todo comenzaba a encajar. Recordó que el mismo día que había visto a Luis Miguel por primera vez estaba acompañada de Marley, ¿Cómo no había reparado en ese detalle? Comenzó a temblar y sintió un sudor frío recorriéndole la espalda.

_ ¿Mi teléfono?-... ¿A su jefe?.... ¿Te refieres a Luis Miguel?_

_ ¡Obvio! El año pasado cuando lo entrevisté me pidió tu teléfono, pero parece que prefirió entregárselo a su amigo. Te digo la verdad, ganaste con el cambio.... Luis Miguel es un gran tipo pero muy difícil, en cambio con el otro puede que tengas más posibilidades, digo, si lo que te interesa es algo serio_

Marley, sin tener idea de lo que le sucedía a su amiga, se divertía con la conversación. Oriana, parada junto a Angélica no se animaba a decir ni una palabra, solo podía sostener a Angie imaginando que con tamaña revelación su amiga acabaría desmayada, rodando por el suelo.

_ ¿Fuiste tú?... ¿Tu le diste mi teléfono a Luis Miguel?_ Las lágrimas comenzaban a brotar y Oriana procuró tranquilizarla acariciando su cabello. La confirmación a todas sus dudas le llegaba de la manera más casual e increíble. Ya no había forma de revertirlo, Luis Miguel y su Sol eran la misma persona. A su lado Marley continuaba ajeno a lo que sucedía.

_ Si querida, así que....espero la exclusiva de tu casamiento, ¿ok?_

_ Tengo que irme_ Angie comenzó a caminar en dirección a la puerta de salida. Primero lentamente, luego más rápido hasta que acabó corriendo esperando alejarse de allí lo antes posible. Ambos periodistas se miraron sin saber que hacer, por fin Marley gritó

_ ¿A dónde vas?.... ¿ Y Asensi?.... ¡ Angie, espera!_


Se incorporó de la cama solo cuando dejó de oír ruidos en la sala y estuvo seguro de que ya no habría nadie en la Suite.

Culpándose por su torpeza se maldecía una y mil veces y no lograba pensar en otra cosa que no fuera en la traición hacia su mejor amigo.

Se asomó a la ventana y descorriendo las cortinas pudo observar el bellísimo jardín que ocupaba uno de los laterales del Hotel. Admiraba los árboles y el paisaje nocturno tratando de calmar sus nervios cuando pudo divisar a una muchacha que corría en dirección a la calle.

Le pareció que se trataba de Angélica, pero estaba algo oscuro y no podía distinguirla bien. En ese momento ingresó Polo a la habitación.

_ ¿Estás mejor?_ Le dijo apoyado en la puerta

_ Si, algo mejor, gracias_

_ ¡Qué pena que te perdieras la cena!, estuvo genial. A propósito, ¿no te importa si invito a Daiana a tomar un café, verdad?_ Micky sonrió.

_ No, claro que no... pásala bien_ Polo comenzó a caminar hacia él.

_ Gracias, ¿sabes qué?, no me gustó la novia, muy calladita, demasiado seria, no entiendo como Alex no se aburre con esa muchacha_ se acercó a la ventana al ver que Micky no le quitaba la vista al paisaje _ ¿Qué miras?_ Luis Miguel no respondió. De pronto vieron la imagen de Alejandro corriendo hacia la muchacha. Definitivamente se trataba de Angélica.


_ ¡Angie!, ¡Angie, espera!_ Alejandro corría hacia ella sin comprender. Había salido del ascensor y lo que encontró fueron las caras desesperadas de Marley y Oriana que no sabían qué hacer. Angélica se detuvo en medio del jardín, surcada por las lágrimas.

_ Angie, ¿qué pasa? Por Dios dime ¿qué te sucede?, ¿qué fue lo que hice?_ Al escucharlo culparse ella se sintió morir.

_ No eres tú Alex, lo siento, yo..... Perdóname por favor_ No podía controlar su llanto. Se sentía humillada, traicionada y totalmente decepcionada por todo lo que estaba viviendo. Alex la abrazó e intentó calmarla.

_Dime que es.... Me doy cuenta que hay algo que te impide acercarte a mí, pero no puedo adivinar de que se trata_ Alex tomó su mentón y alzándolo la obligó a mirarlo a los ojos.

_ ¿Es por mi vida, verdad? Te asusta todo lo que has visto en estos días, ¿es eso querida?_ Alex la miraba con tanta dulzura que Angie no podía decirle la verdad. ¿Cómo confesarle que lo que le pasaba tenía que ver con Luis Miguel, su mejor amigo, su hermano? Alejandro continuó hablando, trataba de convencerla de que todo podía ser diferente.

_ Angie, querida.... No tienes que tener miedo, todo esto puede cambiar, tú puedes hacer que cambie_ Ella se abrazo fuerte a su pecho procurando detener el dolor que la atormentaba. Pensó en dejarse querer, así como Oriana decía, un alivio a su soledad. Luego sintió que no estaba siendo honesta, ni con Alex, ni con ella misma. Tenía que alejarse, tenía que pensar en todo esto.

_ Gracias Alejandro, de verdad te agradezco todo lo que me dices, todo lo que haces por mí.... Yo, necesito tiempo, necesito pensar.... No puedo decidir nada ahora_

_ Me voy mañana Angie, al menos prométeme que volveremos a vernos...Quizá puedas venir a Mexico, eso sería maravilloso_ Alex sonreía buscando provocar lo mismo en ella. Angélica no supo que decir. Tomo la mano de Alex y la aprisionó bien fuerte, y sin pensarlo se acercó hasta su boca y lo beso con fuerza, mezcla de dolor y de culpa, cómo esperando compensar su huida, como pidiéndole que la esperara. Alex se sintió sorprendido y abrumado pero no pudo disfrutar de ese beso, que le llegaba sin haberlo pedido y como consecuencia del momento más amargo que le tocara vivir.


Desde la ventana del piso 23 la veían escapar. Sola en un taxi, perdiéndose en la gran ciudad, quien sabe hacia qué extraño destino....



Fin Parte 1




Parte 2


Capitulo 16


“¿Qué esconde la luna en su cara oculta?, ¿Qué esconden tus ojos tras su lento parpadear?...”


Acapulco, México

Residencia Gallego Basteri

10.30 a.m.


Abrió los ojos y el blanco cielorraso fue la primer imagen que pudo registrar. Apenas si distinguía alguna otra cosa de su inmensa habitación. Un zumbido en su cabeza no le permitía hacer más y un sabor amargo en su boca, terriblemente sedienta, le recordaba sin piedad la borrachera de la noche anterior.

El silencio era enorme y aterrador y la sensación de desasosiego lo envolvía por completo desde que regresara de Buenos Aires.

Intentó dormir un poco más pero el trinar de algunos pajarillos en su ventana le impidieron hacerlo. Era muy común que algunas pequeñas aves se pasearan cada mañana por el borde del gran ventanal que ofrecía una vista magnífica de su jardín.

Él solía dejar algunas migajas de su desayuno en un rinconcito, sabiendo que pronto vendrían por ellas. Se divertía viendo a los pájaros tomarlas y volar raudos a sus nidos. Algunos construidos en las copas de sus árboles, los que engalanaban el cuidado jardín de su Residencia. Esta mañana la presencia de las aves le resultó fastidiosa y se hubiese levantado a espantarlas si no fuera por el terrible malestar que le ocupaba todo el cuerpo.

Llamó al personal de servicio y pidió que le trajeran una taza de café bien cargado. Levantándose como pudo llegó hasta el baño para darse una ducha reparadora. En eso estaba cuando oyó que tocaban a la puerta de su habitación. Imaginó que se trataba de la mucama.

_¡ Pasa, déjalo por ahí, salgo en un momento!_ La persona ingresó y espero paciente que él terminara de ducharse. Salió envuelto en una bata blanca y se sorprendió.

_¡ Hey, enano!, ¿qué haces aquí?_ Abrazó a su hermano menor mientras le revolvía el cabello y le daba puñetazos en los brazos. Todo como parte de un juego que tenían desde que Sergio era un niño y que ponían en práctica cada vez que se veían. El muchacho respondía de la misma forma pero ya no tenía 8 o 9 años y Luis Miguel notaba con esos juegos que su hermanito menor se estaba convirtiendo en todo un hombre.

_ ¡ No tan rudo, niño! que ya me estoy poniendo viejo_ rieron con ganas y se abrazaron otra vez._ ¿No deberías estar estudiando?, ¿qué haces aquí?_

_ ¿Qué pasa?, ¿no te alegra verme?_

_¡Claro que sí, tonto!, pero no me gusta que descuides tus estudios_

_ Mis estudios están muy bien. Tenía un par de días libres y decidí venir a cuidarte_

_ ¿A cuidarme?, ja, ja,ja! ¿y eso?_

_ Alex me llamó. Me dijo que no estabas bien, y cómo él no puede dejar la oficina me pidió que viniera a verte. ¿Qué pasa Micky?_

_ ¡Agg, ese metiche! Ya me tiene harto, en cualquier momento voy a botarlo_

_No hables así de Alejandro, él se preocupa por ti_ Le dijo mientras tomaba con sus manos un frasco de perfume que estaba sobre uno de los muebles. Lo acercó para leer su etiqueta cuando Luis Miguel se lo arrebató con cuidado devolviéndolo a su lugar. Detestaba que le tocaran sus cosas o que las movieran de su sitio.

_ Está bien, está bien, ya veo que están todos complotados en mi contra. ¿Porqué mejor no se ocupan de sus asuntos? que yo me sé cuidar muy bien solo_

_ Pues no lo parece.... ¿Qué paso anoche?_

_Ah, era eso...._ Su voz sonó como una disculpa._ Se me pasaron un poco las copas, es todo_ Se quitó la bata y comenzó a vestirse. Se puso un pantalón corto color celeste. Sergio se asomó a la ventana y respiró el aire de mar, luego volteó para mirarlo de frente.

_ ¿Quién es ella?_ preguntó sin rodeos. Micky levantó la vista y le clavó la mirada.

_ ¿De qué hablas?_

_ Vamos Micky, cuando tú te pones así es porque hay una mujer de por medio.

¿Te enamoraste otra vez?_ Luis Miguel bajó los ojos, hizo una pausa mientras se anudaba sus tenis, luego se levantó y camino hasta donde estaba Sergio. Intentó un tono gracioso pero su hermano menor supo que había dado en el clavo.

_ Mira niño, ya déjate de molestarme que estás muy pequeño todavía para que me estés interrogando. Además ¿yo te pregunto a ti con quién andas, qué haces?_

_ Sí, me lo preguntas y bien que te enfureces cuando no te contesto_

_ Pues ya ves, ahora te toca a ti enfurecerte porque no te voy a responder_ Regresó al vestidor por una sudadera. Eligió una negra, tenía pensado dar un paseo por la playa esa mañana.

_ Está bien, si no quieres decirme no importa, solo quiero que sepas que.... estoy aquí y puedes contar conmigo_ Sergio apoyo una mano en su hombro mientras le expresaba su solidaridad. Micky se sintió conmovido. A veces no sabía cuál de los dos era el adulto. Lo abrazó con fuerza y trató de tranquilizar a su hermanito.

_Lo sé, gracias...pero de verdad estoy bien, no pasa nada_ Sergio sonrió a medias, no lo convencían sus palabras.

_ Eso espero_










Los Angeles, California

Lion Enterprises, inc

9.30 a.m.


_Buenos días_ Alejandro Asensi ingresaba sonriente como cada mañana.

_ Buenos días Alejandro, tengo algunos recados urgentes_ Stephany su asistente lo estaba esperando algo preocupada. Alex hizo un ademán para que lo siguiera.

_ Los vemos en mi oficina_

Ingresaron y tras cerrar la puerta se ubicaron en los elegantes sillones. Alex detrás del escritorio y Stephany en frente.

_ ¿De qué se trata?_ dijo cruzando las manos y apoyándolas en la mesa de trabajo. Stephany comenzó a enumerar.

_ Llegaron los presupuestos que pedimos la semana pasada y ya tenemos el informe sobre la locación para el nuevo Video. También llamó la secretaria del señor Santander, aún no reciben los contratos que...._ Al escuchar las últimas palabras Alejandro reaccionó de inmediato.

_ ¿Cómo que no los recibieron?, ¿cuándo los enviaste?_ le dijo dedicándole una mirada de preocupación. Stephany entendió que algo estaba mal y se defendió al instante.

_ Yo no los envié, tú dijiste que lo harías_ Alex estalló.

_ ¡¿Qué yo qué?!_ se levantó de su asiento._ Stephany por favor te los entregué en mano el viernes para que los enviaras_ La muchacha se puso más que nerviosa, pero intentó mantener calmado el tono de su voz.

_ Perdóname Alejandro, pero tú a mi no me entregaste nada_ El hombre enfureció, volvió a tomar asiento y comenzó a remover todo lo que había encima de la mesa.

_¡Claro que sí! Recuerdo perfectamente que tomé las carpetas de aquí arriba y....._ movió unos folders que estaban sobre su escritorio y debajo de ellos descansaban las carpetas con los contratos. Alejandro suspiró con fuerza y con rabia, se llevó una mano a la frente y cerró los ojos un momento. Su asistente tomó las carpetas y comenzó a salir de la habitación.

_ Las enviaré ahora mismo_ Antes de cruzar la puerta Alex la detuvo.

_ Oye, disculpa, últimamente no sé donde tengo la cabeza_

_ No te preocupes. Le diré a Ivonne que te traiga un té, quizás te sientas mejor_

_ Está bien, gracias_


Se recostó en su sillón y llevó la vista al paisaje que le devolvía la ventana de su lujosa oficina. La ciudad de Los Angeles se veía radiante esa mañana. Regreso sus pensamientos a lo recientemente ocurrido. Llevaba semanas cometiendo errores y se preguntó una y mil veces que le estaba sucediendo. Cerró los ojos un momento y se le escuchó decir apenas...

_ Angie...._




Buenos Aires, Argentina

Revista "Nuevos Tiempos"

12.30 p.m.


_ Angie ya deja eso y vámonos a almorzar_ Oriana se movía inquieta parada frente a su escritorio. Angie le contestó sin quitar la vista de sus carpetas.

_ No, no tengo hambre_

_ ¡Mujer por favor!, si sigues sin comer te vas a enfermar... Vamos, deja todo que yo invito_

_ ¡Vaya!, no lo digas tan fuerte que vas a matar a alguien de un susto con ese comentario_

_ ¿Qué quieres decir con eso?, ¿qué soy una tacaña? Estás muy equivocada querida, yo cuido mi dinero, nada más_

_Bueno, cuídalo bien entonces y ve a comer sola_ Oriana se sentó junto a ella.

_ Ay amiga de verdad me preocupas. Desde que se fueron.... bueno, ya sabes quienes, estás tan distinta. Casi no comes, te la pasas trabajando, no sales de tu casa o de esta oficina. En serio Angie, te estás descuidando mucho_ Angie por fin la miró.

_ ¿Qué puedo hacer?, necesito olvidar y el trabajo es lo único que me ayuda_

_Sabes que así no iras a ninguna parte, solo lograrás hundirte cada vez más y terminarás convirtiéndote en una vieja deprimida con tan solo 28 años_ Angie volvió a bajar la vista para hundirla en sus papeles.

_ Pues así es como me siento, exactamente_

_ Te propongo algo. Te espero esta noche en mi casa, juntas vamos a analizar todo lo que paso y de seguro le encontraremos una solución_

_ Oriana, hicimos eso cientos de veces y ya me convencí de que no hay solución posible_

_ Pues yo no me resigno a verte así, algo tendremos que hacer_

_ Si, olvidarlo todo, así que déjame trabajar por favor_


Oriana salió de la oficina furiosa. Atrás dejaba a su amiga, algo demacrada y con aspecto triste envuelta en miles de carpetas y archivos intentando deshacerse de un dolor que por el contrario se volvía cada día más fuerte y más profundo.

Revisó en su agenda, en algún sitio lo había anotado.

Llegó hasta un teléfono público y marcó a Los Angeles


_ Lion Enterprises, buenos días_

_ ¿Podría comunicarme con el señor Alejandro Asensi, por favor?_
_ Él no se encuentra, ¿quién le habla?_

_ Oriana Santini. ¿Podría dejarle un mensaje?..._





Capitulo 17


¿Qué extraño misterio que lúgubre angustia, se pierde en la sombra que dejas al andar?...”


Sintió un ruido de tacos retumbando desde la entrada de la Redacción directo hacia ella. Oriana corría desesperada. Al llegar y sin recuperar el aliento apoyo los brazos sobre su escritorio al tiempo que gritaba exaltada.

_ ¡Asensi en la línea tres!_ Angie la miró asustada pero Oriana no se detenía en sus intentos porque su amiga tomara la llamada._ ¿Qué esperas mujer?,

¡Atiéndelo!_ Solo cuando Angélica levantó el tubo se dejo caer en la silla para intentar recuperar su agitada respiración.

_ Hola, ¿Alejandro?_ Angie aún no sabía si todo aquel espectáculo de Oriana era cierto o se trataba de alguna de sus bromas. La voz de Alex se dejó oír algo lejana.

_Hola Angélica, ¿estás ocupada?_

_ No, bueno un poco, pero no importa. ¿Cómo estás?_

_ No muy bien, la verdad es que me siento extraño y necesitaba hablarte._

_ ¿Qué sucede?_

_ No sé, siento que te debo una disculpa. Desearía poder darte una explicación sobre lo que paso en el Hotel aquella vez, la forma en que se comportó Micky pero la verdad es que no tengo ninguna. Aún hoy no me explico que fue lo que sucedió_

_ No te preocupes Alejandro. Imagino que no debe ser fácil para ti lidiar con él_

_ Bueno, yo lo acepto como es, no podríamos seguir juntos de otra manera.

Cuando lo conocí, yo era muy pequeño y me fascinaba verlo, estar con él. Tiene un carisma muy especial, un encanto que atrae a las personas. Él hace que desees quererlo y mimarlo y todo te resulta tierno: su manera de hablar, sus gestos amables, su sonrisa._ Alejandro se despachaba con un discurso que Angie no esperaba, ni deseaba._ Ya de jóvenes me di cuenta que todo eso era también una pantalla, su modo de ocultar todo el dolor que lo atormentaba. Pasé años tratando de entender su forma de actuar, sus berrinches, sus enojos, el modo en que pasaba de la bronca a la alegría, de la depresión a la euforia. Ahora sé que es inútil tratar de hallarle una explicación. Es un gran enigma, ¿sabes?, como si tuviera dos caras y nunca logras saber cuál es la real y cuál es la que usa para esconderse_

_ ¿Esconderse de qué?_ preguntó Angélica ya inmersa en aquel imprevisto relato.

_¿Quién sabe? De la prensa, de su público, de su pasado, de sí mismo. Él se ha construido una vida paralela, a la cual tiene acceso poca gente, muy poca gente. El resto solo ve lo que él quiere que vean. Es como la luna, una cara brillante y luminosa y otra muy oscura y oculta que nadie puede ver, y que solo podemos imaginar o especular acerca de ella.

_Entiendo_ dijo más por consolarlo en su desahogo que comprendiéndolo realmente.

_ ¿De verdad? Entonces quizás podamos olvidar todo ese asunto._

_ Yo ya lo olvidé_ dijo ella en un tono seguro, como si fuera realmente cierto._ Y espero que aceptes también mis disculpas, yo.... no deseaba despedirme de ti de ese modo pero, no sé que me paso...._

_ ¿Lo dices por el beso?, tranquila querida que no voy a considerar ese como nuestro primer beso y espero tener la oportunidad de revertir aquella situación._

_ Alex, yo..... En realidad...._ Alejandro no hizo caso a sus evasivas.

_ ¿Sabes?, es una pena que esté tan ocupado porque tengo unas ganas locas de tomarme un avión para ir a verte_

_ ¡Qué locura!, No, no descuides tu trabajo, además yo también estoy bastante ocupada_

_ ¿Y no tienes vacaciones?_

_ En unas semanas, sí, estaba pensando en tomarme unos días_

_ Te invito a México_ la propuesta la sorprendió, aunque ya anteriormente Alejandro había intentado convencerla de ese viaje.

_Ay Alex otra vez con eso, ¿cómo crees?_

_¿Por qué no?, ¿no te gustaría conocerlo?_

_ ¡Claro que sí! pero yo no puedo costearme ese viaje_ No era cuestión de dinero pero no podía decirle la verdad.

_ ¡Dije te invito!, eso significa que yo correré con todos los gastos_

_ Si claro, como no, ya deja de decir tonterías_

_Angie es en serio, serás mi invitada de honor. Te encantará Acapulco_ esa última palabra la puso tensa. Acapulco era siempre sinónimo de Luis Miguel.

_ ¿Acapulco?.... No Alex, olvídalo, no voy a ir a México_

_ Que terca eres. Bueno mira, la invitación ya está hecha, así que si cambias de opinión, me avisas_

_Sí señor, como no... bueno mejor nos despedimos que esta comunicación te va a salir carísima._

_ Ya te quieres librar de mi_ le dio a su voz un tono tierno, casi infantil.

_ Ay como eres de tonto_

_ ¿Te puedo volver a llamar?_ pidió con el mismo tono de voz. Angie no supo que decir

_ Claro, si quieres_

_¡Sí quiero! Adiós preciosa y gracias_

_ Gracias a ti, adiós_







Los días con Sergio le devolvieron un poco de la paz que había perdido. La compañía de su hermano menor era un respiro a tanta angustia contenida y sobre todo al dolor de saberse atado a un amor imposible.

Alex viajó directo a Los Angeles luego que salieran de Argentina y ya no habían vuelto a verse. Casi no hablaban porque Luis había decidido tomar unos días de descanso antes de ponerse a trabajar en los nuevos emprendimientos y cuando Micky descansaba no deseaba ser molestado ni siquiera por su manager y amigo.

Esta lejanía le daba un respiro a su sentimiento de culpa, ya que no podía evitar creer que había estado interfiriendo en la felicidad de su amigo.

Pensaba que las indecisiones de Angélica, que eran el tormento de Alex, quizás se debieran a aquellos llamados y toda la pasión que surgía de ellos. Se lamentó por cada palabra que le pronunciara pero en el fondo de su ser no se arrepentía de haberlas dicho, porque habían sido la demostración más pura de sus sentimientos.

Mirando televisión, tendidos sobre el sofá, conversando mientras caminaban por el jardín de la casa o practicando Jet-sky los hermanos se divertían a gusto. No necesitaban demasiado para sentirse bien, ya que ambos disfrutaban de las cosas sencillas y cualquier situación era motivo de bromas y alegría.

_ ¿Te sientes mejor?_ Sergio, tendido en la cama, lo interrogaba sin mirarlo.

_ Nunca me sentí mal_ Dijo Micky indiferente.

_ ¿No vas a hablarme de ella? Recuerda que me voy mañana, no te quedan muchas oportunidades_

_ ¡¿Qué te has creído tu?!_ Los almohadones comenzaron a volar por toda la habitación. Sergio se defendía al tiempo que saltaba de un lugar a otro del cuarto. Al fin terminaron los dos tumbados sobre la cama riendo a carcajadas.

_Oye, gracias...me hizo muy bien que vinieras._ Micky acarició la cabeza de su hermano.

_¡Claro! Ya lo sabía, soy tu hermano preferido y el más guapo, ¿verdad?_ le dijo en tono burlón. Luis Miguel lo abrazó jugando.

_ ¡Si que eres sangrón! Mejor regrésate a estudiar o tendré que empezar a inventarle excusas a tu Director_ Ambos rieron con ganas, de pronto se hizo un silencio y Sergio aprovechó para insistir con el tema.

