Emboscado en mi escritura, cantas en mi poema Rehén de tu dulce voz, petrificada en mi memoria. A. Pizarnik
lunes, junio 13, 2005
Paraíso
Si existe el Paraíso, ¿ Dónde crees que resida?. Puedo apostar que el infierno se encuentra aquí, instalado entre nosotros, y nos acostumbramos a convivir con él.¿ Pero qué hay del sitio en donde no existe el dolor ni la muerte, allí donde es posible la felicidad y el tiempo no conoce más distancia que la eternidad?. De todos mis sueños, los que tienen que ver contigo son los que siempre me suguieren, la idea del Paraíso. Y en más de una ocasión observando la Luna me perdí en la negrura de una noche que, llorando emocionada, me regalaba en sus gotas la nostalgia del Eden que lleva tu nombre. Pero así son los sueños de quienes tenemos Alas, imaginar que todo vuelo tiene su tiempo de aterrizar. Y no hay dolor en mi, si puedo volar con tus palabras. Y no existe la muerte en mi memoria mientras tenga la ilusión de culminar mi vuelo en tu morada: Ese ardiente corazón, que es mi soñado Paraíso.