Emboscado en mi escritura, cantas en mi poema
Rehén de tu dulce voz, petrificada en mi memoria.
A. Pizarnik
domingo, junio 19, 2005
Como convencerme que no se puede tocar el aire cuando lo siento rozando mi piel, llenando mis pulmones, oxigenando mi sangre, tan dentro mío que no me es posible la vida sin su presencia...