_Micky_

_ ¿Qué?_

_ ¿Qué le hiciste?, ¿porqué no está aquí, contigo?_ Luis se sentó en la cama y endureció el tono de su voz

_ Ya déjame en paz que no voy a decirte nada_ El muchacho no se daba por vencido

_ ¿La lastimaste?, seguro le metiste los cuernos_ Ese comentario acabó por exasperarlo

_ ¡Oye!, ten cuidado con lo que dices y no hables sin saber_ Sergio se puso de pie, era el momento de sacarle la verdad.

_ ¡Entonces cuéntame!, ¿qué fue lo que paso?, ¿porqué te duele tanto?_ Se hizo una pausa. Sergio esperó pacientemente. Por fin Luis Miguel confesó.

_Porque posiblemente ella sea la mujer que esperé toda mi vida, pero no tengo derecho a acercármele siquiera...La vida es muy injusta a veces..._

_Ya lo creo que lo es_ dijo el joven rememorando quizás la vida que le había tocado en suerte_ Pero sabes que, con el tiempo aprendí que de todo lo malo siempre surge algo bueno, y si de verdad crees que ella es la persona que necesitas en tu vida, no deberías estar aquí, lamentándote...._ Micky trató de excusarse.

_Esto es algo difícil Sergio._

_ Tú lo haces difícil Micky. Solo piensa en todo lo que has perdido, en lo que hemos perdido y muchas veces por no hacer nada para retenerlo.... Ya es tiempo de hacer algo, ¿no crees?_

Sergio se incorporó para buscar el teléfono, el que depositó sobre la cama, a escasos centímetros de su hermano.

_ ¡Llámala!_ le ordenó tiernamente, para salir luego de la habitación cerrando la puerta tras de sí.

Tomó el teléfono entre sus manos y estaba a punto de marcar cuando el aparato empezó a sonar...


_ ¡Hola!_ habló algo fastidiado por la interrupción.
_ ¿Micky?, ¿qué pasa?, ¿estás solo en la casa?, ¿qué haces atendiendo el teléfono?_ Su manager no le daba tiempo a responder.

_ Demasiadas preguntas ¿no crees?_

_Tienes razón, disculpa. ¿Cómo has estado?_

_ Yo creía que bien, pero tú no opinas lo mismo, según Sergio_

_ Ay, ya veo.... ¿te enfadaste por eso?_

_ No, pero me molesta que seas tan metiche. No necesito que me controles Alex_

_ Nadie te controla Micky, solo trato de cuidar de ti_

_ ¿Cuántas veces tengo que decirte que me sé cuidar muy bien solo?. Además lo que yo haga o deje de hacer no es asunto tuyo_

_ Te equivocas, sí lo es..... Primero porque eres mi amigo y te quiero y además si trasnochas y bebes te estás descuidando y eso es malo para el negocio, allí es donde resulta ser también asunto mío._

_ Claro, cuando se trata de dinero es cuando te interesa,¿ verdad?_ Típica respuesta de Luis Miguel, mantenía siempre la creencia de que todas las personas se interesaban en él solo por su posición social y aunque sabía muy bien que con Alex no era así, no le importaba insinuárselo cuando estaba molesto con él. Por suerte su manager lo conocía lo suficiente como para restarle importancia a esos comentarios.

_ Me parece que estás siendo un tanto injusto conmigo, así que voy a hacer de cuenta que no escuché eso último que dijiste. Además no lograrás amargarme el día, estoy demasiado contento._

_ ¿Ah, sí?, ¿y a qué se debe?_

_ ¿No adivinas?_ dijo Alex entre risas

_ No tengo ganas de adivinanzas_ Micky continuaba fastidiado.

_ Está bien.... Hablé con Angélica, ¿la recuerdas verdad?_ La sola mención de su nombre lo puso más que nervioso. Debía disimular delante de Alex.

_ ¡Qué tonto eres!, como para no recordarla si no hablas de otra cosa desde hace un año_

_Bueno y tendrás que soportarme hablando de ella mucho más tiempo si tengo suerte_

_ ¿Porqué?, ¿qué paso?_ buscó el tono más indiferente para ocultar su curiosidad

_ La invite a venir a México y si bien aún no aceptó, tengo muchas esperanzas de convencerla_ Luis comenzó a maldecir en sus pensamientos. Debía evitar ese encuentro. Se iría de México con cualquier excusa en cuanto supiera de su llegada.

_ ¡Vaya! qué suerte, te felicito...avísame cuando decida venir_ para que yo pueda irme, continuó diciendo en voz muy baja.

_ ¡Claro! esta vez habrá oportunidad de que la conozcas_

_ Bueno ya voy a cortar, Sergio me espera para almorzar_

_ Está bien. Te llamo más tarde, tengo algunos asuntos de trabajo que quiero discutir contigo_

_Ok, Adiós Alex_

_ Adiós_


Todo estaba claro para Luis Miguel. Y pensar que casi marca su número para tratar de ....

¡Dios que imbécil!, se dijo con furia. Angélica ya había decidido su destino y él no formaba parte en esa decisión. Debía convencerse de que cualquier cosa entre ellos era imposible. Además, jamás se hubiese perdonado traicionar a su amigo y entendió que no podía tirar por la borda una amistad de tantos años, ni siquiera por la mujer que había llegado hasta lo más profundo de su alma.

Tenía que ponerle un " hasta aquí" a todo ese asunto y solo había una manera de que él se convenciera y era diciéndole a ella que jamás volvería a saber de él. ¡Cómo si hiciera falta! pensó, era obvio que Angie ya lo había quitado de su vida, pero él necesitaba convencerse, ponerle punto final a todo lo que alguna vez sintió y creyó.

Eran las 12.56, la hora justa. Esperó un par de minutos más y marcó...



Capitulo 18


¿Qué altiva actitud te obliga a mostrarte, soberbio, arrogante. Disfrazado de Rey con sueños de bufón?. Triste y amargo sirviente del imperio que creaste y que encadena tu alma al infierno del dolor.”


15.58 horas. El teléfono sonaba insistente pero Angélica, presa de un sueño atrasado apenas si lograba oírlo. Se incorporó con dificultad de la incómoda silla donde había quedado dormida y levanto el tubo con absoluto desgano. Dijo Hola, casi sin fuerzas y recibió como respuesta el sonido aquel que creía haber olvidado y sin embargo estaba allí, tan presente en su memoria.

_ Hola mi Luna._ Dijo él, mezcla de miedo y vergüenza.

_ ¡Vaya, por fin apareces!_ dijo ella con la voz dura, cargada de bronca. Él solo pudo disculparse.

_ Lo siento, estuve ocupado.... Llamé solo para despedirme, no podremos seguir con esto_

_ ¿Ah, no?...¿Y por qué?_ su voz comenzaba a sonarle sarcástica.

_ Perdóname, surgió algo y mi vida cambió. Ya no puedo continuar llamándote_

_ ¿No vas a decirme de qué se trata?_ inquirió bruscamente. Ella sabía que no iba a decirle la verdad.

_ No puedo, lo siento_ Angélica estalló, ya no soportaba sus evasivas.

_ ¡No puedo creerlo!, ¡eres un cobarde!_ Su voz sonó severa y llena de un llanto contenido. Él reaccionó molesto.

_ No, no lo soy. Se necesita de mucha valentía para hacer lo que estoy haciendo_ Ella comenzó a llorar, sentía que una parte de su alma se iba con él para más nunca regresar.

_ ¿Por qué?, ¿por qué me abandonas?_ Le dijo entre lágrimas. Él se sintió tan culpable...

_ No te abandono, te quedas en mi alma para siempre_ sus palabras no lograban calmar a Angie, que necesitaba respuestas.

_ ¿Quién eres?, Dime tu nombre_ suplico, deseando que todo fuera un error, una pesadilla.

_ Ya no tiene importancia, querida_ le dijo sabiendo que no tenía retorno. Angélica dio un paso más, no se resignaba a perder su ilusión.

_ ¡Quiero verte!, dime como hallar tu voz, cómo encontrarte_ Rogó esperando ver el modo de revertir todo aquello. Él solo pudo soñar....una vez más.

_Hay un único lugar en el mundo, donde se encuentran la Luna y el Sol. No tiene tiempo, ni espacio y la distancia en que se encuentra solo puede medirse contando los latidos de tu corazón._ Angélica lo escuchaba surcada por el llanto._ Si late lento, suave, significa que aún estás lejos, que no hallarás la morada de quienes se aman en secreto. Si de pronto lo sientes vibrar, jadeante latiendo de prisa, sabrás que ya te hallas muy cerca de aquel refugio. El lugar exacto donde la Luna se viste de noche para seducir con su aura, y el Sol abandona todos sus brillos, para entregarse despojado al mágico universo de las emociones.

_ Recordó la noche en el Hotel, aquella Luna llena y el modo en que su corazón se agitaba sabiéndolo tan cerca suyo. ¿Por qué sus latidos le señalaban un amor, que no podía ser real?

_ Mi corazón se confunde, ya no puedo confiar en él_ dijo Angie acongojada. Luis sintió que debía regalarle al menos un dejo de nostalgia, para aquellos momentos que vivieron juntos.

_ Entonces confía en la Luna, que en su plenilunio, allí siempre me hallarás..._


No lo entendía. Por más que se esforzaba no lograba comprender a su Sol, Luis Miguel se dijo a sí misma, aún no se hacía a la idea de que debía llamarlo así.

Lo veía huir e imaginaba los motivos. Sabia de la amistad profunda que lo unía a Alejandro y no era difícil suponer que él abandonaría cualquier cosa que se interpusiera entre ambos.

Pero aquel abandono no era convencido. En sus palabras se delataba el dolor que lo embargaba por tener que dejar de lado todo aquello que juntos construyeron. Aquellas últimas palabras lo confirmaban. Él no deseaba dejarla, ni olvidarla siquiera, solo se veía obligado a hacerlo por conservar el cariño de Alex, a la larga mucho más importante y real para él, que lo que vagamente pudiera haber sentido por ella, alguna vez.

Y ahora ella comprendía cuanto lo necesitaba. Justo ahora que él salía de su vida dando un portazo a todas las ilusiones que una vez conformaron su mundo.

"Es cómo la Luna" fueron las palabras de Alex, “Una cara brillante y luminosa y otra muy oscura y oculta que nadie puede ver, o imaginar siquiera.....”

Caminó en círculos alrededor de su mesa de trabajo. El cuarto pequeño se le hacía cada vez más oscuro y asfixiante, mientras las palabras se abarrotaban en su mente al punto de la locura. Creyó conocer al hombre con el que hablaba por teléfono cada tarde. Creyó saber todo de él, de sus sueños, de sus ilusiones. Imaginó que conociendo su alma, no necesitaba saber nada más y ahora caía en la cuenta de que aquello no era suficiente. Que ese ser, al cual amó y veneró tan solo por sus palabras, escondía mucho más; quizás un ser oscuro y huraño lleno de miedo y dolor, quizás un ser luminoso, envuelto en la más inmensa de las ternuras. Pero ¿cómo saber cuál de ellos era el verdadero?, o tal vez ambos convivieran en un mismo ser....

_ ¿Qué esconde la Luna?_, se pregunto en voz alta y supo que no le iba a resultar nada fácil, evitar los deseos de querer averiguarlo.









Se despidió de Sergio en la puerta de su Residencia con la promesa de portarse bien, que su hermanito le exigía cómo condición antes de marcharse.

Ingresó a la casa y lo esperaba un llamado de Alejandro, su manager.

_ ¿Qué hubo Alex?_

_ Me voy a Buenos Aires_ Nada de buenos días, ni cómo estás. Aquello no daba lugar a réplicas ni opinión alguna. Luis Miguel creyó que se trataba de una broma o algo así.

_¡¿Qué?! estás bromeando supongo_

_ Ya no puedo más Micky, estoy hecho un idiota, un inservible. Desde que hablé con ella no logro concentrarme en nada. Tengo que ver a Angélica antes de que esto termine conmigo_

_ ¡Alex por Dios! hay mil cosas que hacer, ¿no pretenderás que me ponga a redactar contratos, verdad?_

_No tranquilo, tú no te preocupes por nada, yo deje todo arreglado. Además es solo por unos días, el lunes a primera hora estoy aquí_

_Oye, ¿no estás yendo demasiado lejos con esto?_

_ No lo sé, pero siento que no puedo quedarme aquí esperando. Tengo que verla y resolverlo lo antes posible_ Micky respiró profundo, la suerte estaba echada.

_ Está bien, ¡pero te boto si no regresas el lunes!, ¿entendido?_

_ Entendido, jefe y gracias_

_Sí, sí, mejor haz las cosas bien que ya no soporto tus rollos_

_Te llamo el lunes, deséame suerte_

_ Suerte hermano y cuídate_

_ ¡Claro!, adiós_


Ahora sí, todo parecía estar en su lugar. Las cosas tomaban su cauce habitual.

El resto del mundo soñando, ilusionándose, viviendo feliz y él..... Solo, como siempre....



 Capitulo 19


¿Qué esquiva palabra urgente persigues, llenando el vacío que deja en tu piel, con viejos amores que ya no conmueven, ni al más olvidado de tus deseos?”


Aníbal salió de la Oficina principal con cara de fastidio. Se acercó al escritorio de Angélica buscando con quien descargar toda su bronca.

_ A veces me dan ganas de mandarla al demonio_

_ ¿De quién hablas?_ preguntó Angie sin levantar la vista de sus papeles.

_ De tu Jefa. Es buena gente pero cuando se obsesiona con un tema no hay forma de hacerla entrar en razones_ Martina era muy exigente y obsesiva y le apasionaban los casos de abusos y violaciones, los cuáles siempre tenían preferencia en su Revista.

_ ¿Lo dices por el caso de la niñita estrangulada? Ya noté que no habla de otra cosa en estos días. Está furiosa e indignada con los abogados, la justicia, los políticos....._

_ Me pidió que viaje a Uruguay. El padre de la niña vive allí y quiere que lo entreviste junto con otros parientes pero no quiere pagarme el pasaje de avión. Dice que hay recorte de presupuesto, que tenemos que achicarnos, bla, bla, bla y yo detesto viajar en Ferry, me la paso descompuesto todo el viaje_

_ ¿Quieres que te reemplace?_ Le salió del alma, o más bien de la necesidad.

_ ¿Hablas en serio?, Ay Angélica te lo agradecería muchísimo_ Anibal esbozaba una sonrisa de oreja a oreja.

_ Claro, me vendrá bien, me hace falta un poco de aire_ dijo y no mentía para nada.

_ Ya lo creo. No sé como soportas pasarte el día encerrada aquí dentro, entonces que, ¿hablamos con Martina?, no creo que ponga reparos_

_ Vamos, entre los dos la convenceremos_


Cuando salieron de la oficina de su jefa, Oriana estaba parada junto a la puerta en actitud de espera.

_ ¿Cómo es eso de que te vas a Uruguay?_ la increpó apenas cruzó la puerta.

_ ¡Hey, cómo corren los chismes en esta redacción! _ Dijo Angélica levantando el tono de su voz y mirando a todos en el lugar.

_Yo me voy contigo._ Sentenció Oriana mientras caminaban hacia los escritorios.

_ Ni lo sueñes, me voy sola_

_ ¡Angie por favor! Has estado muy deprimida últimamente, te hará bien estar acompañada_

_ Justamente porque he estado muy deprimida es que necesito pensar y replantearme muchas cosas. De verdad Ori te lo agradezco, pero necesito estar sola._

_ ¡Ufa!, no me gusta nada, pero bueno.... si me prometes que estarás bien._

_ Estaré muy bien, te lo prometo_

_ ¿Y qué le digo a Alex si llama?_

_ La verdad. De todos modos no creo que llame, últimamente no lo ha hecho, está muy ocupado con su trabajo._
_ Bueno, nos vemos el...._

_ El domingo por la tarde estoy aquí._

_ Ok, amiga, que te diviertas._

_ Gracias pero lo dudo. En fin....al menos cambiaré de aire, eso me hará bien_


Angélica partió en Ferry hacia Uruguay el viernes a última hora. Se alojaría en una pequeña hostería en las afueras de Montevideo y dedicaría todo el sábado y la mañana del domingo a entrevistar al padre y algunos tíos y primos de la niñita recientemente violada y asesinada. Aquel caso había tomado gran importancia en el país debido a que la mamá de la chiquita era una importante funcionaria del gobierno y las especulaciones acerca de una venganza vinculada al poder político eran la comidilla de todo el periodismo Argentino.

Los padres de la menor estaban separados desde que la pequeña tuviera un año de edad y su padre se había radicado en Uruguay donde era propietario de una cadena de Restaurantes.

En la Redacción de la Revista, Oriana pasaba las horas relatando los chismes de la farándula local y aburriéndose terriblemente sin la compañía de Angélica.

En los 6 años que llevaba trabajando para la Revista jamás había logrado hacer amistad con ninguno de sus compañeros. Su carácter demasiado extrovertido, su manera de decir las cosas y su falta de tacto y diplomacia a veces, le habían generado más de un problema y la antipatía de todos en el lugar. Solo la llegada de Angie había modificado aquel panorama y desde que se conocieran habían congeniado maravillosamente. Por lo que para Oriana, aquella muchachita, alegre, divertida, inteligente y sutil se había convertido en la compañía perfecta y cuidaba de ella como si fuera de su familia, quizás la hermana menor que nunca tuvo.

Hija única, proveniente de una familia humilde, se había abierto camino en la vida haciendo lo que más le gustaba: la comunicación. Había seguido la carrera de Locución y tuvo oportunidad de desarrollarla en algunas radios de su ciudad pero pronto descubrió el periodismo gráfico como mejor forma de expresarse y comenzó la carrera de inmediato. La que concluyó en tiempo record y con las mejores calificaciones.

En la Revista había pasado de recepcionista, cuando aún estudiaba, a redactora luego, para convertirse más tarde en la jefa de la sección de Espectáculos, un ambiente que le encantaba, ya que el medio Artístico era fascinante para Oriana y estar dentro de él de algún modo, la hacía sentirse parte de ese mundo.

Tenía alrededor de 30 años, aunque muchos sospechaban que ya los había superado, pero Oriana, que se caracterizaba por su gran coquetería, jamás revelaba su edad y respondía con evasivas si alguien le preguntaba al respecto.

Era una mujer muy bella, pero de una belleza que no se ve a simple vista.

Lo interesante de ella no residía precisamente en su aspecto físico, aunque era muy atractiva, sino en su forma de ser, en sus gestos alegres y divertidos, en su locuacidad y en ese toque irónico que siempre tenían sus expresiones y que llamaba la atención de todo aquel que la conocía.

No le temía a la verdad. Ni escucharla, ni decirla y no le importaban los prejuicios ni el qué dirán ya que para ella la vida era una sola, y no le gustaba perder el tiempo analizándola cuando podía emplearlo en vivirla al máximo.

El sábado llegó temprano para ordenar sus informes y entregarlos. Quería aprovechar el día para hacer todo aquello que hacía mucho tiempo no podía hacer. Salió de compras, recorrió shoppings hasta que encontró "el vestido" que estaba buscando, luego paso por un Spa y se dejo mimar haciéndose todo lo que ofrecían: masajes, limpieza de cutis, manicura, peluquería, maquillaje. Salió de allí totalmente renovada y lista como para pasar la mejor noche de su vida, lástima que terminaría camino a su casa, para aburrirse una vez más comiendo ensalada y mirando televisión. Pensaba en eso y se lamentaba cuando recibió un llamado en su teléfono móvil.

_ Ori, ¿estás cerca de la Redacción?_ La recepcionista de la Revista hablaba en voz baja.

_ ¿Qué pasa ahora?_ dijo fastidiada imaginando que algo de último momento llegaría para interrumpir su día libre.

_ Asensi está aquí y como Angie no está, preguntó por ti... ¿te lo paso?_ Oriana se sorprendió sobremanera.

_ ¡Obvio!_ gritó y comenzó a pensar en cómo excusar a Angie

_ Hola Oriana, ¿Cómo estás?_

_ Hola Alex, ¿qué haces en Buenos Aires?, ¿Cómo no avisaste que llegabas?_

_ Quise sorprender a Angélica pero no tuve suerte, ¿tú sabes dónde puedo ubicarla?_ Iba a decirle el nombre de la Hostería y así sacarse el asunto de encima pero no le pareció muy cortés de su parte, así que pensó en algo mejor.

_ ¿Sabes qué?, dame cinco minutos y estoy allí contigo_ Alex pareció agradecérselo aliviado

_ Está bien, te espero_

_Ya voy para allá_



Capitulo 20


¿Qué nueva esperanza te inventas a diario,

armando ilusiones con tus propias manos,

que huelen a rosas que aún no se abren,

que saben a ríos que aún no vierten sus aguas al mar?.”


La vio entrar y se sorprendió sobremanera. Nunca antes la había visto así y se le hizo más que atractiva. El cabello de un rojizo suave le caía enrulado sobre los hombros, delicadamente maquillada resaltaban sus ojos color miel. Llevaba un vestido de corte irregular, en tonos de azul y celeste que se perdía insinuante entre sus delgadas piernas y unas sandalias de tacón alto, color arena que estilizaban al máximo su figura. Así ingresó a la Redacción, esbozando una gran sonrisa que Alejandro agradeció con un abrazo y un par de besos, como era su costumbre.

_ ¡Pero qué bonita!_ dijo sin dejar de observarla.

_ Gracias, tú te ves....diferente._ Alex lucía súper informal, tenía unos jeans celestes, una camisa de mangas cortas y un suéter anudado a su cintura, pero lo que resultaba más extraño para Oriana, era que ostentaba una gorra color amarillo fuerte en su cabeza.

_Si, a veces me canso de las formalidades.... Gracias por venir a rescatarme.

¿Será que puedes comunicarte con Angie?, no quiero irme sin hablar con ella._

_ Lo intentaré_ Oriana llamó a la Hostería en la que Angie se alojaba pero allí le informaron que había partido muy temprano en la mañana y había avisado que no regresaría hasta bien entrada la noche. Alejandro se sintió decepcionado.

_Creo que hice un viaje inútil_ dijo bajando la mirada.

_ No digas eso. Angie regresa mañana por la tarde, ¿porqué no la esperas?_

_No lo sé, apenas podré verla, tengo que estar el lunes a primera hora en Los Angeles._

_ Bueno, algo es algo, ¿no?_ dijo Oriana con esa sonrisa pícara tan propia de ella.

_ Si, tienes razón, la esperaré....._Se hizo una pausa, ninguno de los dos supo que decir. Por fin Alex decidió despedirse._ Bueno gracias, ya me voy_ De pronto Oriana pensó que....

_ Y.... ¿estás solo?_ dijo, con su voz extrañamente tímida.

_ Si_ dijo él sonriendo y observándola una vez más.

_ ¿Y qué harás hoy?_ ella continuaba avanzando tímidamente.

_ Quedarme en el hotel, supongo_

_ Ay que aburrido, no puedo permitir eso. Invítame a cenar_ su desparpajo le causó risa.

_Gracias, veo que te preocupas por mi_

_ En realidad me preocupo por mí. Acabo de comprarme este vestido y no tengo con quien estrenarlo, ¿te importaría hacerme el favor?, te lo agradecería muchísimo._ dijo con una caída de ojos que para Alex fue más que tentadora.

_Bueno, dadas las circunstancias....Pero tendré que ir a cambiarme, con estas fachas que traigo no podrás lucirte mucho._

_ Tienes razón. Te acompaño al Hotel para que te pongas uno de esos trajes que quitan el aliento y luego nos vamos por ahí_ Alejandro comenzó a reír a carcajadas. Sin duda esa sería una noche divertida.

