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Acto 2
-Permíteme que te invite – dijo mientras llenaba su copa- Esta es mi última creación- ostentó como si él fuera Dios y acabara de agregarle al mundo alguna que otra maravilla. Al ver los ojos de su ángel, observándolo, entendió su brote de arrogancia y completó la frase con un: -Humildemente- pero ya era demasiado tarde.
Ella agradeció con un gesto de su cabeza y le pidió la botella de vino para estudiarla. Leyó con atención cada palabra en su etiqueta y con desconfianza dijo:
-Entonces… ¿tú solo lo hiciste?-
- Bueno, tuve un poco de ayuda, pero es producto de mi inspiración-
-¡Vaya! debe ser maravilloso- Ella no completo la frase y él no estuvo seguro de, a qué se refería exactamente, por lo que se mantuvo en silencio esperando oír mas.
_ Te imagino bajo el sol en pleno valle, plantando tus vides, viéndolas crecer, saboreándolas, eligiendo los mejores
racimos… ¡debe haber sido toda una experiencia!-
Mantuvo los ojos fijos en él, esperaba con ansias que el hombre corroborara sus dichos y le contara con detalles como había vivido cada instante de la creación de su vino, pero él solo pudo sonreír y bajar la cabeza.
Entonces ella sospechó que no había en ese vino más de él, que su nombre en grandes letras sobre una etiqueta dorada. Sin decir más, bebió entonces por primera vez un sorbo y con destreza realizó una cata exhaustiva buscando todos los aromas y sabores que pudiera descubrir
-Es bueno- dijo apenas el liquido se deslizo por su garganta. – tiene fuerza, carácter, pero le falta espíritu-
Él la miro consternado.
- ¿Espíritu?- preguntó sorprendido. No imaginaba que a su vino le faltara nada y mucho menos algo que no podía imaginar siquiera, mucho menos conseguir.
-Si- afirmó ella después de beber un segundo sorbo. – Definitivamente carece de espíritu-
Como vio que él no comprendía, o se negaba a comprender, esgrimió como prueba contundente de sus dichos la frase que quedaría en la memoria de ese hombre hasta el último día de su vida.
-"El vino es un ángel rojo, caído para siempre en nuestra copa"- La mujer le tomo las manos y poniéndolas palmas arriba derramó sobre ellas un poco del contenido de la copa.
- Estoy segura que esta es la primera vez que tocas este vino. Si esto es así, este vino no tenía nada tuyo hasta ahora que lo sientes en tu piel.- Él, absorto bajo el embrujo de sus ojos descubría en sus palabras una verdad que tan expuesta, jamás había pasado por su mente. Ahora el ángel tomaba sus manos y las unía mezclando en ese gesto el calor del vino y de su cuerpo en un ensamble perfecto.
- Anda, pruébalo- Le dijo llevándole las manos hasta su boca- Hallarás más que aromas y sabores. Sentirás su espíritu, el que tú le has infundido con el contacto de tu piel.-
El hombre barrió con su lengua las gotas que sus manos sostenían y un secreto se le reveló de pronto. Esa mujer le estaba mostrando una realidad que él desconocía y se sintió tan torpe y tan feliz al mismo tiempo.
- Nunca lo había pensado así- dijo tratando de justificarse. Ella sonrió y le regaló una enseñanza.
-Solo se vive la vida involucrándose. Poniéndole el cuerpo, el corazón, el alma. No puedes decir que estás vivo, que has vivido, si no has hundido tus manos en la tierra, si no te has mojado con la lluvia o te ha castigado la piel el viento. Vivir es ser parte de algo o de alguien. Es mirar a los ojos, es conocer el dolor del otro, es ayudar, compartir, amar, sufrir. La vida solo será tuya cuando te la hayas ganado con tu entrega y este vino solo será tuyo, cuando te hayas entregado a él en cuerpo y alma.-
Se miraron y entendieron tantas cosas en esa mirada… Con el sabor del vino todavía en su boca, él le robó el más tierno de los besos y lo que siguió de ahí en más fue la conjunción más perfecta de cuerpo, alma y espíritu que dos seres humanos hayan experimentado jamás.
2 comentarios:
Me gusta el fragmento en el que haces referencia a la vida...Así es, ni más ni menos; beberse cada trago en su husta medida , los amargos y los dulces....
Un gusto pasar por tu Angel Rojo.
Un abrazo
Gracias Ana!
Que lindo que lo estés disfrutando
Saludos
Jezabell
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