martes, enero 22, 2008

El amor desolado

Yo puse el esfuerzo y ella la desgana
Yo el hondo silencio y ella la palabra,
Yo senda y camino y ella la distancia
Yo puse los ojos y ella la mirada.

Quise entre mis manos, retener el agua
Y sobre la arena levanté mi casa,
Me quedé sin manos, me quedé sin casa
Fuí raíz oscura y ella tronco y rama.

Para que la cuenta del amor sumára
Ella puso el cuerpo yo, el cuerpo y el alma,
Era toda viento, yo todo montaña
Yo pura resina, y ella pura llama!

Una noche oscura, se fué de mi casa
Cegaron mis ojos para no mirarla,
Para no seguirla cerré las ventanas,
Clausuré las puertas para no llamarla.

Puse rosas negras sobre nuestra cama
Sobre su memoria, puse rosas blancas,
Y a la luz difusa de la madrugada...
¡me quité la vida!...¡para no matarla!

Yo lo puse todo, vida, cuerpo y alma
Ella, dios lo sabe, nunca puso nada.

Alberto Cortéz

2 comentarios:

AdR dijo...

es un poema que llega muy adentro, con mucho sentimiento. Yo no puedo escribir poemas, no me salen.

Le sigo echando un vistazo a tu blog. Gracias por pasarte por Scriptoria. Te contesto ahora allí. Que me gustaría que nos contaras esa historia que dices :)

Besos

Jezabell Suad dijo...

Hola!!
Gracias por visitarme. Hace tiempo no escribo poemas, me hacen falta motivos y mucho tiene que ver esa historia que casi no te cuento,jajaj

Me gusto mucho tu blog, procuraré visitarlo seguido.
saludos!

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