_ ¡Perfecto!, nos vamos entonces_ Oriana lo tomó del brazo y comenzaron a caminar hacia la salida. Una vez que cruzaron la puerta ella se volvió para preguntarle.

_ ¿Te gusta bailar Salsa?_


Sábado a la noche. Palmeó su cara con las manos empapadas en loción, revisó los laterales de su rostro comprobando que se había rasurado perfectamente. Acomodó su cabello por enésima vez y ensayó una sonrisa frente al espejo de su baño. Era inútil, la amargura lo surcaba por dentro y por fuera y no lograba quitarse de encima la imagen de Alejandro y Angélica en el jardín de aquel Hotel, despidiéndose con un beso en la boca.

Aquellos labios que tanto soñó para él se acercaban hasta los de otro hombre, porque cuando se trataba de revivir aquel instante Alex dejaba de ser su amigo, su hermano, para convertirse en el hombre que despiadadamente le arrebataba a la mujer que siempre esperó, impidiéndole ser feliz.

Buscó en las gavetas de su vestidor. Tomó sus documentos, tarjetas, algunos billetes sueltos, luego recogió un pañuelo y unos caramelos de menta. A un lado, en una pequeña caja estaban los condones que solía usar. Los miró una vez y otra vez más, ¿por qué no?, se preguntó en silencio. Tomó unos cuantos y los guardó en el bolsillo interno de su chaqueta.

Descendió por una de las escaleras de la Residencia directo a la sala principal, la atravesó lentamente hasta alcanzar la salida. En la entrada estaban estacionadas dos flamantes camionetas puestas en marcha, listas para salir. Luis pasó frente a ellas ignorándolas y caminó dirigiéndose a la parte posterior de la casa, sus muchachos lo siguieron sin entender. Llegó hasta el garaje y ordenó.

_ Ustedes síganme en la camioneta, yo iré solo en mi auto_ Pidió las llaves de su radiante Mercedes Benz azul, que descansaba en el inmenso garaje.

Recorrió las calles de su Ciudad a toda velocidad. Le encantaba sentir el vértigo en su cuerpo. Llegó a su Restaurante favorito " El Baikal" y se encontró con algunos amigos, con los que compartió tragos y risas. Entre los que estaban allí esa noche se destacaba una mujer, de insinuantes curvas y mirada audaz que no le quitaba la vista de encima en actitud desafiante.

No tuvo que hacer demasiado. Como de costumbre un par de miradas bastaron para que ella se acercara con cualquier excusa hasta su mesa. La invito a sentarse, le ofreció un trago y a los pocos minutos estaban contorneándose al ritmo de la música en la Disco más importante de Acapulco.

Lo que siguió fue pura rutina: una caricia descuidada, un roce, algunos besos y la habitación de un Hotel. Se alegró de haber llevado sus condones, pero se alegró aún más de no haber tomado solo uno.

Ya de madrugada regresó a su casa, hastiado de una noche más, pero satisfecho y orgulloso de su actuación. Se consideraba un excelente amante. Conocedor de los tiempos de una mujer y un ardiente jugador que no desaprovechaba ninguna oportunidad, para poner en práctica toda la experiencia ganada en tantos años y gracias a tantos cuerpos que pasaron por su vida. Pero si es cuestión de confesar, nada de todo aquello le servía a la hora de entregarse. Porque en toda su existencia muy pocas habían sido las veces en que su alma participara junto a su cuerpo en el juego del amor y jamás había logrado obtener al final, algún saldo positivo de esa participación.

Temía no recuperar jamás el instante aquel en que su alma convencida, se dignara a aparecer cuando su cuerpo jadeante, amaba sin pausa a una mujer. Es que su alma renuente, ya no confiaba en él, ni en su criterio para elegir y por eso se negaba a mostrarse, volviendo sus instantes vacíos y sumamente lejanos a lo que él pretendía y soñaba con sentir alguna vez.


Esperando en el lobby del Hotel Oriana reflexionaba. De pronto la asaltó la duda de que provocar aquella salida no había sido la mejor de las ideas. Comenzó a pensar en lo que sentiría Angie cuando se enterara de que en su ausencia ella se fue a cenar con su novio. Bueno, en realidad ellos no son novios, se disculpaba Oriana y no le parecía que hubiese nada de malo en querer acompañar y entretener al muchacho, mientras Angélica regresaba de su viaje.

Era solo una salida casual, para pasar un momento y no tenía mayor importancia. Todo acabaría a media noche a más tardar a primera hora de la madrugada y ella regresaría a su cama, a su rutina, a su soledad.

Cenaron en un pequeño Restaurante de San Telmo, uno de los barrios más tradicionales de Buenos Aires. El menú, sencillo e informal, estuvo regado por un par de botellas de los mejores vinos argentinos que saborearon a gusto y disfrutando cada uno de la compañía del otro.

Claro que al principio las cosas no parecían resultar como Oriana las había imaginado. Alex parecía sentirse algo incómodo con la situación cuando salieron del Hotel, y durante todo el viaje al Restaurante y en los primeros momentos, hasta que les sirvieran la comida, no hizo otra cosa más que hablar de Angélica y de su querido Luis Miguel.

Con unas dos o tres copas del contundente liquido en su cuerpo, las cosas comenzaron a aligerarse y ya distendidos la velada empezó a parecerse más a la de un sábado a la noche.

Promediando la primer botella Alejandro se interesó por la vida de Oriana y ella por la de él, ya finalizada la segunda, se habían hecho las confesiones más impensadas y revelado los secretos mejor guardados.

_No tuve oportunidad de agradecerte que me llamaras para avisarme acerca de Angélica_ Dijo Alex mientras servía las últimas gotas de la segunda botella de vino.

_ No tienes que agradecérmelo. Angie es mi mejor amiga, y haría lo que fuera para verla feliz._

_ ¿Y crees que yo puedo hacerla feliz?_ preguntó mirándola a los ojos

_ ¿Por qué no? TÚ puedes hacer feliz a cualquier mujer. Eres un gran tipo._ Lo dijo sinceramente, Alex sonrió y bajo la mirada.

_ Por momentos tengo la sensación de que Angie no lo nota, digo, que no comprende que en verdad deseo hacerla feliz.... Es algo extraña, no sé si es timidez o ....._ Iba a decir falta de interés pero no se animó, quizás para no escucharse y confirmarlo. Oriana intentó disuadirlo.

_ No es nada más que timidez. Angie necesita tiempo, es todo._

_Tu eres tan diferente_ le dijo y se la quedó mirando. Su rostro irradiaba tanta energía que Alex no podía mantenerse al margen de su atracción.

_ ¿Me estás comparando? _ de pronto él descubrió que sí lo hacía.

_ No, no es eso, solo.... Es que tal vez me hubiese gustado que ella se pareciera un poquito a ti, digo, tu eres más....libre, espontánea, más directa, más...._

_ Ya, mejor no sigas porque voy a imaginar que te gusto más que ella._ Oriana comenzó a reír y Alex sintió que estaba metiendo la pata.

_Lo siento, fue un comentario tonto. Angie es maravillosa así como es y tu también._

Salieron de aquel sitio rumbo a un lugar en el que se bailaba Salsa, Merengue, Cha-cha-cha y todo tipo de ritmos caribeños. Alejandro quedó fascinado con el ambiente y no paso mucho tiempo hasta que ambos, trago en mano, se encontraran en medio de la pista intentando pasos que acompañaran aquella música tan particular.

Oriana se movía con certeza y sus caderas pronto se instalaron en los ojos de Alejandro, que no podía dejar de mirar sus sensuales movimientos. Él hacía lo que podía, no era experto en la materia pero se defendía bastante bien.

Las luces destellando en sus rostros y el efecto del alcohol en su sangre, elevaron al máximo los sentidos y todo en aquel sitio se volvió de un color y de un calor realmente intenso y muy difícil de soportar.

El vestido azul celeste se adhería a ella como seda deslizándose entre sus piernas y él no pudo evitar rozarla cuando la sintió bailar, tan cerca de su cuerpo. Danzaban más que pegados y Oriana se dejaba llevar por las manos de Alejandro que rodeaban su cintura, usando las suyas para delinearle la forma a sus brazos, con cada contacto que hacía sobre ellos. Tan cerca como podían resistir bailaron durante horas y un suave roce de sus labios, absolutamente casual, bastó para encender una llama que parecía no tener sentido, ni final.

Salieron de allí guiados por la pasión desenfrenada y a duras penas llegaron hasta el Hotel, ya que no les hubiese importado nada amarse allí mismo, dentro del auto y a la vista de quien fuera. En la habitación no hubo tiempo para preámbulos porque el deseo lo consumía todo con prisa, volviendo sus caricias y besos un huracán furioso e incontenible que arrasaba con todo a su paso.

Las sábanas no podían contener tanto delirio y necesitaron más de una oportunidad, para terminar con todo lo que cargaban dentro de sus cuerpos.

Todo paso tan rápido y fue tan loco que Oriana no se animaba siquiera a preguntarse, ¿cómo habían llegado hasta allí?, ¿en qué momento se había ido todo al demonio y ninguno de los dos había sabido manejar la situación?

Cuando los sorprendió el amanecer convinieron con vergüenza olvidar lo sucedido y Oriana se fue del Hotel sabiendo que no podría pronunciarle a Angélica, ni una sola palabra de todo lo ocurrido esa noche....



Capitulo 21


¿Qué esconde la luna en su cara oculta?. ¿Qué esconde tu vida en su soledad?.

¿Qué esconde tu voz cuando me deslumbras, y ansío encontrarme con tu verdad?.”


Angélica regresó con su grabadora llena de entrevistas y su cabeza llena de dudas pero además traía consigo una única certeza: Debía ver a Luis Miguel, debía hablar con él de cualquier modo. Llegó a la Redacción el domingo por la tarde directo desde el embarcadero. Decidió entregar su trabajo lo antes posible para no soportar las ansiedades de Martina. Ya bastante había tenido con todos los mensajes que le dejara en la Hostería preocupada por saber si se habían concretado o no, las entrevistas a los familiares de la niña. Al llegar la estaban esperando.

_ Angélica, por fin, ¿cómo te ha ido?_ Martina y un grupo de redactores la recibían en la oficina de su jefa.

_ Excelente, el padre me dio detalles de su vida conyugal que dejarán a todos con la boca abierta._

_ Dime que tienes nombres por favor_ Le dijo su Jefa uniendo las manos frente a si como si fuera a elevar una oración

_ Los tengo. Parece que la Señora funcionaria está más que involucrada en asuntos no muy legales._

_ ¡Bien! ¡ lo sabía!. Ahora podremos echar un poco de luz sobre todo esto. ¡Esos malditos desgraciados ya no podrán seguir encubriendo la verdad!_ Martina se exaltaba ante la posibilidad de acabar con tanta injusticia. Angie pensó que tal vez se estaba ilusionando demasiado.

_ Bueno, no sé si sirva realmente para esclarecer algo, pero estoy segura que más de uno se pondrá nervioso_

_ Con eso será suficiente, te lo aseguro.... Gracias querida, lo has hecho muy bien_ Recibió un beso y un abrazo cariñoso.

_ Por nada señora, fue un placer_

Llegó hasta su escritorio con el rostro lleno de satisfacción. Había disfrutado de todo lo hecho en Uruguay y sentía una vez más que no se había equivocado en su carrera. El periodismo era su pasión y se alegró de estar transitando el camino correcto.

Divisó a Oriana sentada en su escritorio y le extrañó que no se acercara corriendo a saludarla. La notó distraída, como perdida en sus pensamientos. Se acercó por detrás y la sorprendió con un grito.

_ ¡Ay, Angie, por dios que susto me diste!_ Oriana saltó de su silla frunciendo el entrecejo.

_ Hola, ¿no? ¿Qué pasa, no te alegra verme?_ Tenía que disimular delante de Angie. Se acercó para abrazarla con fuerza.

_ Sí, claro que si, ¿cómo te ha ido?_ Angie se sentó a su lado para contarle.

_ Muy bien, el tipo no tuvo reparos en decir cosas sin que yo se las preguntara. Habló de todo en especial de los años que paso con su esposa en Buenos Aires, cuando ella recién se iniciaba en la política. ¿Sabes qué fue lo que más me sorprendió?. Parece que esta mujer..._ Angélica parloteaba contándole a Oriana acerca de su trabajo pero ella no podía dejar de sentirse tan mal y tan culpable por lo ocurrido con Alex, que apenas si podía prestar atención a sus palabras. Sentía que le había fallado a la única persona que quería en verdad, y lo peor es que no sabía por qué, ni como había dejado que sucediera.

No sentía nada por Alex, nada que ella hubiese notado al menos. Sí, le agradaba, claro, era su tipo de hombre: apuesto, elegante, con dinero, pero de ahí a olvidarse por completo que ese hombre estaba cortejando a su mejor amiga... No, algo andaba mal y no lo entendía.

Prefirió echarle la culpa al alcohol, a la noche, a la música, hasta a su vestido nuevo, cualquier cosa que la redimiera de su falta. Continuaba viendo a Angie expresarse cuando sus pensamientos la llevaron hasta él. ¿Qué le habría sucedido a él?, Porque todo parecía indicar que amaba con locura a Angie, ¿por qué se habría embarcado en una situación semejante y nada menos que con la mejor amiga de la mujer que ama?. Supuso Oriana que todo se debía al instinto, típico de los hombres que todo lo razonan con su entrepierna. Sin embargo Alejandro no le había parecido nunca un hombre que se perdiera así, solo por unas faldas. Siempre le había resultado muy centrado, coherente, alguien que sabe lo que hace y por qué lo hace. Continuaba con sus vacilaciones cuando Angie la devolvió a la realidad.

_ ¡Ori, Ori!, ¿me estás escuchando?_

_ Eh... Sí, sí claro, perdóname solo me distraje un momento. Pero sigue, ¿qué me decías?_

_ Mejor dime tu que tienes, ¡estás rarísima!. ¿Qué paso en mi ausencia?_ Oriana se sobresaltó. Por un momento tuvo la impresión de que Angie la interrogaba a sabiendas de que le ocultaba algo grave.

_ Nada, que podría haber sucedido, nada....Aquí nunca pasa nada, ya sabes_

_¿No estarás enferma? Es que te veo mal, de verdad no eres la misma de siempre._
_ Estoy perfectamente_ dijo tratando de terminar con el asunto.

_ Bueno, entonces presta atención que tengo una noticia que darte_

_ Te escucho_

_ Estoy decidida. Voy a buscar a Luis Miguel_

_ ¿Qué?, ay Angélica creí que habías olvidado ese asunto_

_ Lo intenté, sabe Dios que lo intenté, pero en estos días que pude estar sola y pensar me di cuenta que no puedo seguir escapándole a mis sentimientos. Tengo que enfrentarlos y la única manera es viéndolo y saber qué es exactamente lo que me pasa....A mí y a él_

_ ¿Y qué piensas hacer?_

_ Llamaré a Alejandro y le diré que acepto su invitación. Iré a pasar mis vacaciones a México_

_ ¿Estás segura? ...¿y qué hay de Alex?, ¿no has pensado en eso? Creerá que vas a México por él y resulta que tu vas tras su mejor amigo._ Ahora le molestaba la actitud de Angélica para con Alejandro, ¿qué le estaba sucediendo?

_ Lo sé, sé que no es justo para Alejandro, pero no tengo otra alternativa, ni otro modo de llegar hasta Luis Miguel. Una vez que esté allí hablaré con Alex y veré como resuelvo las cosas_

_ No me parece bien, Alex no se merece eso._ se escuchaba a sí misma y no se reconocía.

_ ¿Pero qué te pasa?, ¿No eras tú la que decías que debía aprovechar lo que Alejandro me ofrecía, que no tenía que desperdiciar esta oportunidad?, No te preocupaba mucho su suerte cuando me dabas esos consejos._ Angélica tenía razón, ¿por qué de pronto se interesaba tanto por él?, ¿qué era lo que le molestaba?, que Angie no pensara en Alex o que se fuera a México con él. ¿Acaso estaría sintiendo celos?, rogó a Dios porque no fuera así.

_Solo digo que él es buena gente y nada....Solo eso_

_De verdad que me tienes confundida, en fin, ya estoy decidida. Llamaré a Los Angeles ahora mismo._

_ No hace falta, Alex está aquí y está esperando por ti._ lo dijo en voz baja, su amiga se extrañó sobre manera.

_¿Qué?, ¿está aquí en Buenos Aires? ¿Por qué no me lo dijiste antes?_

_Por qué no me has dejado, no has parado de hablar desde que llegaste_

_ Ok, lo llamaré al Hotel y tú me debes una explicación._ Le dijo señalándola con su dedo índice.

_ Estoy segura que algo te pasa y tendrás que decirme que es, quieras o no._


Alejandro daba vueltas en su cama. Aún con los ojos cerrados trataba de conciliar el sueño, que parecía haberlo abandonado para siempre desde que Oriana saliera de la habitación.

Rememoraba los instantes vividos y se maldecía por su torpeza. ¿En qué estaba pensando?, ni siquiera entendía que le había sucedido, que extraña razón lo había llevado a actuar así.

Dejó de moverse inquieto entre las sábanas y se levanto dispuesto a salir de allí en busca de un poco de aire para sus pensamientos.

Se ducho, bajo al lobby, dio vueltas como un perro alrededor del Hotel sin saber qué hacer, ni a donde ir. Su mente lo castigaba constantemente y una sola idea lo torturaba a más no poder: Angélica.

Sentía que no podría mirarla a los ojos, que no sería capaz de ocultarle lo ocurrido. Lo estremecía la sola idea de que ella fuera a notar en su cara que algo había cambiado. Porque las cosas ya no eran iguales para Alex, algo había cambiado radicalmente aunque él se empeñara en negarlo.

Almorzó algo ligero y regresó a la habitación. Intentó dormir una siesta pero le fue imposible. Acercarse a la cama era recordar y ya no se animaba a hacerlo.

Leía sentado en un sillón cuando sonó el teléfono. Era Angie.

_ ¡Alex!, no puedo creer que estés aquí._

_ Hola querida, ¿cómo estuvo tu viaje?_

_ Muy bien, muy productivo, ¿quieres que vaya al hotel o prefieres pasar por mi?_

_ ¡Angélica qué pena!, es que ya estoy a punto de subirme al avión._ mentía._ ya no me queda tiempo para verte._

_ Ay Alejandro, ¿pero es que no dispones de unos minutos?, tenía tantas ganas de verte._

_ ¿De veras?._ Le sorprendió su respuesta, decidió darle una oportunidad a ese comentario.

_ Hagamos algo, pasaré un momento camino al Aeropuerto, ¿vale?_

_ Está bien, te esperaré en la puerta de la Redacción para que no pierdas tiempo._

_ Gracias preciosa, en un momento salgo para allá._

_ Te espero, un beso._


_Viene para acá_ Oriana no respondía._ Le diré sin preámbulos que quiero ir a México. Espero que aún siga en pie su invitación._ Con la mirada en un ejemplar de la Revista Oriana continuaba en silencio._ No podrán ser muchos días, Martina no me lo permitiría, pero creo que serán suficientes para averiguar algo._ Oriana por fin decidió hablar.

_ ¿Qué esperas averiguar?_

_Que hay del otro lado de la Luna...._ Angie lo dijo con la mirada perdida, sumida en sus pensamientos, Oriana comenzó a preocuparse.

_ ¿De qué hablas?, ¿qué tiene que ver la Luna en todo esto?_

_ Olvídalo, no lo entenderías_

_ Lo único que entiendo es que regresarás decepcionada. Ese tipo te lastimará, estoy segura._

_ Tú que sabes, no lo conoces, nadie lo conoce._
_ Tu tampoco Angélica._

_Quien sabe.... a lo mejor yo soy de esas pocas personas que tienen acceso a su vida, a su interior._

_ ¿Por qué crees eso?, ¿porque te dijo unas cuantas bobadas por teléfono? Lo más probable es que estuviera mintiendo._

_¿Y si no fuera así?, ¿Y si en verdad él fue sincero conmigo y me abrió su corazón y me mostró su alma?._

_Si hubiese sido así, significaría que eres importante para él y en ese caso no hubiese escapado del modo que lo hizo._

_Olvidas que Alejandro está de por medio._ dijo Angie justificándolo.

_Eres tú, la que se olvida de eso...._


Angélica caminaba de una punta a la otra en la entrada del edificio. Detrás de las puertas, gigantes, se reflejaba la imagen de Oriana, tan pendiente como ella de la llegada de Alex. Por fin apareció el automóvil que trasportaba a un Alejandro con semblante serio, que apenas sonrió al verla.

Ella lo abrazó, como quien abraza su oportunidad, su única salida. El correspondió mientras sus ojos se clavaban en la figura que estaba detrás de las puertas.

Oriana lo observaba desde lejos y sintió rabia, pero no pudo distinguir si era porque lamentaba que Angie fuera a lastimar a Alex con su actitud, o porque detestaba ver como la abrazaba y ella hubiese deseado ser quien estuviera en su lugar.

_ ¡Qué lindo verte!._ Angélica sonreía como nunca.

_ Lamento no tener más tiempo, ¿por qué no te vienes conmigo?._ dijo en broma, aunque hubiese deseado que fuera cierto y escapar de allí con Angie olvidándolo todo.

_ Bueno, si no te importa esperar una semana, quizás pueda hacer realidad ese pedido_ Alex la miró extrañado. De pronto todo lo que había imaginado se hacía posible, pero ya no tenía la misma fuerza ni el mismo sentido que antes. ¿Qué le estaba pasando? Llego hasta allí en busca de lo que ahora se presentaba frente a él y no era capaz de sentirse feliz por ello. Angélica aguardaba una respuesta impaciente y él no sabía cómo reaccionar. ¡¡Que estupidez!! se dijo a sí mismo, tienes lo que siempre has querido, lo demás...., levantó la vista buscando a Oriana detrás del vidrio pero ella ya no estaba allí. Regresó sus ojos a Angie. Allí estaba su verdad, ya no podía seguir confundiéndose.

_ ¿Hablas en serio?, ¿Vendrás a México?_

_ Bueno si, ya que me lo has ofrecido, pensé que sería bonito._

_ ¡Claro!, por supuesto que si_

_ Alex yo.... bueno no quisiera que tu pensaras con esto que entre nosotros...._ Angie no daba crédito a sus propias palabras, ¿qué intentaba hacer?. Por un lado aceptaba feliz su invitación y por el otro, trataba de disculparse con él. ¡Era una idiota!, se merecía que Alejandro la mandara al demonio. Para su sorpresa Alex comprendió lo que trataba de decirle y no le puso problemas. Él solo quería tenerla en México, las cosas serían diferentes allí.

_ Angie ya hablamos de esto y no voy a presionarte. Solo necesitamos pasar tiempo juntos, conocernos, compartir. Las cosas surgirán naturalmente, ya verás y cuando menos lo esperes te sentirás segura y feliz a mi lado._

_ Gracias Alex, eres muy comprensivo y el mejor de los amigos._

_Disfruta de mi amistad entonces, porque durará poco si tengo suerte._ Ambos sonrieron y Angélica procuró cambiar de tema de inmediato.

_ Entonces arreglaré todo esta semana y viajaré el viernes, ¿te parece bien?_ Alex se sintió un poco aturdido pero le encantó la idea. Quería tenerla allí, cerca de sus afectos, y lejos de todo aquello que lo hacía sentir tan culpable.

