Emboscado en mi escritura, cantas en mi poema
Rehén de tu dulce voz, petrificada en mi memoria.
A. Pizarnik
sábado, febrero 17, 2007
Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas, los mismo que un árbol, en tiempos de otoño, muere por sus hojas...Una realidad tal cual era, ya no es; su restitución es imposible. Milán Kundera
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