"Su corazón era un castillo de púrpura situado en un pedregoso
desierto, oculto tras las dunas y rodeado de un oasis pantanoso
y de siete murallas de piedra. Solo volando se podía acceder
a él. Contenía mil cámaras, mil bodegas y mil elegantes salones
entre ellos uno provisto de un sencillo canapé de púrpura
donde Grenouille, que ya no era el Gran Grenouille, sino
simplemente Grenouille o el querido Jean-Baptiste, solía
descansar de las fatigas del día."
"El perfume" Patrick Susskind