_No veo la hora de que llegues. Yo me encargo de todo, tu solo avísame la hora del vuelo para que vaya por ti._

_ Ay no puedo creerlo, y no sé como agradecerte._

_ No tienes nada que agradecerme, la pasaremos genial. Ya tengo que irme._

_ Está bien, te llamo entonces._

_ Claro._ Se abrazaron con fuerza._ Hasta el viernes._

_Adiós Alex, y gracias por todo._

_ Adiós preciosa._
Subió al auto y partió rumbo al Aeropuerto. Angélica lo despedía levantando su mano en señal de saludo. Veía la imagen empequeñecer frente a sus ojos y sentía su alma del mismo modo, tan pequeña e insignificante que por un momento creyó no poseerla. Se suponía que por fin era feliz. Tenía lo que había venido a buscar. ¿Por qué no podía disfrutarlo?...





Capitulo 22


"Urge, una persona que me arrulle entre sus brazos, a quien contarle de mis triunfos y fracasos, que me comprenda y que me quite de sufrir." (" Urge" M. Urieta)


Pasó los dedos lentamente por las teclas haciéndolas sonar, una por una, sin buscar ninguna melodía, sin esperar ningún sonido. Solo dejando que sus manos recorrieran el instrumento, uno de los tantos que ocupaban el cuarto de ensayo.

"Mi cuartuchillo" así solía llamarlo y uno podría suponer que se trataba de un lugar pequeño, y se podría decir que eso era cierto, ya que era de los sectores más pequeños de la propiedad. Claro que las dimensiones que se manejaban en ese lugar no eran las lógicas, ni normales de cualquier casa común. En aquel sitio todo era enorme, por lo que su "cuartuchillo" de ensayo debería tener las dimensiones de todo un estudio de grabación.

Solía refugiarse en ese sitio. No solo para concentrarse y ensayar en épocas de trabajo sino también muchas otras veces, quizás cuando necesitaba encontrarse con su musa, su mejor amante y compañera: La música.

Todo nacía de ella y todo convergía en ella. Era su trabajo, su sustento, su pasión, su mujer ideal. Con ella se sentía libre y solo ella podía hacerlo renacer cada vez que la vida lo golpeaba, cada vez que el destino le daba la espalda.

Atravesó su vida haciéndose a sí mismo. Se formó una personalidad de acuerdo a su mundo, a lo que debió vivir y conocer. Se armó de fuerza y coraje cuando se encontró solo y a la deriva. Se llenó de ilusiones cuando se sintió perdido. Se envolvió en grandeza cuando intentaron menospreciarlo. Siempre era así, un constante resurgir de las cenizas, un eterno transitar la vida, sin mirar atrás.

Ahora nuevamente debía renacer. Olvidar el dolor y aquella incipiente ilusión y continuar su vida, tal y como siempre lo había hecho, hacia adelante y convenciéndose a si mismo de que eso era lo mejor.

Intentó melodías que llegaban a su memoria para rescatarlo de la angustia y la desolación.

Desgarró su voz en un bolero viejo y eterno y dejó que alguna lágrima corriera por su rostro. Solo para recordarse a sí mismo que aún era capaz de sentir, que su corazón no se había muerto con aquel nuevo fracaso.

Dejó el teclado y sus viejas melodías. Caminó hasta la puerta de su cuartuchillo y le echó una mirada a los instrumentos que siempre descansaban allí, aguardando por él. Esto es lo que soy, se dijo en silencio. Solo a esto me debo. Cerró la puerta y lo invadieron las dudas pero no permitió que lo atormentaran. Él sabía como hacerlo así que sacudió la cabeza para borrar todo resabio de amor y la imagen de Angélica. Respiró profundo y echó a andar, hacia adelante, siempre hacia adelante, repitiendo la frase que impulsaba sus pasos.

_ Vamos Micky, el show debe continuar...._



_ ¡Alejandro Asensi, presente!._ Había llegado a Los Angeles hacía apenas unas horas y lo primero que hizo fue llamar a Micky para mostrarle que había cumplido con lo prometido. Luis Miguel escuchó su voz y comenzó a reír.

_ Muy bien muchacho, así me gusta, ¿cómo te ha ido?._ preguntó y la respuesta era más que obvia a juzgar por el tono alegre y distendido de Alex.

_ Muy bien, mejor de lo que suponía._

_ Eso significa que...._ hizo la pausa esperando una respuesta.

_ Angélica viene a México. Llega el viernes, así que tendrás que darme algunos días libres._
_¿¿Este viernes??_ No esperaba que fuera tan pronto, su cabeza comenzó a trabajar buscando como escaparle a esa situación.

_ Si, a mi también me sorprendió, pero parece que esta muy entusiasmada y quiere hacer este viaje cuanto antes. Entonces que, ¿puedo tomarme vacaciones, Jefe?._ Micky apenas lo escuchaba, intentaba ver el modo de evitar un encuentro con Angie.

_ Esta bien... sí, pero tendrás que compensarlo luego. Te quiero de tiempo completo cuando tu enamorada se vaya._

_ Realmente no veo la diferencia, ¿eh? Yo siempre estoy de tiempo completo._

_Sí, claro, ¿quieres que te pague horas extras?._ Aflautó su voz en señal de burla.

_ No, pero podríamos hablar de un aumento de sueldo ya que estás tan bien predispuesto_

_ ¡Un aumento de trabajo tendrás! Te pondré a lustrar mis zapatos como sigas haciéndote el gracioso. Por cierto, no estaré en México el fin de semana._ Lo dijo como al pasar, en medio de sus bromas esperando que Alex no se molestara, pero no lo logró.

_ ¿¿Qué?? No Micky, no me hagas esto. Quedamos en que conocerías a Angie cuando llegara._

_No quedamos en nada porque tu no sabías si ella aceptaría venir, y yo no puedo postergar este viaje, es importante._ Esperaba convencerlo con esto pero Alex se resistía.

_ ¿De qué se trata?_ No podía decirle un asunto de negocios ya que en ese caso Alex debería estar al tanto del mismo. Iba a decirle un asunto de familia pero entonces tendría que ponerse a inventar algo creíble y su manager no era tan fácil de engañar. Opto por hacerlo un asunto privado.

_ Es.... personal_ Alex supuso de inmediato que se trataba de un asunto de mujeres.

_Ah claro, no puedes postergar una de tus aventuras por tu mejor amigo. Gracias, que amable eres._
_ No se trata de una aventura, y ya deja de molestarme. Además estaremos en Argentina en menos de 6 meses, allí podré conocer a tu mentada Angélica._

_No me convences, Micky, estoy muy molesto contigo._ se le oía enfadado de verdad.

_Alex ya, olvida el asunto que aquí lo importante es que tu te diviertas y la pases bien. Lo demás es secundario._

_ Esta bien. Pero hubiese deseado que estuviéramos juntos los tres. Sé que te agradará y tú a ella._ Micky cerró los ojos. Todo esto es una locura, pensó.

_ No lo dudo... Bueno, ¿te veré antes de irme, verdad?_

_ Estaré allí el miércoles o jueves._

_ Perfecto y..... en verdad me alegro por ti, hermano._

_ Yo sé que si, gracias. Adiós_


Los días siguientes a la partida de Alejandro fueron de puro ajetreo para Angie. Debió poner al día sus papeles para poder viajar. Tuvo que comprar algunas cosas que le hacían falta. También llamó a su madre para notificarle del viaje y someterse a todas sus recomendaciones y consejos, y por último debió preparar las valijas lo que le llevó mas tiempo del pensado porque nada de lo que habitaba en su guardarropa la convencía.

Angélica se caracterizaba por usar ropa cómoda, liviana, que le permitiera moverse con soltura. No acostumbraba a ceñirse en vestidos ostentosos, ni le gustaba usar joyas o maquillarse demasiado. Sin saber porque, en esos momentos estaba pensando que un vestuario de ese tipo sería el apropiado para sus días en México, por lo cual todas las prendas que pendían de su vestidor le parecían insulsas e inapropiadas.

Gracias a Dios pronto cayó en la cuenta que ese pensamiento no solo era estúpido, sino también ridículo. ¿A quien quería impresionar? ¿A Luis Miguel? No necesitaba de vestidos lujosos para eso. Conocía muy bien a su Sol y sabía que él disfrutaría más de su naturaleza, que de una imagen producida para la ocasión.

Tenía la certeza de que él se alegraría al verla. A pesar de la despedida, más allá de Alejandro, ella estaba segura que él se sentiría feliz de tenerla por fin frente a sus ojos.

Ensayaba en su mente lo que iba a decirle. Planeaba el modo en que se verían a solas para darle rienda suelta a sus sentimientos. Imaginaba la forma en que hablarían con Alejandro y soñaba a Luis Miguel defendiendo ese amor con todas sus fuerzas, haciéndole frente a lo que fuera necesario para poder por fin, estar juntos y para siempre.

Decidió llamar a Oriana para pedirle que se ocupara de regar sus plantas cuando ella estuviera ausente, pero en realidad quería compartir con alguien toda la emoción que le colmaba el alma.


_ Hola amiga, ¿qué hacías?_ Angie hablaba mientras continuaba ordenando su equipaje.

_ Trabajaba._ Dijo Oriana con desgano. Escuchar la voz de Angie era lo último que necesitaba ese día porque irremediablemente le recordaba a Alex y con eso regresaban las culpas y la incertidumbre.

_ ¿A esta hora? Te pareces a alguien que conozco, o mejor dicho que conocí hace algún tiempo. Ahora estás escuchando a otra persona. Una mujer totalmente renovada e ilusionada._ Angélica se oía feliz y Oriana sintió envidia.

_ Angie querida, sé que estás muy entusiasmada con este viaje pero yo sigo insistiendo en que no es buena idea._

_ Oriana no empieces. Además ya no puedo dar marcha atrás. Alejandro envió el pasaje, me voy el viernes sí o sí._

_ Esta bien, si así lo decidiste._ Su voz se apagaba y Angie sentía que algo no andaba bien con su amiga.
_ ¿Qué es lo que te molesta?. Dime, porque me cuesta entenderte._

_ Nada me molesta, solo me preocupa que vayas a salir dañada, que no encuentres lo que esperas encontrar. ¡Es que ni siquiera sabes lo que vas a hallar en ese sitio!._

_ Si lo sé. Allí esta el hombre que amo y voy a luchar por él._ lo dijo tan convencida que se sorprendió de sus propias palabras.
_Creo que deberías notificárselo antes de partir, porque dudo mucho que Luis Miguel sepa que es el hombre de tu vida._

_ Quizás no lo sepa, pero para eso voy, para hacérselo saber. Oriana, puede que te resulte tonto e incomprensible, pero yo sé que él me ama. No pueden ser mentiras todas las cosas que me dijo. Su voz sonaba sincera. Él me abrió su corazón, estoy segura de eso._ No tenía sentido, ella estaba decidida y cualquier cosa que le dijera solo las llevaría a discutir y Oriana no quería que eso sucediera.
_ Te deseo suerte entonces y solo hazme un favor...._ quizá pudo evitar lo que iba a decir, pero no quiso hacerlo.

_ El que quieras._

_ Procura que Alejandro no sufra demasiado._ Su voz se entrecortaba por el llanto pero trató de disimularlo y Angélica no lo notó.

_ A mi también me preocupa Alex, no creas que no. Haré todo lo posible, te lo prometo._





Capitulo 23


"Adiós, que amargo es el sabor de mi verdad

Jamás te vi tan linda como hoy

Como hoy que en otros brazos te me vas"

Jamás te vi tan linda (R. Cantoral)


_ Hola Micky, ¿cómo estás hermano?_ Alejandro Basteri, el hermano medio de Luis Miguel, lo llamaba desde el D.F.

_ Alejandro, por fin. ¿Dónde estabas metido?_

_ Estoy hasta el cuello con el trabajo. Oye, ¿estás bien?, Alex me dijo que..._

_ ¿A ti también te llamó? ¡Maldita sea, ese desgraciado!. Ya verá cuando lo tenga en frente._

_ Hey, tranquilo que fui yo quien llamó. Él solo me dijo que andabas emborrachándote por ahí._ Alex comenzó a reír y Micky a gruñir....

_ ¡Solo fueron unas copas de más!, estoy harto de repetirlo. Lo que pasa es que todos me quieren muerto para cobrar mi herencia. _

_¡¡Ja, ja, ja!!. Si lo dices por mí, pues si, ya estoy deseando heredar, ¡en especial las novias que te ligas!. Dime, ¿de verdad son tantas?, ¿cómo le haces?_

_ Esos de la prensa, no hacen más que inventar. Ya me tienen harto y después se quejan de que no les doy ni la hora_

_ Bueno ya, dejemos eso.....Te llamaba para avisarte que estaré allí el viernes._ Luis cambió el tono de su voz, el comentario de su hermano lo tomó por sorpresa.

_ ¿El viernes?_ dijo y sonó asustado.

_ Sí, tengo un par de días libres antes de salir con los chavos a recorrer el país,_ La empresa de entretenimientos para la que Alejandro Basteri trabaja tiene a su cargo la Gira de los cantantes que concursaron en un programa televisivo._ ¿Tú estás ocupado?_

_ No, es que ....pensaba viajar el viernes_ dijo Micky algo apenado por rechazar a su hermano.

_¿Por trabajo? Creí que estabas descansando_

_No, es solo que...._ Micky no supo que decir, imaginó que la verdad era lo más apropiado. _No quería estar en México el fin de semana_

_ Ay hermano pero es que yo solo cuento con esos dos o tres días, ya luego no estaré visible por unos cuantos meses y hace tiempo que no nos vemos... ¿Seguro no puedes postergarlo?_

_No lo sé_ Comenzaba a sentirse una porquería.

_ Vamos Micky, que después te quejas de que nunca tenemos tiempo para vernos, y que te tenemos olvidado, y que se yo._ Por fin decidió que no podía negarse, se trataba de su hermano y eso era siempre lo primero.

_ Si, está bien. Tienes razón_ dijo convencido.

_ Entonces, ¿voy el viernes?_

_ Claro ven, te estaré esperando._ Ya vería como se las ingeniaba para no encontrarse con Angélica.

_ Perfecto... Oye, tengo un gato..... Rubio oscuro aquí, que te iría muy bien...._ Alex se caracterizaba por ser muy bromista en especial cuando el blanco era su hermano mayor. Micky se puso más que serio.

_ ¡Hey, no juegues con eso, que no es gracioso! _ Dijo regañándolo.

_ ¡¡Ja, ja, ja!!. Perdona, es que todo lo que se dice sobre tu cabellera es tan cómico...._ Luis Miguel no opinaba lo mismo.

_ A mí no me hace ninguna gracia. ¡Malditos imbéciles! ¿Porqué no hablan de lo que hago cuando estoy sobre un escenario?, ¿o de las ventas de mis discos?. Son todos unos envidiosos._ dijo ya al borde del enfado. Alex procuró no darle más largas al asunto para poder calmarlo.

_Ya, ya, tranquilo que no vale la pena. Nos vemos el fin de semana, cuídate._

_ Tú también, hasta el viernes_


Alejandro Asensi llegó el miércoles muy temprano a la Residencia de su amigo Luis Miguel. Ingresó acompañado por el guardia de seguridad que lo recibió en la entrada. Dejó su equipaje para que lo subieran a uno de los cuartos de la planta alta. Una de las mucamas se acercó para ofrecerle algo de beber, Alex aprovechó para anunciarle la llegada de Angélica.

_ Un amiga vendrá este fin de semana, ¿podrías preparar alguno de los cuartos?. Procura que se vea alegre, tal vez con algunas flores y esas fragancias aromáticas._

_ Claro, señor Asensi, yo me encargo de todo._

_ Muy bien, gracias, ¿dónde está Micky?_

_ En la piscina._

_ Iré a verlo._

Luis Miguel nadaba en la piscina de su casa desde muy temprano. Hubiese preferido ir al mar a zambullirse en las olas o practicar jet-sky, pero un numeroso contingente de turistas merodeaba la zona de la playa, según le avisaron sus guardaespaldas, y no quiso exponerse.

_ ¡Buenos días!_ gritó Alex mientras agitaba su mano. Micky al verlo comenzó a nadar hacia él. Cuando estuvo cerca empezó a hacer movimientos en el agua con sus manos intentando salpicarlo, al tiempo que reía con fuerza.

_ ¡Bienvenido!, refréscate que hace calor_ le dijo entre risas.

_ ¡Ya, Micky no seas niño!, deja eso que me estás empapando._ Alex se defendía como podía pero no lograba demasiado.

_ ¡Esa es la idea!_ grito Luis Miguel y se fue nadando hacia el otro extremo, haciendo gala de sus habilidades en el agua. Alejandro se sentó en uno de los camastros y desde allí comenzó a hablar.

_ Recuérdame que le agradezca a tu hermano, de verdad me alegra que no viajaras._

Micky hizo un gesto con su mano y continuó nadando. Alex prosiguió la charla.

_ Necesito que me hagas un favor_ Micky no le respondía, seguía muy interesado en practicar sus estilos de nado. Alex insistía buscando su atención. _ Sé que debí avisarte con tiempo pero apenas ayer se me ocurrió._ Luis Miguel continuaba sin responder._ Micky, ¿me estás escuchando? _ Por fin salió del agua y se envolvió con una toalla.

_ ¿Qué quieres?, habla de una vez_ el tono imperativo se confundía con una sonrisa.

_ ¿Me prestas el yate?_ Luis Miguel miró a su amigo arqueando sus cejas. Alex no hizo caso a su gesto y prosiguió._ Quiero llevar a Angie a dar un paseo_

De pronto recordó que llegaba ese viernes y se quiso morir. Trató de que Alejandro no notara su malestar.

_ Ja, ja, ja, pero que romántico te has puesto. Claro que puedes llevártelo, pero me lo regresas pronto y no vayas a averiarlo_ su risa sonaba rara, algo fingida pero para Alex solo se debía a que se divertía burlándose de él.

_También necesito a algunos de los muchachos. Los paparazzis están como locos y no quiero que nadie interrumpa mis salidas_

_ ¿Alguna otra cosa se le ofrece al Señor?_ dijo mientras se servía un jugo de naranjas.

_ Ya, no te burles_

_ Estás tomando esto demasiado en serio, ¿no crees?_ era la segunda o tercera vez que le preguntaba eso, quizás buscando que su amigo desistiera de conquistar a esa mujer.

_ Puede ser, pero no puedo evitarlo. Siento que debo hacer todo por conquistarla y que no tendré otra oportunidad como esta_

_Te entiendo. Y no te preocupes por nada. Lo que necesites, ya lo tienes_ Era sincero, quería lo mejor para él a pesar de todo.

_ Gracias.... ¡Ah! se me olvidaba, una última cosa_ Micky lo miró y le ofreció una gran sonrisa.

_ Ya te estás abusando ¿eh? ¿Qué es?, dime_

_Decidí traerla aquí._ Alex lo dijo sin anestesia y Micky se paralizó por un momento._ Pensé que sería más cómodo, además si la llevo a un Hotel tendré a la prensa detrás mío, vigilando mis entradas y salidas. ¿No te importa verdad?_ Alex sabía de sobra la respuesta pero le sorprendió que Micky dudara.

_ ¿Alojarla aquí?_ dijo Luis Miguel pasmado por la noticia. De pronto el mundo se le venía encima. Llevaba días pensando en la manera de evitar cualquier encuentro con ella, y lo que menos esperaba era tenerla de huésped en su casa. Eso significaba verla todo el tiempo, y no estaba seguro de poder sobrellevarlo. Alex lo miraba con impaciencia, entendió que era importante para él y no podía negarse.

_ No, claro que no me importa. Puedes traer a quien quieras, esta también es tu casa_ Vio la alegría manifestarse en el rostro de su amigo y supo que eso sería suficiente consuelo para su agonía.

_ Gracias Micky, sabía que podía contar contigo_ Se abrazaron como siempre lo hacían.

_ Eso sí.... siempre puedes contar conmigo_




Angélica llegó al Aeropuerto tres horas antes de lo previsto. Su ansiedad no le permitía continuar en su casa dando vueltas esperando que se hiciera la hora de partir.

Se despidió de Oriana la noche anterior. Cenaron juntas y brindaron por la suerte de ese viaje. Hizo todos los trámites y se sentó a tomar un café aguardando el anuncio que le indicara abordar el avión rumbo a México.

Comenzaba a anochecer en Buenos Aires y algunas tímidas estrellas iniciaban su aparición.

Se sintió extraña. Sabía que iba en busca de una ilusión y que las probabilidades de que se convirtiera en realidad eran mínimas, pero no le importaba arriesgarse. No mientras guardara en su corazón la certeza del amor que ella sentía tan real y tan auténtico como sus propios sentimientos. Solo le preocupaba Alejandro, no quería lastimarlo y se propuso firmemente hablar con él en cuanto tuviera la oportunidad.

Escuchó la voz indicando abordar y se puso de pie sobresaltada. Comenzó su recorrido imaginando que viajaba en busca de su destino. Subió las escalinatas hacia la nave y antes de ingresar miró al cielo, como elevando una plegaria y sonrió al descubrirla. _Confío en ti_, dijo en voz alta y el cielo, al igual que su corazón, se iluminó bajo el manto brillante de la Luna.





Capitulo 24


"Olvidarte será fácil ya lo sé

tengo apenas que dejar de ver el mar

y cegarme ante la luz de las estrellas

no ver llegar la luna detrás del cristal."


_ No debite molestarte tanto Alejandro. Yo podría haberme ocupado de algo, de hacer las reservaciones por ejemplo._ Conversaban ya en el auto luego de abandonar el Aeropuerto. El viaje había sido toda una experiencia para Angie ya que nunca había viajado tan lejos. Estaba cansada y se le notaba en su aspecto y en su hablar pausado.

_ No fue ninguna molestia_ Alex se mostraba atento y cordial, estaba feliz por su llegada y pretendió halagarla desde el primer momento.

_ Y ... ¿en qué Hotel voy a alojarme?_ preguntó Angie curiosa.

_ En ninguno. Iremos a casa de Micky_ Angie lo miró sonriente, creyó que estaba bromeando. De pronto comprendió que hablaba en serio y sintió un nudo en su estómago.

_¿Qué?....¿Te refieres a la casa de Luis Miguel? ¡No Alex por Dios!, ¿cómo se te ocurre una cosa así?_ La idea de verlo todo el tiempo, tenerlo tan cerca la asustaba y la entusiasmaba a la vez. Podría ser más que peligroso, pero al mismo tiempo la oportunidad que estaba buscando.

_ No hay problema, de veras, ya está todo arreglado. Allí hay habitaciones de sobra_ dijo Alex que comenzaba a notar su nerviosismo.

_ No creo que sea buena idea_ insistió Angélica.

_ Será perfecto, además Micky estÁ encantado de recibirte._ esas palabras lo cambiaban todo, ¿será que él en verdad deseaba verla tal y como ella imaginaba?

_ ¿En serio?, ¿él te lo dijo?_ trató de sonar casual pero no lo estaba logrando.

_ Claro. ¿Qué te pasa?, te noto nerviosa_ era más que evidente su estado y Alex no era ningún tonto.

_ ¿Nerviosa? No, para nada, estoy muy bien_ Angélica esbozó una gran sonrisa procurando disimular.

_ Me alegro, la pasaremos increíble, ya verás_ Se imaginó en aquella casa, juntos los tres y no daba crédito a su destino.

_ Si....increíble_


Atravesaron el portón de entrada a la Residencia y lo primero que apareció ante los ojos de Angie fue una construcción inmensa, amurallada en grandes piedras con una gigantesca torre a un lado. Era una típica casa de playa, con grandes aberturas rodeada por una piscina y un inmenso parque y jardín con las más increíbles variedades de plantas, flores y árboles. Se destacaban algunas palmeras que obstaculizaban la vista resguardando la propiedad de los curiosos. Del lado derecho se levantaba otra construcción, un poco más pequeña y del mismo estilo, y del lado izquierdo se podía observar un edificio de estilo totalmente diferente, más colonial, que parecía estar deshabitado y que completaba el imponente cuadro. Ya en la explanada se podía apreciar un hermoso lago artificial en el que descansaban algunas aves de color rojo intenso que Angélica reconoció como flamencos. Descendieron del vehículo y fueron recibidos por una de las nanas de Luis Miguel. La mujer, morena, de unos cincuenta años se destacaba por su rostro amable y una grata sonrisa de bienvenida. Alex hizo las presentaciones y la mujer indicó a Angélica el camino hacia el interior de la casa. Detrás un hombre las seguía llevando sus valijas.


La distribución de la casa apostaba a la practicidad. En la planta baja se destacaban una sala espaciosa hasta donde llegaba la piscina, un comedor enorme, una estancia y una cocina más atrás. En el primer piso estaban las habitaciones de huéspedes, una sala más pequeña, un cuarto de televisión y una biblioteca. Angélica alcanzó a divisar un piano, enorme, precioso en uno de los cuartos.

Más arriba en un siguiente nivel se hallaba la habitación principal, la del dueño de casa, que ocupaba todo ese piso y por último en la parte superior de la construcción, había un pequeño estudio con libros, un sillón de descanso, algunos instrumentos y una maravillosa vista a la bahía de Acapulco.

La construcción más pequeña, a la derecha de la casa principal, era un estudio de música, como un mini estudio de grabación. Allí se guardaban ecualizadores, guitarras, batería, teclados y micrófonos. También había una salita pequeña y una barra, como de bar. Equipos de sonido y hasta luces lo que hacía suponer que aquello era su lugar de reuniones, o dónde el cantante recibía a sus amigos y brindaba concurridas fiestas.

Subieron por una de las escaleras hacia los cuartos. Alex se disculpó un momento e ingresó por una de las puertas. Las mujeres continuaron el recorrido por un largo corredor que las llevó hacia más puertas del otro lado.

Angélica pensó que el comentario de Alejandro había sido muy cierto, allí había habitaciones de sobra.

De pronto la mujer se detuvo, giró el picaporte y abrió. Un suave aroma a jazmines les llegó como preludio de aquel ambiente tan fresco y agradable.

Octavio ingresó para dejar las valijas sobre la cama y se despidió con un gesto de su cabeza y una sonrisa. La mujer hizo lo propio no sin antes darle a Angie algunas pequeñas explicaciones sobre el lugar y ponerse a sus órdenes para cualquier cosa que pudiera ofrecérsele. Se estaban despidiendo cuando entró Alejandro.


_ ¿Te gusta?_ preguntó mirándola a los ojos, ansioso. Angie sonrió con ganas para complacerlo.

_ Es muy bonito, gracias_ Alex se acercó y apoyó sus manos en los hombros de ella.

_ Estarás muy cómoda aquí. ¿Tienes hambre, quieres comer algo?_ Angélica se soltó suavemente y se sentó en la cama.

_Desearía darme un baño y descansar un poco, es que prácticamente no he dormido nada durante el vuelo_

_Entiendo, descansa entonces. Yo estaré abajo, cualquier cosa que necesites..._ dejo la frase en suspenso y le regaló una sonrisa tierna que Angie retribuyó.
_ Está bien, gracias_ Él le arrojó un beso al aire guiñándole un ojo. Angie bajó la mirada algo turbada.

_ Nos vemos luego_ dijo y comprendió que debía aprender a manejar los galanteos de Alex o terminaría confundiéndolo y confundiéndose ella también.


Angélica sintió la ausencia de sonidos y se estremeció. Estaba sola en aquel cuarto, en una ciudad desconocida, de un país muy lejano. No había amigos cercanos, ni conocidos, nadie a quien recurrir, nada le era familiar y lo peor de todo, no había ni el más mínimo rastro de lo que había venido a buscar. Miró todo a su alrededor y tomándose la cabeza con las manos expresó al borde del llanto.

_ ¡Dios mío!, ¿qué estoy haciendo aquí?_


Durmió alrededor de tres horas y le vino muy bien. Era la una de la tarde cuando despertó y sintió su estómago rugir. No había comido nada desde que saliera de Buenos Aires.

Pensó en llamar para que le trajeran algo a la habitación pero luego decidió que sería mejor bajar, seguramente Alejandro estaría esperando por ella.

Se dio un baño y se vistió con un atuendo casual, muy veraniego, en colores claros. Recogió su cabello y apenas si maquillo un poco sus labios y mejillas.

Descendió con paso lento observando y reteniendo en su memoria todo lo que veía.

Cuando estaba acercándose a la sala principal oyó voces, distinguió de inmediato la de Alex. La segunda voz también la reconoció, era la de su Sol, Luis Miguel, se corrigió a sí misma. La tercera no tenía ni idea a quién podría pertenecerle.

La vieron descender y todos le clavaron la mirada. Alex lucía una gran sonrisa, Micky en cambio pasada del incierto a la desesperación.

_Angie, por fin despertaste, creí que ibas a dormir toda la tarde. Ven, ahora si podré presentarte a Micky_ Tomó su mano y la guió hasta ubicarla en medio de la sala, justo frente a Luis Miguel.

Sus miradas se encontraron y el mundo de pronto desapareció para Angélica. Allí estaban otra vez aquellos mismos ojos, los que al verlos por primera vez tanto la habían cautivado.

Micky se internaba sin reparos en su interior, tratando de descubrir qué hacer, como actuar. Había especulado con la posibilidad de que ella no supiera que él era quien la llamaba, pero ahora podía leer claramente en su mirada que no era así.

Ella lo sabía muy bien y le asustó imaginar los motivos de su viaje.

_Es un placer conocerte_ le dijo estirando su mano. Angélica la tomó y estaba por decir igualmente, cuando Alex echó a reír.

_¡Pero cuanta formalidad! Por favor Micky deja eso para los negocios, te estoy presentando a mi futura esposa y recuerda que tú prometiste ser el padrino de mi boda. ¿Porqué no se dan un beso?._ Angie lo miró aturdida y solo pudo sonreír a medias. Micky se acercó dudoso y beso su mejilla con delicadeza.

_Bienvenida, estás en tu casa_

_ Gracias_ murmuró. Alex continuó con las presentaciones.

_ También debes conocer a la oveja negra de la familia_ dijo abrazando a Alejandro Basteri. El joven se apresuró a besarla al tiempo que intentaba cambiar el comentario de Alex por alguno un tanto más beneficioso para él.

_ Hola, soy Alejandro, el hermano del medio, y no creas nada de lo que dicen sobre mí, solo hablan por envidia._ El muchacho tomó a Angie de un brazo y la instó a sentarse en el sofá._ Te sugiero que me llames por mi nombre completo, así no te confundirás cuando intentes dar con alguno de los dos Alejandro’s, o también puedes llamarnos por nuestros apodos, él es el "bobo" y yo soy el "listo"._ Alejandro comenzó a reír y recibió unos acertados golpes en su cabeza propinados por el manager que ya comenzaba a hartarse del humor que ostentaba el muchacho. Micky a un lado solo podía pensar en cómo escapar de aquella situación. Interrumpiendo decidió largarse de allí con cualquier excusa.

_ Si me disculpan tengo que hacer un llamado, regreso en un momento._ Alex levantó su mano para detenerlo.

_ Mejor nos despedimos, llevaré a Angie a conocer la ciudad._

_ Perfecto_ dijo sin dejar de caminar en reversa_ Hasta luego entonces y ¡que se diviertan!_ gritó alejándose para escapar por una de las escaleras. Alejandro Basteri al ver la repentina huida de su hermano decidió seguirlo. Alcanzó a notar cierta indisposición de Micky hacia aquella muchacha y se propuso averiguar qué había detrás de todo eso. Se despidió de ellos entre bromas y risas y partió tras los pasos de Luis Miguel. Cuando quedaron solos Angie enfrentó a Alex con cara de pocos amigos.

_ ¿Qué fue ese comentario?_ Él la miro sin entender.

_ ¿A qué te refieres, princesa?_
_ A eso de que soy tu futura esposa, que yo sepa no hay nada entre nosotros._ Alex sonrió y tomó sus manos entre las suyas.

_ ¿Te molestó?, disculpa, solo estaba bromeando._ Ella continuaba seria mientras él la miraba sonriente.

_ No vuelvas a decir algo así, por favor._ le dijo entre molesta y no tanto.

_ Está bien, pero al menos me dejaras intentarlo, ¿verdad?_él bajo la vista buscando su mirada que parecía clavada en el suelo. Al oírlo lo miró confundida.

_ ¿De qué hablas?_
_ Hablo de amor, de ti y de mi. ¿Me dejarás conquistarte?_ Alex acaricio su mejilla primero para besarla después. Ella se apartó un poco y no fue algo que pudiera pensar, estaba actuando instintivamente.

_ Alex, yo... no lo sé_ Él se puso serio de golpe y fue contundente.

_ ¿Y qué es lo que sabes?, ¿por qué me tienes tanto miedo?_

_ No te tengo miedo a ti_ replicó Angélica casi como una disculpa

_ ¿Entonces a qué? ¿a qué le temes Angie?_ Ella pensó un momento

_ Al destino...._ y fue absolutamente sincera. Él depuso su seriedad y se acercó otra vez, le acarició el cabello lentamente.

_ Podemos construir un destino juntos, ¿por qué no confías en mi?_

_ Confío en ti, pero necesito tiempo._ Alex la miró y sonrió rendido, no estaba logrando demasiado y ya sospechaba que siempre sería así con ella.

_ Tiempo.... es tu palabra favorita, ¿verdad? Está bien, por lo pronto tenemos estos días para estar juntos, ¿qué te parece si empezamos a disfrutarlos?_ Ella volvió a sonreír y otra vez parecía estar disculpándose.

_ Me parece buena idea_

_ Vamos entonces. Te mostraré todo Acapulco y te encantará_
_ No lo dudo_ Antes de que comenzaran a andar ella tomó su mano._ Alex, gracias_ le dijo y esta vez sí, definitivamente se estaba disculpando. Él no pudo más que sonreír...

_ A ti preciosa, por estar aquí_





Capitulo 25


"Y si quieren saber

De tu pasado

Es preciso decir una mentira.

Di que vienes

De allá, de un mundo raro

Que no sabe llorar,

Que no entiende de amor

Y que nunca has amado."


"Un mundo raro" (J. A. Jimenez)


_¿Bonita verdad?_ Alejandro ingresaba en la habitación de su hermano quien caminaba a paso vivo, rodeando la cama. Micky no respondió pretendiendo no entender el comentario por lo que Alejandro decidió ser más explícito._ La muchacha, digo, es bonita y algo tímida, bueno, al menos eso me pareció. Aunque es muy posible que no fuera timidez sino nervios, como los tuyos._ le dijo intentando hacerlo reaccionar. Luis detuvo su andar para enfrentarlo.

_No sé de que hablas, yo no estoy nervioso._

_A mi no me engañas hermanito, conozco tus gestos y allí abajo tu no solo estabas nervioso, también estabas incómodo. ¿Qué es lo que sucede?._

_Por favor Alejandro no te metas en esto._

_¿Y qué es esto?, No me digas que tuviste un rollo con esa chica y Alex no lo sabe, ¡Por favor Micky! deja algo para el resto de los hombres...._

_ No seas idiota, que no se trata de eso_

_ ¿Entonces qué es?, dime antes que muera de la curiosidad._ Micky volvió a caminar en círculos por el cuarto, sabía que era peligroso comentar lo que pasaba pero necesitaba descargarse con alguien y decidió confiar en su hermano.

_ Esta bien, te contaré. Pero eres hombre muerto si dices una sola palabra._

_Tranquilo, aún me quedan muchas travesuras por hacer. No pienso morirme tan joven._

Luis Miguel inició su relato describiendo los sucesos tal y como ocurrieron desde el comienzo mismo. Desde aquella primera mirada en el Hotel hasta los llamados y luego la forma en supo que Angélica era la misma mujer que aquella con la que habló por teléfono durante más de un año. Alejandro cada vez se maravillaba más de la forma en que toda la historia se había ido desarrollando y le parecía más que increíble que el destino hubiese jugado de un modo tan irónico y cruel, con los mejores amigos que él hubiese conocido jamás.

_Debes alejarte de ella. Si aún no ha sucedido nada entre ustedes estás a tiempo de no complicar las cosas._

_ Es lo que intento y por eso es que quería evitar a toda costa un encuentro, pero Alex no tuvo mejor idea que traerla aquí y te imaginarás que no pude negarme._

_ Te entiendo. Ahora, dime algo, ¿tu estás seguro que ella sabe quien eres?_

_ No lo he confirmado pero el hecho de que esté aquí y por la forma en que me miro allí abajo, creo que ya no tengo dudas._

_Entonces este viaje tiene un solo propósito: Ella vino a buscarte y no me gustaría estar en tus zapatos._

_ Ni a mi, ¡maldición!, ¿porqué me suceden estas cosas?._

_ Porqué te gusta vivir al límite. Ya es hora de que dejes los juegos y te busques una relación seria._

_Ahórrate los sermones que no eres el más indicado para darlos y mejor ayúdame a salir de esto._

_Bueno, se me ocurren un par de ideas, pero creo que lo mejor es que pienses tu mismo en como librarte de esa mujer._

_Ok, me las arreglaré solo, como siempre._

_ Ya no te quejes hermanito, que nadie te mando a meterte en este lío._


Despertó cuando sintió el repiquetear del teléfono. Le costó reaccionar y ubicarse en tiempo y espacio. Por fin, luego de desperezarse atendió.

_ Hola_ dijo entre bostezos.

_ Buenos días señorita. El señor Asensi ordenó que la despertáramos._

_¿Qué hora es?_

_ 9. 30. ¿Desea que le subamos el desayuno, o prefiere bajar?_

_ ¿Alex está abajo?_

_ No, el Señor Asensi salió temprano, pero dejo dicho que regresaría por usted en un par de horas_

_Y ..¿.Luis Miguel?_

_ El Señor Luis Miguel está en su estudio_

_Ah... bien.... bajaré a desayunar entonces, gracias._
_ Muy bien señorita_


Estaba por fin ante su oportunidad tan esperada y no iba a dejarla pasar por nada del mundo. Llevaba tres días en Acapulco y Luis Miguel no había hecho otra cosa más que evitarla. Jamás estaba en la casa, ni los acompañaba en ninguna de sus salidas, para colmo Alex no se despegaba de ella ni por un instante. Ahora por fin estaba sola y con Luis Miguel a su alcance.

Se vistió rápidamente tratando de lucir sencilla pero sensual. Busco entre sus ropas y encontró un pantalón blanco que se ceñía bastante a su cuerpo y lo combinó con una blusa roja sin mangas. Eligió unas sandalias blancas de poco taco y maquillo sus ojos tal y como ella sabía, haciéndolos lucir más intensos y sensuales.

Destacó su boca, perfecta y puso unas gotas de algún perfume que compró los días previos a su viaje.

Cuando estuvo lista salió del cuarto y se topó de frente con la mujer que estaba encargada de atenderla. Le fastidio encontrarla allí, ya que la amable señora no hacía más que estar pendiente de todos sus pasos adelantándose siempre a sus deseos.

_Venía a preguntarle si le gustaría desayunar en el jardín, es una mañana preciosa_

_ Está bien gracias, pero antes pasaré por el estudio. Quiero saludar a Micky _ ella jamás lo llamaba así, pero trató de sonar cercana y familiar delante de la nana, esperando que la mujer no sospechara del trato frío y distante que ambos sostenían y se interpusiera de algún modo a sus intenciones.

_Muy bien señorita, con su permiso_ La mujer se alejó de inmediato y Angélica comenzó a caminar directo al cuarto de trabajo de Luis Miguel. Al llegar dio unos golpes suaves en la puerta y oyó la voz de su Sol invitándola a pasar.

_Adelante_ Usaba un tono solemne. Angélica ensayó una sonrisa antes de ingresar, luego abrió la puerta y trató de que la voz no la delatara en su nerviosismo.

_Buenos días_ dijo y espero tiesa a un lado de la puerta. Luis Miguel que miraba unos papeles sobre su escritorio, cuando oyó su voz levantó la mirada y se quedó inmóvil por algunos segundos. Por fin comenzó a decir...

_ Buenos días....pasa.... ¿descansaste bien?_ hizo un gesto con su mano y le regalo una pequeña mueca que podría decirse era una sonrisa. Angie avanzó unos pasos y se detuvo nuevamente.

_ Si muy bien, gracias_

_ Me alegro_ dijo él y regresó la vista a sus papeles. Angélica sintió que la estaba esquivando otra vez y ya no pudo contener su rabia, pero estaba allí ahora por primera vez a solas con él y no lograría alejarla tan fácilmente.

_ ¿Estás ocupado?_ le dijo con un tono algo elevado para llamar su atención. Él no hizo ningún movimiento, solo procuró sonar amable, aunque su actitud distaba mucho de eso.

_ Un poco, si...pero dime, ¿qué necesitas?_ Le echó una mirada evasiva .Ella avanzó un poco más hasta ubicarse justo frente a él. Solo mediaba entre ellos la mesa de trabajo cubierta de suntuosos objetos y papeles de todo tipo.

_ Nada, es solo que.....pensé que podíamos desayunar juntos_ Al fin logró lo que pretendía. Él la miró largamente, no comprendía sus intenciones. Ella no le quitó la vista de encima, desafiándolo hasta que sus ojos centellearon mezcla de amor y de dolor.

_ Qué pena, yo ya desayune_ dijo él indiferente y para Angie fue como un latigazo a su orgullo y a su desesperación. Bajó la vista y apenas murmuró...

_ Entiendo_


Nunca en toda su vida se había sentido tan humillada. Ese hombre que era su amor y su tormento no hacía otra cosa más que pisotearla y tratarla como si fuera la última mujer en el mundo que él deseara ver, o con quien quisiera estar.

Comprendió que todas sus ilusiones carecían de fundamento y que el amor no se construye basándose solo en sueños y palabras bonitas.

Dio unos pasos hacia atrás y estaba a punto de girar para emprender su retirada cuando él, que se sentía tan culpable, la detuvo.

_Si no te importa desayunar aquí, puedo acompañarte con un jugo. Tengo sed_ Ella lo observó pero su rostro no podía expresar más que desconsuelo.

_Gracias_ le dijo tristemente y no esperaba demasiado de aquel gesto amable. Luis tomo el teléfono diligente.

_ Por nada. Siéntate, ordenaré que traigan aquí tu desayuno_

Mientras Luis Miguel hacía su pedido Angélica perdía su vista en cada recoveco de aquel lugar. Los detalles sencillos, la ambientación tan adecuada, el colorido cálido y acogedor todo la hacía sentir tan a gusto que imaginó ese debía ser el cuarto favorito del cantante.

_Es muy bonito este lugar y está muy bien decorado_ dijo ella con ligereza. Micky sonrió a medias.

_ No es mérito mío, un diseñador se encargó de ambientarlo. A mí también me gusta mucho_ Angie se puso de pie y contemplo algunos portarretratos que estaban sobre los estantes que servían de biblioteca. Reconoció en ellos a algunas personalidades del mundo artístico. También había fotos caseras, en lugares sencillos en los que Luis Miguel posaba junto a otros muchachos que Angie supuso serían sus hermanos. Pero a un lado, perfectamente enmarcada, había una foto que le llamó muchísimo la atención.

_ ¿Es Sinatra?_ preguntó tomándola entre sus manos. Micky se acercó un poco para observar mejor la foto.

_ Si, el Señor Sinatra, fue un honor para mí haberlo conocido_ Ambos quedaron sin palabras, a escasos centímetros de distancia pero sin mirarse, con la vista perdida en los rincones de aquel sitio.

_ ¿Siempre trabajas aquí?_ dijo ella buscando romper el tortuoso silencio que los circundaba. Él no pretendía iniciar una charla pero también le molestaba la ausencia de sonidos.

_ La mayor parte del tiempo, sí_ dijo y acomodó algunos papeles buscando hacer algo con sus manos. Ella comenzó a interrogarlo.

_ Y haces tus llamadas desde aquí, supongo_

_ Las de trabajo, sí_

_ ¿Y las personales? _ Luis sintió una punzada en su interior, comenzaba a comprender aquel juego de palabras y no le gustaba para nada. Ella prosiguió. _Recuerdo haber escuchado el mar detrás de tu voz, una vez..._ Micky cerró sus ojos ante lo evidente: Ella lo sabía todo y estaba buscando la manera de hacérselo ver. Bajó la vista primero, aturdido, luego la alzó para encontrarse con un par de ojos que comenzaban a llenarse de lágrimas.

_ Angélica...._ El dolor cubría por completo su voz
_ ¡Luna!, así me llamabas, pero parece que lo olvidaste_

_Es lo que intento y tu deberías hacer lo mismo._ dijo secamente y volvió a ordenar papeles que no necesitaban de ningún orden. Ella se volvió hacia él y le habló con franqueza.
_ ¿Por qué?, yo no quiero olvidar._

_ ¿Qué es lo que quieres?_ dijo él y se arrepintió al instante porque conocía la respuesta.

_ Acercarme a ti_ ella estiró su mano guardando la esperanza de que él la tomara y así poder iniciar juntos ese esperado encuentro. Micky se alejó todo lo que pudo.

_Eso no es posible._ le dijo intentando convencerla de su falta de interés. Angie volvió sus ojos de hielo. Él la obligaba a pasar del odio al amor en cuestión de segundos.

_ No fui yo la que inició todo esto, ¿sabes?_ Micky regresó sus ojos a ella y eso la estremeció.

_¿Crees que no me siento culpable? Me gusta jugar con el filo de la navaja, es cierto y eso tiene su precio. Nunca me ocurrió algo parecido, pero me has hecho pagar merecidamente el precio de mi vanidad._ Angélica estalló de rabia.

_¡¡¿Solo fue un juego para ti?!! _ le dijo, ya con lágrimas surcándola. El se acercó preso de su angustia y la tomó por los hombros con fuerza.

_¡Fue más que eso! Fue una salida, un escape a mi realidad. Fue la forma más increíble de desnudar mi alma. Fue un refugio a mi dolor y una oportunidad también_ Angie lo sentía tan cerca que se imaginó perdida entre sus brazos.

_ ¿Oportunidad de qué?_ le gritó y rogó a Dios que él le declarara su amor en aquella respuesta.

_ De volver a creer en......_ se oyeron ruidos del otro lado de la puerta. Alguien subía las escaleras y lo más probable era que se tratara de Alex. Luis Miguel soltó a Angie haciéndole señas de que guardara silencio. Ambos callaron y esperaron. De pronto los pasos se alejaron hacia los cuartos.

_ ¡Por favor sal de aquí!_ suplico Micky y estaban tan cerca que Angie sintió unos deseos enormes de abrazarlo, de besarlo y decirle por fin cuanto lo amaba. Él noto la cercanía y se alejó, luego abrió la puerta y volvió a rogarle que se fuera, esta vez con la mirada. Angie salió sigilosa pero antes de cruzar por completo hacia el otro lado tomó su mano y la aprisionó con fuerza, y él le respondió del mismo modo mirándola intensamente a los ojos, en lo que para ella fue la señal más auténtica de sus verdaderos sentimientos.


_Hola preciosa, que lindo encontrarte aquí_ Alejandro Asensi llegaba al jardín donde Angie, cómodamente sentada, aguardaba su desayuno.

_ Alex, creí que regresabas más tarde_ dijo ella sorprendida mientras él le besaba la mano.

_Pude liberarme antes. ¿Desayunaste?_ preguntó de pie junto a la mesa.

_ Estaba por hacerlo, ¿me acompañas?_ le hizo señas de que tomara asiento y él accedió de inmediato.

_ Bueno, yo ya lo hice, pero desayuno diez veces si es necesario con tal de estar contigo_

_Ay que bobo._

Conversaban animadamente y hacían planes para ese día cuando escucharon los pasos de alguien que se acercaba hacia ellos.

_ ¡Micky!, por fin te vemos. Ven, acompáñanos_ Luis Miguel se acercó con desgano. En realidad llegaba hasta allí buscando estar solo para tomar un poco de aire luego de lo ocurrido en su escritorio, y no esperaba encontrarse con Alex y mucho menos con Angélica. Se sentó al lado de su amigo.

_Solo un momento, tengo que seguir trabajando._ hizo una mueca de agradecimiento cuando Angie llenó una taza de café para él, al ver su gesto se obligo a decir._ La verdad es que hubiese deseado ser mejor anfitrión para Angélica pero he estado un tanto ocupado estos días_

_ Por favor no te preocupes por mi_ Ella también se obligó a decir._ Yo me siento un poco apenada, debería haber ido a un Hotel y no molestarte aquí en tu casa pero Alex insistió tanto..._ Micky reaccionó de inmediato.

_No, cómo crees, no es ninguna molestia. Alex hizo muy bien en traerte aquí, los hoteles son una lata, te lo digo por experiencia_ sonrieron los tres.

Apareció en ese momento una de las mujeres del servicio, la número cuatro, así las identificaba Angélica y ya había contabilizado seis en el trascurso de su estadía. La mujer un tanto más joven que las demás traía en sus manos una canasta con frutas de todo tipo, frescas, recién cortadas, listas para ser el deleite de todos los presentes.

Bien arriba, coronando el maravilloso despliegue de colores, Angélica divisó algo que puso en funcionamiento su mente y todos sus sentidos.

_ ¡Cerezas! que rico, son mis preferidas_ dijo sonriente.

_ ¿De veras?_ preguntó Alex sorprendido._ También lo son para Micky. ¡Es increíble!, pero he notado que se parecen muchísimo ustedes dos; de verdad, y no lo digo solo por sus gustos, creo que tienen muchas cosas en común._ Angie y Luis se miraron inevitablemente. Alejandro finalizó su comentario. _Estoy seguro que llegarán a agradarse mucho_ Micky permaneció callado sin saber que decir pero Angélica comenzó a delinear su juego.

_ Es posible, lástima que cuando comience a ejercer mi profesión seguramente dejará de ser así._ Micky recogió esa frase y la devolvió con soltura.

_ No veo porqué, tengo mucha gente amiga dentro del periodismo. No todos me resultan desagradables_ Ella sonrió amable.

_Bueno, espero integrar ese grupo de gente amiga, entonces_ él fue categórico y más que significativo.

_ Yo también lo espero. Que seamos amigos... eso espero_


Se hizo una pausa en la que ambos se miraron discretamente pero dejando entrever la enorme importancia de lo que sus ojos pretendían expresar. Alejandro se dirigió a Micky para contarle acerca de lo que había estado haciendo esa mañana y Angie aprovechó que no reparaban en su accionar para concretar por fin su jugada.

Tomó una cereza de las que estaban sobre la bandeja de frutas y con movimientos lentos la acercó hasta su boca. Luis Miguel sentado justo frente a ella charlaba con Alejandro que le deba la espalda a Angélica. De pronto desvió sus ojos buscando instintivamente la mirada de Angie cuando la vio llevándose la fruta a su boca, deslizándola suavemente entre sus labios. Su mente comenzó a repasar con excitación las palabras que le había pronunciado alguna vez y no podía creer que ella estuviera ahora, haciendo realidad aquello que había sido uno de sus sueños más sensuales.

"Puedo imaginar una cereza en tu boca, deslizándose hasta alcanzar su interior, abrigada por la dulzura de tus labios, mezclándose en un rojo apasionado hasta confundirse y fundirse, creando un solo sabor, único, maravilloso....Así me saben tus besos cuando los sueño."

Alejandro totalmente ajeno a lo que sucedía a sus espaldas continuaba su relato, pero Micky ya no podía escucharlo. Solo el ruido acelerado de sus latidos arrullaba aquellos pensamientos que empezaban a hacer estragos en su cuerpo, llevándolo hacia la locura.

Abrió grandes sus ojos cuando ella introdujo la cereza en su boca de un solo movimiento y comenzó a saborearla con pasión, envolviéndola con su lengua. Como si el fruto fueran los labios que ella tanto deseaba, los que se entreabrían en la boca de un hombre preso del deseo más irrefrenable.

Micky se levantó de golpe. De un salto salió de su silla y con la más estúpida e infantil de las excusas se alejó de allí, apartándose del infierno que lo consumía vorazmente.

_Voy al baño_ dijo ante los ojos atónitos de Alex que se quedaba con la palabra en la boca y la sonrisita pícara de Angie que se anotaba un punto a favor, ganando la primera de las batallas.

Entendió que estaba en medio de una guerra, luchando contra los miedos y las dudas del hombre que amaba y no estaba dispuesta a dejarse vencer.



Capitulo 26


"No temas amor, al mar. Él me hará llegar a ti, a tus brazos, cuando estés triste, escucha su canto que te hablará de mí, cuando necesites de un abrazo, sumérgete en su inmensidad. Él me hará regresar... para más nunca irme de tu amor."


El mundo es una gran contradicción pensaba Oriana y no lo decía solo por el relato de Angélica que lloraba inconsolable del otro lado de la línea, sino también por sus propios sentimientos; ya que en estos días, alejada de Angie, había podido analizar y pensar en todo lo ocurrido y la única conclusión a la que pudo llegar era que se había enamorado de alguien que apenas conocía, y de quien solo tenía el recuerdo de una noche de locura y pasión.

_Ya cálmate, deja de llorar que no ganas nada con eso._

_ No puedo evitarlo. No sabes como desearía que estuvieras aquí, me siento tan sola._

_ Entonces deja todo y ven. Regresa Angélica que no tienes nada que hacer allí._

_ No, aún no me rindo._

_ ¿Qué más necesitas? El tipo se la pasa rechazándote y tú aún tienes esperanzas,

¡es ilógico amiga!._

_ Es que su rechazo no es sincero Oriana. Él busca alejarse de mí, con sus palabras, con sus gestos, pero sus ojos dicen otra cosa, estoy segura de eso._

_Se contradice, ¿a eso te refieres? Sé de que hablas._

_ Exacto. Él no es sincero en sus palabras y puedo descubrirlo claramente en su mirada._

_¿Qué piensas hacer?._

_Provocarlo hasta que reaccione. Tiene que ver que no puede negarse a este sentimiento y que no existe la traición que él imagina._

_ ¿Qué hay de Alex?, ¿cómo van las cosas con él?._

_ Bien... que se yo. ¿Sabes?, es extraño, estaba segura de que intentaría hacer todo lo posible por conquistarme, de hecho al principio fue así y hasta me preparé mentalmente para esquivar sus avances, sin embargo...._

_ ¿Sin embargo qué?_ Oriana sintió algo en su interior que no supo describir.

_ No lo sé, últimamente lo noto raro. Se ha portado muy amable conmigo, y ha sido muy paciente, quizás demasiado. Otro en su lugar ya se hubiese cansado de mis evasivas pero a él parece no importarle la espera. A veces tengo la sensación de que está aburrido y solo desea que yo termine de una vez con todo esto._

_Parecía tan interesado en ti...._ dijo Oriana esperando oír más.

_ Eso es lo extraño, no es el mismo desde que regreso a buscarme aquel fin de semana._ Un aluvión de recuerdos llegaron para atormentar a Oriana, decidió que lo mejor era terminar pronto con aquella conversación.

_Bueno, será mejor que dejemos esta charla, ya estamos abusando con el teléfono, ¿verdad?_

_ Si, es cierto, gracias por escucharme. Siempre es bueno conversar contigo._

_ Gracias a ti por acudir a mí. Te quiero mucho Angie y por favor cuídate._

_ Eso intento, cuídate tu también._


-¿No es un poco temprano para eso?._ Alejandro Basteri entraba a la sala proveniente de su habitación y se encontraba con Alex sirviéndose un vaso de Whisky. Eran las cinco de la tarde._

_ Si, tienes razón._ El manager dejo el vaso sobre el bar y camino hasta el sofá tronándose los dedos._

_ ¿Nervioso? _ preguntó el joven con tono descuidado. Alex solo movió su cabeza en respuesta negativa. _ Ansioso entonces._ insistió Alejandro.

_Preocupado es la palabra._ Al escuchar esto Alejandro se acercó hasta el sofá y se sentó junto al amigo de su hermano.

_ Cuéntame._ Le dijo palmeando su pierna. Alex lo miró de soslayo. No sabía si confiar en él, temía que él joven no fuera discreto pero en esos momentos necesitaba imperiosamente hablar con alguien. Sentía que iba a explotar si no lo hacía._

_Es Angie._ comenzó a decir. Alejandro se recostó cómodamente en el sofá, estaba listo para deleitarse con el relato. Le encantaban los enredos amorosos.

_ ¿Qué pasa con ella?_

_ No pasa nada, ese es el problema._

_ ¿A qué te refieres?, ¿no quiere nada contigo?_

_Así es, ella no quiere nada conmigo. Pero no es eso lo que me preocupa._

_No estoy entendiendo._

_ Me preocupa que a mi no me preocupe, que ella no quiera nada conmigo. ¿Entiendes?_

_ No muy bien, trata de ser más claro por favor._

_ Ojalá pudiera, pero es que ni yo mismo tengo claro lo que me pasa._

El joven se incorporó en su asiento y estaba a punto de comenzar a interrogar a Alex cuando llegó a reunirse con ellos Luis Miguel.

_Te hacía de paseo con tu enamorada._ dijo dirigiéndose a su manager. Los dos Alejandro’s levantaron la cabeza y dejaron de hablar de inmediato.

_Angélica está en su cuarto, tenía que hacer unas llamadas._

_ ¿Y tú qué haces? _ miró a su hermano y se puso las manos a los lados de su cintura esperando una respuesta._

_ Aquí, platicando un poco con los amigos. ¿Y tú?, ¿dormiste tu siesta?_

_ Me fue imposible. Últimamente no logro descansar bien, no sé qué me pasa._

_Es el stress hermanito, tienes demasiadas cosas en tu cabeza._ Luis Miguel observó a Alejandro fulminándolo con la mirada, ya comenzaba a arrepentirse de haberle contado todo lo referente a Angélica. A su hermano le encantaban las bromas y no sería nada extraño que se aprovechara de la situación para divertirse un rato.

_ Trabajo, eso es lo que tengo en mi cabeza._ dijo Micky con gesto adusto.

_ ¿Solo eso? _ Alejandro se escapó rápidamente hacia el jardín luego de soltar su intrigante pregunta y no dio oportunidad a Micky de que lo regañara. Ya solos los amigos empezaron a platicar de negocios. Hablaron durante bastante tiempo hasta que el teléfono los interrumpió. Alex atendió y luego de conversar un buen rato se volvió a su amigo para preguntarle...

_ Beto pregunta si irás esta noche al Baby 'O, dice que quiere platicar contigo._

_ ¡Claro! dile que allí estaré._

_ Si Beto, allí no vemos,....esta bien.....Adiós._

Alex dejó el teléfono y camino hasta dónde estaba Luis Miguel mirándolo intrigado.

_¿Nos vemos, dijiste?, ¿piensas ir con Angélica? Creí que elegirías un sitio más tranquilo para estar con ella._ Alex bajó la mirada.

_ No, prefiero que nos reunamos con amigos, será más divertido._ Micky no cambiaba su expresión, seguía tan intrigado como al principio y sospechaba que las cosas no estaban funcionando entre Alex y Angélica y no pudo evitar sentirse culpable una vez más.

_ ¿Qué pasa?, no me digas que te estás aburriendo._ Alex puso su típica cara de Poker esperando disimular su verdadero sentir.

_ No, claro que no, ¿cómo crees? _ Dio vueltas alrededor del sofá hasta sentarse en él, Luis decidió entonces dejar a su amigo solo con sus pensamientos.

_ Bueno, nos vemos más tarde entonces. Veré si puedo concentrarme un poco en mi música._

_ Esta bien, hasta luego._


Las cosas se complicaban para Alex. Aquella sensación de bienestar y entusiasmo que solía sentir cada vez que veía a Angélica estaba desapareciendo por completo, y lo que le quedaba de sus encuentros con ella era, solo una extraña sensación de vacío que no alcanzaba a descifrar.

Todo lo que creía haber sentido por ella se reducía ahora a un cariño sencillo, que mucho distaba del amor y del deseo. ¿Pero cómo decirle a ella que ya no estaba interesado? Su viaje lo había precipitado todo y ahora la tenía allí, esperando que hiciera algo por conquistarla y él solo podía pensar en Oriana, quien no había abandonado su mente desde aquella noche en que se sintió arder entre sus brazos.

Más de una vez pensó en llamarla, pero, ¿para qué?, ¿qué podría decirle?. Se sentía atado de pies y manos e imagino que Oriana jamás traicionaría la amistad de Angélica para vivir y entregarse a una relación con él.

Se propuso firmemente quitar esos pensamientos de su mente. Debía concentrarse en Angie y se convenció a si mismo que si le dedicaba la suficiente atención, lograría revivir aquel sentimiento que llegó hasta él, la primera vez que la vio.



Esa noche decidieron cenar en la casa. Luis Miguel debía cuidar su estado físico y para eso seguía una estricta dieta recomendada por un nutricionista por lo que prefería evitar las comidas en Restaurantes.

Se reunieron en el comedor como a las nueve. Cenaron una entrada fría y carnes rojas acompañada de distintas variedades de ensaladas, excepto Luis Miguel que recibió una entrada de espárragos gratinados, más una porción de salmón que a Angie le pareció demasiado pequeña. Los cuatro compartieron el postre que consistió en helado con frutas, claro que la porción de Luis Miguel era muy inferior en tamaño que la de los demás comensales.

Terminada la cena pasaron a la sala. Allí esperaron que sirvieran el café mientras conversaban. Estaban ubicados en los grandes sillones. Alex junto a Angie y Luis Miguel sentado frente a ellos. Alejandro Basteri caminaba por toda la sala, era por naturaleza inquieto y no podía mantenerse en un sitio por demasiado tiempo.

Hablaban acerca de la industria discográfica, la piratería, la prensa, el conflicto en Medio Oriente y hasta de finanzas. Los temas variaban constantemente y todos participaban activamente de ellos.

Por momentos Angélica se perdía en sus pensamientos mientras contemplaba el mar del otro lado del las grandes aberturas.

_ ¿Te aburres princesa?_ Alex procuraba llamar su atención.

_ No, claro que no_ respondía Angie con una sonrisa. De pronto se hizo un silencio y ella pensó que era un buen momento para continuar con la estrategia que se había inventado.

_ ¿Has contemplado el mar alguna vez, querido? _ Angélica le hablaba a Alex pero no le quitaba la vista al paisaje del otro lado del ventanal. Luis Miguel recordó al instante la frase que él le pronunciara por teléfono. Alex no comprendió la pregunta y se quedó en silencio, Angélica trató de explicarle._ No hablo de mirarlo, sé que lo ves todo el tiempo, tu tienes esa oportunidad maravillosa. Me refería a contemplarlo. Hay una gran diferencia entre ver y contemplar, ¿sabías?_

_ No tenía idea preciosa._ Dijo Alex algo confuso, no alcanzaba a entender el propósito de aquel discurso. Angie continuo mientras clavaba sus ojos en los de Luis Miguel.

_Es hermoso admirar su grandeza, es tan inspirador, tan cautivante._ Micky se movió inquieto en su sitio y su hermano lo notó al observarlo desde el otro lado de la sala. Alex puso una mano sobre la de Angélica.
_ Si tanto te gusta el mar podemos dar un paseo por la playa esta noche._ Dijo y Angie sonrió. Luis Miguel entendió que ella se burlaba de él y eso lo enfureció. Se levantó de un salto y encaró a su amigo.

_ Alex, ¿porqué no pides que nos sirvan el café afuera ? Así podremos ver el mar mientras conversamos._

_ Excelente idea, yo te acompaño. _ Se apuro a decir Alejandro adivinando las intenciones de su hermano mayor. Alex se volvió hacia Angélica sonriendo.

_ Ya ves mi vida, tus deseos son órdenes._ le dijo y beso su frente con ternura. Micky sintió sus celos carcomiéndole las entrañas.

_ Mientras tanto- continuo Luis Miguel y extendió su mano hacia ella._¿porqué no me acompañas a la biblioteca? Sé que aprecias la buena lectura y me gustaría mostrarte algunos de mis libros preferidos._ Angie le clavó la mirada. Sabía que él ya no soportaba su acoso, sus palabras que le recordaban todo lo que vivieron juntos y supo que su estrategia estaba dando resultado. Miró a Alex que le sonreía con aprobación. Tomó la mano de Luis Miguel y se perdió en sus ojos, pero no halló el hechizo de aquella primera vez. Había fuego en su mirada, fuego y odio, fuego y rencor.

Caminaron hasta la biblioteca mientras los dos Alejandro’s se perdían en dirección al jardín. Angie sintió que él aprisionaba su mano con demasiada fuerza. Ingresaron y él cerró dando un portazo. Ella continuaba mirándolo, buscando internarse dentro de su ser.

_ ¡Ya deja de mirarme de ese modo!, ¿qué es lo que intentas?, ¿porqué has venido a México? _ él la tomo de un brazo con fuerza. Ella no se resistió.

_ Vine por ti, tenía que verte, tenía que decirte que...._ Micky la soltó de golpe y puso cara de espanto.

_ ¡Basta, ya no voy a tolerarlo! Alex cree que estás aquí por su causa, ¿cómo te atreves a engañarlo? _ Angélica se acercó a su rostro tanto como pudo, pero él se alejo de inmediato.

_Ni se te ocurra acusarme, tu lo engañas también, ¿o acaso le has dicho que tu y yo ya nos conocíamos? _ Micky caminó hacia la ventana. Observó el exterior, quería cerciorarse de que nadie los veía.
_ Eso es diferente, yo no sabía que tu y la mujer que Alejandro mencionaba eran la misma persona._

_ ¿Y que hiciste cuando lo supiste?, ¿hablaste con él?_ Angélica levantaba el tono de su voz abrumada por la discusión. Micky en cambio hablaba cada vez más bajo y con más precaución.

_Por supuesto que no, no podía lastimarlo. Además, no tenía ningún sentido porque yo ya renuncié a ti._ Angie lo miró con furia y con inmenso amor también.

_ Pero yo no, yo no renuncié y por eso estoy aquí._ Por un momento sus miradas se encontraron limpias, libre de todo dolor, de toda culpa. Pero fue solo un instante, muy pronto regresaron a la realidad.

_ Es imposible y lo sabes_ le dijo él con tristeza.

_ No, no lo es.... dijiste que te importaba, ¿lo has olvidado? Dijiste que yo era importante para ti._ Angélica se deshacía junto con su voz, ya surcada por el llanto. El respiró profundo, no se dejaría conmover.

_ Eso....solo fueron palabras._ dijo sin poder mirarla. Ella supo que mentía, se lo decía su voz, esa que tan bien conocía.

_ No seas tan cruel._ suplicó ya entre lágrimas, pero él tenía grabado en su mente la alegría de Alex y el amor que su amigo decía sentir por esa mujer.

_ Por favor sal de aquí antes de que Alex regrese, no quiero que sospeche siquiera._ Ella secó sus lágrimas y endureció su voz.

_Aunque me eches de este cuarto no podrás arrancarme de tu corazón, y yo no voy a resignarme. Tú me enseñaste eso, ¿recuerdas?_


Si, claro que lo recordaba. Recordaba cada palabra, cada frase, cada suspiro y cada silencio también. Todo estaba en su memoria, y grabado a fuego en su corazón. Ella salió lentamente, como no queriendo irse, como esperando que él la detuviera pero no fue así. Micky bajó su mirada para no verla salir y se perdió en la culpa y en el dolor, sabiendo que una vez más dejaba escapar al amor de su vida y ya no estaba tan seguro de que le quedaran más oportunidades de volver a encontrarlo.




Capitulo 27


"Ahora siento que no importa la gente

Que soy tuyo nada más

Y simplemente.

Ahora siento que no hablo con el aire

Que ya le importo a alguien

Que mi niña me quiere"


"Como pez en el agua" (M. Fato)


A medianoche partieron rumbo a la Disco. Se demoraron unos 15, 20 minutos en llegar por la Avenida Costanera Miguel Aleman hasta el Fraccionamiento Costa Azul. Allí se ubica uno de los centros nocturnos más importantes y legendarios de Acapulco, el Baby ' O. Que además tiene entre sus características la de ser el sitio preferido de Luis Miguel cuando de diversión se trata.

En dos vehículos y acompañados de cuatro guaruras los tres amigos, más Angie, recorrían las calles de la ciudad hasta llegar a destino.

A pocas cuadras del lugar, en una esquina, un grupo de jovencitas aguardaba la llegada del Artista. Eran fan's que a sabiendas de que ese sitio era muy frecuentado por Luis Miguel llevaban varios días merodeando por allí, a la espera de poder ver a su Ídolo.

Esa noche era particularmente fría. La temperatura rondaba los 10 grados y había una lloviznita constante y molesta castigando la ciudad.

Las jovencitas, mojadas y temblando de frío, se lanzaron sobre la camioneta que transportaba a Luis Miguel en actitud desesperada intentando obtener un saludo, un gesto, una mirada de su Ídolo.

Dentro del vehículo Angie se asombraba ante la actitud de estas niñas, mientras Luis Miguel se enfurecía al verlas reaccionar de esa manera.

_ ¡Qué imprudentes!, ¿Porqué no ocupan su tiempo en algo más importante?_ La imagen de las muchachas temblando de frío, gritando su nombre, lo lastimaba.

_ ¿Qué puede ser más importante para una fan?_ dijo su hermano sin quitar la vista de lo que se presentaba frente a ellos. Micky reaccionó casi furioso.

_ ¡Cuidar su salud por ejemplo! Esas muchachas podrían pescarse una Neumonía o algo así por estar de madrugada, bajo la lluvia y con tan bajas temperaturas. Pero claro, seguramente eso lo tomaran como una hazaña y lo recordarán con emoción y hasta con orgullo. ¿No les alcanza con lo que les doy sobre el escenario? ¿Qué más quieren de mi?_

El sitio parecía una gran roca donde esculpido se leía su nombre, " Baby'O". La fachada simulaba tener una cascada, apenas visible, con agua corriendo por la pared reflejada en el brillo de las luces. Había un anuncio giratorio, muy iluminado, justo en la entrada que rezaba: "Solo hay un Acapulco, y solo hay un Baby'O", indicándole al visitante la exclusividad del sitio, el cual es muy concurrido tanto por personajes de la alta sociedad Acapulqueña como por casi toda la colonia artística de ese país.

Entraron y la gente del lugar se acercaba a saludarlos y platicarles. En un apartado los aguardaba Alberto santos, Beto para ellos, junto a un muy selecto grupo de personas.

Al ingresar uno tiene la sensación de estar adentrándose en una caverna, con sus muros de roca, escalones y mesas empotradas en las paredes. Bajando unas escaleras cerca de la barra a la que denominan, "la barra de la muerte", se ubica una mesa reservada a dónde se dirigieron Micky y todo su grupo de amigos. "La cueva" cómo se conoce al sector privado de la Disco, es el refugio de Luis Miguel en ese antro. Allí recibe a sus amigos y desde allí puede observar todo el movimiento del lugar. Sorprende gratamente el tipo de música que se ofrece para bailar. A diferencia de otras Discos de Acapulco, esta no presenta solo marcha y música tecno o electrónica. Se puede escuchar a lo largo de la noche, una gran variedad de temas desde pop, rock, hasta clásicos y ya hacia el final se puede disfrutar de mariachis y hasta música norteña.

Las bebidas comenzaron a correr y las parejas se movían en la pista al ritmo de los últimos éxitos. En un rincón, junto a unos barandales, Luis Miguel conversaba con Beto acercándose cada uno al oído del otro para poder escucharse bajo el elevado volumen de la música. Alejandro ya disfrutaba del ambiente seduciendo a dos muchachas que, apenas vestidas con minúsculas faldas, se reían a carcajadas de sus ocurrencias.

El resto del grupo se dispersaba por el lugar mientras Alex y Angélica conversaban sentados a una de las mesas. Angélica no disfrutaba demasiado de ambientes como ese, la música tan fuerte no le gustaba y el olor a tabaco le resultaba bastante molesto. Ella hubiese preferido un sitio más calmado, con música suave pero Alex había insistido en que no podía irse de Acapulco sin conocer el Baby' 0.

Luego de un buen rato de charla Micky abandono a Beto para irse a la cabina del DJ primero, y tras una rubia despampanante después. Se movía en aquel sitio como pez en el agua, con total libertad y recorriendo cada rincón. Saludando a diestra y siniestra desde un amigo, hasta un conocido, hasta los mismos meseros que lo atendían a cuerpo de Rey. La blonda escultura paso cerca de él y se lo llevo a la pista con tan solo un gesto y una mirada. Reían y bailaban más que cercanos y eso provocaba la ira de Angélica que sentada junto a su acompañante no podía quitarle la vista de encima a la feliz pareja.

Cuando no pudo más con sus celos, enajenada, tomó a Alex de un brazo y lo sacó a bailar sin decirle ni una sola palabra. Sonaba un tema de Robbie Wiliams que Micky bailaba y tarareaba fascinado. Angie procuró ubicarse lo más cerca posible de ellos y como si el demonio la poseyera comenzó a danzar de un modo que ni ella misma imaginó, buscando llamar la atención de Luis Miguel y lográndolo, junto con la de todos los demás.

Alex, motivado por el entusiasmo que demostraba Angélica, no dudó en acompañar sus movimientos con todo su cuerpo, tomándola por la cintura para acercarla a él y llevar adelante el baile que ella le proponía.

Así, comportándose de manera tan infantil lograba lo que se proponía, los celos de Micky comenzaban a hacer estragos dentro de él y ya no le importaban más la rubia, ni la música, ni nada de lo que sucediera a su alrededor; excepto el despliegue escénico que Angie representaba frente a todos y que suponía no estaba dedicado a él, sino a su mejor amigo, a quien comenzaba a envidiar de un modo que no comprendió.

La noche fue larga y llena de excitación y llegó a su fin cuando las vueltas de tragos contabilizaban mucho más que suficientes.

Regresaron exhaustos y muy alegres de su noche de juerga. Excepto Angie, todos estaban con algunas copas de más y no podían evitar bromear sobre todo lo ocurrido y reírse de cada cosa que se dijera o sucediera.

Alejandro cantaba Rancheras durante el viaje, mientras Alex lo acompañaba haciendo ruidos con su voz en lo que pretendía ser la imitación de una guitarra o algún instrumento de percusión según hiciera falta para completar la melodía. Angie los contemplaba fascinada y aturdida al mismo tiempo ya que sus gritos, más que desafinados, no lograban acertar con ninguna de las notas que se proponían.

Luis Miguel no los acompañaba. Había decidido prolongar la noche en compañía de algunas amistades, entre ellos la pulposa rubia que no se le había despegado ni por un instante.

Llegaron a la Residencia ingresando por el acceso empedrado que estaba iluminado con antorchas aguardando su llegada. Descendieron de la camioneta y cada quien partió para su cuarto, ya que el nivel de alcohol en los muchachos no les permitía mantenerse en pie, ni despiertos por mucho más tiempo.

Angie simulo irse a dormir pero sabía perfectamente que no podría pegar un ojo hasta que él regresara, por lo que decidió quedarse en el jardín esperándolo.

Pensaba en todo lo que había vivido en esos días. Pensaba en la actitud de Alex tan diferente a lo que había parecido ser cuando toda esta historia comenzara, y pensaba por supuesto en Luis Miguel.

Era extraño y maravilloso a la vez ver como su vida se desdoblaba en dos personas tan iguales y tan diferentes al mismo tiempo. Ahora que tenía la posibilidad de conocerlo tanto en su faceta de artista como en la de simple ser humano; Angie podía reflexionar al respecto y hasta se atrevía a compararlos, concluyendo en que cada faceta de su vida, cada cara de la luna, lograba ser igual de atrayente y misteriosa. Testigo por casualidad de los vaivenes de una vida fascinante, Angélica develaba en su mente los secretos de una persona sin igual.

Aquel hombre imponente, que con su sonrisa de película se acercaba atento y amable a sus fan's no era más que un espejismo. Un holograma representando un papel tan necesario, como fastidioso. Besar mejillas sin dejar de sonreír, firmar autógrafos como quien reparte volantes publicitarios en una esquina. Derrochar frases hechas y responder sin escuchar siquiera era la suerte de guión, previamente escrito por el autor de esa vida, su vida, que se volvía asfixiante y aburrida. Casi como si todo se redujera a tirar de un carro que lleva una pesada carga y sentirse atado a él no por obligación, si no por un deseo propio, que es su decisión y que aligera el peso de esa carga con cada aplauso de su gente.

Y detrás de la cara visible de la luna, otra muy oculta se descubre como la más brillante y verdadera. Un hombre simple y sencillo que transita una vida tan lejana del mundo como cercana a su naturaleza. Ese que, escondiéndose de todo, camina por la orilla de su mar en busca de una paz que solo halla dentro de su casa, junto a sus seres queridos, en su ciudad adorada.

Allí es Rey y es bufón. Es dueño de sus placeres y sirviente de sus necesidades. Junto a ese mar se descorre el telón de su vida y es posible verlo representando las escenas más comunes, los papeles más auténticos. Aquellos que le sientan bien, con los que él se siente más cómodo.

Caminó descalza disfrutando del césped bajo sus pies, contemplando las plantas y flores que tan bien dispuestas adornaban el lugar. Rodeo el lago artificial y distinguió, detrás de la segunda construcción, dos canchas con grandes torres de iluminación donde imaginó Luis Miguel practicaría Tenis o algún otro deporte. Se detuvo junto a unas piedras que, ubicadas a los pies de un árbol, le sirvieron de refugio para sentarse allí y transitar la espera.

Cómo a las dos horas lo vio llegar. Venía con sus guaruras en la otra camioneta y para su sorpresa él tampoco ingresó a la casa y se quedó en la entrada, parado junto a la puerta contemplando el cielo. Lo veía mirar hacia arriba y se preguntó en que estaría pensando hasta que Angie, curiosa, dirigió también su mirada al cielo y descubrió sobre él, brillante y redonda, la más hermosa de las Lunas. Tan llena como jamás la había visto en toda su existencia.

Ahora lo sabía. Él pensaba en ella, su Luna, y una pequeña lágrima le llegó como anuncio de ese amor que no dejaba de emocionarla.

Se acercó despacio y sus pies descalzos le impidieron a él escucharla. Justo cuando estaba tan cerca como para percibir su aroma, notó que le brillaba el rostro bajo la luz de la luna y supo que él también lloraba. Preso quizás del mismo amor, la misma emoción.

_ ¿Qué haces aquí?_ le dijo al descubrir su presencia. Angie lo vio limpiar sus lágrimas rápidamente, procurando que ella no lo notara.

_ Hay Luna llena.... dijiste que siguiera los latidos de mi corazón_ ella miraba el cielo. Luis endureció su voz y retornó a la frialdad.

_Por favor vete, Alex podría aparecer en cualquier momento_

_ ¿En verdad quieres que me vaya?_ Ella se acercó otro poco y apoyo una mano en su brazo aprisionándolo con fuerza.

_ Angie por Dios, no lo hagas más difícil_ él no se resistió a su contacto.

_Mírame a los ojos.... mírame mi Sol, mírame como aquella primera vez.... jamás pude olvidar tu mirada_ Ahora él accedía y se volvía hacia sus ojos. Estaban frente a frente en medio de la noche y con la Luna iluminándolos.

_Tampoco yo pude olvidar la tuya_ Él tomó sus manos y las llevó hasta su pecho para cubrirlas con su calor. Ella dejó nuevamente que sus lágrimas hablaran en nombre de su amor.

_ ¿Por cuánto tiempo más podremos ocultarlo?_ Angélica trataba de contenerse pero ya no podía manejar su voz que se entrecortaba con el llanto. Luis besaba su frente y se embriagaba en su aroma.

_ No lo sé....yo ya no soporto verte en sus brazos_ Se miraron intensos, cómo solo ellos podían hacerlo. La pasión los desbordaba y no se sentían capaces de contenerla.

_ Será mejor decir la verdad... Alex entenderá_ Micky se apartó un poco, la culpa aún lo atormentaba.

_ No, me odiaría y yo no me perdonaría jamás el haberlo traicionado_ Angie tomó su rostro con las manos para declararle por fin sus sentimientos

_ No existe tal traición... Yo te amo a ti...solamente a ti_ Él la rodeo con sus brazos para besarla profundamente pero antes liberó con ansias las palabras que deseaba pronunciar desde el primer día que se perdió en su mirada.

_ Yo también te amo..._



Capitulo 28


"Parecíamos dos irracionales, que se iban a morir mañana" ( Ana Belén)


Despertó sola en su habitación. Él no estaba presente pero su presencia aún permanecía allí, flotando en el aire, enredado en las sábanas, adherido a su cuerpo mezcla de sudor y su intenso perfume.

Recordaba vagamente cómo habían llegado hasta allí, pero tenía muy presente en su memoria cada uno de los instantes que vivieron juntos la noche anterior. Desde el momento mismo en que la puerta se cerró y el mundo quedó totalmente afuera de sus deseos.

Se preguntó que sucedería ahora, dónde estaría él, si pensaría en ella tanto como ella pensaba en él. Imaginó que ese día le depararía más de una sorpresa y algún mal trago también, cuando llegara el momento de decir la verdad.

Se duchó lentamente buscando retornar a la calma cada uno de sus músculos y procurando que el agua arrastrase por fin, todos los miedos y el dolor que hasta hoy la habían acompañado.

Se sentía feliz. Mujer al fin en los brazos del hombre que amaba y ahora sabía, estaba convencida que había acertado al llegar hasta allí para luchar por sus sentimientos.

Se vistió eligiendo con cuidado su atuendo. Quería esta bonita para él pero no quería verse sensual ni llamar la atención de los demás, porque sentía que ese sería un día difícil para todos. En especial para Alex y temía dar una imagen equivocada.

Se veía al espejo y descubría sonriente que en cada parte de su figura hallaba una de sus caricias, ya que él no había dejado un solo tramo de su cuerpo sin poseer, ni conquistar.

Se sintió presa de sus besos, los que le llegaron con la fuerza más incontenible y no pudo evitar sonrojarse al recordar las ansias con que ella había respondido a sus reclamos, haciendo cosas que jamás imagino llegaría a hacer alguna vez.

Parecían dos irracionales, que se iban a morir mañana. Atravesando instantes como si fueran los últimos de su existencia. Como si jamás fueran a contar con otra oportunidad para amarse y decirse al oído todas las cosas que surgían de lo más profundo de su alma.

Él atrapó su inocencia en cada roce de sus manos. Ella liberó sus culpas con cada caricia de sus labios y llegaron hasta la cima del cielo, siguiendo los latidos de sus corazones; que azorados y agitados emprendían juntos, el majestuoso vuelo del amor.




_ ¡Buenos días!_ Alejandro descubría a un Luis Miguel muy pensativo que tomaba su desayuno solo en su lugar de trabajo. Micky miró a su hermano con una expresión que el joven no reconoció._ ¿Qué es esa cara?._

_¿A qué te refieres?, ¿me rasuré mal? _ paso una mano por su rostro corroborando que estaba perfectamente rasurado, como siempre. Alejandro se acercó un poco y lo observó en silencio, inspeccionando cada parte de su cara.

_ ¿Qué haces?, ¿qué tengo?_ Micky ya sospechaba que se trataba de alguna broma de su hermanito y bajo la vista tratando de nos prestarle atención, pero Alejandro no se rendía.

_¡No, no, mírame!, estoy tratando de descubrir....¿No lo ves? Estás tan raro.... es como si.... Te juro Micky que no sé explicarlo._

_ Ay ya, déjate de bobadas que estoy igual que siempre_

_ No, no es cierto, yo nunca te había visto así. Tienes como una luz, no sé algo en tu expresión, en tu semblante._

_Será que por fin pude dormir anoche._

_ ¡Ah!, eso significa que ya no te atormenta tu historia con esa chava. ¿Qué paso?, por fin te convenciste que debías olvidarte del asunto._ Micky no contestó y Alejandro empezó a sospechar._ O será que..... No me digas que tú y ella...._ Micky puso un dedo frente a su boca y le hizo señas a su hermano de que bajara la voz. Alejandro supo que había adivinado.

_Cierra la boca que alguien podría oírte._ Luis Miguel hablaba casi en un susurro.

_ Micky, ¿acaso tu y ella...?, ¡¿Te acostaste con Angélica?! _preguntó lo más bajo que pudo.

_ Mira, no me siento orgulloso ¿sabes?, pero tampoco me arrepiento. Simplemente sucedió y no pude, ni quise evitarlo._

_ Ahora si, ya la hiciste. ¿Cómo piensas salir de esto?. Tendrás que hablar con Alex y decirle la verdad._

_ No, no puedo hacer eso. Alex en verdad ama a Angélica y yo no soy capaz de arruinarle su ilusión._

_ ¿Y entonces?_

_ Hablaré con ella. La convenceré de que lo nuestro es imposible y no estaré mintiendo. Yo no puedo darle nada, en cambio Alex puede ofrecerle una relación seria, tranquila, todo lo que ella necesita._

_ ¿Creo que te olvidas de algo?, ¿qué hay de lo que ella siente?_

_ Lo olvidará. Con el tiempo se dará cuenta que hubiese sido un error una historia entre nosotros y comprenderá que Alex es lo mejor que pudo haberle pasado._

_¿No te estás sacrificando demasiado?._

_ No es solo por Alex, en verdad siento que yo no la haría feliz. No puedo dejar de ser lo que soy y al igual que las demás, ella no podrá entender mi mundo. Nadie puede entenderlo...._


Alejandro salió del Estudio preocupado por la suerte de su hermano. Era muy triste ver como se resignaba a vivir en soledad. Pensó que debía hacer algo al respecto y la única manera de saber si había llegado la oportunidad de ser feliz para Micky, era hablando con Angélica. Debía averiguar si ella era capaz de entender la vida que su hermano había elegido y si estaba dispuesta a sobrellevarla.



Alex aún dormía, los tragos de la noche anterior no le habían sentado bien. Luis Miguel decidió ir a la habitación de Angie, ese sería el mejor lugar para hablar. En cualquier otro sitio de la casa podrían descubrirlos. Golpeó suavemente a la puerta y ella lo recibió con una sonrisa.

_ ¡Pasa, que lindo verte!._ El respondió con un simple “Hola” y caminó en silencio hasta adentrarse en la habitación. Angie se quedó a un lado, sin saber que hacer o decir. Por fin decidió quebrar el silencio.

_Estaba pensando en ir a verte para que decidiéramos lo que vamos a hacer._ él la miró y como un flash regresaban a su cabeza los momentos que vivieran la noche anterior, allí mismo en ese cuarto, y se sintió turbado. Se sentó en la cama y estiró su mano instando a Angélica a sentarse junto a él.

_Tal vez, fuimos algo imprudentes anoche, ¿no lo crees?._ ella lo miró asustada.

_ No, no lo creo....¿ te arrepientes?._ le preguntó y otra vez las lágrimas llegaban hasta sus ojos. Él tomó su mano y la aprisionó con fuerza.

_ No, claro que no._ le dijo sin apartar sus ojos de los de ella. Luego bajo la vista y continuó hablándole pero ya sin poder mirarla. _ Lo que pasa es que hay demasiadas cosas que......_ No sabía cómo seguir, Angie lo soltó y se puso de pie.

_Ya te dije que Alex entenderá, solo debemos ser sinceros con él._

_ No podemos hacer eso._ dijo contundentemente.

_ ¿Porqué no?._ Angie estaba al borde de la desesperación. Micky continuaba impávido frente a todo.

_ Porque lo haríamos desdichado.... En verdad Angélica, lo mejor será olvidarlo. Tu y yo sabemos que esto no tiene ningún futuro, no si nuestra felicidad se basa en la infelicidad de Alex_

-No uses a Alejandro como excusa. Si no te atreves a vivir lo nuestro no es porque te importe la infelicidad de Alex, si no porque le temes a tu propia felicidad_ Micky la miró azorado, se levantó de un salto y caminó dándole la espalda.

- No sabes lo que dices_ replicó ya al borde del enfado.

_ Es posible. Desde que estoy aquí descubrí que no sé nada de ti, porque cada vez que intento dar un paso para acercarme, tu me obligas a retroceder y a veces regreso al punto de partida, y muchas otras retrocedo aún más. Le tienes miedo al amor y por lo tanto me tienes miedo a mi, porque yo represento aquello que tanto deseas, pero no te animas a enfrentar._ Micky continuaba de espaldas, no se atrevía a mirar a quien tenía el valor de decirle tantas verdades en su propia cara. Reaccionó como pudo, como su dolor se lo permitía.

_ Yo no le temo a nada, solo me importa no lastimar a Alex_ Angélica comenzó a llorar.

_¿Y no te importa lastimarme a mi?_ le dijo entre sollozos. Micky quiso abrazarla pero no podía dejarse conmover. Tenía que poner distancia entre los dos, a eso había venido y eso es lo que haría.

_ Tu sabias como eran las cosas. Desde un principio traté de explicarte que esto no tenía sentido, que no era posible, pero te empeñaste. ¿ Qué podía hacer?_ Angélica estalló en furia.

_Ahora me haces la única culpable de todo lo ocurrido_ Micky la tomó por los brazos y la acercó a él.

_¡ No!, yo también soy culpable pero al menos intento ponerle remedio. ¡Angie por Dios, entiéndelo!. No podríamos construir nada sabiendo que destruimos los sueños de otros. Sufrí demasiado en mi vida, conozco el dolor, y no deseo que nadie lo padezca, al menos no por mi culpa_ Angélica se soltó furiosa y con rabia lo increpó.

_ Solo huyes. Escapas del dolor, te escondes del amor, le das la espalda a tus sueños, y olvidas tus sentimientos. ¿Acaso no te importa pasarte la vida arrancándote del alma todo aquello que amas?. ¡Por Dios Luis!, ¿ cuando te vas a dar una oportunidad para ser feliz?_ él apenas murmuró

_ Cuando sienta que tengo derecho_ entonces ella murmuró también

_ Lo tienes mi vida,....lo tienes_ Micky levantó la vista y Angélica pudo ver tanto dolor en sus ojos....

_ No.... No si hago sufrir a los seres que amo_



Salió de la habitación sin decir más, dejando a Angélica sumida en la más horrible de las agonías. Se sentía el peor de los humanos pero en su mente él estaba convencido de que había hecho lo correcto.

Amaba a Angélica. Lo sabía ahora y podía sentir ese amor en lo más profundo de su corazón, pero su cariño por Alex estaba primero porque él era parte de su mundo. Él formaba parte de la familia que apenas le quedaba después de tanta pérdida. Él era su compañía eterna, la lealtad que agradecía, la confianza que tanto necesitaba y Micky no podía traicionar a quien tanto le había dado. Sería como traicionar a su propio hermano, como traicionarse a sí mismo.




Capitulo 29



Entre el vacío y el temor

los sentimientos y el dolor

lo único que tengo es tu mirada”. “Tu mirada” (Alejandro Asensi)


Confundida y abrumada decidió bajar a la playa. Necesitaba sentir el aire golpeando su rostro, la fuerza del mar sobre sus pies, el aroma a sal inundando sus pulmones. Todo aquello que fuera capaz de hacerla sentir viva. Porque la angustia que cargaba en su alma solo la llevaba a verse morir lentamente y en silencio. Alejandro Basteri la vio salir de la casa y decidió seguirla. La alcanzó cuando estaba a punto de zambullirse en el mar.


_ ¡Hola!, no vayas a querer ahogarte que no soy bueno para los rescates._ Se acercó casi corriendo. Angie se detuvo para recibirlo.

_ No pensaba en eso, no todavía. ¿Cómo has estado? _ Se dieron un par de besos.

_ Yo muy bien, pero tú.... ¿qué es esa carita triste?._ Angie se sintió algo turbada, bajo la mirada para que no notara que se veía descubierta.

_ Estoy bien, no es nada._ Alejandro le tomó la mano y puso su palma hacia arriba, como si fuera a leer su destino en ella.

_ ¡Qué suerte tienes! _ dijo riendo._ Aquí dice que hay dos hombres disputándose tu amor_ Angie retiró su mano y lo miró asustada. Él sonrió amable.

_ No te asustes. En verdad no tengo facultades para esto, pero sí conozco a mi hermano y sé cuando algo lo atormenta._ Angie no respondió. Alex pensó que una buena manera de saber que sentía ella en verdad sería confrontarla y quizás hasta atacarla, para comprobar sus reacciones y ver por fin cuáles eran sus verdaderos sentimientos. Se colocó frente a ella y la miro muy seriamente._ Si viniste hasta aquí en busca de diversión y lo que pretendes es burlarte de ellos, déjame decirte que has hecho un viaje inútil, porque yo no lo permitiré._ Angélica lo miró extrañada, no entendía sus palabras cuando hasta hacía un momento Alejandro se mostraba tan amable con ella. Decidió ser franca y decir solo la verdad.

_ Sé a qué te refieres y te equivocas. No hice un viaje tan largo solo para divertirme. Estoy aquí por otras razones. Porque a diferencia de tu hermano, yo tengo muy en claro mis sentimientos y estoy dispuesta a luchar por ellos._

_ Pero no a costa de los sentimientos de otros. Alex no se merece un engaño._

_ Lo sé y créeme que he intentado ponerle remedio pero Luis no me lo ha permitido. Él no quiere que le diga una sola palabra a Alex y pretende borrar nuestro amor con tal de que su amigo no sufra._ El joven entendió que era sincera y trató de justificar a su hermano.

_Se siente culpable, es eso._ Angie estaba harta de las culpas.

_Yo también me siento así, pero nadie es culpable de lo sucedido. Los tres somos víctimas de un destino que se empeña en jugar con nosotros cruelmente._

_ Tal vez no sean culpables, pero no se puede dejar este asunto en manos del destino. Ustedes son responsables de sus actos y deben responder por ellos._

_ Entiendo, quizás lo mejor sea resignarme y marcharme de aquí, así nadie saldrá lastimado_ Comenzó a caminar en dirección a la casa pero Alejandro la detuvo.

_No sé si esa sea la solución. Me doy cuenta que los sentimientos de mi hermano mayor hacia ti son más serios de lo que imaginaba y si tu también lo amas.... tal vez solo se trate de poner las cosas en claro._ Angie esbozó su primer sonrisa.

_ Nada me gustaría más._ Alejandro paso un brazo por su hombro y le habló con sinceridad.

_ Entonces prepárate querida. Porque si en verdad eres "La elegida" de su corazón, estás en serios problemas y ese puesto no se lo deseo ni a mi peor enemiga, te lo aseguro_

_ Tan terrible es_ dijo Angie sonriendo a medias. Alejandro se puso serio y la miró fijamente a los ojos.

_ Sobrellevar el amor de Luis Miguel puede ser la peor de tus pesadillas. Pero si logras vencer todas sus barreras, obtendrás la mayor de las recompensas: Un corazón noble y ardiente que se esconde bajo una gruesa capa de hielo para protegerse. Solo necesitas paciencia y algo con que taladrar sus temores._ Angie también se puso seria.

_ Tengo un amor sincero y mi perseverancia, ¿crees que eso sea suficiente? _ El joven hizo un gesto como si estuviera pensando o analizando sus palabras.

_ Estará bien para comenzar, pero necesitas algunos consejos._ Tomó su mano y comenzó a caminar_ Ven, demos un paseo por la playa._


Los consejos de Alejandro fueron en realidad un resumen de la vida amorosa de su hermano. Con detalles de sus amores y fracasos y las conclusiones que lo llevaban a él a descubrir que la única manera de conquistar a su indomable hermano mayor, era una suerte de “cóctel” de virtudes y sentimientos, muy difícil de lograr, pero no imposible para la mujer que estuviera dispuesta a todo, por el amor de Luis Miguel.

_Solo necesitas: paciencia, perseverancia, un cariño desinteresado y mucha valentía._ Angie lo escuchaba enumerar virtudes como si fueran los ingredientes de alguna mágica receta que por cierto tenía, como toda buena receta que se precie, un ingrediente muy especial y sumamente indispensable.

_ ¿Qué es?, ¿dime que más necesito para conquistarlo? _ Angie se divertía pero tomaba muy en cuenta las palabras de Alex. El joven la miró a los ojos muy seriamente para descubrir por fin el secreto.

_¡Tiempo, querida! Deberás esperarlo, si es necesario....toda la vida._



El mar pelea con el viento y la barca es quien se voltea. Angélica y Luis Miguel llevaban adelante una lucha que no entendía de victorias, ni de derrotas porque no se trataba de ganar el amor o de perderlo, sino de vencer al temor y eso era algo contra lo que no estaban preparados para luchar. Mientras tanto, en medio de la tempestad que ambos generaban, Alex vagaba indeciso sin saber qué hacer con su vida y con los sentimientos que afloraban dentro de su ser y que no podía controlar.

Estaba claro para Angie que debía enfrentar a Alex y blanquear de una buena vez lo que sucedía entre ambos. Si bien no podía decirle la verdad porque Luis Miguel jamás se lo perdonaría, y ella no quería arriesgarse a tanto, decidió que buscaría la manera de hacerle ver a Alex que una relación entre ellos no tendría ningún sentido, ni razón de ser. Y no solo porque ella amaba a otro hombre, si no porque se daba cuenta que Alex ya no sentía por ella lo que en un principio pareció sentir.

Lo buscó esa tarde y le pidió que la llevara a la Laguna de Coyuca. Ya habían estado allí hacia unos días y Angélica había quedado fascinada con la paz que emanaba de ese lugar. Pensó que sería el sitio exacto para poder aclarar la situación entre ambos.

Pasearon en un pequeño bote que alquilaron a unos lugareños. Durante casi una hora no dijeron más palabras que las que surgían para admirar el paisaje o conversar sobre trivialidades. Por fin Angie tuvo una idea que parecía resumir aquello que intentaba demostrar.


_ Bésame._ le dijo mirándolo de frente. Alex se quedó tieso. Angélica insistió.

_ Alex por favor, bésame._ El hombre aturdido no supo qué hacer y solo pudo sonreír.

_ ¿Por qué quieres que te bese?_ le dijo con tono extrañado.

_ Porque en algún momento debemos hacerlo y creo que este es el adecuado._ dijo Angélica muy convencida. Alex intentaba descifrar la actitud de ella pero no lo conseguía.

_Quizá sea el momento pero no me parece que sea la forma. Tú no puedes simplemente ordenarme que te bese._

_ No te lo estoy ordenando, te lo pedí por favor._

_ Igualmente, sonó como una orden._ Alex desvió la vista hacia el paisaje pero Angie aún no concluía.

_ Dime algo, ¿yo te gusto? _ preguntó sin rodeos. Alex sonrió y le dedicó una mirada

_ Mucho._ le dijo sin reparos

_ Y entonces, ¿podrías explicarme por qué en seis días que llevamos juntos aún no me has besado?_ Alex se la quedó mirando. De pronto caía en la cuenta que Angélica tenía razón pero él no podía decirle que sencillamente no lo había deseado.

_ Simplemente, no se dio._ se excusó.

_ Oportunidades has tenido de sobra, pero tú no has querido._ afirmó Angie. Él se puso nervioso, ¿cómo confesar que no podía quitar de su mente los besos de Oriana, nada menos que su mejor amiga?. intentó sonar convincente pero no lo conseguía.

_ Si quise, es solo que..._ interrumpió su frase cuando vio la incredulidad en el rostro de Angélica.

_ Alex._ ella susurraba

_ ¿Qué? _ él se avergonzaba

_ Bésame por favor._ Alex comprendió que no tenía excusas para negarse y ella jamás entendería porque se estaba negando. Se acercó lentamente hasta su boca y la atrapó con un beso. Fueron apenas unos segundos, luego se separaron y ambos se miraron extrañados. Angie fue la primera en manifestarse.

_ ¿Algo anda mal verdad?_ le dijo y notó que él coincidía con su pensamiento.

_Creo que sí,..... Angie yo,.... No sé, me siento tan raro._ él se tomó la frente con su mano, no podía explicar lo que sentía pero Angie no necesitaba de explicaciones.

_No te preocupes, a mi me pasa lo mismo. ¿Sabes que creo?, que estuvimos forzando una situación que no tenía ningún sentido. Me parece que estamos andando el camino equivocado._

_ No lo entiendo. Cuando te conocí yo no pensaba en otra cosa más que en estar contigo y ahora... no sé, no sé qué me pasa, no sé qué decir..._

_ No digas nada, yo me siento exactamente igual. Creí que contigo podría encontrar el amor que estaba buscando pero es evidente que no es así._

_Creo que estamos destinados a ser amigos solamente._ Alex la miró con ternura.

_ A mí me fascina ser tu amiga.__ dijo ella tomando su mano.

_ A mí también,.... ¿te decepcioné verdad?_ preguntó avergonzado. Angie acarició su mejilla.

_ No, nada de eso. Eres un hombre maravilloso y de seguro en algún lugar del mundo te está esperando la mujer que se merezca tu cariño._ De pronto llegó a ocupar los pensamientos de Alex la imagen de Oriana, pero ni siquiera sabía si ella sentía algo por él. Abrazó a Angélica con fuerza.

_Tú también eres maravillosa, te quiero mucho Angie._

_ Yo también te quiero y gracias por ofrecerme tu amistad, a pesar de todo_

_ Gracias a ti por ser tan sincera._



De un amor que no fue, nacía una amistad que seguramente perduraría en el tiempo. Los caminos se cerraban para Angie y sentía que aquel viaje podría resultarle al menos una experiencia agradable, a pesar de todo. Había ganado un amigo, quizás dos si tomaba en cuenta a Alejandro Basteri y aunque no se llevaba aquello que había venido a buscar, al menos le quedaba el consuelo de saber que contaba con dos personas maravillosas que le ofrecían su cariño y en quienes podía confiar.

Quizás la amistad fuera al final de cuentas, un sentimiento más fuerte y más poderoso que el amor.





Epílogo



Buenos Aires, Argentina

Seis meses después....


_ ¡Déjate el cabello suelto mujer!, te verás más sexy_ Oriana luchaba contra la sencillez de Angélica.

_ ¿Por qué pones tanto énfasis en mi aspecto?, eres tú la que va a encontrarse con alguien no yo, y en verdad aún no entiendo porque debo ir contigo. No me gusta oficiar de Dama de compañía._

_ El vendrá con un amigo y yo prometí llevar una amiga. Ya sabes cómo son los hombres, tan tontos... Ya no te quejes y hazme este favor, prometo compensártelo algún día_

_ Oriana por Dios, detesto las citas a ciegas, ¿y si el tipo resulta un pesado? _

_ No te preocupes, te encantará. Te lo prometo._

_ Con que resulte agradable me conformo. Ya sabes que no quiero nada con nadie._

_ Algún día tendrás que retomar tu vida, ¿lo sabes no?_

_Supongo que sí, pero no será pronto. Alguien como él no se olvida tan fácilmente._ Angélica procuraba no pronunciar su nombre para que no la invadieran los recuerdos.


Esa noche tenían una cita en un lujoso Restaurante de la ciudad. En otras circunstancias Angie se hubiese negado a acompañar a Oriana pero Luis Miguel estaba en su país con motivo de su Gira y ella necesitaba de cualquier excusa para no pensar en él.

Imaginó que conocer a alguien, entablar algún tipo de relación con otra persona la mantendría a salvo de la tentación por saber de él o por querer ir a buscarlo.

Cada tanto regresaban a su mente las palabras de Alejandro Basteri: “Deberás esperarlo si es necesario...Toda la vida” y se ilusionaba imaginando que algún día

un milagro le devolvería a sus ojos la oportunidad de deleitarse nuevamente con aquella primer mirada, aquellos ojos tan tiernos que aún hacían palpitar su corazón. Pero pronto regresaba a la realidad y se convencía a si misma que los milagros son solo para unos pocos privilegiados y ella sin duda no formaba parte de ese grupo.

Pero el destino tiene la costumbre de divertirse con quienes no creen en él y una vez más Angie estaba por convertirse en una víctima de las jugadas del destino.

Oriana era esta vez el artífice de una trampa que tenía como único propósito unir a dos seres que se aman, pero carecen del valor para confesar y asumir ese amor.

Dos días antes de esa noche, la reportera de espectáculos de la Revista " Nuevos Tiempos" Oriana Santini, asistía a la conferencia de prensa del máximo Cantante Latino: Luis Miguel.

Sus expectativas iban más allá de lo profesional y guardaba como secreta ambición la esperanza de reencontrarse con Alex, después de seis meses y todo lo ocurrido en Acapulco.

Sus ansias comenzaron a tomar forma cuando Angie a su regreso le relató el modo en que ella y Alex habían comprendido lo inútil de una relación entre ambos y habían decidido de común acuerdo continuar solo como amigos de ahí en más.

Oriana agradeció al cielo el que Alex no le hubiese relatado a su amiga el incidente de aquella noche en Buenos Aires, e imaginó que la repentina falta de interés por Angie que Alex demostraba se debía, quizás, a un reciente interés por ella.

Todo aquello no eran más que especulaciones pero Oriana contaba con aquel día para comprobarlo.

En medio de la Rueda de prensa lo divisó y su corazón le dio un vuelco al verlo tan guapo y elegante como lo recordaba.

Espero pacientemente que concluyera el evento y trató de acercarse a él de algún modo. Lo consiguió varias horas después cuando lo vio atravesando el lobby del Hotel. La historia parecía repetirse pero otros eran los protagonistas, quizás los que debieron haber sido desde un principio. Tal vez ahora las cosas estuvieran por fin en su lugar.

Él no se sorprendió al verla, había estado esperando por ella. Se saludaron afectuosamente pero con algo de vergüenza.


_ Te ves guapo_ le dijo ella con una sonrisa. Él la observó con pasión.

_ Tú te ves... ¡Increíble!_ no podía quitarle la vista de encima. Oriana se sonrojó

_ Bueno, ya sabes, me gusta comprarme vestidos aunque no tenga con quien estrenarlos_ le dijo bajando la vista. El miró a su alrededor, estaba nervioso.

_ Si piensas ir de compras estos días, yo podría hacerte el favor. Sabes que puedes contar conmigo._ Oriana levantó la vista y le dedicó una expresión de dulzura.

_ ¿De veras?, gracias, me encantaría._ se quedaron en silencio. De pronto ella no pudo evitar la pregunta que llevaba clavada en su corazón _ ¿Por qué no me llamaste?_ ella se puso seria, él también.

_ No sé, creo que no me animé. No sabía si tu......_ miró sus ojos tan libres, tan sinceros y no pudo terminar su frase, pero Oriana necesitaba saber.

_ ¿ Si yo qué?_ Él se acercó un poco y endulzó su voz.

_ Si habías pensado en mi, tanto como yo pensé en ti._ le dijo en un susurro, ella sonrió plenamente

_Cada segundo desde aquel día......._ se tomaron las manos y una fuerza extraña, indescriptible los alcanzó, _ ¿Qué nos pasó esa noche?_ preguntó Oriana, Alex se acercó aun más.

_ Supongo que.... nos enamoramos _le dijo sin dejar de mirarla.

_ ¿Nada más que eso?_ dijo ella y era su forma de confirmarle aquel amor. Alex la estrechó entre sus brazos.

_ Nada más, ni nada menos._ le dijo acariciando el rojo suave de su cabello.

_ ¿Estás asustada?_ quiso saber él y Oriana no pudo evitar su sentido del humor.

_ ¿Yo?, ¿cómo se te ocurre?_ Mintió entre risas. _¿Y tú?_ El reía y mentía también

_ Para nada_


Una larga noche precedió a aquel encuentro y no hubo detalle sin rememorar en el amor que se demostraron ya sin culpas, ni temores.

Alex sentía que esta vez todo podía ser posible y claro, tenía que compartir su alegría y su emoción con la única persona capaz de comprenderlo, su mejor amigo: Luis Miguel.


_ ¿La amiga de Angélica?_ Micky preguntaba ingenuo. No entendía cómo de pronto su amigo se veía involucrado con alguien tan cercano a la mujer que había amado apenas unos meses atrás._ No entiendo, yo creí que tu aún sentías algo por Angie._

_ Te confieso algo: Creo que nunca estuve enamorado de ella. La verdad es que no sé que me pasó. Supongo que me atrajo su espontaneidad el día que la conocí, pero luego ella resultó ser tan diferente y es obvio que mi tipo de mujer es alguien como Oriana, tan libre, tan extrovertida. Definitivamente alguien así quiero en mi vida._

_Bueno, me alegro por ti._
_ Y yo por ti. Sabes, siempre creí que tu y Angélica se entenderían muy bien. ¿Recuerdas que te lo mencioné? Creo que tienen muchas cosas en común y tal vez deberías intentar algo. Oriana dice que son el uno para el otro._

_Espera, me estás confundiendo, ¿qué es lo que intentas decir?_

_ Oriana y yo vamos a celebrar mañana en la noche. Queremos brindar por nuestro encuentro y por supuesto quiero que estés allí conmigo. También ira Angie, ya que es la mejor amiga de Oriana._

_ Y tu pensaste que...._

_ Estoy convencido que harían una excelente pareja. Vamos Micky, tú necesitas una relación seria, algo más auténtico en tu vida y ella puede ser la persona ideal. ¿Qué dices?_

_¡Que estoy harto de que te metas en mi vida! _ Le dijo fingiendo un enfado.

_ Pero esta vez... creo que voy a hacerte caso. Tal vez tengas razón y Angélica resulte ser....._ No supo que decir. ¿Cómo debía llamarla?, ¿"La mujer de mi vida"?. Ella era mucho más que eso. Era su cielo y su mar, su Luna llena iluminándole los sueños. Era la vida misma renaciendo dentro de su ser.





El Sitio había sido reservado y cerrado para la llegada del cantante y su comitiva. Solo tendrían acceso al lugar dos personas que llegarían aparte y cuyos nombres habían sido anteriormente informados al dueño del establecimiento.

Angélica y Oriana llegaron pasadas las diez de la noche, en un taxi que estacionó justo en la puerta del local. Personal de seguridad se adelantó para recibirlas y guiarlas hasta el interior del mismo.


_Buenas noches, soy Oriana Santini y ella es mi amiga Angélica Antúnez_
_ Buenas Noches señoritas, las estábamos esperando. Adelante por favor_

Ingresaron por un corredor hasta llegar a un salón apartado del otro lado del Restaurante. Eran unas pocas mesas, todas vacías, en un amplio recinto perfectamente ambientado, con luces tenues y música soul sonando muy suavemente.

Las llevaron hasta una mesa dispuesta para cuatro personas, con manteles bordados y unas velas encendidas como centro de mesa.


_ Los señores aún no llegan, ¿desean beber algo?_

_ Martini para mí._ dijo Oriana y miró a su amiga esperando que ordenara su bebida. Angie se sentía más que confundida, no entendía nada de lo que ocurría a su alrededor.

_Ah, un jugo de naranjas por favor._ el hombre se retiró y Angie comenzó su interrogatorio.

_ ¿Me quieres explicar que significa todo esto?_

_ ¿De qué hablas querida?_

_ Oriana no te hagas la tonta. Estamos solas en este sitio, dicen que nos estaban esperando. Todo esto parece sacado de una película de mafiosos._

_ Ay Angie que imaginación. ¿Por qué mejor no te relajas y disfrutas?. Esta será una noche maravillosa, ya lo verás_


Luego de beber sus bebidas y al cabo de una media hora uno de los meseros hizo señas a Oriana quien se levantó de su sitio para regresar más tarde acompañada de alguien que sorprendió por completo a Angélica.

Alex lucía una inmensa sonrisa y caminaba de la mano de Oriana.

_Sé que te debo una disculpa por no decirte nada pero queríamos sorprenderte._ Oriana ponía caras esperando la aprobación de su amiga._ Te presento a Alejandro Asensi, mi... ¿novio? _ preguntó mirándolo, él la corrigió.

_ Tu futuro esposo querida, aunque te aterre pronunciarlo._ Alex se acercó para besar a Angélica que no salía de su estupor _¿Cómo estás princesa?_ le dijo como si se hubiesen visto ayer y nada hubiese sucedido.

_¿Qué es todo esto? Perdónenme, no es que no me alegre por ustedes, al contrario de verdad los felicito, pero.....,¿cómo es qué...?_ Angie no lograba acertar con sus preguntas.


_ Es un poco largo de contar amiga. Solo te diré que nos encontramos hace un par de días y nos dimos cuenta que estábamos enamorados. ¿Suena loco no?, pero bueno, está bien para mi, ya me conoces._ Angie no daba crédito a lo que sucedía. De pronto Alex se disculpo con ellas.

_ Mi amigo está esperando, debo ir a buscarlo._ esas palabras pusieron en alerta a Angélica que sintió cómo su corazón comenzaba a latir rápidamente. Vio que Alex se alejaba para regresar un momento después acompañado de quien sospechaba. Su amigo no podía ser otro más que Luis Miguel.

Sus ojos se encontraron nuevamente y fue como si el tiempo no hubiese pasado. Ahí estaban otra vez, sus miradas diciéndose tanto....

_Oriana y yo queremos celebrar nuestro amor y por supuesto no podían faltar nuestros mejores amigos_ Alex palmeó la espalda de Micky como empujándolo para que dijera o hiciera algo, ya que su amigo permanecía inmóvil con los ojos clavados en los de Angélica.

_ Hola, tanto tiempo._ apenas pudo decir, ella tampoco dijo mucho.

_ Hola, ¿cómo estás?_ se sentaron y ordenaron algunos tragos. Alex y Oriana no dejaban de mimarse y para Luis y Angie aquello resultaba tan extraño, cómo que ellos estuvieran allí, después de todo lo vivido y sin saber qué hacer o qué decir.

De pronto la música se elevó y un ritmo caribeño, algo así como una Salsa comenzó a sonar y el entusiasmo de la feliz pareja los llevó a levantarse de sus sillas para comenzar a moverse al ritmo de la música.

Bailaban en medio de aquel sitio disfrutando felices, y en la mesa las miradas de sus mejores amigos se deleitaban con aquel maravilloso y tan extraño espectáculo.

Luis estiró su mano para tomar la de Angie que descansaba sobre la mesa. Ella se estremeció y lo miro con intensidad.

_ ¿Cómo has estado?_ dijo él sonriente. Ella alternaba sus ojos entre los de él y lo que sucedía en medio del salón

_ Bien, trabajando, ¿y tú?_ intentó sonar descuidada

_ Igual, trabajando y.... extrañándote_ él mantenía sus ojos fijos en ella que no se sentía capaz de sostenerle la mirada. De pronto las risas alocadas de Oriana los distrajeron. Alex la tomaba por la cintura y ambos bailaban tan pegados, como enamorados.

_Parece que ya no tenemos motivos para sentirnos culpables_ dijo Micky con una sonrisa.

_ Yo nunca me sentí culpable._ ella soltó su mano y ese comentario llegó hasta él como el reproche que aún lastimaba el corazón de Angélica. Micky bajo la vista pero no se amedrentó

_ Y.... ¿ hay alguien en tu vida?_ preguntó sin mirarla esta vez.

_No._ dijo ella y no pudo evitar sentir curiosidad _ ¿Y tú?, ¿ya diste con la mujer indicada?_

Micky sonrió y se ubicó de frente para poder mirarla a los ojos. Tomó nuevamente su mano y se propuso abrir por fin su corazón.

_ Alejandro, mi hermano, dice que más que una mujer, lo que yo necesito es una Mula. La más terca de las mulas que se empecine en derribar mis barreras tanto como yo me empecino en levantarlas _ Angie sonrió ante el comentario.

_No me extraña que Alejandro dijera eso_ él acaricio su mano y continuó.

_Yo creo que tiene razón. Que la mujer que pueda conmigo debe ser alguien a quien no le importen mis necedades y que no tema enfrentarme y mostrarme mi realidad tal cual es. Y solo una vez en mi vida conocí a alguien así, pero lamentablemente la deje escapar...._

_No me extraña eso de ti..._ debía ser sincera, como siempre lo había sido. Él se acercó un poco hasta sentir el perfume de su piel tan cerca, que su cuerpo pudo recordarlo y estremecerse ante su cercanía.

_Tengo miedo de gritarle al mundo lo que siento, pero también tengo miedo de seguir callándolo. Porque el tiempo pasa y sería muy injusto si envejeciéramos sin obtener nada a cambio. Perdemos la juventud pero ganamos la experiencia y un poco de sabiduría y ahora sé, después de todo este tiempo, que no quiero continuar mi vida temiéndole a lo que vendrá y aferrándome a lo que nunca tuve._ Angie lo miró con ternura y comprensión

_ Solo tienes que decidirlo_ le dijo aprisionando su mano. Él le rogaba con su mirada.

_Ayúdame a creer que es posible. Que todavía tengo una oportunidad, que tengo derecho...._ Sus manos se enlazaron con fuerza y desde el centro del salón Alex y Oriana fueron testigos del comienzo de un amor que emprendía por fin, un camino sin retorno.

_ Lo tienes, Mi Vida,.... tienes derecho a ser feliz y yo voy a demostrártelo_


Más tarde en el Hotel....


Las copas de Champagne desbordantes se entrechocaban acompañadas de risas y emociones. Las dos parejas se abrazaban y besaban sin reparos. Estaban felices y se les notaba, tenían por fin muchos motivos para celebrar. En medio de la algarabía oyeron que la puerta de la habitación se abría para dar paso a la sonrisa plena de un último invitado. Con su look casual y su estilo tan particular se sumó a la fiesta, aún si saber de qué se trataba.

_ ¿Qué pasa che?, ¿qué festejamos?_


FIN






















































































































































































































































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